El New York Times llama a Rusia un “Estado fuera de la ley”

5 octubre 2016

En medio de crecientes amenazas públicas diciendo que EE.UU. está preparando una escalada de su intervención militar en Siria, el New York Times publicó una editorial principal el jueves 29 de septiembre marcando a Rusia como un "Estado fuera de la ley."

Esta intensificación en la retórica que se ha vuelto cada vez más histérica en sus referencias a Rusia, es una respuesta a la catástrofe sufrida por el imperialismo estadounidense en sus más de cinco años de guerra usando ejércitos mercenarios para un cambio de régimen en Siria. Las fuerzas del gobierno sirio, respaldadas por la fuerza aérea rusa, parecen estar a punto de volver a tomar toda la porción oriental de Alepo. Este es el último bastión importante de los "rebeldes" respaldados por EE.UU., que están compuestos principalmente por milicias islamistas afiliadas a Al Qaeda.

El día anterior, el Secretario de Estado estadounidense, John Kerry, le había dado un ultimátum a su contraparte ruso, Sergei Lavrov: “o Rusia desmoviliza a sus aviones y los del ejército sirio, o Washington rompe todas sus negociaciones con Moscú en relación a Siria”.

La importancia de esta amenaza fue explicada con lujo de detalles en una rueda de prensa por el representante del Departamento de Estado, John Kirby. Le dijo a la prensa que si Rusia no accede a las demandas estadounidenses, "los extremistas y los grupos extremistas continuarán... ampliando sus operaciones, lo cual incluirá, sin duda, ataques contra los intereses rusos, tal vez incluso ciudades rusas, y Rusia continuará enviando cadáveres a su tierra, y seguirá perdiendo recursos, incluso, tal vez, más aviones."

El carácter provocador y totalmente imprudente de las declaraciones de Kirby no es un accidente. Las intenciones de Washington de comunicar una amenaza de desatar un terrorismo patrocinado por la CIA contra Rusia fueron enfatizadas en una columna del Washington Post por Philip Gordon, quien hasta el año pasado fue el coordinador de la Casa Blanca para el Medio Oriente, África del Norte y el Golfo. El artículo, advirtiendo en su titular que "Rusia va a pagar el precio", utiliza un lenguaje casi idéntico, indicando que una continuación de acciones rusas en Siria “tal vez podría llevar a ataques terroristas contra Rusia."

Gordon pasó a advertir que el gobierno de Obama podría tomar medidas para "aumentar los costos de Rusia", agregando que "Armar a la oposición con misiles portátiles capaces de colisionar con aviones rusos y sirios en Alepo es una opción.”

El ex auxiliar de la Casa Blanca terminó advirtiéndole a Moscú que si "Hillary Clinton se convierte en la próxima presidenta de Estados Unidos, Putin podría enfrentarse a una líder estadounidense que ha apoyado por mucho tiempo una zona de exclusión aérea en Siria y un apoyo robusto para la oposición, que ha expresado su escepticismo sobre las intenciones de Rusia en Siria, y que buscará reafirmar con mayor claridad el liderazgo estadounidense en el Medio Oriente."

Sin embargo, es evidente que la cuestión de si la intensificación de la intervención estadounidense en Siria puede esperar hasta después de las elecciones presidenciales el 8 de noviembre se ha convertido en objeto de intenso debate dentro de la clase gobernante estadounidense.

La agencia de noticias Reuters se refirió a anónimos funcionarios de alto nivel que dicen que el gobierno de Obama está considerando "respuestas más duras al ataque del gobierno sirio respaldado por Rusia, incluyendo opciones militares.” Estas incluyen proporcionar armamento pesado a los "rebeldes" vinculados con Al Qaeda y lanzar ataques aéreos contra posiciones del gobierno sirio (esta segunda opción ya se puso en práctica con el bombardeo estadounidense el 17 de septiembre que mató e hirió a cerca de 200 soldados sirios cerca de Deir Ezzor. Washington afirmó que se trató de un accidente).

Al denunciar a Rusia en su editorial como un "Estado fuera de la ley,” el New York Times está interviniendo en el debate dentro del círculo gobernante estadounidense sobre la intervención de Estados Unidos en Siria. Quiere una escalada militar, y ahora, contra Rusia.

El Times escribe: "El presidente Obama siempre se ha negado a aprobar una intervención militar directa en Siria. Y el Sr. Putin posiblemente calcule que es poco probable que el presidente Obama se enfrente a Rusia en sus últimos meses y con la temporada de elecciones estadounidenses en plena marcha. Pero con el bastión de los rebeldes en Alepo en peligro de caer al gobierno [sirio], los funcionarios del gobierno [estadounidense] dijeron que tal respuesta otra vez está siendo considerada."

Para reforzar su caso, el Times habla de acusaciones sin fundamento hechas en una investigación totalmente impulsada por “evidencia” suministrada por la policía secreta de Ucrania. La investigación alega que Rusia fue la que derribó al avión de pasajeros de Malaysia Airlines en junio del 2014 sobre la región de Donbass, que ha sido desgarrada por la guerra.

El periódico declara que Putin es culpable de la “matar a civiles en Siria y Ucrania, anexar a Crimea, piratería informática contra agencias de gobierno estadounidenses,” y de "aplastar la disidencia en su país."

El gobierno de Putin representa la oligarquía gobernante de Rusia, que se enriqueció a través del robo de propiedad estatal durante la disolución de la Unión Soviética y la restauración del capitalismo. Su intervención en Siria —aunque es de un carácter defensivo en respuesta a los intentos de EE.UU. de rodear y aislar a Rusia— representa los intereses de esta oligarquía y no ofrece ninguna solución progresiva a la catástrofe desatada por el imperialismo en Siria y el Medio Oriente en general.

Dicho esto, los crímenes de Putin palidecen en comparación a los que han sido realizados por los gobiernos sucesivos de Estados Unidos —todos con la complicidad del apoyo propagandístico del New York Times.

El gobierno de Estados Unidos es responsable de más de un millón de muertes en Irak y cientos de miles más en Afganistán, Libia y Yemen. Provocó golpes carniceros de cambio de régimen, tanto en Ucrania como Siria, en gran parte con armas suministradas por la CIA.

Por otra parte, aun cuando el Times atacó la ”matanza" de los rusos en Siria, el Pentágono anunció que enviará 600 soldados más a Irak para preparar un asedio contra Mosul, que, al igual que los ataques anteriores sobre Faluya y Ramadi, implicará crímenes masivos contra la población civil.

En cuanto a la piratería informática de Rusia, el Times habla en nombre del gobierno de Estados Unidos, el cual, a través de la Agencia de Seguridad Nacional (National Security Agency, NSA), se dedica a las mayores operaciones de espionaje que el mundo haya visto. Y en cuanto a "aplastar la disidencia en su país," debe mencionarse que EE.UU. es un país donde la policía mata a más de 1.000 personas cada año, y su llamado "sistema de justicia" mantiene unas 2 millones de personas tras las rejas. En resumen, el editorial del Times es pura propaganda de guerra.

El término "fuera de la ley" fue usado oficialmente por primera vez por Ronald Reagan. Más tarde se presentó como "Estado delincuente" bajo Bill Clinton y, a continuación, bajo George W. Bush, se convirtió en el "eje del mal.” Invariablemente, frases como esas se utilizan para describir a países semicoloniales oprimidos que son blancos del imperialismo estadounidense para la guerra y la conquista: Nicaragua, Granada, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Corea del Norte, Irán, etcétera.

Ahora, en las páginas del New York Times, esa frase se utiliza para describir a Rusia, un país de 146 millones de personas con armas nucleares. Las posibles consecuencias no pueden ser más siniestras.

Aunque las motivaciones de los editores del Times pueden incluir consideraciones de corto plazo (la posibilidad de que una "golpe de octubre" en Siria podría mejorar las perspectivas de la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton); la campaña de propaganda antirrusa que el periódico está liderando tiene raíces mucho más profundas: La crisis del capitalismo y la ofensiva del imperialismo estadounidenses para superar su declive histórico a través del militarismo.

Si las palabras tienen un significado, la editorial del Times es una advertencia: a espaldas de la población de Estados Unidos y de todo el planeta, los preparativos de una tercera guerra mundial avanzan rápidamente.

Bill Van Auken