La administración Trump planea una expansión masiva de cárceles para niños inmigrantes

por Eric London
21 junio 2018

La administración de Trump se está preparando para expandir drásticamente la cantidad de niños inmigrantes encarcelados y separados de sus familias. Funcionarios les dijeron al Washington Examiner que la administración planea ampliar la detención de niños a 30.000 para agosto, deteniendo a 250 niños adicionales por día.

Esto corresponde a los nuevos informes de la frontera. La hermana Norma Pimentel, directora ejecutiva de Caridades Católicas del Valle del Río Grande, le dijo al World Socialist Web Site (WSWS): "Están tratando de aumentar la capacidad en las ciudades de carpas para que nadie sea liberado. Ese es su objetivo, y probablemente veremos eso muy pronto. Hay otros lugares donde las ciudades de carpas están llegando. Escuché que estos aumentarán más".

La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) Kirstjen Nielsen hizo un regreso inesperado a Washington DC para dar una conferencia de prensa fascista en la tarde de ayer en la que dijo que los informes de crueldad eran "rumores" y simplemente una "narrativa". El verdadero problema, dijo ella, es que "la frontera está siendo invadida por aquellos que no tienen derecho a cruzarla".

Los niños están siendo "bien atendidos", mintió. Dijo que es "ofensivo" que un periodista calificaría la política como inhumana y agregó que la separación familiar "no es una idea controversial". Anteriormente, tuiteó que la oposición a la política es el producto de "informar incorrectamente" por "grupos de prensa y defensa," que es "irresponsable e improductivo" y "debe detenerse".

Trump respondió a la oposición creciente con la demonización de los padres inmigrantes en una serie de tweets el lunes por la mañana. En uno, declaró, "Los niños están siendo utilizados por los peores criminales de la tierra como un medio para ingresar a nuestro país".

Mas tarde, en una conferencia de prensa con líderes militares, Trump hizo eco al lenguaje de los neofascistas italianos cuando dijo, "Estados Unidos no será un campo de migrantes y no será un centro de detención de refugiados, jamás bajo mi supervisión".

Cientos de millones de personas en los EUA, e internacionalmente, consideran cada vez más los Estados Unidos como un Estado paria que base su política exterior e interior en la criminalidad total.

El comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, denunció ayer al gobierno de los Estados Unidos en su informe global sobre los derechos humanos. Citando una declaración de la Asociación Estadounidense de Pediatría donde se clasifica la separación de los niños de sus padres seguido con la detención "abuso infantil sancionado por el gobierno", dijo Hussein, "la idea de que cualquier Estado buscaría disuadir a los padres infligiendo tal abuso a los niños es desmesurada. Pido a los Estados Unidos que pongan fin de inmediato a la práctica de la separación forzosa de estos niños".

Surgen nuevos detalles sobre el tratamiento brutal de los inmigrantes en las instalaciones ya en uso. Christina García, del Centro de Defensa de los Inmigrantes de Las Américas, le dijo al WSWS que el gobierno está ocultando a los niños de sus padres y negándoles el derecho de comunicarse entre ellos. "Es realmente aterrador ver que estos centros de detención siguen apareciendo", dijo. "Su objetivo es llenarlos a su capacidad máxima. También estamos viendo incertidumbre sobre cuándo se liberarán estos niños y sus padres, cuando puede tardar meses. Tenemos casos en donde durante semanas madres no saben dónde están sus hijos".

Rubén García, que dirige la Casa de Anunciación sin fines de lucro en El Paso, Texas, dijo al WSWS, "Estamos ayudando a una madre que tiene un hijo de 14 años y cuando fue procesada por cruzar, le quitaron su hijo".

Dijo que le tomó meses para obtener la fianza y ganar liberación de la detención en Texas. Su hijo había sido enviado a detención en Chicago. "El hijo estaba enojado", dijo. "Él nunca supo lo que estaba pasando. El gobierno nunca le dio información sobre si volvería a ver a su madre o cuándo. Ella no podía llamarlo y él no podía llamarla".

Además, notó que rutinariamente se les niega el derecho a solicitar asilo a los inmigrantes. "Hasta les niegan la oportunidad de solicitar asilo a las personas", dijo. "Tengo un padre con un joven de 16 años que escapan de la violencia. Intentaron tres veces presentarse en un puerto de entrada y fueron rechazados. El CBP [Aduanas y Protección Fronteriza] funciona como una ley en sí mismo".

Christina Garcia compartió una historia similar de una madre que ha sido separada de su hijo todo el año. "La pesadilla verdadera, junto con la separación familiar, es la negación de solicitud de asilo. Hay rumores de que esta es una nueva política desde arriba para evitar que las personas soliciten asilo".

La secretaria Nielsen mintió cuando ayer dijo en la conferencia de prensa, que los informes de denegaciones de asilo "no eran ciertos".

Durante el fin de semana, se revelaron fotos, audio y video que profundizaron la vergüenza y el horror popular sobre la detención de niños en jaulas. Una imagen muestra a un niño pequeño marcado con el número "47".

En el audio emitido secretamente desde un centro de detención, se puede escuchar a los guardias fronterizos remedando a niños llorando "mamá" y "papá" y "por favor no deporten a mi papá".

Otro informe salió a luz sobre una niña de cuatro años que fue dejada por guardias con un pañal sucio. Incapaz de cambiar el pañal ella misma, la niña le pidió a los niños mayores que lo hicieran por ella.

DHS y el Departamento de Salud y Servicios Humanos publicaron fotos y videos muy selectivos de las cárceles de inmigración de menores, creyendo que sus propias fotos (que representan solo a niños mayores) en las instalaciones más limpias aliviarían las tensiones. El plan fracasado, ya que millones reaccionaron con disgusto ante el metraje "oficial" que muestra a docenas de niños en jaulas acurrucados bajo cobijas de emergencia.

Hay indicaciones de que puede haber una explosión de oposición en el horizonte. Una encuesta de Quinnipiac publicada ayer mostró que el 66 por ciento de los estadounidenses se oponen a la política de separación familiar, mientras que solo el 17 por ciento cree que la inmigración debería reducirse. El porcentaje de personas que creen que no se debe permitir que los inmigrantes permanezcan en EUA se ha reducido a la mitad desde 2014, del 35 por ciento al 19 por ciento.

Manifestaciones espontáneas se produjeron en docenas de ciudades, la mayoría de los cuales no fueron organizadas por un grupo del Partido Demócrata. Pequeños grupos de personas han comenzado a protestar el centro de detención más cercano. En al menos un área, la organización "Marcha de Mujeres" respaldada por el Partido Demócrata ha convocado protestas al mismo tiempo que las protestas espontáneamente organizadas en un esfuerzo de adelantarse a las manifestaciones populares.

El Partido Demócrata está aterrorizado de la posibilidad de manifestaciones masivas y ha enviado a varios congresistas a encabezarlos mediante protestas simbólicas contra las políticas de la administración. Hillary Clinton y Michelle Obama, cuyos maridos son los culpables de separar a millones de familiares a través de la deportación masiva, emitieron llamadas cínicas junto a Laura Bush para que Trump detenga las separaciones forzadas. Catorce congresistas demócratas se reunieron en una instalación en el sur de California para llamar a la separación familiar "inmoral".

Los demócratas esperan ocultar su propia participación activa en el establecimiento de campamentos de internamiento de inmigrantes en todo el país deteniendo a miles de niños, incluyendo a miles en aislamiento de sus padres. La mayoría de los campamentos donde se recluyen niños en realidad fueron construidos por Barack Obama, incluidas las grandes instalaciones en Dilley y Karnes City, Texas. Un informe de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) del mes pasado detalló el abuso físico, sexual y mental de niños detenidos por Aduanas y Protección Fronteriza bajo la vigilancia de Obama.

Desde mediados de 2014 hasta mediados de 2016, Obama arrestó a 127.000 "unidades de familia," como lo llama el gobierno, o los padres y sus hijos. En 2009, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional de Obama, Jeh Johnson, le dijo a un comité del Senado que estaba implementando un "proceso de deportación rápida" y que "hay adultos que trajeron a sus hijos con ellos. De nuevo, nuestro mensaje a este grupo es simple: te regresaremos."

Una historia del Washington Post de agosto de 2016 titulada "El acuerdo de $1.000 millones de la administración [de Obama] para detener a solicitantes de asilo centroamericanos" dice: "De acuerdo con legisladores y funcionarios del gobierno, Johnson determinó que Estados Unidos podría reducir el aumento solo demostrando que los solicitantes de asilo no recibirían indulgencia. Johnson obtuvo aprobación de la Casa Blanca para explorar el aumento de la detención familiar para solicitantes de asilo a una escala nunca antes vista en Estados Unidos, parte de lo que llamó una ‘estrategia de disuasión agresiva’. Ordenó a ICE [Inmigración y Control de Aduanas] descubrir una forma de hacerlo funcionar.

“‘Todo esto [se estaba] construyendo y alcanzando un nivel insostenible’ dijo Christian Marrone, el entonces jefe de gabinete de Johnson. ‘Tuvimos que tomar medidas para detener la oleada’”.

Trump ahora ha extendido esta política a niveles cualitativamente nuevos de brutalidad. Las protestas en defensa de los inmigrantes deben tener lugar independientemente de, y en oposición a, ambas partes responsables del reino del terror en su contra.

(Publicado originalmente en inglés el 19 de junio de 2018)