La Universidad Humboldt de Berlín intenta suprimir las críticas estudiantiles de Jörg Baberowski

por Christoph Vandreier y David North
24 abril 2017

El presídium administrativo de la Universidad Humboldt le ha dado instrucciones al personal de seguridad para impedir la distribución de material que se oponga a la declaración de la institución que toda crítica pública del profesor Jörg Baberowski es “inaceptable”.

La anticipada intervención de las fuerzas de seguridad ocurrió el miércoles y jueves pasados. Miembros y simpatizantes de los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social (JEIIS) estaban repartiendo un folleto que condenaba la declaración de la administración como un ataque a la libertad de expresión.

Jörg Baberowski

La defensa de Baberowski por parte de la universidad viene justo un mes después de que el tribunal distrital de Colonia encontrará que el profesor podría ser descrito como un “extremista de derecha”.

En respuesta a una solicitud de JEIIS para una explicación sobre las medidas que adoptará el personal de seguridad, un representante del departamento de relaciones públicas respondió: “Aquí no se debería realizar ninguna actividad política del todo”.

Esta decisión es un ataque fundamental contra la libertad de opinión de todos los estudiantes. La presidenta de la Universidad Humboldt, Sabine Kunst, una política bien conectada del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD; Sozialdemokratische Partei Deutschlands), está pretendiendo tener el poder de determinar lo que puede y no puede decirse en la universidad. Las acciones de la administración de Humboldt van dirigidas a convertir todos los centros educativos en instituciones autoritarias.

Un considerable número de escuelas en Alemania todavía llevan los nombres de Sophie y Hans Scholl, miembros del movimiento de resistencia Rosa Blanca que fueron ejecutados en 1943 por escribir y distribuir panfletos contra el régimen Nazi. La referencia a los hermanos Scholl es particularmente apropiada tomando en cuenta que las críticas de Baberowski se han centrado en su actitud apologética hacia el régimen Nazi. En una entrevista publicada en Der Spiegelen febrero del 2014, Baberowski declaró que, “Hitler no era un psicópata. No era vicioso. No quería que la gente hablara sobre el exterminio de judíos en su mesa”.

Sophie Scholl

Baberowski también indicó que el ya difunto profesor Ernst Nolte, el principal apologista académico del nazismo en la Alemania de la posguerra, había sido injustamente criticado.

Al relativizar los crímenes de Hitler, Baberowski se basa en la afirmación popular de la ultraderecha y los neonazis en Alemania e internacionalmente que las acciones del Tercer Reich fueron lamentables, pero comprensibles ante la amenaza del bolchevismo soviético.

Además, extiende su apología al ejército alemán (Wehrmacht) durante su invasión de la Unión Soviética, negando que libró consciente y deliberadamente una guerra de exterminio. La Wehrmacht simplemente actuó en respuesta a la resistencia soviética: “Stalin y sus generales le impusieron un nuevo tipo de guerra a la Wehrmacht que no exentaba a la población civil”, escribió en el 2007.

En su libro Tierra quemada (Scorched Earth) del 2012, Baberowski desarrolla su argumento apologético. Plantea que la ideología fascista y el antisemitismo no tuvieron ningún rol en incitar las masacres del ejército alemán. “Los soldados de Hitler no libraron una guerra ideológica, sino una cuya dinámica no pudieron escapar”, escribe.

Estas son posiciones que la Universidad Humboldt declara que están por encima de toda crítica. Los argumentos de Sabine Kunst y de todos los periódicos importantes en Alemania, los cuales han salido a la defensa de Baberowski, que él es un simple erudito siendo sometido a un brutal ataque político de la izquierda, son completamente absurdos. La relativización de los crímenes nazis por parte de Baberowski tiene implicaciones políticas del más largo alcance.

Cerca de 300 prisioneros de guerra polacos ejecutados por la 15° División Motorizada de la Wehrmacht en Ciepielów, el 9 de septiembre de 1939

Uno sólo tiene que plantear la siguiente pregunta: ¿Cuáles serían las implicaciones políticas de un líder político alemán —o, de hecho, una figura política en cualquier potencia— que declarase, “Hitler no era vicioso. No quería que la gente hablara sobre el exterminio de judíos en su mesa”?

De hecho, independientemente de las intenciones de Baberowski —y no hay razón alguna para creer que él no asimila las implicaciones políticas de sus declaraciones— él le está proporcionando una fraudulenta y pseudoerudita cobertura política a la rehabilitación del Tercer Reich y su líder. Los políticos ultraderechistas pueden legitimar su defensa de Hitler refiriéndose a sus apologistas: “Como el gran historiador, Jörg Baberowski, nos ha explicado tan elocuentemente, Hitler no era vicioso”.

No es casualidad que los políticos de Alternativa para Alemania (AfD; Alternative für Deutschland) y varias publicaciones de extrema derecha se hayan declarado en solidaridad con Baberowski.

En el contexto de un aumento en los llamados de la prensa y los líderes políticos alemanes para una gran expansión de las operaciones militares del país, Baberowski ha surgido como un portavoz para los realistas pertinaces. Alemania, según argumentan, debe superar la carga moral impuesta por los ya caducos sentimientos de culpa sobre lo acontecido en los años treinta y cuarenta.

En una reunión pública, Baberowski declaró: “Y si uno no está dispuesto a tomar rehenes, quemar pueblos, ahorcar a la gente y propagar miedo y terror, como los terroristas, si uno no está preparado para hacer tales cosas, entonces nunca se podrá ganar tal conflicto y uno debería permanecer fuera de este”. Más tarde, Baberowski alegó que sus palabras fueron tomadas fuera de contexto, pero nadie en la audiencia creyó por un momento que estaba escuchando un mensaje contra la guerra de un pacifista. En realidad, lo que quiso decir fue bastante claro: cuando Alemania lance una acción militar, debe hacer lo que sea necesario para ganar.

Durante la crisis de refugiados, Baberowski también se ha convertido en un opositor desde la derecha contra la admisión de refugiados en Alemania. Constantemente a la vista del público general, ya sea en artículos, programas de entrevistas o de tertulias, aparece atacando al gobierno alemán desde la derecha y agitando en contra de los refugiados al estilo de la AfD. Por esta razón, se ha ganado los aplausos de Breitbart News, el diario neonazi Daily Stormer y otras publicaciones de extrema derecha como Junge Freiheit, la revista Compact y el blog Politically Incorrect.

La defensa actual de Baberowski por parte de la universidad ha tomado la forma de una serie de denuncias histéricas en la prensa burguesa contra el World Socialist Web Site, el Sozialistische Gleichheitspartei (SGP; la sección alemana del Comité Internacional de la Cuarta Internacional) y el JEIIS. El principal diario burgués, Frankfurter Allgemeine Zeitung [FAZ] , ha publicado varios artículos, incluyendo uno en la portada, advirtiendo sobre la “poderosa influencia” del WSWS en la opinión pública alemana.

Hace treinta años, durante la famosa “disputa de los historiadores”, uno de los acontecimientos intelectuales más importantes en la Alemania de la posguerra, el FAZ le prestó una tribuna a la apología nazi de Ernst Nolte. Más allá, ha sido una de las principales voces exigiendo que se acelere el renacimiento del militarismo alemán. El FAZ defiende a Baberowski porque comparte sus posiciones ultraderechistas. El regreso de Alemania a una política imperialista agresiva basada en su poderío militar necesita la relativización de los crímenes cometidos por los nazis.

Las mismas consideraciones políticas motivan a la presidenta Kunst de la Universidad Humboldt. El SPD, del cual es miembro, está protagonizando la marcha hacia la renovación del militarismo alemán. Fue precisamente Frank-Walter Steinmeier, el entonces ministro de Relaciones Exteriores y ahora presidente de Alemania, uno de los primeros en exigir “el fin a la moderación militar” en el 2014.

Cabe notar que este esfuerzo para suprimir las críticas de Baberowski está teniendo lugar en una ciudad gobernada por un gobierno “Rojo-Rojo-Verde”, una coalición entre el SPD, Die Linke, y el Partido Verde. Sabine Kunst no hubiese podido ponerse en defensa de Baberowski sin el apoyo político del gobierno berlinés. Esta es otra muestra de la conexión entre la defensa de Baberowski y los esfuerzos de todos los partidos burgueses (incluyendo Die Linke y los verdes) para legitimar el resurgimiento del militarismo en Alemania.

Sozialistische Gleichheitspartei y el JEIIS no se dejarán intimidar por la censura o las amenazas de la administración universitaria. Frente a la campaña derechista en defensa de Baberowski, el apoyo para JEIIS entre los alumnos sigue creciendo en la Universidad Humboldt y en todo el país. El número de lectores del World Socialist Web Site en alemán ha crecido rápidamente.

Es inaceptable para la clase obrera y la juventud en Alemania que, en la misma universidad donde se planeó la guerra de exterminio de Hitler contra la Unión Soviética, ya no se permita criticar las posiciones que buscan justificar los crímenes de los nazis, promocionar el renacimiento del militarismo e instigar odio hacia los hostigados refugiados.

Por lo tanto, exhortamos a los estudiantes, trabajadores y jóvenes a que protesten contra los esfuerzos de la Universidad Humboldt para amordazar la libertad de expresión.

Se pueden enviar cartas de protesta a la presidenta Sabine Kunst a través de praesidentin@hu-berlin.de, con copia a iysse@gleichheit.de.