Facebook censura a Telesur y Venezuela Analysis

por Andrea Lobo
18 agosto 2018

El lunes por la tarde, Facebook eliminó la página en inglés de la cadena televisiva Telesur, la cual es publicada por el Gobierno venezolano, en un acto directo de censura de contenido crítico de la política del Gobierno estadounidense. Después de que los administradores recibieran un aviso de que la página de Telesur en inglés había violado los "Términos de uso" de Facebook, la página reapareció dos días después, con Facebook alegando, de manera ni seria ni convincente, "que hubo una inestabilidad en la plataforma, por lo que causo [sic] este problema, pero ahora debe estar todo en orden".

La página de Facebook de otro medio de comunicación alineado políticamente con el Gobierno venezolano, Venezuela Analysis, cuya sede es en Nueva York, también fue retirada temporalmente el 9 de agosto, solo cuatro días antes, por supuestamente violar los "Términos de página de Facebook". Los administradores del sitio, sin embargo, no han recibido ninguna explicación sobre la suspensión.

Desde el año pasado, Facebook ha estado llevando a cabo una campaña para censurar la información y las perspectivas en desacuerdo con la narrativa oficial del Gobierno de los Estados Unidos al eliminar, intimidar y amenazar a los usuarios que publican dicho contenido. Facebook ha justificado estas acciones lanzando acusaciones arbitrarias a usuarios como "divisivos", "extremistas" e "inauténticos", sin presentar ninguna evidencia que corrobore estos cargos.

James Wood, el administrador de la popular página de Facebook, Revolution News, recibió una solicitud de "autorización de publicación” —que equivale a una amenaza de cerrar la página a menos que Wood confirmara la ubicación de su país de residencia antes del 28 de agosto—, segundos después de publicar un artículo sobre la eliminación de la página de Telesur English. Varias otras páginas de Facebook que publican contenido que critica la política de EUA, incluyendo Anti-Media, han informado que recibieron el mismo aviso.

El 31 de julio, Facebook anunció que había eliminado 32 páginas, incluida una página de un evento que promocionaba una manifestación antifascista y la página de un grupo que organizaba un mitin contra la separación de familias indocumentadas por parte del Gobierno de Trump, ambos eventos en Washington DC. El centro de pensamiento Atlantic Council, el cual está vinculado al aparato de inteligencia estadounidense y ha estado trabajando estrechamente con Facebook en la realización de su campaña de censura, acusó, sin presentar ninguna evidencia, de que las páginas eliminadas buscaban avanzar "operaciones de información rusas" y "desencadenar enfrentamientos entre estadounidenses auténticos, presentando el riesgo de causar violencia en la vida real a partir de historias falsas".

No obstante, tales medidas de censura tienen el objetivo de bloquear el desarrollo de la oposición al militarismo estadounidense, a los ataques fascistizantes del Gobierno contra los inmigrantes, la violencia policial, la desigualdad y otras formas de reacción social.

Si bien algunas de las páginas censuradas por Facebook pertenecen a grupos de extrema derecha, como la de Alex Jones en Estados Unidos y las cuentas del Movimiento Libre de Brasil, estos pasos buscan fundamentalmente establecer el precedente para atacar la libertad de expresión y ampliar la censura contra puntos de vista y movimientos políticos de izquierda.

El mismo día que Telesur fue suspendido, Trump promulgó la Ley de Autorización de Defensa Nacional, que define un "medio de comunicación extranjero basado en los Estados Unidos" como aquel que "produce o distribuye programación de video ... que se transmite o está destinado a la transmisión por parte de un distribuidor de programación de video multicanal a los consumidores en los Estados Unidos", sugiriendo que el medio no necesita tener su sede físicamente en los Estados Unidos.

Agrega que tales medios de comunicación serán considerados como agentes extranjeros y se les exigirá que proporcionara a la Comisión Federal de Comunicaciones una descripción de su relación con cualquier Gobierno extranjero.

Los comentaristas de noticias han sugerido que Al Jazeera, con sede en Qatar, será el primer blanco. Sin embargo, en el caso de Telesur, el fiscal general de los Estados Unidos Jeff Sessions recibió una carta del congresista republicano de Carolina del Sur, Joe Wilson, en febrero solicitando que investigue si se le puede solicitar a Telesur que se registre como agente extranjero. En noviembre pasado, la red RT America, que también critica la política exterior de EUA y recibe fondos del Gobierno ruso, fue obligada a registrarse como agente extranjero.

Si bien no es un medio de comunicación independiente, Telesur ha informado críticamente sobre las catástrofes causadas por la política exterior de Estados Unidos en todo el mundo. Actualmente, la Administración de Trump está intensificando el uso de medidas de guerra comercial, sanciones económicas, operaciones de cambio de régimen y enfrentamientos militares para promover los intereses geopolíticos de EUA en todo el mundo, empujando a economías enteras al abismo, como Venezuela, Turquía e Irán, y destruyendo sociedades enteras, como en Yemen, Libia, Siria e Irak.

Creado en el 2005, Telesur tiene su sede en Caracas, Venezuela, y es financiado directamente por los Gobiernos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Uruguay. Los Estados de Argentina y Ecuador dejaron de financiar la cadena después de la elección de Gobiernos derechistas más estrechamente alineados con Washington, respectivamente los de Mauricio Macri y Lenín Moreno.

La censura por parte de Facebook de los medios de comunicación chavistas se produce en medio de una campaña intensificada de Washington para socavar al Gobierno venezolano de Nicolás Maduro. La Administración estadounidense ha impuesto sanciones económicas contra las operaciones financieras de militares y funcionarios gubernamentales individuales y de PDVSA, la compañía petrolera estatal y principal fuente de ingresos del Gobierno, lo que ha profundizado la catástrofe social de una economía ya sumida en crisis.

En un comunicado la semana pasada, Venezuela Analysis infirió que la suspensión de Facebook fue una respuesta a su reciente cobertura del aparente intento de asesinato con drones contra Maduro el 4 de agosto. Dos días antes de ser censurado temporalmente, el sitio responsabilizó a la oposición venezolana, "sus amos del norte y los títeres regionales de este último" por el incidente.

Mientras tanto, altos funcionarios de la Administración estadounidense han celebrado reuniones este año con líderes latinoamericanos para fortalecer los lazos militares, destacando en cada sesión los esfuerzos para coordinar nuevas acciones contra el Gobierno de Maduro. Además, han habido informes de que Trump mismo ha sugerido a los presidentes regionales una intervención militar directa para derrocar al Gobierno venezolano.

A medida que la crisis en Venezuela se profundiza, el Gobierno de Maduro ha aumentado su dependencia en préstamos de entidades chinas y rusas a cambio de acciones de PDVSA y sus subsidiarias y derechos para explotar los depósitos de petróleo en la cuenca del río Orinoco, los más grandes del mundo. No es solo el caso de que los conglomerados petroleros basados en EUA quieran recuperar su control de estos vastos recursos, sino que el Pentágono ha hecho explícita su prioridad de socavar los intereses económicos de Beijing y Moscú en la región, considerándolos como "poderes revisionistas" que desafían al orden internacional dominado por EUA.

La disposición específica en la reciente Ley de Autorización de Defensa que exige la identificación de medios de comunicación "extranjeros" que distribuyen contenido a "consumidores en los Estados Unidos" es significativa. A medida que aumenta tanto la oposición al capitalismo como el interés en el socialismo y la militancia entre los trabajadores y la juventud en los Estados Unidos, la oligarquía empresarial y financiera en el poder teme ante todo una movilización masiva contra la política interna y exterior del imperialismo estadounidense.

En respuesta, está tomando pasos cada vez más agresivos para censurar medios de comunicación izquierdistas, progresistas, socialistas y antiguerra, dirigidos particularmente contra el World Socialist Web Site.

Si bien este proceso ha sido encabezado por la élite política y el aparato de inteligencia en EUA, los regímenes de todo el mundo, incluido el Gobierno de Maduro en Venezuela, han estado implementando su propia censura en línea contra toda oposición política, con la colaboración de las mismas corporaciones tecnológicas.

Esto subraya el carácter urgente y esencial de la lucha contra la censura en línea y la defensa de todos los derechos democráticos a medida que la clase obrera internacional entra en lucha contra las políticas de la clase dominante capitalista.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 17 de agosto de 2018)