Ataques antimusulmanes y antisemitas aumentan tras la elección de Trump

por un corresponsal
5 diciembre 2016

Esta semana varias mezquitas islámicas en California y barrios judíos en Nueva York fueron blancos de delitos de odio perpetrados por atacantes que interpretaron la elección de Donald Trump como una carta blanca para intimidar a minorías religiosas y raciales.

El Council on Islamic-American Relations (CAIR) informó que centros islámicos en San José, en el norte de California, y en Long Beach y Pomona en el sur de California, recibieron cartas que afirmaban que Trump haría con los musulmanes lo que Hitler “hizo a los judíos”.

Las cartas, semianalfabetas y escritas a mano, describen a Trump como el “nuevo sherriff [sic] en el pueblo” que “limpiaría América y la haría brillar de nuevo” eliminando a los musulmanes de la población. Las cartas estaban firmadas por “Americanos por un Mejor Camino” y terminaban en el saludo “larga vida al Presidente Trump y que Dios bendiga los EEUU”

Hussam Ayloush, el director ejecutivo de la sede CAIR en Los Ángeles, afirmó en un comunicado que “La campaña de odio contra los lugares de culto debe ser investigada como un acto de intimidación religiosa, y los líderes de nuestro estado deben pronunciarse en contra de la creciente intolerancia antimusulmana que lleva a este tipo de incidentes.”

La semana pasada, el FBI informó que el año pasado los delitos de odio contra los musulmanes estadounidenses aumentaron a su máximo nivel desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra la ciudad de Nueva York y el Pentágono. Se registraron 257 actos antimusulmanes en el 2015 —en cuyo mes de junio se lanzó la campaña presidencial de Trump— un aumento de casi 67 por ciento respecto al 2014.

Mientras que las cifras del 2016 siguen incompletas, hubo más de 100 actos antimusulmanes sólo en los 21 días posteriores a la elección, según la oficina nacional de CAIR. La organización culpa a Trump por su retórica de odio durante la campaña, en especial su llamado a prohibir el ingreso de musulmanes a los Estados Unidos, ya sea como inmigrantes, refugiados o incluso visitantes.

La agrupación también observó que el FBI realizó numerosas entrevistas a individuos musulmanes en al menos ocho estados bajo el pretexto de recolectar información sobre posibles amenazas de Al Qaeda contra las elecciones estadounidenses.

En la ciudad de Nueva York hubo informes sobre una “explosión de vandalismo con esvásticas” desde las elecciones del 8 de noviembre. Se informa de al menos 14 casos, ocho durante la semana pasada —el triple de lo normal— según el Departamento de Policía de Nueva York. Ninguno de éstos resultó en un arresto. Varias de las esvásticas iban acompañadas de slogans como “Vamos Trump”, “Trump 2016”, y otros graffiti pro Trump, señalando las inclinaciones políticas de los antisemitas responsables. Un graffiti combinaba la esvástica con “Que Estados Unidos sea blanca otra vez”.

El mismo informe del FBI sobre el alza de ataques antimusulmanes indica que hubo un aumento del 9 por ciento en ataques antijudíos durante 2015. LQ mayoría de delitos de odio fueron cometidos contra afroamericanos, y se cree que el racismo y el prejuicio étnico motivaron el 59 por ciento de todos los ataques, mientras que un 20 por ciento se atribuye al prejuicio religioso y un 18 por ciento a la intolerancia a la orientación sexual.

Un conteo paralelo realizado por el Southern Poverty Law Center registró 701 incidentes de acoso racial de todo tipo desde el día de las elecciones, incluyendo 60 casos de vandalismo en que se utilizó la esvástica.

Trump nombró a Stephen K. Bannon, un conocido propagandista del racismo, antisemitismo y prejuicio antimusulmán como su principal estratega en la Casa Blanca. Bannon es el ex director ejecutivo de Breitbart News. El mismo Bannon describe a Breitbart como un emblema de la derecha alternativa, el término eufemístico para la supremacía blanca.