Salen derrotados todos los cargos del profesor Jörg Baberowski contra los estudiantes de la Universidad de Bremen

por Sonja Bach y Cristoph Vandreier
9 junio 2017

El primero de junio, fueron derrotados los intentos del profesor Jörg Baberowski de utilizar las cortes para prohibir las críticas estudiantiles a sus puntos de vista ultraderechistas.

El profesor de la Universidad Humboldt retiró su solicitud de medidas provisionales contra el Asta (sindicato estudiantil) de la Universidad de Bremen que lo había citado y descrito como un radical derechista y racista en un folleto. A esto le siguió una audiencia oral, en la que el Tribunal Regional Superior de Colonia emitió una declaración inequívoca de que iba a fallar contra Baberowski. El profesor de Berlín ahora debe incurrir el costo del juicio.

Con el retiro de la demanda, se ha derrumbado todo el montaje de cargos y argumentos judiciales mediante las cuales Baberowski intentaba silenciar a sus críticos. En esta campaña reaccionaria, recibió el apoyo de amplios sectores de la prensa y los académicos.

La demanda de Baberowski afirmaba que el Asta de Bremen citó entrevistas suyas fuera de contexto y las malinterpretó para envilecerlo y difamarlo. Arremetió contra las críticas a sus opiniones derechistas en política e historia alegando que constituían un ataque a la libertad académica y a su reputación como un historiador reconocido.

El Tribunal Regional Superior de Colonia rechazó este argumento. Tras un estudio exhaustivo de las comunicaciones detalladas escritas por el Asta de Bremen y Baberowski, el tribunal llegó a la conclusión de que Baberowski había sido citado con precisión y que las críticas eran legítimas.

Desde el principio de su discurso, Margarete Reske, presidenta del Senado del quinceavo Juzgado Civil del Tribunal Regional Superior, rechazó la afirmación de Baberowski de que los textos en cuestión constituían un ataque a la libertad académica.

Las polémicas declaraciones que Baberowski quería evitar que Asta utilizara provinieron de una mesa redonda en el Museo Histórico Alemán y de una entrevista en la cadena mediática 3SAT. La jueza señaló que, en estos contextos, Baberowski estaba decididamente fuera del ámbito académico. Las entrevistas se refirieron a cuestiones polémicas de la política diaria que estaban siendo debatidas públicamente en el momento. En otras palabras, Baberowski había incursionado en territorio donde hay que estar preparado para afrontar críticas severas. Había que protegerlo de no ser citado en falso, pero no de ser fuertemente criticado, dijo la jueza.

Reske subrayó que las declaraciones hechas por el Asta no constituyen difamación, sino críticas pertinentes. Se refirió a dos citas que el Tribunal Distrital de Colonia le había prohibido repetir al Asta de Bremen.

En noviembre del 2016, la corte distrital sí le impuso una medida cautelar al Asta de Bremen a petición de Baberowski. El 15 de marzo de este año, la orden fue reducida en una audiencia oral, permitiéndole al Asta llamar a Baberowski un radical de derecha porque había “un punto de partida suficiente” para hacerlo. Sin embargo, la corte inferior insistió en el resto de los puntos de la medida cautelar.

El Asta apeló esta decisión ante el Tribunal Regional Superior, que dejó en claro que ya se estaba preparando para fallar a su favor.

La demanda de Baberowski se dio a raíz de un comunicado de prensa emitido por el Asta de Bremen en octubre del año pasado que afirma lo siguiente sobre el profesor de la Universidad Humboldt: “Descrito por sus seguidores como un académico distinguido, sus nociones recientes se han caracterizado por ser formas abiertas de agitación y por su brutalidad espantosa. En una mesa redonda en el Museo Histórico Alemán en octubre del 2014, sobre el tema de Alemania como una potencia intervencionista, Baberowski dijo que, ‘Si uno no está dispuesto a tomar rehenes, quemar pueblos, colgar personas y sembrar miedo y terror como los terroristas lo hacen, si uno no está preparado para hacer tales cosas, entonces uno nunca puede ganar tal conflicto’”.

En su caso legal, Baberowski se quejó de que el Asta no citó los párrafos subsiguientes en los que explica que está bien considerar, “el tipo de guerra a la que uno está preparado, y si uno puede ganarla. Y si uno no puede ganar, entonces se debe permanecer fuera”. El tribunal inferior sentenció que estas oraciones demostraban que, “el demandante no aprueba el uso de los medios de guerra mencionados en el pasaje citado”.

Al contrario, este argumento fue rechazado por la jueza Reske. Evaluando las observaciones de Baberowski después del segmento citado, señaló que, “no estamos de acuerdo que el demandante haya dicho que la guerra no debe ser realizada”. En cambio, insiste en que no es posible ganar tal guerra con límites morales autoimpuestos. “No menciona en este contexto si considera que estos límites morales sean correctos”, añadió, concluyendo que la tesis de Baberowski es que la guerra contra el terrorismo sólo es posible por medios paralelos.

La corte no consideró que la declaración haya sido ambigua, Reske dijo, porque no sabía qué otro significado podría atribuirsele. Ella considera cuestionable que el demandante haya estado argumentando en contra de tales guerras, particularmente en el contexto de las publicaciones escritas de Baberowski.

Reske se refirió a textos citados por el Asta en la documentación que proveyeron que evidencia la perspectiva militarista de Baberowski. Por ejemplo, cita una de sus columnas de opinión de Baberowski en el diario Baseler Zeitung del 5 de agosto del 2016: “Pero, ¿cómo puede uno terminar una guerra si uno no quiere luchar?... La indiferencia y el altruismo son malos consejeros... Los terroristas nos consideran cobardes y decadentes y nos restriegan en la cara esta cobardía día a día”.

Reske también enfatizó que la designación de las declaraciones de Baberowski en el Museo Histórico Alemán como “agitación abierta” como una postura de “brutalidad espantosa” son opiniones protegidas por la libertad de expresión.

La jueza sostuvo lo mismo con respecto a la segunda cita que le habían prohibido usar al Asta de Bremen. En su comunicado de prensa, los estudiantes escribieron: “Al mismo tiempo, como colaborador invitado en el FAZ [el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung], él considera la integración de los refugiados como una ruptura de la ‘continuidad cultural’ alemana y por lo tanto una amenaza para ‘el pegamento social que alguna vez unía nuestra sociedad’.

“Del incendio de un hogar de refugiados en Tröglitz y el ataque de dos días por extremistas derechistas de un albergue para refugiados en Heidenau, Baberowski comentó de forma brusca: ‘Allí donde los ciudadanos no estén integrados, naturalmente viene la agresión’. Jörg Baberowski no investiga la violencia, pero la legitima y prácticamente la promueve. Sus opiniones no son una contribución constructiva a la cultura del debate, sino una forma académicamente avanzada de agitación persecutoria, que banaliza los ataques y el asedio de las instalaciones de refugiados como una reacción natural de ciudadanos descontentos”.

Aquí, también, Baberowski insistió que fue falsamente citado ya que también dijo que, “Gracias a Dios, nadie ha muerto en Alemania”. A pesar de que incendiaran las casas de los solicitantes de asilo y eso es lo suficientemente malo, “creo que, frente a los problemas que tenemos en Alemania con la inmigración que se está llevando a cabo, lo que tenemos aquí es algo más bien inofensivo”.

En su fallo, la corte inferior afirmó que estas últimas declaraciones hacían impermisibles las conclusiones del Asta de Bremen. Esta decisión, tampoco aplica, según la jueza del Tribunal Regional Superior. Visto en su contexto, la declaración admite la interpretación de los acusados, dijo la jueza. Agregó que, al parecer, para Baberowski los problemas con los inmigrantes eran más graves que la violencia contra ellos. Por lo tanto, es justificable describir su comentario como “brusco”.

Baberowski ni siquiera se mostró en la audiencia que él mismo solicitó. Su abogado, Sebastián Gorski, trató de defender los argumentos absurdos de su cliente e insistir en que las críticas a las políticas derechistas son perjudiciales para la libertad académica.

El bufete de Gorski, Schertz Bergmann, presentó un documento de 52 páginas justificando las posiciones de extrema derecha de Baberowski, incluyendo su afirmación de que Hitler no era vicioso y su defensa del abogado nazi, Carl Schmitt, y el apologista de los nazis, Ernst Nolte. Además del Asta de Bremen, su documento ataca ferozmente al Partido Socialista por la Igualdad de Alemania (SGP, por sus siglas en alemán) y su organización juvenil, los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social (JEIIS), por haber criticado sistemáticamente las opiniones ultraderechistas de Baberowski.

Pero Gorski no logró avanzar mucho ante los argumentos de la jueza de la corte superior, la cual se llenó de estudiantes. “Puedo ver que no estoy en la pista ganadora hoy”, dijo al final, retirando la solicitud de la medida cautelar por la que trabajó por siete meses para su cliente. Lo hizo para evitar que los argumentos presentados por los jueces quedasen engravados en una resolución oficial.

A pesar de esta maniobra, no cabe duda de cuál fue el resultado de la audiencia oral ante el Tribunal Regional Superior: Baberowski salió derrotado en su intento de utilizar las cortes para prohibir críticas contra su agenda derechista. Los argumentos persistentes de los que lo defendieron —de que sus críticos tomaron citas fuera de contexto— fueron completamente refutados.

El Asta de Bremen demostró en su informe de 33 páginas que Baberowski había presentado posiciones extremistas de derecha en decenas de entrevistas, artículos en periódicos y programas radiales, y que lo aclamaban los círculos de derecha. El Asta acusa al profesor de tratar de “abusar de la corte para silenciar a los estudiantes críticos y suprimir cualquier crítica de su agenda de derecha”. La importancia de la sentencia, escribieron, trascendería “mucho más allá de este caso”.

Esta evaluación ha sido confirmada por la derrota de Baberowski. El Asta de la Universidad de Bremen manifestó en una declaración inicial: “¡Este es un día importante en la lucha contra la propaganda de la derecha y por la libertad de expresión en el campus y en todas partes!”.