La gran traición del PLSS: Parte 2

El PLSS rechaza la defensa del trotskismo del CICI

por Saman Gunadasa
4 noviembre 2014

Este es el segundo de cuatro artículos sobre las lecciones políticas de la gran traición del Partido Lanka Sama Samaja (PLSS) que en junio de 1964 se unió al gobierno liderado por el Partido de la Libertad de Sri Lanka (PLSL) de Sirima Bandaranaike. Por primera vez, un partido que afirmaba ser trotskista entraba a un gobierno burgués, un abierto rechazo de los principios fundamentales del socialismo internacional.

La traición del PLSS tuvo un profundo significado para el movimiento trotskista internacional. Confirmó el carácter oportunista de la tendencia política liderada por Michel Pablo y Ernest Mandel con la cual los verdaderos trotskistas rompieron en 1953 para formar el Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI). En cada etapa, los pablistas facilitaron y perdonaron el descalabro del PLSS, allanando de esta manera el camino para su entrada al gobierno de Bandaranaike.

La segunda parte trata sobre la oposición sin principios del PLSS a la formación del CICI y su posterior degeneración como parte del pablista Secretariado Internacional de la Cuarta Internacional. La primera parte apareció el primero de noviembre del 2014.

El rechazo del Partido Lanka Sama Samaja (PLSS) a la Carta abierta publicada por James P. Cannon, el líder del Partido Socialista de los Trabajadores de EE.UU.(SWP, siglas en inglés) en noviembre de 1953 marcó un brusco giro hacia su degeneración política. La Carta abierta, que condujo al establecimiento del Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI), representaba la voz autorizada del trotskismo ortodoxo que hacía un llamado por una lucha intransigente contra el oportunismo de Michel Pablo y su camarilla en el liderazgo de la Cuarta Internacional.

El revisionismo de Michel Pablo y Ernest Mandel expresaba las presiones políticas que pesaban sobre el movimiento trostskista durante la re-estabilización post-guerra del capitalismo mundial bajo la tutela del imperialismo estadounidense como resultado de las traiciones del estalinismo. Pablo y Mandel se aprovecharon del establecimiento de regímenes estalinistas en los llamados "estados colchones" de Europa del Este para echar a la basura la caracterización que hizo Trotsky del estalinismo como una fuerza contrarrevolucionaria dentro de la clase trabajadora.

Después de una cuidadosa discusión teórica, la Cuarta Internacional caracterizó a los regímenes de Europa del Este como "estados obreros deformados". La definición tomó en cuenta la nacionalización de la propiedad capitalista, pero subrayó el carácter deformado de estos estados. A diferencia de la Unión Soviética, estos no emergieron de una revolución proletaria sino que se sostenían sobre una burocracia estalinista que reprimía a la clase trabajadora. La definición indicaba la naturaleza temporal y transitoria de los regímenes y las tareas de la Cuarta Internacional en construir partidos trotskistas para movilizar de manera independiente a la clase trabajadora en una revolución política contra el aparato estalinista.

Pablo y Mandel, no obstante, tomaron esta caracterización como el punto de partido para una revisión completa del análisis de la Cuarta Internacional del Estalinismo. Se le atribuyeron a los "estados obreros deformados" un rol históricamente progresivo. En su Carta abierta, Cannon explicó: "En lugar de poner en énfasis el peligro de un nuevo barbarismo, él [Pablo] ve la conducción hacia el socialismo como 'irreversible'; y a pesar de esto no ve al socialismo llegando dentro de nuestra generación o dentro de algunas generaciones venideras. En vez de ello, él ha planteado el concepto de una 'envolvente' ola de revoluciones que darán nacimiento nada menos que a estados obreros 'deformados', esto es, estados estalinistas que supuestamente durarán por 'siglos'".

La Carta abierta explicó el carácter liquidacionista del pablismo, el cual "veía a la burocracia estalinista, o a una sección decisiva de esta, como capaz de cambiarse a sí misma bajo presiones de masa o de aceptar las 'ideas' y 'programas' del trotskismo". La perspectiva pablista rechazaba el rol revolucionario de la clase trabajadora y, por lo tanto, la tarea esencial de la Cuarta Internacional en resolver la crisis del liderazgo en el movimiento obrero construyendo secciones en cada país. El movimiento trotskista se reducía al rol de consejero de las burocracias contrarrevolucionarias estalinistas.

Cannon escribió: "Para resumir: las líneas de separación entre el revisionismo de Pablo y el trotskismo ortodoxo son tan profundas que ningún compromiso es posible ya sea político u organizativo". La adaptación de Pablo al estalinismo era un aspecto de su oportunismo, el cual, bajo el pretexto de integrar la Cuarta Internacional a los movimientos de masas existentes, subordinaba de manera política a la clase trabajadora en cada país a los liderazgos traicioneros de los estalinistas, los social-demócratas y, en países como Sri Lanka, a los nacionalistas burgueses.

El PLSS rechazó la Carta abierta de Cannon incluso cuando el partido acababa de expulsar una tendencia pro-estalinista de sus filas. A pesar de ser críticos de la orientación de Pablo, el liderazgo del PLSS rechazó tomar una posición sobre los principales asuntos políticos que se planteaba en la Carta abierta y acusaba a Cannon de poner en peligro la unidad de la Cuarta Internacional, declarando que las acciones del SWP serían "catastróficas para nuestro movimiento en conjunto".

En una carta al PLSS en febrero de 1954, Cannon advirtió: "Debo decirte con franqueza que pienso que el PLSS ha entrado en un sendero peligroso cuando adoptó su resolución en la cual condenaba la publicación de nuestra Carta abierta, antes de tomar una posición sobre las cuestiones políticas en la disputa". Después de señalar la expulsión del PLSS de sus propios pro-estalinistas, enfatizó que no era suficiente detenerse ahí. "Como internacionalistas, es nuestra obligación que tomemos la misma actitud hacia manifestaciones conciliatorias abiertas o encubiertas del estalinismo en otros partidos como en el movimiento internacional en general. Esto es, en realidad, la piedra de toque del internacionalismo en la presente crisis", escribió Cannon.

Cannon hizo una advertencia perspicaz adicional: "El PLSS -más que otro partido, me aventuro a decir- requiere un liderazgo internacional que será una fuente de fortalezas y apoyo a su ortodoxia trotskista -la única condición para su sobrevivencia y eventual victoria- en vez de un centro organizador de liquidacionismo y ruptura gradual".

El PLSS no hizo caso a estas advertencias y, a pesar de sus críticas a la perspectiva de Pablo, permaneció dentro del pablista Secretariado Internacional (SI) de la Cuarta Internacional. Los líderes del PLSS sabían muy bien que siendo parte del CICI sus propias prácticas oportunistas en Sri Lanka caerían bajo escrutinio y serían objeto de oposición. Los pablistas, no obstante, no sólo perdonaron y apoyaron al oportunismo del PLSS sino que le otorgaron credenciales trotskistas. A cambio de ello, Pablo y Mandel podrían afirmar poseer un partido trotskista de masas en Asia.

El PLSS ya había comenzado a medir su éxito por los números de sus asientos parlamentarios y el tamaño de su membrecías sindicales. Su perspectiva parlamentarista era evidente en la crisis política de agosto de 1953, tan sólo unos meses antes de la Carta abierta. El PLSS, junto con el estalinista Partido Comunista y el disidente derechista VLSSP, convocaron un hartal (que en el subcontinente Indio significa huelga general y cierre de negocios) de 24 horas para presionar al gobierno del Partido Nacional Unido (PNU) para que abandone sus medidas de austeridad. La reacción los tomó a todos completamente por sorpresa ya que el movimiento militante de protestas se extendió más allá de un sólo día y envolvió a gran parte de la isla. El gobierno estaba al borde del colapso y el primer ministro dimitió. Lejos de tratar de extender y desarrollar la lucha, el PLSS y sus aliados buscaron extinguirlo lo más rápido posible, lo que permitió al gobierno aferrarse al poder. Al comienzo, el liderazgo del PLSS concluyó que la lucha era ahora para "obligar al gobierno del PNU a dimitir y realizar nuevas elecciones".

A medida que el militante movimiento hartal menguó, el Partido de la Libertad de Sri Lanka (PLSL), formado en 1951 por S.W.R.D. Bandaranaike, fue capaz de capitalizar el desencanto con el PLSS, especialmente entre las masas del campo. El partido combinó el populismo cingalés con demagogia anti-imperialista y socialista. Sectores de la pequeña burguesía cingalesa -impactada por el alcance del hartal- recurrieron al PLSL como un medio de contener el amplio descontento popular. En el período previo a las elecciones de 1956, el PLSL atrajo a los estratos de la pequeña burguesía cingalesa con su política de hacer el cingalés el idioma oficial nacional, discriminando a las minorías nacionales, especialmente a los hablantes de Tamil.

En vez de exponer la charlatanería política de Bandaranaike, el PLSS cada vez más se adaptó a su chauvinismo cingalés. Mientras que se oponía formalmente a la política del "solo cingalés" y advirtió de su potencial en sembrar divisiones comunales, el PLSS logró un pacto electoral con el PLSL de no ir a las elecciones, de esta manera dando credibilidad a sus afirmaciones de representar una alternativa progresiva a la PNU. Luego de que el PLSL ganara las elecciones de 1956 con un éxito arrollador, el PLSS adoptó una posición de "cooperación responsiva" hacia el nuevo gobierno y votó a favor de sus dos primeros Discursos de Trono en los que delineaba las políticas del gobierno para el año. El pablista SI no levantó objeciones a la adaptación del PLSS a las políticas comunales, porque esto era parte de integrarse a los "verdaderos movimientos de masas", como los pablistas defendían en cada país.

Por 1960, el PLSS, con el completo apoyo del SI, había adoptado por completo el camino parlamentario al poder. En las elecciones de Marzo, tras declarar que el PNU y el PLSL estaban ambos desacreditados, el partido hizo campaña por un "gobierno samasamajusta" por medio de la urna electoral. Al mismo tiempo, su plataforma de campaña moderó de manera considerable su oposición al "solo cingalés" y su apoyo por la ciudadanía de los trabajadores de plantación tamiles. El SI entusiásticamente adoptó la campaña del PLSS, manifestando que su sección esrilanqués se encontraba en "una lucha decisiva por el poder".

Lejos de ganar la elección, al PLSS le fue peor que en 1956. En respuesta, viró aún más hacia la derecha. El líder del PLSS N.M. Perera hizo un llamado para que el partido se prepare a entrar a un gobierno capitalista liderado por el PLSL, una acción que fue derrotada de manera estrecha. En una segunda elección en Julio, luego del colapso del frágil gobierno del PNU, el PLSS una vez más acordó con el PLSL no ir a las elecciones y votó a favor de su primer presupuesto y el Discurso de Trono luego de que llegara al poder.

El pablista SI, preocupado de que su propia credibilidad sea socavada, realizó unas críticas limitadas al oportunismo del PLSS, manifestando que su acuerdo de no ir a las elecciones podría apoyar "ilusiones sobre la naturaleza del PLSL ante las grandes masas". Al mismo tiempo, el SI declaró: "Aceptamos que es posible que un partido revolucionario otorgue apoyo crítico a un gobierno que no sea de la clase trabajadora (sea de clase media o capitalista) en un país colonial o semi-colonial". De esta manera, los pablistas dejaron la puerta bien abierta para que el PLSS maniobre con el gobierno del PLSL, allanando el camino para su eventual entrada hacia el gabinete tan sólo cuatro años después.

Continuará...