Bernie Sanders encarrila a los trabajadores estadounidenses en contra los inmigrantes

por Tom Hall
20 agosto 2015

La campaña de Bernie Sanders, el senador auto proclamado "socialista" que postula a la nominación presidencial Demócrata, continúa atrayendo un amplio apoyo. Muchos trabajadores, jóvenes y estudiantes, que se encuentran profundamente alienados de la política oficial, están intrigados ante la posibilidad de un candidato socialista.

No obstante, a medida que Sanders ha escalado en las encuestas, el contenido procapitalista y nacionalista de sus políticas se ha vuelto cada vez más claro. Una entrevista con Sanders publicada el Martes por el ex escritor del Washington Post Ezra Klein para el sitio Web Vox es particularmente reveladora en este aspecto.

Por la mitad de la entrevista, Klein le pregunta a Sanders sobre su actitud hacia la inmigración. "Dijiste que ser un socialista democrático significa tener una perspectiva más internacional", Klein le dice. "Pienso que si tomas tan seriamente la pobreza global, te conduce a conclusiones que en los EE.UU. están fuera de los límites políticos. Cosas como elevar pronunciadamente el nivel de inmigración que permitimos, incluso al nivel de las fronteras abiertas".

En este punto, Sanders interrumpió abruptamente a Klein, respondiendo: "¿Fronteras abiertas? No, esa es una propuesta de los hermanos Koch". "¿En verdad?", respondió Klein, aparentemente sorprendido. "Por supuesto", respondió Sanders. "Esa es una propuesta derechista, que afirma esencialmente que no existe Estados Unidos... Haría a todos más pobres en EE.UU.".

Sanders continuó: "Estás eliminando el concepto de un estado-nación, y no creo que haya algún país en el mundo que crea en eso... Lo que le encantaría a la gente de derecha en este país es una política de frontera abierta". Traer a cualquier tipo de gente, hacer que trabaje por US$ 2 o US$ 3 la hora. Eso sería genial para ellos... ¿Crees que deberíamos abrir las fronteras y traer a un montón de trabajadores de bajos salarios, o crees que quizás deberíamos intentar crear empleos para jóvenes (estadounidenses)?.

Sanders hace referencia a Charles y David Koch, los multimillonarios republicanos que han prometido gastar casi un mil millones de dólares en las elecciones del 2016 para promover candidatos de derecha. Al caracterizar una política de inmigración abierta como una "propuesta de los hermanos Koch", Sanders aparentemente alude a su apoyo para el tipo de limitada "reforma" de inmigración que fue aprobada por el Senado en el 2013, el cual combina vías limitadas para alcanzar la ciudadanía para inmigrantes sin documentos junto con una militarización draconiana de la frontera EE.UU.-México.

La propia posición de Sanders lo alinea de manera cercana más a la derecha republicana que a la de los hermanos Koch. El gobernador de Wisconsin y candidato presidencial republicano Scott Walker -cuya fama llegó con la imposición de legislación antilaboral frente a la masiva oposición en el 2011- repitió el argumento de Sanders prácticamente palabra por palabra en el programa de Glenn Beck en abril, declarando: "El próximo presidente y el próximo congreso necesita tomar decisiones sobre un sistema de inmigración legal que esté basado, primero y ante todo, en proteger a los trabajadores y salarios estadounidenses".

El argumento de Sanders de que las fronteras abiertas "harán a todos en EE.UU. más pobres" da por sentado la forzada división entre trabajadores inmigrantes y estadounidenses y la súper-explotación de los primeros. También acepta implícitamente como permanente la monopolización continua de la riqueza en los EE.UU. por una minúscula aristocracia financiera. La expropiación de este grupo social parasítico otorgaría, por sí misma, recursos sustanciales para levantar los salarios y estándares de vida de todos los trabajadores estadounidenses, tanto nativos como inmigrantes.

Sanders ha hecho un llamado para una "revolución política" contra la "clase multimillonaria". Pero esta posición chauvinista en el tema de la inmigración no sólo demuestra su oposición a la unificación de la clase trabajadora, también enfatiza su rechazo a proponer cualquier medida que desafíe seriamente a la desigualdad social. Porque para realizarlo se precisa de abogar por un ataque a la atrincherada riqueza y a la propiedad privada capitalista de los bancos, las corporaciones y de los recursos naturales.

Sanders se opone a cualquiera de estas luchas. Por consiguiente, su afirmación de que permitir a los trabajadores de todas las naciones de que vengan a los Estados Unidos y vivan y trabajen con ciudadanía completa y derechos democráticos -un principio básico del socialismo verdadero- haría "a todos más pobres en EE.UU.".

Al promover el nacionalismo económico y el proteccionismo, Sanders alega implícitamente a favor de que los trabajadores estadounidenses se alineen por detrás de "sus" jefes y gobiernos contra los trabajadores de otros países. ¡Hasta acá llego su supuesta hostilidad a la "clase multimillonaria" de EE.UU.!

Aunque los políticos del partido Demócrata, junto con sus agentes en la burocracia sindical, han utilizado por mucho tiempo la supuesta amenaza de los trabajadores extranjeros para avivar sentimientos nacionalistas dentro de la clase trabajadora, Sanders lleva esta posición a su conclusión lógica: promover abiertamente la inviolabilidad del estado-nación de EE.UU..

Las implicaciones de esta posición son profundamente reaccionarias. La insinuación de Sanders de que las fronteras abiertas conducirían a la disolución de los Estados Unidos es un argumento cuya lógica conduce a conclusiones de índole fascista. Sanders no es un fascista, pero su sugerencia de que los inmigrantes plantean una amenaza al estado-nación estadounidense trae a la memoria el tipo de argumentos y eslóganes que se utilizaban en Alemania durante el período nazi. Entre ellos, la noción del "überfremdung": la inundación de la patria por elementos foráneos, no arios.

La elección de palabras de Sanders no puede ser descartadas como un error. Al contrario, confirman su registro político. En el 2007 y 2009, él -alegando la necesidad de proteger empleos estadounidenses- co-patrocinó proyectos de ley con el congresista republicanos Chuck Grassley que habrían restringido el programa federal de visas. Se ha opuesto a acuerdos comerciales con China bajo el argumento de proteger empleos estadounidenses y a la "soberanía", y denunció a corporaciones multinacionales por hacer lucro en el extranjero en vez de dentro de la nación, algo que él describe como equivalente a traición.

El derecho democrático de los trabajadores para vivir y trabajar en dónde quieran es un principio básico del socialismo. Está unido a la oposición al nacionalismo -la ideología esencial de la burguesía- y la promoción del internacionalismo, esto es, el reconocer la identidad fundamental de los intereses de todos los trabajadores, sin importar su nacionalidad, raza, etnia, religión o sexo, y la lucha para unir a todos los trabajadores a través de todas las fronteras nacionales contra sus explotadores comunes, los capitalistas de todos los países.

El socialismo lucha por desmantelar el sistema de la nación-estado, el cual está enraizado en la propiedad privada capitalista de los medios de producción y, al igual que la propiedad privada, choca en cada lugar con el desarrollo progresivo y racional de las fuerzas productivas del hombre. La contradicción hoy entre la economía global y el sistema de la nación-estado es el caldo de cultivo para los conflictos entre las más grandes potencias que amenazan a la humanidad con una Tercera Guerra Mundial nuclear. Sólo la movilización de la clase trabajadora internacional contra la guerra imperialista en la lucha por el socialismo puede prevenir semejante catástrofe.