Millones de trabajadores de la India se unen a huelga general de dos días contra el Gobierno de Modi

por nuestros corresponsales
10 enero 2019

Más de 180 millones de trabajadores comenzaron una huelga general de dos días en la India ayer en protesta contra la ofensiva proempresarial del primer ministro Narendra Modi contra la clase trabajadora. Decenas de miles de trabajadores desafiaron las amenazas de despido y reducción salarial por parte de los gobiernos estatales para unirse a la huelga nacional.

La gran huelga, que sigue en pie hoy, es una poderosa indicación de la oposición masiva al Gobierno supremacista hindú del Partido Bharatiya Janatha (BJP, todas las siglas en inglés) bajo Modi y su escalada de ataques contra los puestos de trabajo, condiciones laborales y derechos democráticos básicos.

Mientras millones de trabajadores demostraron estar dispuestos a luchar contra el Gobierno de Modi, los sindicatos y los partidos que los controlan convocaron el paro para desviar el descontento generalizado y la ira en dirección favorable a la elección de un Gobierno del Partido del Congreso en los próximos comicios de abril y mayo.

El estalinista Partido Comunista de la India (Marxista) o CPM y el Partido Comunista de la India o CPI y sus respectivos sindicatos afiliados, la Central de Sindicatos Indios (CITU) y el Congreso Sindical Panindio (AITUC) desempeñaron un papel clave en la huelga.

Conductores de Jute protestando en Calcuta

La CITU y el AITUC unieron fuerzas con el Congreso Nacional de Sindicatos de la India liderado por el Partido del Congreso y el Frente Progresista Laboral (LPF), el cual está afiliado al partido comunalista tamil de derecha, DMK (Dravida Munnetra Kazhagam), para organizar el paro.

Los estalinistas, quienes proporcionaron credenciales de "izquierda" y "protrabajadores" a estos partidos burgueses, no tienen diferencias fundamentales con las medidas económicas de Modi y están comprometidos con la estrecha asociación militar-estratégica de la India con los Estados Unidos.

Los trabajadores de sectores económicos clave (bancos, seguros, transporte, correos, anganwadi (centros de cuidado infantil), minas y varias oficinas gubernamentales) se unieron a la huelga de ayer.

Según los informes, participaron trabajadores en todos los estados del país, incluyendo Haryana y Punjab en el norte, Assam, Megalaya y Manipur en el noreste, Bengala Occidental, Bihar, Odisha y Jharkhand en el este, Tamil Nadu, Kerala y Karnataka en el sur, Maharastra, Rajastán y Goa en el oeste, y Chhattisgarh en el centro del país.

La huelga tuvo el mayor impacto en Kerala, Bengala Occidental, Assam, Karnataka y Odisha con manifestaciones masivas, marchas y bloqueos de carreteras y ferrocarriles organizados en estos estados. Si bien la huelga solo se acató parcialmente en Tamil Nadu, hubo un cierre total en Coimbatore y Tirupur, dos ciudades principales en ese estado.

En Kerala, el transporte público y privado se detuvo junto al transporte estatal, con los vehículos de tres ruedas y otros servicios de taxi quedándose fuera de la carretera. Los sectores controlados por el Gobierno central en este estado, incluidos bancos, agencias de seguros, impuestos, impuestos especiales y aduanas, la oficina del Tesoro General y los servicios postales, se vieron seriamente afectados.

En el estado de Maharastra, más de 32.000 trabajadores del transporte público de Mumbai iniciaron una huelga indefinida el mismo día para exigir salarios más altos y mejores condiciones de trabajo. Si bien el Gobierno estatal liderado por BJP respondió de inmediato invocando la draconiana Ley de Mantenimiento de Servicios Esenciales, ningún autobús dejó ninguno de los 27 depósitos de la ciudad.

Todos los empleados por contrato y la mitad de la fuerza laboral permanente en la fábrica de acero Visakhapatnam también se unieron a la huelga nacional. Visakhapatnam es el mayor centro industrial en el estado sureño de Andhra Pradesh.

La participación total de los trabajadores subcontratados en la acción industrial desafió las amenazas de despido por parte de la gerencia de la fábrica de acero. El uso de trabajadores por contrato con bajos salarios es muy extenso en el sector público y privado en la India y se utiliza para aumentar las ganancias, reducir salarios, empeorar las condiciones laborales y enfrentar a los trabajadores permanentes del resto.

Trabajadores en huelga en Tamil Nadu

El Gobierno estatal de Tamil Nadu, liderado por el comunalista AIADMK (Anna Dravida Munnetra Kazhagam Panindio) y el Gobierno estatal de Bengala Occidental controlado por Trinamool y liderado por el partido Congreso de Trinamool, advirtieron a los empleados estatales que enfrentaban duras medidas disciplinarias si se unían a la huelga general.

El Gobierno de Goa dirigido por el BJP invocó la Ley de Mantenimiento de Servicios Esenciales para prohibir las huelgas en todos los servicios de transporte dentro del estado. Anticipando un paro total de todos los transportes públicos, el Gobierno de Karnataka liderado por el Partido del Congreso cerró todas las escuelas y colegios en ese estado.

Si bien la CITU y el AITUC ofrecieron las habituales denuncias demagógicas del Gobierno de Modi, estas formaciones son hostiles a cualquier movilización política independiente de la clase obrera. Las federaciones sindicales estalinistas también intentan utilizar la huelga general para solicitar una colaboración más estrecha con el Gobierno central y los empleadores dirigidos por el BJP.

Una declaración de la CITU dijo que el Gobierno de Modi había "socavado el tripartismo" y se quejó de que no ha celebrado una "Conferencia de Trabajo de la India [un organismo tripartito] durante más de tres años y medio".

El AITUC hizo eco de esta declaración. Su secretario general, Amarjeet Kaur, lamentó que "no ha habido ningún intento" por parte de Modi y el BJP de "apelar a los sindicatos". En Kerala, gobernada por el CPM, los sindicatos eximieron a los trabajadores del turismo de la huelga, citando las posibles pérdidas financieras en cualquier paro en ese sector.

La CITU también apeló a la ministra jefe de Bengala Occidental, Mamata Banerjee, antes de la huelga de ayer. El presidente del Comité de la CITU en Bengala Occidental, Subhas Mukherjee, escribió a la ministra jefe derechista y anticomunista, instándola a "tomar medidas positivas en la huelga general propuesta y resolver problemas relacionados con la apertura de unidades cerradas como Jessop, Hindustan Motors, Dunlop y revivir los Puertos de Calcuta y Haldia".

Este llamamiento de los estalinistas fue emitido cuando Banerjee denunció la huelga y prohibió la participación de todos los trabajadores del Gobierno estatal. De hecho, la implacable imposición de reformas de "mercado libre" por parte de Gobiernos anteriores del Frente de Izquierda liderados por el CPM en Bengala Occidental allanó el camino para que el Congreso de Trinamool de Banerjee llegara al poder en 2011.

Los partidarios indios del Comité Internacional de la Cuarta Internacional distribuyeron versiones en bengalí y tamil de un análisis del WSWS sobre la huelga a manifestantes en Calcuta y Chennai, y hablaron sobre la necesidad de una perspectiva internacionalista y socialista para combatir los ataques del Gobierno de Modi.

En Chennai, Ramesh Kumar, de 55 años, de Life Insurance Corporation, dijo al WSWS que “el Gobierno de Modi es terrible y las personas pobres son las más afectadas. El Partido del Congreso y el BJP son iguales".

Ramesh Kumar

Kumar expresó algunas de las ilusiones promovidas por los estalinistas de que un Gobierno dirigido por el Partido del Congreso "consideraría" las demandas de los trabajadores. Sin embargo, después de una discusión sobre el registro histórico de este partido y los estalinistas, y la necesidad de un Gobierno de trabajadores y políticas socialistas, agregó: "Creo que un Gobierno de trabajadores creará mejores condiciones económicas para todos".

Un trabajador del transporte estatal criticó a los partidos y sindicatos que organizaron la huelga. Señaló que el partido de oposición DMK en Tamil Nadu se había alineado previamente con el BJP y denunció la formación actual del DMK con el Partido del Congreso como "una alianza oportunista". Reconoció la necesidad de luchar por un Gobierno obrero y señaló que "nadie más está hablando de esto".

Sathiyaseelan

Sathiyaseelan, un taxista de Uber y exmiembro de la CITU, denunció a todos los sindicatos. “La CITU solo se ocupa de los titulares de sus oficinas y no presta mucha atención a las quejas de las bases obreras.

“Los sindicatos no son para los trabajadores. Cuando la policía comenzó a hostigar a los taxistas de Uber y Ola, los sindicatos no acudieron a nuestra defensa, por lo que decidí dejar la CITU. Hay muchos trabajadores que no participan en la huelga, principalmente porque no tienen fe en los sindicatos. Me gusta lo que dices sobre tu partido internacional y tu sitio web, y lo visitaré".

Santanu Mondal

Un trabajador de un anganwadi (cuidado de niños) dijo: "He estado trabajando como profesor en este servicio durante 35 años. Mi salario mensual es de 12.500 rupias [$US178] pero un ayudante solo obtiene 7.000 rupias [$100], incluso con la experiencia de 12 años. El salario del anganwadi era originalmente solo de 2.500 rupias, pero elegí este trabajo con el objetivo de conseguir un puesto en el Gobierno para el futuro".

En Calcuta, Santanu Mondal, miembro de la Federación Nacional de Empleados de Correos, dijo: “Como resultado de una ordenanza de 2004, los trabajadores del sector público perdieron su plan de pensiones. Estamos en contra del nuevo régimen contributivo de pensiones. El Gobierno no está implementando una orden de la Corte Suprema sobre el salario mínimo para los trabajadores. Exigimos que a cada trabajador se le pague un salario mensual de 18.000 rupias [$257]. Hay muchos trabajadores temporales contratados en el sector postal, pero se les paga una miseria, solo 41.75 rupias por hora".

Sukomal Shad, miembro del Sindicato de Trabajadores del Banco Alahabad, dijo: “Llegue quien llegue al poder, continuaremos luchando por nuestras demandas, que han sido ignoradas por todos los Gobiernos anteriores y sucesivos. El futuro es incierto pero nuestras demandas son legítimas".

(Artículo publicado originalmente en inglés el 9 de enero de 2019)