El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos rastreará las cuentas de todos los inmigrantes en las redes sociales

por Jake Dean
5 octubre 2017

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció sin hacer ruido esta semana, que comenzará a recopilar información de las redes sociales y los resultados de búsquedas de todos los inmigrantes con cuentas en Internet, incluyendo sitios populares como Facebook, Twitter e Instagram. La expansión de la política entrará en vigor el 18 de octubre, el mismo día en el cual la prohibición de viajar por tiempo indefinido del presidente Donald Trump está programada para entrar en pleno efecto.

La operación invasiva de vigilancia y la recopilación de datos del DHS cubrirá a todos los inmigrantes, incluyendo a los titulares de la tarjeta verde y a los ciudadanos naturalizados. Esto representa una violación flagrante de la Primera y la Cuarta Enmiendas que garantizan el derecho a la libertad de expresión y protegen contra búsquedas no razonables e incautaciones.

La política se hizo pública la semana pasada en el Federal Register y reportada por primera vez por BuzzFeed News. Proporciona una guía detallada sobre la información que los agentes de DHS pueden reunir, incluyendo “identificador de medios sociales, alias, información identificable asociada y resultados de búsqueda”.

Discursos o escritos políticos del pasado, muchos de los cuales pudieron haber sido hechos con seudónimos intentando mantener la privacidad por temor a la reacción, ahora serán recolectados y usados para juzgar la elegibilidad para la ciudadanía. Un periodista que publicó un artículo sobre crímenes de guerra u otros temas polémicos bajo un seudónimo por temor a represalias ahora tendrá que revelar esa información. Detalles íntimos de la vida personal de los inmigrantes serán entresacados y escudriñados por agentes gubernamentales.

No se sabe hasta qué punto el DHS tendrá acceso a los “resultados de búsquedas”—si la agencia tiene acceso directo a sitios de búsqueda populares como Google y Yahoo o si está limitado a cuentas de redes sociales. Sin embargo, se ha aclarado a través de los documentos filtrados por Edward Snowden, el anterior contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), que la NSA trabaja directamente con las principales compañías de Internet, incluyendo Google y Yahoo, para cubrir todas las comunicaciones electrónicas y canalizar esa información hacia otras agencias federales.

Respondiendo a una solicitud de Gizmodo para obtener más información sobre la nueva iniciativa de vigilancia, Joanne F. Talbot de la Oficina de Asuntos Públicos del DHS admitió que la agencia ha estado rastreando y buscando a través de las cuentas de redes sociales de los inmigrantes por lo menos los últimos cinco años. La declaración deja en claro que la operación inconstitucional de persecución y vigilancia, que se está expandiendo bajo Trump, se estableció bajo la administración de Obama.

“El comunicado no anunció una nueva política", insistió Talbot. “El comunicado simplemente reiteró la política existente del DHS con respecto al uso de las redes sociales. En particular, la entidad gubernamental, Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), siguió la Directiva 110-01 del DHS para el Uso Operacional de los Medios Sociales. Esta política está disponible en el sitio web público del DHS y se firmó el 6/8/2012.”

Adam Schwartz, abogado de la Electronic Frontier Foundation (EFF, por sus siglas en inglés), una entidad que protege la información privada de las personas en EEUU, dijo a BuzzFeed News: “Vemos esto como parte de un proceso más amplio de vigilancia de alta tecnología de los inmigrantes y más y más personas están siendo sometidas a investigación en las redes sociales. Hay una tendencia creciente en el Departamento de Seguridad Nacional a husmear en las redes sociales de inmigrantes y extranjeros y creemos que es una invasión de la privacidad y disuade la libertad de expresión”.

A principios de este mes, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) y la EFF demandaron al DHS después que 11 viajeros tuvieran que entregar sus computadores portátiles y teléfonos celulares y revelar sus claves de acceso a las redes sociales en la frontera de Estados Unidos sin ninguna orden judicial.

Se ha convertido en una práctica común que los agentes fronterizos comprueben los perfiles individuales de Facebook. Aduanas y Protección Fronteriza que opera bajo el paraguas de DHS, inició la práctica cerca del final del segundo mandato de Obama pidiendo las cuentas de medios sociales a todos los viajeros extranjeros.

El gobierno de Trump aprobó en mayo un nuevo cuestionario para la solicitud de visa que pide el manejo de las redes sociales e información durante los últimos cinco años, ampliando las políticas establecidas en Obama.

La operación de vigilancia que se reveló esta semana va aún más lejos, sin embargo, permitiendo que el DHS recoja los datos de las redes sociales de los inmigrantes, incluyendo mensajes privados, años después de haber cruzado la frontera e incluyendo a cualquier persona con la que interactúan.

Faiz Shakir, director de Política Nacional de ACLU publicó una declaración explicando la intención de las regulaciones actualizadas: “Este anuncio de la Ley de Privacidad deja claro que el gobierno tiene la intención de retener la información social de las personas que han emigrado a este país, seleccionando a un gran grupo de personas para mantener archivos sobre lo que dicen”.

Si bien está dirigido a los inmigrantes, en realidad la operación de vigilancia recopilará los datos de las redes sociales de cualquier persona que se comunique con un inmigrante, ciudadano nacido en los Estados Unidos o no.

Jill Bronfman, experta en leyes de privacidad de Hastings College of Law (Facultad de Derecho) de la Universidad de California, expresó su preocupación porque los ciudadanos naturalizados, que tienen todos los derechos de los ciudadanos naturales, también serían en los blancos del DHS. Dijo a CNET: “Eso me parece una locura. No sé de muchas incidencias en la ley en la que hacemos una distinción entre ciudadanos naturalizados y ciudadanos nacidos en el país”.

Según Adam Schwartz, toda la información recolectada por el DHS se almacenará en lo que se denomina “Archivos de Extranjeros” o “Archivos A”. En estos archivos, “todo tipo de vigilancia de alta tecnología, incluyendo reconocimiento facial y simuladores de sitios celulares” son también almacenados, informó el abogado de EFF.

En otras palabras, no sólo el DHS quiere un reconocimiento facial completo de cada persona que solicita la ciudadanía, sino que quiere tener acceso a todos los sitios web que haya visitado, cada comentario que haya publicado en línea, cada mensaje privado que haya enviado y luego, tener acceso a quienes haya enviado cada mensaje privado.

Los ataques contra los inmigrantes se han incrementado bajo el gobierno de Trump. El número de refugiados que serán admitidos en Estados Unidos el próximo año será limitado por Trump a 45.000, el número más bajo desde 1980, cuando se aprobó la legislación que permite a la Casa Blanca fijar el límite.

A principios de este mes, Trump anunció su decisión de poner fin al programa de Acción Diferida por Llegadas en la Niñez (DACA, por sus siglas en inglés). Casi 80.000 jóvenes que han pasado la mayor parte de su vida en los Estados Unidos serán dejados a voluntad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en los próximos seis meses cuando el programa expire.