La dirección del sindicato de siderúrgicos en EUA bloquea la huelga de sus miembros

por Samuel Davidson
17 septiembre 2018

Aprovechando la negativa del Sindicato Siderúrgico (USW, United Steelworkers) de convocar una huelga, la compañía United States Steel ofreció un contrato revisado el miércoles que es esencialmente similar a su primera propuesta. Según ésta, el aumento salarial sigue siendo muy inferior a la tasa de inflación y la oferta incluye recortes masivos a los beneficios de salud y para jubilados.

La semana pasada, los trabajadores de las acerías de US Steel en todo el país rechazaron la primera oferta de contrato de la compañía y votaron unánimemente por una huelga contra el segundo mayor productor de acero de Estados Unidos.

Ignorando las demandas de sus miembros para la huelga, la dirección del USW ordenó que el comité de negociación volviera a Pittsburgh y reabrió las conversaciones con la siderúrgica esta semana. En una declaración emitida por funcionarios sindicales que declararon que no convocarían una huelga, dijeron que "nuestro comité regresará a Pittsburgh la próxima semana para reanudar las negociaciones con la gerencia de US Steel en un esfuerzo por llegar a un acuerdo honesto y justo".

Al bloquear la huelga, el USW intenta desesperadamente evitar que la lucha de los trabajadores siderúrgicos se vincule con las crecientes luchas de los trabajadores a lo largo de todo EUA –hoteleros de Chicago, los docentes y los cientos de miles de trabajadores de United Parcel Service (UPS) que están trabajando sin contrato.

Contando con que el sindicato continúe reprimiendo las demandas de sus miembros, la nueva oferta de seis años de la compañía es esencialmente la misma propuesta que los trabajadores rechazaron abrumadoramente la semana anterior.

Los trabajadores siderúrgicos no han tenido un aumento salarial en más de tres años. La nueva propuesta ofrece aumentos salariales de 4 por ciento en el primer año y solo 2 por ciento en cada año después de eso. La oferta anterior fue del 4 por ciento en el primer año, 3 por ciento en el segundo y tercer año y 1 por ciento en cada uno de los tres años restantes.

En la segunda propuesta, un trabajador ganaría lo mismo en el primer año del contrato, ganaría menos en los años dos, tres y cuatro; ganaría casi lo mismo en el año cinco y terminarían con solo unos cientos de dólares más en el último año del contrato. Sus ganancias acumuladas serían sustancialmente menores a lo largo de la vida del contrato.

Suponiendo que la inflación continúe a su tasa actual de 2.9 por ciento por año, los trabajadores en realidad tomarán un recorte salarial de 5 por ciento al final del contrato, además del recorte salarial de casi 6 por ciento que han tomado desde 2015.

La compañía está eliminando su plan de salud actual y reemplazándolo con dos opciones, que aumentan la tasa de coseguro de los trabajadores del 10 por ciento al 20 por ciento, al mismo tiempo que aumentan los deducibles y los costos totales de desembolso personal.

La nueva propuesta también continúa el ataque a la atención médica para jubilados. Las primas mensuales para los actuales trabajadores jubilados que todavía no son elegibles para Medicare aumentarán a $240 en enero y aumentar cada año hasta $340 por mes en el último año del contrato. La segunda propuesta no estipula qué pagarían los nuevos jubilados. Sin embargo, en la primera propuesta, la compañía buscaba un aumento de más de $800 por mes.

US Steel también busca robar el plan de la Asociación de Beneficiarios Voluntarios de Empleados o VEBA. La compañía propone que todo el dinero del plan que exceda el 110 por ciento de las obligaciones del plan se utilice para pagar otros beneficios. Al menos en papel, el valor del fondo VEBA se ha incrementado debido al auge del mercado de valores, pero si la compañía puede cobrar este monto adicional, dejará el fondo sin fondos suficientes en caso de una caída significativa del mercado de valores.

En lo que solo puede tomarse como una provocación, la nueva propuesta incluye bonos de participación en los beneficios para el tercer y cuarto trimestres de 2018. Estas bonificaciones formaban parte del acuerdo anterior y la implicación es que a menos que los trabajadores acepten estas concesiones perderán estos pagos.

Los contratos para 16,000 trabajadores en US Steel y 15,000 trabajadores en ArcelorMittal expiraron el 1 de septiembre. El USW se rehusó a convocar una huelga y en su lugar ordenó a los trabajadores continuar trabajando en ambas compañías. ArcelorMittal, con sede en Luxemburgo, es el tercer mayor productor de acero de los Estados Unidos, pero es el mayor productor de acero del mundo fuera de los EUA.

ArcelorMittal también está exigiendo concesiones profundas, que incluyen recortes a la atención médica, beneficios de desempleo suplementarios, incentivo y pago de vacaciones. Además, la compañía busca recortar los beneficios de salud para los trabajadores jubilados.

El jueves, el USW anunció que llevaría a cabo los votos de huelga en los locales de ArcelorMittal la próxima semana a partir del lunes. Al igual que con US Steel, el USW está dejando claro de antemano que no convocarán una huelga, sino que volverán a la mesa de negociaciones el próximo jueves.

El USW mantendrá divididos a los trabajadores de US Steel y ArcelorMittal y aislará a los trabajadores de Cliff Natural Resources, cuyo contrato expira el 1 de octubre, y los trabajadores de ATI, cuyo contrato vence el próximo año. En 2015, el USW aisló a los trabajadores siderúrgicos en ATI luego de que la compañía bloqueara a los 2,000 empleados, lo que finalmente los obligó a aceptar concesiones masivas y despidos.

La UAW no representa los intereses de los trabajadores del acero. En cambio, funciona como un brazo de administración para suprimir los intereses de los trabajadores, ayudar a la empresa a imponer concesiones y aumentar la productividad.

En el corazón de la traición del USW está su promoción del nacionalismo y el chovinismo. En lugar de unir a los trabajadores siderúrgicos y otras secciones de la clase trabajadora en una lucha común contra las corporaciones, el USW es uno de los mayores patrocinadores de las medidas de guerra comercial de la administración Trump contra China, Europa y otras naciones productoras de acero. El USW apoya plenamente los aranceles que se han impuesto a pesar de que ya han provocado los despidos de decenas de miles de trabajadores del acero en China.

El Partido Socialista por la Igualdad exige la formación de comités de fábrica entre los trabajadores siderúrgicos y otras secciones de la clase trabajadora. Estos comités elaborarían las demandas de los trabajadores siderúrgicos, rechazando todas las demandas de concesiones y luchando por mejoras reales y sustanciales en los salarios, las pensiones y la asistencia sanitaria. Supervisarían las negociaciones contractuales e insistirían en que todas las conversaciones se llevaran a cabo abiertamente, no a puerta cerrada, e insistirían en el principio de "no hay trabajo sin contrato" en preparación para la huelga.

Los comités de fábrica trabajarían para romper el aislamiento impuesto por el USW, vinculando a los trabajadores siderúrgicos de US Steel, ArcelorMittal, Cliff Natural Resources y ATI con los trabajadores siderúrgicos de todo el mundo en una lucha común contra las empresas transnacionales.

Tal lucha requerirá un programa socialista, bajo el cual las acereras junto con todas las industrias básicas son despojados de las manos de la propiedad privada y puestos bajo el control democrático de los trabajadores siderúrgicos y de la clase trabajadora en su conjunto. La producción se debe ejecutar para el beneficio de todos y no para las ganancias de unos pocos.

(Publicado originalmente en inglés el 15 de setiembre de 2018)