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El significado de las nacionalizaciones en Venezuela y Ecuador
Por Bill Van Auken
2 Febrero 2007
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el autor
Este artículo apareció en nuestro sitio web,
en su inglés original, el 18 de enero, 2007.
Exhortaciones al socialismo y la revolución
destacaron las inauguraciones presidenciales en Venezuela y Ecuador
la semana pasada.
Durante la ceremonia inaugural el 10 de enero en Caracas, el
presidente reelecto, Hugo Chávez, anunció sus planes
para nacionalizar la compañía telefónica
nacional, CANTV, privatizada en 1991junto con la industria energética.
También anunció planes para aumentar el control
estatal de los campos petrolíferos.
Todo aquello que fue privatizado, nacionalícese",
declaró Chávez. Nada ni nadie será
capaz de desviarnos del camino hacia el socialismo, añadió,
declarando que Yo soy muy de la línea de Trotsky:
la revolución permanente.
En Ecuador, Rafael Correa asumió las riendas del poder
el 15 de enero en una ceremonia en la que anunció planes
para iniciar una revolución radical y se declaró
partidario del nuevo socialismo, el cual, según
aseveró, ya se extendía por toda la región.
Ha amenazado con limitar los pagos incurridos por la aplastante
deuda exterior del Ecuador y renegociar los contratos extranjeros
relacionados con el petróleo. Además, ha amenazado
con cerrar la base militar de Estados Unidos en Manta.
Dirigiéndose a un público que incluía
a 17 líderes de estadoinclusive Chávez, el
presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, Daniel
Ortega de Nicaragua (el jefe sandinista había sido inaugurado
pocos días antes), Evo Morales de Bolivia y Mahmoud Ahmadinejad
de Irán. Correa declaró que, La revolución
ciudadana ha comenzado, pues el pueblo ha dicho claramente: Basta
de los mismos de siempre.
Estas inauguraciones consecutivas, bajo el manto de una retórica
radical y hasta socialista para criticar ferozmente
a Washington, junto con la gira del presidente iraní en
búsqueda de aliados, ocasionaron una nueva ola de periodismo
sensacionalista en Estados Unidos acerca del viraje hacia
la izquierda de Latinoamérica
Vale notar que uno de los predecesores de Correa, Luciano Gutiérrez,
ex coronel del ejército ecuatoriano, había sido
considerado como integrante de ese viraje cuando obtuvo la presidencia
en 2002 basándose en una plataforma política bastante
parecida a la de Correa. Tan solo dos años y pico después
de asumir el poder, enormes manifestaciones, impulsadas por la
adopción de una política económica derechista,
sus estrechas relaciones con Washington y la corrupción
excesiva de su régimen, lo hicieron correr del palacio
presidencial.
El anuncio de Chávez acerca de las nuevas nacionalizaciones
precipitó una caída que batió el récord
en la bolsa de valores de Caracas, en la que CANTV es la mayor
compañía pública por acciones. También
precipitó fuertes presiones sobre las acciones venezolanas
vendidas en Wall Street.
No cabe duda que los eventos de la semana pasada comprueban
de manera aún más obvia el cambio político
actual en la América Latina, generado parcialmente por
la devastación económica y social causada por el
modelo Consenso de Washington, basado en privatizaciones
al por mayor y una política determinada por el libre mercado.
Este cambio en Latinoamérica también encuentra sus
raíces en el deterioro relativo del capitalismo estadounidense
en relación a sus rivales europeos y asiáticos,
y en las grandes preocupaciones que las aventuras militares de
éste en el Oriente Medio han ocasionado.
El resultado ha sido una derrota de los partidos derechistas
tradicionales y la victoria de candidatos que se auto denominan
izquierdistas o que históricamente se identifican
así, no solamente en Venezuela y Ecuador, sino también
en Bolivia, Brasil, Perú, Uruguay, Argentina y Nicaragua.
Aunque estos gobiernos tienen diferentes orígenes políticos
y tienen grandes desacuerdos en lo que a la política se
refiere, todos se valen, de una forma u otra, de la retórica
populista para criticar severamente al neo liberalismo
y a la política de Estados Unidos. Se han basado en la
ira popular contra la desigualdad social abrumadora que satura
al continente y, en la mayor parte de los casos, han iniciado
programas de asistencia social de poco alcance para asegurar el
apoyo de los sectores más pobres de la sociedad.
A la misma vez, a pesar de las declaraciones como las de Chávez
y Correaque van a introducir el socialismo del Siglo
XXIestos gobiernos, sin excepción, han defendido
la propiedad privada capitalista debido a las exigencias generales
de las instituciones internacionales de finanzas. También
han mantenido intactas las fuerzas tradicionales represivas militares
de los estados que dirigen.
En muchos sentidos, la política avanzada por Chávezex
teniente coronel paracaidista y dirigente de un golpe de estadomuy
lejos de representar un renacimiento del socialismo, significan
una repetición del tipo de nacionalismo económico
y populismo militar relacionados tipos tales como Juan Perón
en Argentina o, en una época más reciente, los generales
Omar Torrijos de Panamá y Juan Velásquez Alvarado
del Perú.
En cuanto a las nacionalizaciones venezolanas,
éstas tienen menos significado de lo que aparentan. Aunque
Chávez pintó sus propuestas como cuestión
de Venezuela querer recuperar la propiedad de sectores estratégicos,
las empresas actuales que el gobierno ha puesto en sus miras para
nacionalizar son de relativamente poca importancia.
De ninguna manera es CANTV un monopolio telefónico.
Las líneas terrestres de la compañía apenas
cubren un 11% de la población, aunque su afiliado a cargo
de los teléfonos celulares, Movilnet, ha llegado a controlar
el 35% de este mercado, que es mucho más extenso y lucrativo.
El mayor accionista en CANTV es la empresa estadounidense,
Verizon Communications Inc., con una capitalización
de 28,5%. En abril del año pasado, Verizon inició
un acuerdo para vender sus acciones al dueño millonario
de Telmex, Carlos Slim, quien ha adquirido una significante
porción del mercado de telecomunicaciones en Latinoamérica.
Telmex se ha encontrado con tremenda competición por
parte de la empresa española, Telefónica, que, aunque
es accionista minoritaria en CANTV, controla su propia empresa
de teléfonos celulares en Venezuela, Movistar. que ha acumulado
48% del mercado. Se ha conjeturado que puede que la nacionalización
se deba, en parte, a un esfuerzo a un esfuerzo para descarrilar
el acuerdo con Slim y favorecer a la Telefónica española
y protegerla de su rival principal.
Otra razón para apoderarse de la CANTV es sacar a la
mayor compañía pública por acciones del mercado.
Sus acciones, que se intercambian tanto en Caracas (por bolívares)
como en Wall Street (por dólares), han servido como
medio que financieros venezolanos usan para enviar capital fuera
del país y convertir dichos activos en dólares en
el extranjero, contribuyendo así al agotamiento del capital
y a la tasa de inflación del país, que sube al 18%.
En cuanto a la nacionalización del sector energético,
ya gran parte de éste está en manos de dos compañías
estatales. La principal compañía privatizada afectada
sería Electricidad de Caracas, controlada por la empresa
AES Corp, basada en Estados Unidos.
Indemnización total para los accionistas
Funcionarios del gobierno han dejado claro que los accionistas
de CANTV, tanto como los de toda empresa energética que
sea nacionalizada, serán totalmente indemnizados con los
fondos que el estado ha acumulado de los ingresos petrolíferos
de Venezuela. El Ministro de Finanzas le puntualizó al
diario venezolano, El Universal, que los accionistas recibirían
el precio justo del valor de sus acciones.
Cuando se trata de un sector verdaderamente estratégico
para la economía venezolanael petróleo y el
gas es obvio que el gobierno chavista de ninguna manera
contempla la nacionalización, por lo menos
no en el sentido en que la practicaron en otra época los
gobiernos nacionalistas de Juán Perón en Argentina
o Cárdenas en México.
Venezuela es el quinto exportador del petróleo mayor
del mundo. Se ha comprobado que sus reservas alcanzan 78 billones
de barriles y reservas con un potencial de 1.200,000,000,000 barriles
de petróleo en la región petrolífera del
Orinoco. Estados Unidos consume el 60% de la producción
venezolana.
La iniciativa de Chávez en el sector petrolífero
tiene mucho en común con la nacionalización
proclamada por el Presidente Evo Morales en cuanto a las reservas
de de gas natural en Bolivia, aunque Chávez ha descartado
el dramatismo de enviar tropas a los campos petrolíferos.
Esta iniciativa es, a fin de cuentas, un esfuerzo para negociar
con las empresas energéticas multinacionales que funcionan
en la zona del OrinocoExxonMobil, Conoco,
Chevron y la empresa francesa, Totaluna mayor
porción de la producción petrolífera para
la empresa estatal PDVSA y una porción mayor de las ganancias
obtenidas por sus exploraciones colectivas.
Se espera que los gigantes energéticos basados en Estados
Unidos lleguen a un acuerdo para llevar a cabo tales negociaciones
con fin de mantener el controlaunque
reducidoobre las reservas petrolíferas venezolanas,
fuente de ganancias enormes.
El Ministro de Petróleo del país, Rafael Ramírez,
aclaró el lunes que el gobierno no tenía ninguna
intención de hacer cambios a los contratos sobre el gas
natural en vigencia, firmados por el propio gobierno de Chávez
en 1999, cuando abrió ese sector a la inversión
privada y a la explotación.
Los empresas financieras principales de Wall Street
recibieron las proclamaciones de Chávez acerca del socialismo
en el Siglo XXI y la revolución permanente
con un grano de sal bastante grande.
Todavía no tenemos entendido que Chávez
tiene la intención de eliminar todo el sector privado en
Venezuela; la nacionalización de CANTV y las otras utilidades
ex públicas lleva un peso simbólico, dijo
JP Morgan.
No vemos ninguna abolición absoluta de la propiedad
privada, concurrió Merrill Lynch.
Eso es una declaración que se queda en corto. Durante
el año pasado, la tasa del crecimiento del sector privado
de Venezuela ha sido de de 10,3%; es decir, se ha expandido más
del doble de la tasa de crecimiento del sector público.
Durante el mismo período, la expansión del sector
de la manufactura fue mínima, con una tasa oficial de desempleo
de aproximadamente 10%.
El desarrollo principal ha sido en el sector financiero del
país, que goza de las mayores ganancias en todo el mundo.
Como notara sardónicamente el Financial Times el
agosto pasado, Tradicionalmente, los banqueros van al paredón
en tiempos de revolución. Pero en Venezuela están
de fiesta.
El artículo continúa, ...en vez de nacionalizar
los bancos, la distribución revolucionaria' del dinero
petrolífero ha engendrado a individuos ricos quienes más
y más convierten a Caracas en un imán para atraer
a los banqueros suizos e internacionales. Y no son solamente los
banqueros que dependen de la revolución.
El diario notó que en 2005, los positivos bancarios
en Venezuela aumentaron en un 33%, de $29,300,000,000 a $39,800,000,000,00.
En otras palabras, no obstante los programas de bienestar social
que Chávez ha podido financiar con los enormes ingresos
incrementales del petróleo, los sectores más importantes
de la economía venezolana han quedado bajo el firme control
del capital financiero internacional y criollo.
El carácter bonapartista de su gobierno, que cada día
reluce másentre sus propuestas se encuentra un proyecto
de ley relacionado con su estadía en la presidencia y otro
que le permitiría gobernar por decretos durante 18 meses,
refleja la inmensa desigualdad social entre la riqueza y la pobreza
que todavía domina a la sociedad venezolana.
Las medidas sociales de Chávez, que son tan limitadas,
junto a su retórica anti-imperialista, provocan una ira
enorme en Washington. Durante el testimonio que presentara ante
del Congreso la semana pasada acerca de las amenazas globales,
el director del espionaje nacional, John Negroponte, se refirió
a Chávez como una amenaza a la democracia.
En 2002, Washington respondió a esta amenaza
conspirando con golpistas derechistas, pero el golpe murió
debido a la enorme oposición de los trabajadores y los
pobres de Venezuela.Es cierto que la CIA actualmente desarrolla
planes para llevar a cabo otro esfuerzo para derrocar al gobierno
de Chávez.
No se sabe si la familiaridad que Chávez ha exhibido
en cuanto a la teoría de revolución permanente de
León Trotsky es resultado de un solo vistazo a palabras
impresas en el forro de un libro. Cual sea el caso, la perspectiva
central de esta teoría es tan acertada para Venezuela como
para toda Latinoamérica.
Es imposible que estos países se libren de las garras
imperialismo en base a una revolución nacionalista dirigida
por este que otro sector de la burguesía o sus representantes,
inclusive funcionarios militares radicalizados. Esa tarea sólo
puede lograrse por medio de la movilización independiente
política de la clase obrera como parte de una clase internacional
revolucionaria que tiene que acabar con el capitalismo.
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