Policía chilena ataca protesta de jubilados en Santiago

por Cesar Uco
1 noviembre 2018

El miércoles 24 de octubre, miles de chilenos marcharon por las calles de Santiago en protesta contra el actual sistema de fondos de pensiones conocido como AFP –Asociación de Fondos de Pensiones. La marcha fue convocada por un grupo llamado NO + AFP (o No max AFP) y fue reprimido por carabineros bien armados, la notoria policía militar chilena, que golpearon a los manifestantes, utilizaron gas lacrimógeno y trajeron cañones lanza-agua para detener la protesta.

Los trabajadores (jóvenes y viejos) y los estudiantes están buscando la eliminación de las AFP –creadas bajo la dictadura militar fascista de Pinochet– y un retorno al antiguo sistema de pensiones públicas.

A pesar de la violenta represión del miércoles pasado, decenas de personas permanecieron en el centro de la ciudad en la avenida principal La Alameda, enfrentando el continuo hostigamiento de los carabineros.

Mientras los trabajadores y jubilados eran golpeados en las calles de Santiago, el presidente de ultra derecha, Santiago Piñera, el hombre más rico de Chile, dejó claro con quién se encontraba, decidiendo pasar el día vestido como un soldado. El periódico La Tercera informó que "vestido con un uniforme militar, el presidente se unió a... el cierre de la Operación Tormenta 2018", un ejercicio militar que involucra al Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada.

NO + AFP también realizó marchas en todo el país desde Arica, en la frontera norte con Perú, hasta Punta Arenas, en el Estrecho de Magallanes, la región más austral de Sudamérica. Se incluyeron las principales ciudades chilenas como, además de Santiago, Valdivia, Antofagasta, Iquique, Valparaíso, Rancagua y Puerto Mont.

Los estudiantes también salieron a las calles, vinculando su lucha por la educación gratuita a la lucha de los jubilados. Amanda Luna, portavoz de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes de Secundaria (ACES), dijo: “Los estudiantes de secundaria estarán junto con los trabajadores de este país que exigen pensiones más dignas, condiciones de trabajo más dignas y una educación pública gratuita. Es por eso que los estudiantes de secundaria están aquí en apoyo y continuaremos luchando junto a los trabajadores".

Desde 2016, el movimiento para eliminar el sistema de pensiones privadas, AFP, un sello distintivo de las medidas contra los trabajadores de Pinochet, ha llevado a cientos de miles de trabajadores y jóvenes a las calles. La expresidenta Michelle Bachelet (del Partido Socialista) intentó aplacar a la población y prometió reformar el sistema haciendo que las empresas contribuyan a los fondos de pensiones de los trabajadores. Pero su incapacidad para hacerlo abrió el camino para que el multimillonario Piñera regresara al poder en enero de 2018. (Anteriormente había sido presidente entre 2010 y 2014).

La cadena de televisión teleSUR informó: "Además del arresto de varias personas, incluido el portavoz y líder del movimiento, Luis Mesina, de 62 años, quien fue agredido violentamente y llevado a la comisaría... el personal de teleSUR fue atacado, [incluida] la periodista Paola Dragnic y el camarógrafo Hugo Silva, que cubrían el evento”. Mesina fue arrestado junto con una docena de líderes que representan a trabajadores y jubilados de los sectores de banca, comercio y salud.

El líder del movimiento NO + AFP dijo a teleSUR: "Para los próximos años, se proyecta que más del 60 por ciento de los jubilados obtendrán una pensión inferior al salario mínimo y el 40 por ciento estará por debajo de la línea de pobreza".

El presidente Piñera está presentando su propia propuesta de "reforma" del sistema de pensiones. Dada la cruda verdad de que la mayoría de los jubilados reciben pensiones por debajo del salario mínimo mensual de US $292, se espera que las reformas de Piñera sean una defensa del sistema neoliberal con cambios cosméticos.

A pesar de que las movilizaciones de la semana pasada no alcanzaron las dimensiones de los últimos dos años, Mesina le dijo al diario La Tercera que "Hoy hemos demostrado que este movimiento, a pesar de todo lo que se ha hecho para tratar de rechazarlo, ha logrado Expresarse en todo el país”.

Una revisión de la economía chilena después del golpe de septiembre de 1973 revela por qué las AFP son tan importantes para la clase dominante chilena, así como para el capitalismo mundial y las instituciones como el FMI.

Las AFP fueron creadas por decreto el 4 de noviembre de 1980, en medio de una enorme crisis económica que había afectado a la economía chilena desde el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. El dictador general Augusto Pinochet impuso las AFP a los trabajadores chilenos por la fuerza.

Contrariamente a lo que dijeron los periódicos burgueses acerca del "milagro chileno" surgido tras el derrocamiento del gobierno electo del presidente del Partido Socialista, Salvador Allende, la realidad es que Chile se vio sumido en su peor crisis económica durante la primera década de la dictadura de Pinochet.

Bajo las medidas de terapia de choque planteadas por el reaccionario economista estadounidense Milton Friedman y bajo los auspicios del Fondo Monetario Internacional, Chile sufrió la mayor caída del PIB en los años posteriores al golpe militar. (En la historia reciente, la magnitud de la terapia de choque chilena solo fue superada a inicios de la década de 1990 cuando se reintrodujo el capitalismo en Rusia).

No fue hasta que el ministro de Finanzas, José Piñera, hermano del presidente de hoy, Sebastián Piñera, y uno de los "Chicago Boys" de Milton Friedman, implementaron lo que equivalía al robo sistemático de los salarios de los trabajadores chilenos, a través de las contribuciones mensuales de la AFP, que Chile pudo superar económicamente a otros países latinoamericanos. Estas aportaciones sirvieron directamente para inyectar capital a las empresas chilenas.

Es significativo que tanto las Fuerzas Armadas de Chile como los Carabineros no adoptaran el modelo de AFP para ellos mismos, sino que se quedaron con el antiguo modelo de pensión.

Junto con la creación de fondos de pensiones privados, la dictadura inició un amplio programa de privatizaciones que resultó en un fuerte aumento del desempleo entre 1980 y 1982, con cifras que se dispararon en relación al resto de América del Sur. Tuvo que pasar una década para que el desempleo chileno se acercase a la media del continente.

Actualmente, cinco de las seis AFP son administradas por multinacionales como MetLife, Prudential Financial, BTG Pactual, Sura Group y Principal Financial Group.

Por ejemplo, en 2013 MetLife compró AFP Provida y Chile se convirtió en el cuarto mercado más grande del mundo. Desde ese año, la política de MetLife ha sido fortalecer la gestión de activos para aumentar los ingresos por comisiones. Si el objetivo es aumentar las comisiones, no debería sorprender que las pensiones de los jubilados hayan ido disminuyendo con el tiempo.

En marzo de 2016, Prudential Financial compró el 40 por ciento de la AFP Habitat de Chile, uno de los fondos de pensiones privados más grandes de Chile, por $529 millones. Cuenta con $43 mil millones en activos bajo administración. En 2015, generó alrededor de $127 millones en ingresos antes de impuestos y $125.7 millones en 2014.

En otras palabras, las AFP chilenas han pasado de ser el motor de crecimiento de la industria chilena a convertirse en vacas gordas para los intereses financieros multinacionales centrados en aumentar las comisiones.

Por ley, las AFP invierten el 10 por ciento de los salarios de los trabajadores. El economista Gonzalo Durán de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) cree que "una AFP invierte el dinero de los trabajadores en bancos... cuyas tasas de interés fluctúan entre el 4 y el 4,5 por ciento por año". Los bancos ofrecen a los trabajadores "préstamos de consumo, a tasas anuales del 25 por ciento ... un negocio muy rentable".

Para los chilenos que se han sumado a las protestas contra las AFP, está claro que el sistema surgió para aumentar las ganancias de las empresas nacionales y los fondos de inversión transnacionales a expensas de los jubilados dejados en situación de pobreza.

(Publicado originalmente en inglés el 31 de octubre de 2018)