Podemos propone “cogobernar” junto con el gobierno socialista de España

por Alejandro López
11 septiembre 2018

El partido Podemos está negociando para entrar en una coalición abierta con el gobierno en minoría del PSOE de España. Tres años después de que su aliado griego Syriza, la “Coalición de la Izquierda Radical” tomara el poder y traicionara sus promesas electorales para poner fin a la austeridad de la Unión Europea, Podemos está señalando a la élite gobernante que tiene como mucho pequeñas diferencias con la agenda militarista y de austeridad del PSOE.

En mayo pasado, el PSOE asumió el poder después de organizar una moción de censura con Podemos y los nacionalistas catalanes y vascos para derrocar al gobierno minoritario de derecha del Partido Popular (PP). El gobierno del PSOE ha ido a trompicones de una crisis a otra, sin embargo, tratando de presentar un rostro “de izquierda” resaltando a las mujeres de su gabinete o proponiendo retirar los restos del dictador fascista Francisco Franco de su tumba estatal oficial. Al mismo tiempo, profundiza la austeridad del PP, aumenta el gasto militar, ataca a los inmigrantes y mantiene en la cárcel y enjuicia a los políticos nacionalistas catalanes.

Tras haber desempeñado un papel clave en la obtención de votos regionalistas y nacionalistas para apoyar la moción de censura del PSOE contra el PP, Podemos ahora está negociando una posible coalición parlamentaria para apuntalar al PSOE. En declaraciones a Telecinco, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, dijo que se ve a sí mismo como “un socio en el gobierno” con el objetivo de “cogobernar juntos desde el parlamento”.

El jueves pasado, Iglesias también se reunió con Sánchez para discutir el presupuesto de 2019. “Hay buenas vibraciones, es un buen comienzo; si llegamos a un acuerdo, nos gustaría acompañar el término hasta 2020”, dijo en una conferencia de prensa luego de una reunión de dos horas y media. Añadió: “Hemos avanzado hacia un acuerdo sobre el presupuesto”. Esto abriría el camino para que Madrid apruebe un nuevo presupuesto de austeridad para 2019 el próximo mes, una vez que presente su proyecto de presupuesto a la UE.

Iglesias estaba dejando de lado las críticas que Podemos planteó sobre el PSOE este verano, pidiendo conversaciones con la Comisión Europea y por la derogación de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Sin embargo, Podemos y el PSOE no estuvieron en desacuerdo con la austeridad, sino con el ritmo al cual implementar las demandas de la UE. Ahora, Podemos deja en claro que está dispuesto a descartar incluso estas diferencias menores, esencialmente simbólicas, para mostrar a la clase dominante que el gobierno puede confiar en él.

La oferta subyacente de Podemos de “cogobernar” con el PSOE es un intento de estabilizar el gobierno en medio de la creciente crisis económica y la oposición social. El final de la temporada turística de verano vio la destrucción de 300.000 empleos en un día, un nuevo récord incluso en el mercado laboral en quiebra de España. La desaceleración también provocó una caída en las ventas minoristas en julio del 0,4 por ciento anual.

Al mismo tiempo, según la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, el principal lobby empresarial, las huelgas convocadas entre enero y agosto provocaron la pérdida de 9,5 millones de horas de trabajo, un 46,43 por ciento más que en 2017. Hubo 348 huelgas en España durante ese momento, en las que participaron 633.936 trabajadores.

La consolidación de una coalición PSOE-Podemos en el parlamento no será menos reaccionaria que un gobierno en minoría del PSOE apoyado por Podemos desde fuera. De hecho, a medida que Podemos negocie con el PSOE, no exige que el PSOE abandone sus políticas militaristas y sus ataques en aumento a los derechos sociales y democráticos. Su silencio denota el consentimiento a la agenda de la UE y del PSOE.

La primera medida del nuevo gobierno fue hacerse cargo de la austeridad y el presupuesto militarista del anterior gobierno del PP. El presupuesto incluye recortes de 13 por ciento en educación, 8 por ciento en salud, 27 por ciento en investigación y tecnología, 35 por ciento en cultura y 58 por ciento en infraestructura. Al mismo tiempo, colmó el aparato militar y de inteligencia con miles de millones de dólares, exigiendo un aumento del 10,5 por ciento en el gasto militar, el mayor en un solo año desde la dictadura fascista de Francisco Franco, y un aumento del 7,4 por ciento en el financiamiento del Centro Nacional de Inteligencia.

En cuanto a la inmigración, después de haber permitido que la embarcación de refugiados Aquarius atracara en Valencia, el presidente del gobierno del PSOE, Pedro Sánchez, apoya la represión a gran escala del vecino país de Marruecos contra miles de inmigrantes, solicitantes de asilo y refugiados. Hasta el momento, dos inmigrantes han muerto en esta operación. El PSOE también llevó a cabo una expulsión masiva sin precedentes de 116 inmigrantes subsaharianos a Marruecos el mes pasado.

Sánchez también continúa la represión contra los nacionalistas catalanes que se viene desarrollando desde el brutal ataque policial contra votantes pacíficos en el referéndum sobre la secesión catalana de España en octubre pasado. Ha amenazado con suspender nuevamente el gobierno electo de Cataluña invocando el artículo 155 de la Constitución española de 1978. Los fiscales recientemente reafirmaron que el referéndum fue una “insurrección violenta” y pidieron al Tribunal Supremo que condene a los políticos catalanes por cargos de rebelión, castigables con 15 a 25 años de prisión.

El miércoles pasado, el Ministerio del Interior anunció que enviaría alrededor de 1.000 policías a Cataluña para las celebraciones del 11 de septiembre del día nacional de la región.

La más virulenta crítica al PSOE de Podemos surgió la semana pasada, cuando el Ministerio de Defensa anunció que suspendía la venta de 400 bombas de precisión láser a Arabia Saudita. Las críticas de Podemos vinieron de la derecha, sin embargo.

Aunque el contrato ascendió a €9,2 millones, o el 1 por ciento del total de €932 millones en ventas de armas españolas a la monarquía saudí desde 2015, pronto se supo que Riad amenazaba con cancelar un contrato de €1,8 billones con España para construir cinco corbetas. José María “Kichi” González, el alcalde de Podemos en Cádiz, donde se construyen los buques de guerra, atacó al PSOE por poner en peligro el contrato. Describió falsamente la venta de buques de guerra como “el dilema entre producir armas o comer”, en referencia a los trabajos de la industria de defensa en Cádiz.

Iglesias salió en defensa del alcalde y afirmó que “el problema es que España ha estado vendiendo armas a uno de los estados que favorecen al ISIS, y estamos preocupados por la violación de los Derechos Humanos [...] pero entiendo que Kichi da prioridad a los trabajadores”.

Para finales de la semana, bajo la presión de los saudíes, Podemos y secciones del PSOE, el gobierno retrocedió. “El gobierno está trabajando para mantener buenas relaciones con Arabia Saudita y defender los contratos para la construcción de cinco corbetas en los astilleros de Navantia”, dijo la portavoz del gobierno Isabel Cela.

El asunto bomba saudita ha expuesto una vez más que Iglesias y Podemos son imperialistas y militaristas. Continúa su historial de defensa de la policía y el ejército, y el reclutamiento de sus miembros ―el más prominente exjefe de las Fuerzas Armadas y miembro de Podemos, el general Julio Rodríguez, quien lideró la participación de España en la guerra de la OTAN de 2011 en Libia.

Las conversaciones PSOE-Podemos confirman las evaluaciones de Podemos hechas por el WSWS. Como recién llegado en las elecciones de diciembre de 2015, Podemos ocupó el tercer lugar, ganando más de 5 millones de votos, o el 20 por ciento. Mientras los partidos burgueses luchaban por elegir un nuevo gobierno, el WSWS advirtió que las reiteradas peticiones de Podemos de formar un gobierno con el PSOE apuntaban a “imponer más medidas de austeridad impopulares sobre los trabajadores y toda la población española”.

Advertimos: “Podemos, independientemente de su retórica, no apunta a llevar a cabo una política alternativa o radical. En cambio, al igual que Syriza ... pretende dar un lavado de cara a un establecimiento político desacreditado, en este caso, trabajando con el PSOE, que ha librado guerras imperialistas y ha aplicado medidas salvajes de austeridad contra el pueblo español”. Esta evaluación ha quedado justificada.

(Publicado originalmente en inglés el 10 de septiembre de 2018)