Cien años después de la Revolución de Octubre

La mayoría de los jóvenes estadounidenses prefiere el socialismo o el comunismo al capitalismo

por Niles Niemuth
10 noviembre 2017

El segundo informe anual sobre las actitudes de los estadounidenses hacia el socialismo, publicado la semana pasada por la anticomunista Fundación Conmemorativa de las Víctimas del Comunismo, informa con preocupación que, en el centenario de la revolución rusa, la mayoría de los jóvenes prefiere el socialismo al capitalismo.

Según la encuesta, que fue realizada por la firma encuestadora internacional YouGov entre septiembre y octubre, el 51 por ciento de esos estadounidenses actualmente entre las edades de 21 y 29, definidos en el informe como “millennials” (generación del milenio), preferiría vivir en un país socialista o comunista que en un país capitalista.

Una mayoría de la generación del milenio (56 por ciento) también informó que no se ofendería si alguien lo acusara de ser comunista. Significativamente, un porcentaje similar de este grupo de edad (53 por ciento) informó que sienten que el sistema económico de Estados Unidos está trabajando en contra de ellos.

Muchos de los definidos como “millenials” son parte de una generación que ha experimentado de primera mano el fracaso del sistema capitalista. Se graduaron del colegio secundario o la universidad y se incorporaron a la fuerza de trabajo justo en el momento de la crisis económica de 2008. Muchos no tienen acceso a oportunidades de empleo decente, están inmersos en deudas de préstamo estudiantil que no pueden pagar, y se consideran imposibilitados de poder abandonar la casa de sus padres.

Una década después de la crisis de 2008, trabajadores jóvenes y estudiantes en EE.UU. continúan enfrentando niveles insostenibles de pobreza, desempleo o subempleo, guerras interminables y siempre en expansión y una virulenta crisis de los opioides que le está quitando la vida a sus amigos y familiares.

Mientras sigue la confusión sobre el significado de socialismo y comunismo, hay una sensación general de que el socialismo significa mayor igualdad social, la garantía de un trabajo con un salario digno, educación gratuita de alta calidad y el derecho a la atención médica universal—cosas que el capitalismo ha demostrado ser incapaz de proporcionar.

El interés creciente en el socialismo no se limita a los jóvenes. El informe halló que, entre los estadounidenses en general, más de un tercio (37 por ciento) preferiría vivir en un país socialista o comunista.

La encuesta también halló que casi el 70 por ciento de los estadounidenses no cree que los ricos paguen su justa parte de impuestos, y casi 90 por ciento de este grupo cree que se requeriría o impuestos más altos (49 por ciento) o un cambio completo del sistema económico (37 por ciento) para asegurar que eso ocurra. Adicionalmente, 80 por ciento de los estadounidenses piensa que la desigualdad de ingresos entre los ricos y los pobres es un problema serio.

Ignorando a la opinión pública, el gobierno de Trump y el Partido Republicano, con la complicidad o apoyo del Partido Demócrata, se están apresurando para impulsar históricos recortes de impuestos que proporcionarán una ganancia masiva para la clase dominante y alimentarán la oposición al capitalismo.

Los datos sobre las actitudes hacia el socialismo, que confirman a otras encuestas con hallazgos similares, son más extraordinarios debido a que la oposición al capitalismo está excluida de los medios masivos de comunicación.

Los sentimientos anticapitalistas y prosocialistas de trabajadores y estudiantes encontraron una expresión distorsionada el año pasado en el éxito de la campaña de Bernie Sanders, el senador de Vermont, quien consiguió 13 millones de votos en las primarias demócratas. Presentándose como un socialista democrático que iba a pelear contra la “clase multimillonaria”, Sanders obtuvo un amplio apoyo, particularmente entre los jóvenes.

Desde el principio, el papel de Sanders fue encauzar los sentimientos de oposición otra vez hacia el Partido Demócrata y prevenir que una oposición generalizada al sistema capitalista encuentre cualquier expresión política independiente.

El apoyo a Sanders, empero, fue solo un reflejo parcial de la oposición al sistema capitalista que se ha desarrollado bajo la superficie de la política oficial en Estados Unidos y que va mucho más allá de lo que se revela en la encuesta de YouGov.

En el centenario de la Revolución Rusa hay un gran nerviosismo en Estados Unidos, el centro del imperialismo mundial, de que la creciente oposición popular al capitalismo producirá un movimiento socialista independiente basado en la clase trabajadora, tomando como ejemplo la Revolución de Octubre de 1917.

Si bien la preocupación es transmitida por grupos anticomunistas como la Fundación Conmemorativa de Víctimas del Comunismo, que tiene vínculos estrechos con la Fundación Heritage, el Partido Demócrata está librando una campaña viciosa para acabar con todo sentimiento de oposición, culpando a Rusia por sembrar divisiones en las redes sociales.

La feroz campaña macartista contra Rusia, que recuerda a la caza de brujas anticomunista de la década de 1950, está dirigida en última instancia a sitios web izquierdistas, antibélicos y progresistas, sobre todo el World Socialist Web Site. El WSWS está siendo censurada por Google porque expresa los sentimientos del creciente segmento de la población que se opone fundamentalmente a los intereses de la clase dominante y favorece el establecimiento del socialismo.