Doug Jones, pro empresas del Partido Demócrata derrota al derechista evangélico Roy Moore en Alabama

por Barry Grey
15 diciembre 2017

En una elección especial en el estado de Alabama en Estados Unidos (EUA) para llenar el puesto de Senador federal que quedó vacante cuando el presidente Trump nombro a Jeff Sessions procurador federal, Doug Jones, miembro conservador del Partido Demócrata derrotó a Roy Moore, ex juez principal de la Corte Suprema del estado.

Es la primera vez desde 1992 que gana un miembro del Partido Demócrata gana un balotaje para el Senado federal; desde la elección de Richard Shelby, quién se haría miembro del Partido Republicano. Shelby sigue siendo Senador, de antigüedad para Alabama.

Cuando se escribían estas líneas, Jones tenía el 49,9 por ciento y Moore el 48,4 por ciento, margen pequeño pero considerado cómodo. Aunque la ley de Alabama requiere un recuento cuando la diferencia de votos es menos del medio por ciento, Moore exigió un recuento antes de aceptar el resultado.

La victoria del Partido Demócrata se debe a que más del cuarenta por ciento acudió a las urnas, más de lo que se esperaba. Mayor de lo que se anticipaba fue la participación de afroamericanos y de jóvenes. En Birmingham, Mobile, y Montgomery, importantes centros urbanos, en particular, muchos acudieron a las urnas. Moore ganó en las zonas rurales con votantes de piel blanca, pero perdió las zonas rurales con votantes de piel negra, donde una mayor proporción acudió a las urnas.

Jones ganó la mayoría de los votantes jóvenes y una mayoría más grande de los votantes afroamericanos. También ganó entre los votantes independientes (de los dos partidos) por un margen del nueve por ciento; lo que indica que a Moore lo abandonaron sectores adinerados de piel blanca que usualmente votan Partido Republicano. Alrededor de veintidós mil escribieron otros nombres en sus boletas electoral, más que el número de votos de diferencia entre Jones y Moore. El domingo el senador Shelby le dijo al medio de difusión CNN que él no votaría por Moore y urgió a los partidarios del Partido Republicano de Alabama a escribir el nombre de otros del Partido Republicano.

Este resultado cachetea al presidente Trump, quien le había dado un fuerte espaldarazo a Moore, luego que los líderes del Partido Republicano en el Senado habían abandonado al candidato como consecuencia de las revelaciones de que este ex juez de setenta años de edad se había aprovechado sexualmente de muchachas adolescentes cuando era abogado del estado y tenía poco más de treinta años.

La entrada de Jones al Senado reduce la mayoría del Partido Republicano a un voto de diferencia, 51 a 49.

Esta campaña electoral fue un circo de reacción política y de insultos. Moore es un evangélico de tendencias fascistas, partidario de una teocracia en Estados Unidos. Propone criminalizar la homosexualidad, glorifica el Sur de EUA de antes de la Guerra Civil Americana (1861-65) que acabó con la esclavitud en esa región. Favorece enviar tropas del ejército de EUA a la frontera con México y azuza la xenofobia como parte de su cruzada seudopopulista contra el supuesto “Grupo de poder del Este” de Estados Unidos.

Dos veces fue expulsado de la Corte Suprema de su Estado primero por desobedecer órdenes de los tribunales federales de sacar el monumento de tres toneladas de los Diez Mandamientos, ha él había puesto al frente de la sede de la Corte Suprema. La segunda vez por haber instruido a los jueces civiles a impedir bodas entre personas del mismo sexo, rechazando la decisión de tribunales federales.

En un acto durante su campaña, alguien le preguntó a Moore cuando, en su opinión, Estados Unidos fue “grande”. Contestó que uno se tendría que remontar a los tiempos anteriores a la Guerra Civil, la época de la esclavitud en el Sur. En 2011 le dijo a un entrevistador derechista que favorecía borrar todas las enmiendas a la Constitución, fuera de las 10 primeras (la Carta de Derechos), para “eliminar muchos problemas”. Eso significaría eliminar las enmiendas que dieron libertad a los esclavos, que les reconocieron derechos democráticos los ex esclavos junto con el derecho al voto.

En 2009 y 2010, la Fundación de Ley Moral (Foundation for Moral Law) de Moore organizó celebraciones del “Día de Secesión”.

Jones y el Partido Demócrata ignoraron casi totalmente la política ultraderechista de Moore. En cambio, fundamentaron su campaña casi exclusivamente en las acusaciones de atrevimientos sexuales del candidato del Partido Republicano. Cuanto más se acercaba el día del voto, el Partido Demócrata nacional más utilizaba y sus aliados medios de difusión las acusaciones contra Moore para actualizar acusaciones de mala conducta sexual contra el mismo Donald Trump, que originalmente fueron planteadas en 2016 por los medios de difusión y la campaña presidencial de Hillary Clinton. Seguramente eso se intensificará con la victoria de Jones.

En verdad el diario USA Today publicó un editorial el martes por la noche en referencia a un tuit de Trump con sugestiones sexuales contra la senadora Kirsten Gillibrand, quien había exigido su renuencia a razón de acusaciones sexuales en su contra. El periódico declaró que Trump no posee los requisitos para continuar en la presidencia.

Dejando a un lado todo este enlodamiento sexual, Jones declaró su independencia del Partido Demócrata nacional, su apoyo a un presupuesto militar más grande, a la austeridad fiscal y a los recortes impositivos para las grandes empresas con el fin de respaldar los negocios de los que quieran explotar la clase obrera de Alabama que vive en la miseria. Le hizo la corte a votantes de piel negra para ganarse a desesperanzados partidarios del Partido Republicano.

En ningún momento hizo Jones referencias clasistas. No propuso ninguna solución al desempleo, salarios de hambre, falta de educación adecuada, viviendas o crisis de salud.

Aun así, sacó partido del rechazo tanto a Trump como a los ataques de su gobierno contra el sistema de salud y los derechos democráticos, a su campaña a favor de un recorte impositivo de $1,5 billones para los ricos, a sus amagues de guerra nuclear contra Corea del Norte. A boca de urna, el 48 por ciento declaró su rechazo a Trump, la misma proporción que dice apoyarlo. Esto, en un estado que Trump ganó el año pasado 63 por ciento contra 35 por ciento.

En su discurso de victoria, Jones reiteró su llamado a la unidad y a la cooperación con el Partido Republicano. “Intentamos que esta campaña sea de cómo encontrar soluciones en común”, dijo. Nada dijo sobre la pobreza que empantana a Alabama, el cuarto Estado más pobre, con ingresos medios once mil dólares por debajo al medio nacional. Ni siquiera mencionó, ni hablar de criticar, la política fascistoide de Moore.

La victoria del Partido Demócrata, que también sorprendió a Jones, deja al descubierto el frágil agarre de propuestas populistas derechistas y de patria chica en Estados que el Partido Demócrata había cedido al Partido Demócrata. Alabama a sido transformada en estos últimos años. Importantes empresas, como Airbus, Mercedes Benz, Honda y Hyundai ahora funcionan en este Estado. Ha aumentado el número de obreros industriales.

En 2015, éstos representaban entre el trece y el 16 por ciento de todos los obreros. Esa estadística coloca a Alabama en quinto lugar relativo a los otros estados, según la Asociación Nacional de Fabricantes. Representa un aumento importante relativo a lo que era hace diez años.

Nada proponen estos dos partidos de derecha y de las grandes empresas norteamericanas para defender los intereses de los obreros ni en Alabama ni en ninguno de los otros estados. Tampoco reveló el balotaje del martes un auge de apoyo al Partido Demócrata. Las encuestas a boca de urna indican que la mayoría de los votantes rechazan ambos partidos, por márgenes muy similares.