“Casi todos los que conozco están trabajando en dos trabajos para llegar a fin de mes”

Maestros de Los Ángeles se preparan para la huelga

por Jerry White y Kim Saito
8 enero 2019

Más de 33,000 maestros del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles están programados para presentarse el jueves en lo que sería la mayor huelga de educadores en los Estados Unidos desde las huelgas estatales en Virginia Occidental, Oklahoma y Arizona el año pasado. Al igual que las luchas anteriores, la batalla en el segundo distrito escolar más grande de la nación se centra en la lucha de los educadores contra el asalto de los partidos demócrata y republicano al derecho a la educación pública.

Los maestros exigen aumentos de sueldo, clases más pequeñas y mayor financiación para contratar más enfermeras, bibliotecarios, consejeros y otro personal de apoyo crítico. También se oponen al uso de las pruebas para los maestros que las autoridades escolares utilizan para culparlos como chivos expiatorios de los problemas educativos causados por la desinversión de la educación y el deterioro de las condiciones sociales. En Los Ángeles, al igual que en otros distritos escolares, el cierre de "escuelas fallidas" se ha utilizado como justificación para una vasta expansión de las escuelas concertadas con fines de lucro, que extraen anualmente un estimado de $ 600 millones de las escuelas públicas en Los Ángeles.

Mientras que las huelgas estatales del año pasado enfrentaron en gran medida a los educadores contra los gobiernos estatales liderados por los republicanos, en Los Ángeles, los maestros están luchando directamente contra el Partido Demócrata, que controla el distrito escolar y el gobierno local, ocupa el puesto de gobernador y ejerce una super mayoría de ambas cámaras de la asamblea legislativa estatal.

Estudiantes y maestros marchan en el centro de LA el mes pasado

Mientras que los sindicatos de maestros en California a nivel nacional han promovido falsamente a los demócratas como aliados de los maestros y defensores de la educación pública, el Partido Demócrata ha demostrado ser un enemigo tan implacable como el Partido Republicano. Décadas de recortes bipartidistas han desplazado a las escuelas de California, una vez conocidas como las mejores en la nación, al puesto 43 de los Estados Unidos en gastos por alumno.

El estado espera un superávit presupuestario de $15 mil millones, pero el nuevo gobernador, el demócrata Gavin Newsom, ha declarado que cualquier propuesta sobre aumentar la financiación escolar de kínder a doceavo año tendrá que ser "limitada" porque "todos" tenemos que "vivir dentro de nuestros medios”. Después de una reunión con los demócratas del estado, le dijo al Sacramento Bee el mes pasado: “No vamos a desviarnos de ser fiscalmente prudentes”, una referencia a las medidas de austeridad de su antecesor Jerry Brown.

Sin embargo, ambos partidos proempresariales han otorgado a Silicon Valley y las industrias de entretenimiento y finanzas con interminables recortes de impuestos. California es el hogar del mayor número de milmillonarios, 144, en la nación.

El distrito escolar, encabezado por el ex inversionista multimillonario Austin Beutner, se ha negado a ceder. Está exigiendo que el miserable aumento del tres por ciento que se ofrece esté supeditado a reducir los beneficios de atención médica para los futuros maestros. Los administradores escolares también están rechazando de antemano las demandas de los maestros de aumentar el financiamiento, contratar más maestros y disminuir las escuelas concertadas.

Un artículo publicado el domingo en Los Angeles Times (Beutner es el exeditor y ex director general del periódico), se quejó de que los maestros están exigiendo "más control sobre cómo se gasta el dinero en las escuelas, cuánto tiempo tienen las pruebas estandarizadas y cómo se debe asignar el espacio en los campus del distrito a las escuelas concertadas". El artículo continuó: “Los oficiales del distrito cuestionan si tales demandas son temas de negociación adecuados y se oponen a ellos casi universalmente por interferir con su gestión del sistema escolar".

Beutner comenzó su carrera en la privatización de los activos públicos cuando el Gobierno de Clinton lo designó para encabezar la colaboración del Departamento de Estado en la distribución de las propiedades estatales en la Unión Soviética y su venta a los desmanteladores de activos. Respaldado por poderosos intereses corporativos que impulsan la expansión de las escuelas concertadas con fines de lucro, Beutner, un demócrata y ex alcalde adjunto de Los Ángeles, espera infligir una derrota devastadora a los maestros y acelerar la privatización de la educación pública.

Frente a este asalto total, el sindicato United Teachers Los Angeles (UTLA), que está afiliado a ambos sindicatos nacionales de docentes, la National Education Association (NEA) y la American Federation of Teachers (AFT), ha mantenido a los docentes en el trabajo sin un nuevo contrato por un año y medio, incluidos los meses de mediación estatal e investigación. De este modo, el sindicato ignoró un voto casi unánime de las bases a favor de hacer huelga.

Como un esfuerzo de último momento para evitar una huelga, los funcionarios de UTLA se reunirán con las autoridades escolares el lunes. El domingo, en un artículo de opinión de Los Angeles Times, el presidente de UTLA, Alex Caputo-Pearl, escribió: “Participaremos en todas las negociaciones posibles antes del 10 de enero para evitar una huelga. Pero para que tengan éxito, el distrito debe comprometerse a mejorar las escuelas públicas”. Esta fórmula vaga parece invitar que el distrito ofrezca algún cambio estético en su posición para bloquear la huelga.

Si UTLA no puede evitar una huelga, planea utilizar la táctica que la NEA y la AFT emplearon en 2018 en Virginia Occidental y otros estados donde los sindicatos se dedicaron a aislar a los maestros y luego alcanzar acuerdos con la élite política que desechaban las demandas de los educadores, las cuales incluían mejoras sustanciales en sus salarios y en la financiación escolar. Los sindicatos hicieron todo lo posible para evitar la propagación de las huelgas hacia otras partes de los Estados Unidos y que el movimiento de educadores se conviertiera en una confrontación política con el Partido Demócrata.

En su lugar, intentaron canalizar la oposición de los maestros detrás de la campaña de los demócratas en las elecciones de mitad de término en 2018 bajo el lema "Recordemos en noviembre". La traición absoluta de esta política ya se está haciendo evidente para los maestros en Los Ángeles.

En su comentario en el Times, Caputo-Pearl intentó fomentar las ilusiones de que los maestros podrían lograr sus objetivos de mayor financiamiento presionando a los demócratas de la capital estatal en Sacramento. El presidente de UTLA también promovió una iniciativa respaldada por los demócratas en la boleta electoral de 2020 que incluía un modesto aumento en los impuestos sobre las ganancias de capital.

Los sindicatos ofrecieron las mismas ilusiones y mentiras el año pasado en Virginia Occidental, Oklahoma y Arizona, con el resultado de que ninguna de las supuestas garantías de financiamiento se ha cumplido y no se ha producido un aumento significativo en el financiamiento escolar.

La decisión judicial dictada por un juez federal durante el fin de semana, que negó la petición del distrito de obligar a los maestros de educación especial a trabajar durante una huelga, indica que el estado está buscando que el sindicato acabe rápidamente una huelga antes de que pueda convertirse en un movimiento más amplio de los docentes y de la clase obrera en general.

Pero eso es exactamente lo que se necesita. Si los maestros de Los Ángeles organizan una lucha seria, deben tomar la conducción de dicha lucha en sus propias manos a través de la formación de comités de acción de las bases en cada escuela y comunidad. Estos comités deben formular sus propias demandas, incluido un aumento del 30 por ciento en los salarios, la transformación de todas las escuelas concertadas a escuelas públicas y un gran aumento de los fondos.

Para llevar a cabo esta lucha, los maestros de LA deben unirse su lucha con la de los educadores en Oakland y otros distritos escolares y luchar por una huelga estatal para defender el derecho a una educación pública de alta calidad. La lucha de los docentes debe vincularse con sectores más amplios de trabajadores como parte de una ofensiva contra las fortunas de los superricos y una lucha por una redistribución radical de la riqueza para satisfacer las necesidades sociales.

Los educadores de Los Ángeles que hablaron con el Boletín del Maestro del WSWS expresaron su determinación para luchar. Lamisha, una consejera escolar en su quinto año en el distrito, dijo: “Viajo a una escuela primaria un día, a una escuela intermedia otro día, a una escuela secundaria otro día, y así sucesivamente. Las cosas están empeorando debido a la crisis social y no tenemos apoyo.

“Todo está en un nivel mínimo para problemas máximos. Necesitamos más consejeros que puedan trabajar con niños con el manejo de la ira y otros problemas. Si un niño no tiene hogar, está experimentando un trauma. ¿Cómo pueden aprender? Necesitamos llegar a la raíz de los problemas, y nadie está abordando eso".

"Los maestros tienen que hablar en voz alta ahora", dijo al WSWS Barbara, una asistente de educación especial desde 1999. “Casi todos los que conozco están trabajando dos empleos para llegar a fin de mes. El tres por ciento que están ofreciendo a los maestros no es nada. Anteriormente obtenías un aumento automático del tres por ciento, como un aumento del costo de vida. En ese entonces, obtenías un aumento real por encima de eso. Incluso las personas que trabajan en In ‘n Out y McDonalds están obteniendo mejores aumentos”.

Barbara, que es miembro del Local 99 del sindicato Service Employees International Union (SEIU), agregó: “Nuestro sindicato nos ha dejado debajo del autobús. Nos dijeron que, si asistíamos a los entrenamientos en junio, obtendríamos un pago adicional del cinco por ciento. Eso nunca ocurrió. Nuestro contrato fue violado. No entiendo por qué no podemos salir a apoyar a los maestros. Todo lo que mi local dijo que vamos a hacer es vestirnos de rojo. Eso es todo".

"He estado enseñando durante más de 25 años y cada año los maestros tienen la obligación de hacer más con menos", publicó un profesor de Los Ángeles en la sección de comentarios de un medio de noticias locales. “La evidencia está en mi aula y en la escuela. Los terrenos de la escuela están descuidados, ya que puedes ver marcas de desgaste, basura en el campus, baños sucios y ventanas con polvo porque el distrito ha reducido el personal de limpieza. Mis alumnos de jardín de infancia y yo barremos la sala y pretendemos ‘patinar sobre hielo’ con toallitas húmedas para bebés mientras escuchan música y limpian la sala.

“Nuestra biblioteca está descuidada porque solo tenemos un bibliotecario cada dos semanas y la biblioteca está cerrada la semana que no está. Hay menos recursos y los maestros son tratados como niños. Debemos justificar por qué necesitamos una herramienta de aprendizaje o por qué necesitamos ciertos libros para satisfacer las necesidades de los estudiantes. Muchos de nosotros nos tragamos el costo y compramos lo que necesitamos o simplemente nos conformamos con lo que tenemos, lo cual no es suficiente.

"A veces pienso que es un milagro que todavía intento involucrar a mis estudiantes a pesar de todos los obstáculos que encuentro todos los días. Disfruto enseñarles a mis alumnos y los valoro. Por eso creo que el curso en el que estamos como distrito no es sostenible. No puedo seguir subsidiando la educación de mis alumnos y cada vez es más difícil para mí y para mis colegas pretender que todo está bien. No es así. Es por eso que estoy dispuesto a salir en huelga para que mis estudiantes y yo obtengamos el respeto que merecemos".

(Artículo publicado originalmente en inglés el 7 de enero de 2019)