En las elecciones generales españolas todos los partidos están por la austeridad

por James Lerner
13 junio 2016

El diario español El País publicó recientemente una carta secreta del presidente español Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP), al Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, prometiendo nuevas medidas de austeridad, después de las elecciones generales del 26 de junio, para cumplir con los objetivos de déficit impuestos por la Unión Europea (UE).

En vísperas de la campaña electoral, la carta indica que la posición pública de Rajoy a favor de “medidas de crecimiento” y “reducciones de impuestos” es un fraude. También devela la deshonestidad y el engaño al corazón de la supuesta coalición electoral “radical”—entre el partido seudoizquierdista Podemos y la estalinista Izquierda Unida (IU) el más reciente aliado de Podemos— que ahora lleva el nombre “Unidos Podemos”.

La carta busca asegurarle a Bruselas que España va a volver a reducir su déficit e intenta disuadir a la Unión Europea de imponer multas si España no cumple con lo establecido. “Una vez que haya un nuevo gobierno, estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas”, escribió Rajoy, usando la acostumbrada frase eufemística “nuevas medidas” para referirse a recortes en los servicios públicos, la educación y la salud, es decir, más de la misma medicina contrarrevolucionaria que las élites europeas le administran a la clase obrera del continente desde hace muchos años.

El gesto de Rajoy dio frutos: la Comisión Europea decidió posponer cualquier decisión sobre las sanciones por incumplimiento hasta después de las elecciones en España. El comisario de la UE, Pierre Moscovici, explicó que “no es éste el momento adecuado, ni económica ni políticamente”.

Bajo el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) de la UE, el incumplimiento de España de reducir su déficit público a 3 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) este año conlleva a una multa de €2 mil millones, 0,2 por ciento del PIB español. En cambio, Moscovici propone que se le otorgue a España un año más pero con un objetivo aún más ambicioso, el 2,5 por ciento del PIB, para el 2017. Alcanzar este objetivo requiere € 8 mil millones en recortes en el presupuesto y aumentos de impuestos durante el 2016 y 2017.

Años de medidas de austeridad, de las que se encargaron los principales partidos políticos de España, el Partido Socialista Obrero (PSOE) y el PP, han resultado en fuertes aumentos en la desocupación y de la miseria social, sin generar ningún crecimiento económico significativo. Un reciente informe del organismo oficial de estadísticas de España indica que un 22 por ciento de la población y un 28,8 por ciento de los niños menores de 16 años permanecen en riesgo de pobreza. Además, el ingreso familiar promedio ha caído durante seis años consecutivos.

La reacción a la publicación de la carta de Rajoy de los principales partidos de oposición en España era de esperarse.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, acusó a Rajoy de “mentir sin pudor”, diciéndoles una cosa en público a los españoles y otra en privado a la UE. Nacho Álvarez, a cargo del plan económico de Podemos, dijo que este incidente revela el “programa electoral oculto del PP” y alegó que la UE demuestra favoritismo electoral.

Sin embargo, ninguno de los partidos de oposición, incluyendo Unidos Podemos, rechazan las medidas de austeridad. De hecho, el programa de Unidos Podemos pide “renegociar” el déficit, lo cual es prácticamente indistinguible de lo que indica el programa del partido de derecha, Ciudadanos, que hace campaña por la “flexibilización” en la reducción del déficit, sin “ningún recorte de gasto social”.

En un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum en el Hotel Ritz de 5 estrellas en Madrid, frente a cientos de empresarios y banqueros, el líder del partido, Pablo Iglesias, afirmó que Podemos es la “nueva socialdemocracia” en España, habiendo superado al PSOE en las últimas encuestas.

Preparando la justificación para continuar con las medidas de austeridad en caso de que su partido formara parte del próximo gobierno, Iglesias afirmó estar consciente de los “límites que tendríamos para gobernar por ser miembros de la UE, por los mercados financieros y por la geopolítica internacional”. Dio ejemplos de agentes de “cambio” en Barcelona y Madrid, donde gobiernan los frentes locales de Podemos sin aumentar la deuda pública.

Con respecto a Grecia, donde el partido hermano de Podemos, Syriza, está imponiendo medidas de austeridad sin precedentes en las pensiones y el gasto social, y también alzas de impuestos, Iglesias culpó a todos menos a Syriza, a quien caracterizó como una víctima de fuerzas más allá de su control. “Nadie puede alegrarse que Grecia sea un protectorado; le hacen la política desde fuera; esto es una vergüenza. Y todo se debe a una gestión nefasta de Nueva Democracia y el PASOK”, los partidos que gobernaban Grecia antes de Syriza.

Esta es una mentira descarada. Syriza no está imponiendo medidas de austeridad debido a la mala gestión del gobierno anterior, sino porque se ha comprometido a defender a la Unión Europea y a rescatar a la clase capitalista griega de la bancarrota, atacando las condiciones sociales de los trabajadores y la juventud. Sólo es de esperar que cuando Iglesias esté en el gobierno, argumente que, debido a la mala gestión anterior del PP y del PSOE, Podemos no tiene más remedio que imponer medidas de austeridad y que, debido a las limitaciones “geopolíticas”, España tendrá que participar en una u otra guerra imperialista.

En lugar de ser presuntuoso u ocultar sus alianzas, la carta de Rajoy simplemente dice la verdad en esta materia: cualquier partido o coalición capitalista que forme parte del gobierno después de las elecciones del 26 de junio sin duda impondrá nuevas medidas de austeridad y recortes profundos en los programas sociales.

Unidos Podemos ahora engaña a la clase obrera con promesas de medidas de crecimiento, expansión de los proyectos sociales, impuestos progresivos y otras cosas similares. Sin embargo, por su aceptación de las medidas de austeridad de la UE, permanecer en la eurozona y los objetivos de déficit, las promesas de Podemos e IU de miles de millones de euros para una gran expansión de los programas sociales y de inversión para el crecimiento son un fraude.

Dicho posicionamiento de Podemos e IU parte de la suposición que los trabajadores se olvidarán de las acciones de su aliado griego, Syriza. A pesar de sus palabras de indignación y promesas solemnes de abandonar toda austeridad, Syriza traicionó sus promesas electorales y se convirtió en el aliado más fiable de la UE para saquear a los trabajadores griegos y beneficiar al capital financiero, arrasando con las pensiones griegas, los servicios de salud y educación y vendiendo activos públicos del estado griego.

Antes de la llegada al poder de Syriza, el World Socialist Web Site advirtió en repetidas ocasiones que ese partido de la seudoizquierda no vacilaría en traicionar sus promesas. Ese análisis ha sido totalmente confirmado, y ahora Podemos e IU harán lo mismo si llegan al poder.