PayPal cierra la cuenta de un grupo propalestino en colusión con el gobierno israelí

por Jean Shaoul
11 agosto 2018

PayPal ha cerrado la cuenta del sitio web francés Agence Media Palestine en respuesta a una campaña mundial israelí para organizar una ofensiva contra los partidarios de Palestina y los críticos de Israel, utilizando alegaciones fabricadas de antisemitismo.

El cierre de la cuenta por la corporación estadounidense de procesamiento de pagos plantea dificultades para los palestinos y los periodistas palestinos, ya que hay pocos otros mecanismos de pago internacionales. Marca una nueva etapa peligrosa en la campaña en curso para aislar a los palestinos, criminalizar la expresión política y censurar la libertad de expresión en Internet.

Agence Media Palestine, una organización de solidaridad palestina, publica artículos sobre Palestina en francés, traduciendo de muchas fuentes publicadas en otros sitios. Enumera como sus seguidores figuras destacadas en Francia, como el fallecido autor y sobreviviente del campo de concentración Stéphane Hessel, el cineasta israelí Eyal Sivan y la activista de derechos humanos Mireille Fanon-Mendès France.

A las pocas horas de que Agence Media Palestine fue notificada de que PayPal había cerrado su cuenta, sin mencionar ningún motivo o violación de los términos del acuerdo, el sitio web recibió un correo electrónico de Benjamin Weinthal que decía: "Su organización enumera PayPal como método de donación, pero el pago está bloqueado".

Él preguntó: "¿Cerró PayPal su cuenta? Si es así, ¿cuál fue el motivo del cierre?

“¿Su cuenta está violando la ley antidiscriminatoria de Francia?".

Weinthal estaba regodeándose. Es un periodista e investigador basado en Berlín del grupo neoconservador estadounidense, la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD, por sus siglas en inglés). El FDD trabaja estrechamente con el gobierno israelí y ha tratado de desacreditar el movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS, por sus siglas en inglés) por los derechos palestinos al vincularlo con el terrorismo, Hamas e Irán. El Jerusalem Post, junto con una serie de organizaciones de medios derechistas, publican regularmente sus artículos.

De acuerdo con el sitio web Electronic Intifada, Weinthal describió las tácticas difamatorias que utiliza para maquinar contra individuos y organizaciones que, según él, son antisemitas por sus críticas contra Israel en una reunión de cabilderos de Israel en Europa en 2016.

Al resumir un manual de estrategias que será familiar para los miles de trabajadores y jóvenes en el Reino Unido que ahora ven al líder del Partido Laborista Jeremy Corbyn calumniado, dijo: "Hay que exagerar para transmitir estas ideas, porque muchos de ellos no entienden qué es el Semitismo".

Admitió usar tácticas difamatorias como un componente esencial de su trabajo y se jactó de haber excluido a los periodistas Max Blumenthal y David Sheen del parlamento alemán en 2014. Explicó cómo había comparado a Blumenthal, que es judío, con Horst Mahler, un ex activista de izquierda que se convirtió en nazi.

Weinthal también describió cómo había intentado presionar a PayPal y a los bancos para que cerraran las cuentas de los grupos de derechos humanos y de la sociedad civil, centrándose en grupos de Francia, Alemania y Austria.

El FDD funciona como un frente para el gobierno israelí, como admitió Sima Vaknin-Gil, directora general del Ministerio de Asuntos Estratégicos en Israel.

Hablando sobre una investigación encubierta de Al-Jazeera sobre los grupos de presión israelí en Estados Unidos, el cual aún no se ha emitido debido a la presión de Israel sobre el gobierno de Qatar, el cual financia el canal de noticias, Vaknin-Gil afirmó que el FDD estaba "trabajando” en proyectos para Israel que incluyen "recopilación de datos, análisis de información, trabajo en organizaciones de activistas, seguimiento del dinero".

"Tenemos a FDD" y "tenemos a otros trabajando en esto".

Según el documental, el FDD opera como un agente del gobierno israelí, a pesar de no estar registrado como tal de acuerdo con la ley estadounidense.

El día después de que PayPal cerró la cuenta de Agence Media Palestine, Weinthal escribió un artículo afirmando falsamente que las organizaciones que apoyan la campaña BDS "violan la Ley Lellouche, que ilegaliza enfocarse en los israelíes por su origen nacional". Este es el mismo reclamo que utilizó en enero después de que PayPal cerró la cuenta de otro grupo de campaña, la Asociaci ó n France Palestine Solidarit é .

Agence Media Palestine acusó a Paypal de un "acto arbitrario" y dijo que era imposible "ignorar los vínculos entre PayPal y el propagandista de extrema derecha Benjamin Weinthal".

Agregó que a menos que PayPal justifique su acción, "reservamos el derecho de emprender acciones legales".

El sitio web dijo que podría lanzar una "campaña de información sobre este acto discriminatorio para el beneficio de un Estado que acaba de aprobar una ley de apartheid", una referencia a la reciente ley estatal de Israel que privilegia los derechos de los judíos sobre los demás ciudadanos de Israel.

PayPal aún no ha respondido de manera sustantiva a las cartas de Agence Media Palestine .

PayPal procesa más de $ 300 millones en transacciones de venta todos los días, alrededor del 18 por ciento de las ventas mundiales de comercio electrónico, y tiene una capitalización de mercado de aproximadamente $ 100 mil millones. Tiene una larga historia de usar de su posición para llevar a cabo censuras políticas en nombre del EUA y sus aliados.

Recientemente, el gigante corporativo bloqueó las ventas del folleto del World Socialist Web Site, “La lucha contra el imperialismo y por el poder de los trabajadores en Irán”.

PayPal, junto con MasterCard, VISA, American Express, Western Union y Bank of America, también colaboraron con la administración de Obama en 2010 al imponer un bloqueo financiero de más de siete años contra WikiLeaks, impidiéndole recibir donaciones.

PayPal también ha bloqueado la venta de publicaciones y el uso de sus servicios por organizaciones vinculadas con Irán, bajo el pretexto de cumplir con el régimen de sanciones liderado por Estados Unidos, impuesto por Estados Unidos y las potencias europeas para paralizar la economía de Irán y desestabilizar su gobierno.

La acción de PayPal es parte de una campaña más amplia de censura por parte de los gigantes tecnológicos y de redes sociales estadounidenses, incluidos Facebook, Google, Amazon y Twitter, que trabajan en estrecha colaboración con las agencias de inteligencia estadounidenses, Israel y sus organizaciones de inteligencia militar. En efecto, le han dado al gobierno derechista del primer ministro Benyamin Netanyahu el poder de censurar críticas al quitarlas de Internet.

En enero pasado, el New York Times confirmó un informe anterior de Al-Jazeera que decía: "Israel presentó 158 solicitudes a Facebook en los últimos meses para eliminar lo que Israel consideraba como 'contenido provocativo', y la compañía cumplió con el 95 por ciento de esas peticiones."

El corresponsal principal del Times en la Casa Blanca, Peter Baker, escribió: "Las agencias de seguridad israelíes monitorean Facebook y envían a la compañía anotaciones que consideran provocativas", y "Facebook ha respondido al eliminar la mayoría de ellas".

Grupos de derechos humanos palestinos e internacionales se han opuesto a Facebook por su papel en la censura de las voces palestinas en línea y el intercambio de información con el gobierno israelí, el cual ha arrestado a cientos de palestinos por sus publicaciones en Facebook.

En septiembre de 2016, los ejecutivos de Facebook se reunieron con el ministro de Justicia israelí Ayelet Shaked y el ministro de Seguridad Pública Gilad Erdan, quien dirige la campaña contra el movimiento BDS, para mejorar la "cooperación contra la incitación al terror y el asesinato". Desde entonces, ha trabajado estrechamente con Israel para silenciar las críticas palestinas de Israel.

El Ministerio de Justicia de Israel publicó un informe un año después, afirmando que su unidad cibernética manejó 2.241 casos de contenido en línea y logró eliminar el 70 por ciento de estos.

Jordana Cutler, directora de políticas y comunicaciones de Facebook en Israel, admitió que la compañía de medios sociales trabaja "íntimamente con los departamentos cibernéticos del Ministerio de Justicia y la policía y con otros elementos del ejército y el Shin Bet [Servicio de Seguridad Interna de Israel]." Ella es la exasesora principal de Netanyahu.

La Unidad 8200, la agencia de espionaje cibernético de las Fuerzas de Defensa de Israel, monitorea las redes sociales y otras formas de comunicación electrónica. Emplea a soldados y estudiantes israelíes, y "registra comunidades judías en el extranjero para jóvenes prodigios de la computación dispuestos a unirse a sus filas" para difundir propaganda en línea e intentar que se prohíba el contenido hostil a los intereses israelíes. Muchas de esas personas trabajan de forma voluntaria e independiente.

Además, el gobierno financia o patrocina proyectos que buscan colocar contenido a favor de Israel a través de Internet y eliminar información que Israel no quiere que vea la gente.

En diciembre pasado, un informe israelí indicó que el Ministerio de Asuntos Estratégicos tenía un presupuesto de unos $70 millones para "estar a la vanguardia de la batalla contra la deslegitimación, adoptando métodos de los campos de la inteligencia y la tecnología".

(Artículo publicado originalmente en inglés el 9 de agosto de 2018)