“Esta campaña anti-rusa es horrible”: Una entrevista con la activista antibélica Cindy Sheehan

por David Walsh
30 octubre 2017

El 19 de octubre David Walsh, periodista de la WSWS, habló con Cindy Sheehan, la activista antibélica cuyo hijo de 24 años, Casey, murió durante la guerra de Irak, a principios de abril de 2004.

Poco más de un año después de esta tragedia, en agosto de 2005, Sheehan alcanzó notoriedad cuando organizó un campamento contra la guerra, Camp Casey, fuera del rancho de George W. Bush en Crawford, Texas. La protesta de un mes centró la atención de un gran número de personas, en EE.UU. y en todo el mundo, en el costo humano de la invasión y ocupación neocolonial de Irak.

Cindy Sheehan

En mayo de 2007, cuando los demócratas en el Congreso facilitaron la autorización de un adicional de US$ 100 mil millones para financiar las guerras en Irak y Afganistán, Sheehan se indignó. En una carta abierta del 26 de mayo a los demócratas del Congreso anunciando su marcha de ese partido, ella escribió, “Ustedes piensan que darle [a Bush] más dinero es políticamente conveniente, pero es una abominación moral y cada segundo que la ocupación de Irak perdura, todos ustedes tienen más sangre en sus manos”.

Recientemente en su blog, Sheehan denunció al actor y director Rob Reiner y al actor Morgan Freeman por su video que anuncia la formación del “Comité para Investigar a Rusia”. Esta organización, que incluye a derechistas extremos y belicistas surtidos, se formó, según el abyecto video para ayudar “a los estadounidenses a entender la gravedad de los continuos ataques de Rusia a la democracia”. Freeman entona, “Hemos sido atacados. Estamos … en guerra”, y procede desde allí.

En su comentario, Sheehan relató su experiencia con Reiner y su esposa, Michele, quien se le acercó en 2005 e intentó llevarla al bando de Hillary Clinton para presidente. Como Sheehan señaló en su blog y más abajo, cuando ella rechazó ese intento, finalmente incumplieron sus promesas de asistencia.

Sheehan concluyó su pieza, “Reiner y otros son enemigos de la verdad; son enemigos de la paz; son enemigos de la democracia real; deberían ser expuestos y avergonzados”.

* * *

David Walsh: Para beneficio de nuestros lectores, ¿podría explicar su experiencia con Rob y Michele Reiner en 2005?

Cindy Sheehan: En agosto de 2005, cuando estuve en Crawford, Texas, Rob Reiner envió a su esposa Michele y un par de personas de su equipo de producción a Camp Casey para filmar un comercial de televisión. Me mostraba hablando de mi hijo Casey, la guerra y cómo mintió Bush. Exigía que Bush hablara conmigo.

Por supuesto, pensé que era porque a los Reiner les importaba las guerras. Pero en realidad querían promover su agenda contra George Bush, beneficiar a los demócratas. No lo sabía en ese momento. También filmaron a otras dos familias Gold Star y luego transmitieron el comercial.

Cuando Camp Casey terminó, me invitaron a la casa de Rob y Michele Reiner. Nunca había conocido a Rob, solo había conocido a Michele. Así que fuimos, y Stephen Bing también estaba ahí. No lo conocía. Es un productor de cine, un hombre de negocios y un multimillonario—y un gran proveedor de fondos del Partido Demócrata. La reunión no fue tanto sobre la guerra de Irak; fue sobre cómo debía apoyar a Hillary Clinton para presidente en 2008.

DW: Porque usted tenía una cantidad de seguidores considerable …

CS: Yo dije, “No puedo apoyar a Hillary Clinton, ella está a favor de la guerra. Di mi promesa de que no voy a apoyar a más políticos que estén a favor de la guerra”. Ella no solo votó a favor de las guerras en Irak y Afganistán, en realidad fue una de las principales promotoras de las guerras. Le proporcionó a los demócratas cobertura y credibilidad, por así decirlo, por las mentiras que justificaron las guerras. Pero fueron mentiras, más allá de quién las dijo.

Hilary Clinton como senadora de Nueva York

Bing luego me miró y me dijo, “Cindy, ella es nuestra única esperanza”. Yo dije, “No sé de quién estás hablando cuando dices, ella es nuestra única esperanza, pero no puedo apoyarla, y si ella es la única esperanza, estamos en un problema muy serio. Y también las personas en todo el mundo”. Él me dijo, “En realidad ella está en contra de las guerras, y se va a declarar en contra de ellas cuando sea políticamente conveniente”.

En ese punto empecé a llorar. Dije, “No puedo creer que me hayas dicho eso. Ella pensó que era políticamente conveniente apoyar las guerras en 2001, 2002, 2003, y ahora mi hijo está muerto. Estás diciendo que la conveniencia política es más importante que la vida humana”.

Terminamos la reunión en la casa de los Reiner más o menos así. Todavía me apoyaban a mí y mi organización en ese momento, Familias Gold Star por la Paz. Nuestra oficina principal estaba en Los Ángeles. Mi hermana, Dede, estaba trabajando ahí y trabajó con Reiner y su equipo. Nos ayudaban para conseguir nuestro 501(c)(3), nuestro estatus sin fines de lucro, lo estaban pagando, estaban haciendo el trabajo legal.

Estuve en Brooklyn para dar un discurso no mucho después de eso, que por supuesto era parte del distrito electoral de Clinton, porque ella era una de las senadoras de Nueva York. Dije en un mitin contra la guerra lo que Bing me había contado. No me dijo que era un secreto. Y si lo hubiera hecho, probablemente lo habría informado de todos modos. Dije, tenemos que presionarla, porque no va a declararse en contra de la guerra hasta que sea conveniente. Conocía mi audiencia, sabía que no les gustaba.

Entonces, poco después, participé en una reunión con Hillary Clinton. Era realmente fría y cruel. Estaba con otra madre Gold Star y mi hermana. Nosotras tres abrimos nuestros corazones, estábamos llorando. Después de la reunión, Clinton habló con un reportero del Village Voice y dijo, “Sí, escuché lo que tenían que decir, pero me reuní con otras familias Gold Star antes de que vinieran, y quieren que continuemos la misión para asegurarse de que los sacrificios de sus seres queridos sean honrados”. Ella agregó, “Coincido con ellas, las otras familias”.

En noviembre de 2005 hubo un evento para recaudar fondos para Hillary Clinton en Los Ángeles, y yo iba a ir a protestar ahí. Michele Reiner me llamó esa mañana y dijo, “Cindy, por favor no vayas a protestar”. Yo había planeado subirme a un avión para ir allí, desde el norte de California. Michele me rogó que no fuera. Yo dije, “Por respeto a la ayuda que has brindado a Familias Gold Star por la Paz, no iré”.

Sin embargo, mi hermana y otros activistas antibélicos fueron igual. Rob y Michele Reiner los vieron y les hicieron la seña con el dedo del medio. Eso fue un sábado. El lunes la asistente de Reiner llamó a mi hermana y le dijo, “No apoyaremos más a Familias Gold Star por la Paz”.

DW: ¿Retiraron los fondos y el apoyo?

Rob Reiner (Foto: Neil Grabowsky/Montclair Film Festival)

CS: Sí. Estábamos a medio camino de conseguir nuestro 501(c)(3). Luego de que Rob y Michele trataron a mi hermana y mis camaradas tan groseramente, escribí un artículo sobre por qué el movimiento contra la guerra no debía apoyar a Hillary Clinton. Fue publicado por el Huffington Post. Ese es el último contacto que tuve con los Reiner o Bing.

Esa fue una de mis primeras experiencias reveladoras.

Cuando murió mi hijo, no era una activista, una persona política. No sabía quiénes de verdad se oponían a la guerra y quiénes estaban en contra de los republicanos, o solo en contra de Bush. Porque no parece que muchas de estas personas estén en contra de las guerras ahora que Trump es presidente. O no están protestando, en todo caso.

No lo sabía. Pensé que si la gente venía a ayudar, estaban ahí porque tenían los mismos objetivos que nosotros, y que sería terminar las guerras en Irak y Afganistán. La mayoría de esas personas estaban ahí solo para terminar con el gobierno republicano.

DW: Básicamente, empacaron el movimiento contra la guerra en 2006, cuando los demócratas retomaron el Congreso. No ha habido una gran demostración desde ese momento. Y la elección de Barack Obama completó el proceso.

CS: Exactamente. Por supuesto, todos los demócratas me dijeron en 2005, incluida Nancy Pelosi, que si el movimiento contra la guerra los ayudaba a volver al poder, en las elecciones de 2006, nos ayudarían a terminar las guerras. Luego, en 2007, juramentaron y eso ni siquiera estaba en su agenda. Tenían sus 10 puntos principales en los que iban a trabajar, y terminar las guerras no estaba entre ellos en absoluto. Howard Dean me dijo, “Cindy, las guerras son tan duras”. Púdrete. Mi hijo está muerto, y también muchos otros.

En 2008, en el quinto aniversario de la invasión de Irak, varias organizaciones “antibélicas” dijeron que no debíamos protestar en D.C. porque avergonzaría a los demócratas. Una de ellas, Unidos por la Paz y la Justicia, era apoyada significativamente por el Partido Comunista, y sabemos que han estado en el bolsillo trasero del Partido Demócrata. Yo normalmente diría en el trasero de los demócratas, pero trataré de ser un poco más digna en esta entrevista. ¡La llamada izquierda … !

Esta campaña anti-rusa es horrible. ¿Realmente usted preferiría tener una guerra nuclear antes que admitir que su candidata, Clinton, perdió porque es una persona terrible e hizo una campaña terrible, y mucha gente la odia?

DW: Hablemos sobre la campaña anti-rusa. En nuestra opinión es tanto una cuestión de divisiones sobre la política exterior dentro de la élite gobernante como un esfuerzo para conducir el enojo social en una dirección reaccionaria. Los demócratas no han desafiado a Trump en su programa de extrema derecha, pero lo acusaron principalmente de ser “suave” con Rusia, o un títere ruso.

CS: Cierto. Tampoco pueden atacarlo por continuar las guerras, porque los demócratas son parte y parcela de eso. Para mí es tan evidentemente una basura, la propaganda sobre Rusia. La gente solo quiere aferrarse a eso.

En el video del “Comité para Investigar a Rusia”, Morgan Freeman dijo, “Durante 241 años nuestra democracia ha sido un ejemplo radiante de lo que todos podemos anhelar”. ¿De verdad? Eres un hombre negro, ¿cómo puedes decir eso? Un descendiente de esclavos. ¿Y el genocidio de la población indígena? ¿Un ejemplo de democracia para quién?

Freeman sugiere cierta seriedad. Si realmente la tiene o no, puede actuar como si la tuviera. La gente ve eso y dice, él fue el presidente de Estados Unidos, en una película, así que le creo cuando dice que Rusia y Trump están destruyendo la democracia norteamericana. Bla, bla, bla …

Morgan Freeman

DW: La campaña de propaganda alcanzó los niveles más absurdos. Ahora están argumentando que básicamente todo signo de descontento en Estados Unidos ha sido instigado por agentes rusos. Francamente, no creo que la mayoría de la gente lo crea.

CS: Espero que no. Me pondría muy triste. Estoy muy activa en las redes sociales y hay muchas personas que están comprando esto. Rachel Maddow es otra impulsora de esto.

DW: Esa es toda la pseudo-izquierda y la miserable izquierda liberal, todas estas personas se han ido o convertido en el bando pro-guerra.

CS: Hay cientos de personas agradeciéndole …

DW: No se impresione demasiado. Hay cabezas huecas y bocazas, o personas que aún no ven las cosas. Es un país grande. Pero las condiciones sociales en Estados Unidos son devastadoras. ¡No pienso que la gente crea que la ira en Estados Unidos está hecha en Rusia! Saben de dónde viene el enojo y de qué se trata.

CS: Bueno, están haciendo todo lo posible para confundir a la gente.

DW: Por supuesto. Ahora, su “amiga” Clinton acusó a WikiLeaks de ser una herramienta de inteligencia rusa. Están exigiendo que Internet sea censurada. La gran historia de “noticias falsas” que no quieren que la gente reciba o escuche es que el capitalismo estadounidense es un desastre.

Usted planteó otro punto en su artículo: “El video [de Reiner y Freeman] obviamente fue hecho para hundirnos de nuevo en las profundidades más bajas de la caza de brujas de McCarthy e histeria HUAC, y como chica de la Guerra Fría, ‘Esto ya no me parece divertido,’ (Paul Simon, Graceland ).” ¿Podría hablar un poco de eso, de ser una “chica de la Guerra Fría”?

CS: Creo que luego del 11/9, el gobierno y los medios corporativos pueden hacer más propaganda e intimidar más a Estados Unidos que durante la Guerra Fría. Pero, ay, Dios mío, desde que estaba en primer grado hasta sexto grado, todos los viernes teníamos esos simulacros nucleares donde sonaba una sirena y debíamos meternos debajo de nuestros escritorios. Nos contaron cuán malvada y violenta era la Unión Soviética, junto con la “China Roja”. No podías decir “China”, tenías que decir “China Roja”.

Cuando estaba en segundo grado, mi maestra nos preguntó—tenga en cuenta que éramos niños de 7 y 8 años—¿qué haríamos si un “comunista rojo” se nos acercara y nos pidiera que no recitemos el Juramento a la Bandera, y si lo hiciéramos de todos modos, nos volaría la cabeza? Levanté la mano, me dio la palabra, y yo dije, ¡No lo diría! No era la respuesta que ella estaba esperando.

DW: Mejor muerta que roja.

CS: Me llevó a rastras a la esquina, y me llamó traidora y anti-norteamericana. Estaba parada en la esquina y pensando, no me importa lo que diga, aún así no quiero que me vuelen la cabeza. Fue un abuso infantil cómo nos aterrorizaron.

Después que murió mi hijo, fui a Venezuela y otros lugares, hablé con personas que fueron dañadas por el gobierno de EE.UU. y sus políticas, y estuve investigando lo que hace este país. Pero cuando fui a Cuba en enero de 2007, todavía estaba un poco inquieta por toda la propaganda que nos dijeron sobre Cuba. Si vive de una manera durante 45 años, tiene metido en su cabeza cuán malvados son Castro y la revolución cubana, es bastante difícil liberarse de eso.

DW: También mencionó que este es el centésimo aniversario de la revolución rusa y que la está estudiando. Tengo curiosidad de saber qué libros está leyendo o qué estudios está haciendo.

CS: Acabo de terminar La Emancipación de la Mujer, de Lenin. He leído panfletos de Lenin. Y obras de otras personas.

DW: Debería leer Historia de la Revolución Rusa, de Trotsky.

CS: He leído algo de Trotsky. Me encanta vuestro análisis en la World Socialist Web Site.

He tratado de profundizar en el trasfondo y el heroísmo de la Revolución Bolchevique, porque he recibido tanta propaganda toda mi vida sobre la Unión Soviética. Me enseñaron cómo Estados Unidos salvó al mundo del fascismo, pero fueron principalmente los sacrificios hechos por la población soviética lo que derrotó a Hitler.

DW: ¿Así que lee la WSWS?

CS: Ah, todo el tiempo. Lo comparto en mi página de Facebook también. He aprendido mucho del análisis.

DW: Me alegra oírlo.

Déjeme hacerle una pregunta más, difícil. Han pasado 13 años desde que murió su hijo. Esto no es algo que pueda superar. ¿Cómo ha cambiado ese dolor con el paso de los años, si ha cambiado?

CS: Lo he estado pensado mucho, porque mi hermana falleció en enero. Ese fue otro golpe grande para nuestra familia.

Recientemente, algunas fuerzas especiales de EE.UU. murieron en Níger, en África occidental. Hay una gran controversia porque la familia dijo que Trump los alteró. Trump dijo algo como, él [el soldado muerto] sabía para qué se alistaba.

Es realmente duro porque Casey y millones como él deberían estar vivos. Los liberales están enojados con Trump por molestar a la familia, pero no están preguntando, ¿qué están haciendo las Fuerzas Especiales de EE.UU. en Níger? Ha habido tanta muerte y destrucción, y entonces mi dolor se ha vuelto global, en lugar de solo local.

En lo que respecta a la muerte de Casey, aprendes a vivir con ello, pero seguimos siendo asaltados todo el tiempo, por acontecimientos actuales, y las noticias, y las mentiras. Como activista, es algo constante. A veces tengo que dar marcha atrás, “Me voy a dar un atracón con Netflix el resto del día, ver algo divertido”. Tengo que alejarme de vez en cuando, porque nunca se detiene.

También tengo que mencionar a mis cinco nietos, de nueve a dos años. Ellos me ayudaron a atravesar la situación terrible de mi hermana. Los cuidé durante dos años. Simplemente viven la vida. Así que me han devuelto la alegría de vivir. Entonces me siento mal, porque me pregunto, ¿qué tipo de mundo les estamos dejando? Uno bastante jodido.

DW: Lo cambiaremos.

CS: Bueno, lo estamos intentando.