¡Opongámonos a los ataques de Obama en contra de los inmigrantes!

por Niles Niemuth y candidato para vicepresidente de Estados Unidos del PSI
26 mayo 2016

Como candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos del Partido Socialista por la Igualdad, les hago un llamado a los trabajadores y estudiantes en EE.UU. y en todo el mundo para que apoyen nuestra campaña electoral y construyan un movimiento socialista para luchar en contra de los ataques constantes contra los inmigrantes.

Un informe de la agencia de prensa Reuters reveló la semana pasada que el gobierno de Obama prepara iniciar una serie de redadas de 30 días de duración para arrestar a inmigrantes centroamericanos en Estados Unidos. Varios funcionarios de la administración Obama le mencionaron a Reuters que los ataques van a ser dirigidos específicamente contra madres y sus hijos, huérfanos y otros niños que estén viajando solos.

Probablemente, estas incursiones serán tan extensas como las que fueron realizadas en enero, cuando los funcionarios del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), enfocándose también en mujeres y niños, detuvieron a 121 personas en Georgia, Texas y Carolina del Norte.

La SEP denuncia estas redadas y deportaciones y pide un cese inmediato a todas las medidas represivas ejecutadas por las autoridades de inmigración y de la policía. Inequívocamente, defendemos el derecho de los inmigrantes y refugiados de vivir y trabajar donde quieran, libre de todo hostigamiento por parte del estado y toda superexplotación de los empleadores.

Obama ha sido indiferente ante la espantosa realidad que aquellos siendo deportados tendrán que enfrentar en los países de los cuales huyeron. La gran mayoría de los que serán arrestados son de los migrantes más vulnerables y pobres que viajan a Estados Unidos. La mayoría de ellos está buscando refugiarse de las condiciones prácticamente de guerra en los países centroamericanos de Honduras, El Salvador y Guatemala —tres países devastados por más de un siglo de explotación imperialista estadounidense. El nivel de violencia en estos países se disparó durante el último año a raíz de la caída global del precio de materias primas.

Pronto será deportada la mayoría de los detenidos por ICE, y es probable que muchos —especialmente los hombres jóvenes— sean asesinados por los carteles de drogas en América Central, los cuales asumen que al venir de EE.UU. traen mucho dinero con ellos. Según estudios llevados a cabo por la investigadora social Elizabeth Kennedy de la Universidad Estatal de San Diego, por lo menos 45 salvadoreños, tres guatemaltecos y 35 hondureños murieron poco después de ser deportados en el 2014 y 2015.

Las llamadas "reformas migratorias" propuestas por ambos, los partidos Demócrata y Republicano, implicarían una mayor militarización de la frontera, obligando a quienes buscan cruzar de manera desesperada a cruzar áreas peligrosas del desierto, donde cientos de personas mueren cada año.

En el contexto de las elecciones del 2016, estas operaciones bajo la supervisión del presidente Barack Obama exponen el hecho de que todas las facciones de la clase política están resueltamente comprometidas a atacar a los trabajadores inmigrantes.

Obama, el candidato demócrata de “la esperanza y el cambio" en el 2008, ha supervisado la deportación de 2,5 millones de personas desde su llegada al poder en el 2009 —23 por ciento más que el presidente republicano George W. Bush y más que todos los presidentes del siglo XX juntos. Entre el 2015 y 2016, el número total de huérfanos y niños no acompañados detenidos por el gobierno federal aumentó de 15.616 a 27.754.

Mientras que el Partido Demócrata con Obama ha deportado una cifra récord de inmigrantes, Donald Trump, el candidato a presidente por el Partido Republicano exige la deportación en masa de todos los inmigrantes indocumentados y la prohibición absoluta de la entrada de inmigrantes musulmanes. Cuando Trump promete "construir la pared", anuncia de forma más explícita y cruda lo que el establecimiento político entero ha adoptado a puerta cerrada.

El establecimiento político —incluyendo los candidatos presidenciales del Partido Demócrata Bernie Sanders y Hillary Clinton— defiende el "derecho" de la clase dominante de EE.UU. de expulsar a las víctimas del imperialismo, la pobreza y la guerra. Sanders le echa a los inmigrantes la culpa de bajos salarios y la pérdida de empleos, así promoviendo las peores formas del nacionalismo estadounidense.

La clase gobernante está atizando xenofobia para intentar desorientar la ira causada por los ataques en contra de la clase obrera. Los políticos empresariales y la prensa usan de chivo expiatorio a los inmigrantes, culpándolos por el desempleo masivo, la caída en los niveles de vida, y los ataques a las condiciones sociales, que en verdad resultan de la política de la propia clase gobernante y sus funcionarios políticos.

En contraste con los dos partidos empresariales, el PSI defiende el derecho de los trabajadores en todas partes de vivir donde les plazca con todos los derechos de ciudadanía y con el derecho de regresar a su país de origen. Luchamos por la anulación de las leyes contra los inmigrantes y la disolución de ICE, el Departamento de Seguridad Nacional y la Patrulla Fronteriza.

La defensa de los trabajadores inmigrantes debe conectarse a la lucha para unir a todos los trabajadores de América del Norte, Central y del Sur en una lucha común contra un enemigo común, el sistema capitalista. ¡Un ataque en contra de una sección de los trabajadores es un ataque a todos! Los trabajadores en todo el continente son a menudo explotados por las mismas corporaciones, las cuales incitan que nos enfrentemos unos contra otros para así pagarnos cada vez menos.

El ataque en contra de los inmigrantes en los Estados Unidos es análogo a otros alrededor del mundo. En Europa, los refugiados que huyen de las guerras imperialistas en el Oriente Medio y el Norte de África son internados en campamentos espantosos o están siendo rechazados en la frontera. Miles han muerto en el proceso. ¡Debemos detener esta locura!

No existe ninguna solución progresiva a los problemas que enfrentan los inmigrantes, los refugiados y la clase obrera dentro de los límites del sistema del estado nación: ¡la defensa de los migrantes requiere de un movimiento de masas de la clase obrera global para la creación de un estado socialista mundial unificado, con viajes y migración irrestrictos para todos!