Todos los maestros del país deberían salir

Educadores de California y Michigan piden una acción junto a maestros de Los Ángeles

por nuestros reporteros
12 enero 2019

Los trabajadores escolares, maestros y estudiantes de todo Estados Unidos apoyan las demandas de los maestros de Los Ángeles de salarios y beneficios dignos y una inversión masiva de fondos para adecuadamente educar a los niños. Varios maestros y miembros del personal de apoyo hablaron con el Boletín para maestros del WSWS.

Una maestra de ciencias sociales de secundaria, Anne, dijo: “Soy profesora en el Distrito Escolar Unificado de Sweetwater, el segundo distrito escolar de secundaria más grande de California, junto al Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles [LAUSD, todas las siglas en inglés]. Nos enfrentamos a condiciones similares a las de los maestros del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles y, de hecho, estamos en medio de un déficit presupuestario masivo y una mala gestión que ya afecta significativamente la vida de los trabajadores y los estudiantes.

“Este es también un escenario que no es nada nuevo para las escuelas públicas de todo el país. Como maestros, somos una fuerza laboral que experimenta a diario la inmensa crisis económica en este país: los efectos de la pobreza, la falta de vivienda, la violencia, el hambre en la vida de muchos de nuestros estudiantes y la dificultad de llegar a fin de mes.

“La huelga de maestros de Los Ángeles representa la frustración verdaderamente significativa y continua de los trabajadores y estudiantes dentro de las escuelas públicas. No podemos buscar ayuda desde arriba, ya que los Partidos Republicano y Demócrata, con la ayuda incansable de los sindicatos, han demostrado durante décadas que sus políticas en educación continuarán traicionando a la clase trabajadora y empeorando las condiciones dentro de las escuelas públicas. Apoyo totalmente a los maestros que se encuentran en Los Ángeles y aliento a todos los trabajadores dentro de la educación pública y más allá a unirse a esta lucha "

Manifestación de docentes angelinos

María ha sido trabajadora de servicios de alimentos en el Distrito Escolar Unificado de Santa Ana por 19 años. "Definitivamente apoyo a los maestros de Los Ángeles. Estamos pasando por las mismas cosas aquí. El distrito no nos da más beneficios. Nuestro salario no cubre nuestros costos de vida.

“Los trabajadores del servicio de alimentos son los trabajadores peor pagados en el distrito. Con un costo de vida tan alto, un aumento del 1 por ciento, un aumento del 2 por ciento, incluso un aumento del 5 por ciento no es nada. Hoy voy a la cooperativa de crédito para solicitar un préstamo porque no puedo pagar mis cuentas. Estamos haciendo más trabajo con menos personal. Es lo mismo aquí que en Los Ángeles.

“El distrito está presionando más y más a todos. Trabajamos seis horas y media al día, nueve meses al año. Recientemente, fuimos reclasificados como asalariados y el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios [SEIU] ni siquiera nos lo dijo. Se hizo sin que nosotros lo supiéramos. Eso no significa que obtengamos más dinero. De hecho, estamos recibiendo menos. Cuando limpiamos después de clases, todavía tenemos que terminar a pesar de que puede llevar más tiempo. Y no hay pago extra porque somos ‘asalariados’.

"En mis casi 20 años, he tenido tres lesiones, principalmente por negligencia por parte del distrito. La primera fue cuando los palés estaban apilados tan alto que uno de ellos cayó sobre mi hombro. Tuve que someterme a una cirugía. Mi segunda lesión fue en mi tobillo. Sospecho que los conserjes tenían prisa ese día e intentaban hacer su trabajo, pero uno de ellos se olvidó de atornillar una pantalla de drenaje en el piso. Así, me caí en el desagüe.

María

"Le dije a mi presidente del sindicato: '¿Cómo le gustaría que estuviéramos en huelga y le diría a los medios de comunicación que estábamos en huelga no porque no podamos hacer nuestro trabajo de manera segura sino porque usted no está haciendo su trabajo?' Él solo sonrió. Le dije: '¡Cómo te atreves a sonreírnos!' Muchos de nosotros tenemos lesiones. Usted no piensa que las personas que trabajan sirviendo comida a los niños se lastiman. Pero la forma en que intentan acelerarnos es como si estuviéramos en una línea de producción.

"Si llama a su representante sindical para que lo defienda, los verá tomando café o saliendo a comer con la gerencia. Necesitamos personas que trabajen para usted, no contra usted. Lo hemos visto tantas veces y es una pena.

"Soy un miembro de SEIU. Solía pagar cuotas de $30 al mes. Luego subió a $40. ¿Por qué pagamos por un sindicato? Se supone que trabaja para nosotros, pero no lo hacen.

“Pienso que todos deberíamos hacer huelga junto a los maestros de Los Ángeles. Todos estamos enfrentando lo mismo".

Daniel enseña en San Diego y quería dirigirse a los educadores en Los Ángeles. "Estoy de su lado y apoyó su huelga al 100 por ciento. Llevo cinco años enseñando historia. Al igual que sus estudiantes, tenemos muchos estudiantes sin hogar, otros que viven en la pobreza y provienen de familias migrantes. Nos enfrentamos a los mismos problemas.

“Nuestros sindicatos aquí han desempeñado un papel de apoyo en las acciones corruptas de nuestro distrito. Nuestros líderes de distrito han sido tan corruptos que el estado podría asumir el control este año. Y todo este tiempo nuestro sindicato los apoyó alegremente, fingiendo ignorancia. El presidente de nuestro sindicato local incluso [se autodenomina] "buen amigo" de la junta del distrito. Hemos tenido maestros del distrito de San Ysidro, del Distrito Unificado de San Diego e incluso del distrito escolar elemental que luchan solos en sus batallas, a pesar de que algunas de estas escuelas están una al lado de la otra. Nuestros sindicatos no dijeron nada sobre una huelga conjunta para apoyar a ninguno de ellos.

“Todos los meses, recibo la revista mensual de la NEA [Asociación Nacional de Educación] con artículos sobre candidatos demócratas, sobre equidad y sobre la inclusión. No se menciona nada sobre los esfuerzos de los demócratas y los republicanos para privatizar la educación pública. El sindicato tampoco dice nada acerca de deshacerse de ICE [Servicio de Inmigración y Control de Aduanas] en nuestros vecindarios o de construir una lucha contra el reclutamiento militar de nuestros estudiantes.

"Daría la bienvenida a una delegación de maestros de Los Ángeles para que vengan a nuestras escuelas y desarrollen una lucha conjunta. Muchos de nuestros maestros también hablan español, está a nuestro alcance incluso para contactar a maestros de todo Estados Unidos, México y América Latina para ayudar a satisfacer nuestras demandas".

"Marjorie", una veterana de las huelgas de maestros en Detroit de 2015-2016, en la forma de reportarse “enfermos”, también habló en el Boletín para maestros del WSWS. Pidió que se usará un seudónimo para proteger su trabajo.

“Sé que los maestros y trabajadores de Detroit le darán la bienvenida a una huelga en Los Ángeles. He estado siguiendo su desarrollo. Los profesores de LA también están cansados. Lo mismo que nos sucedió a nosotros les está sucediendo. La lección de los disidentes de Detroit es que si se mantienen unidos, pueden hacer las cosas, pero no podemos depender de los sindicatos. Los maestros lo saben, lo dicen todo el tiempo ahora".

Maestras de Detroit protestando en 2016

Las huelgas de Detroit fueron una serie creciente de acciones independientes y coordinadas por los mismos maestros en las redes sociales en desafío a la Federación de Maestros de Detroit (DFT). Las acciones afectaron a las Escuelas Públicas de Detroit durante más de ocho meses entre 2015 y 2016 y fueron un precursor a la rebelión de maestros de 2018. Se llevó a cabo para oponerse a los edificios escolares que se derrumbaban y eran inseguros, así como a los años de contratos para llevar impuestos por el sindicato. Al final, el DFT, con la ayuda de la presidenta de la Federación Estadounidense de Maestros, Randi Weingarten, y su personal, impusieron un trato podrido. El distrito de 175 años de edad fue eliminado, rescatando a los tenedores de bonos de Wall Street a expensas de las escuelas, maestros y estudiantes, y reemplazándolo por un nuevo Distrito Comunitario de las Escuelas Públicas de Detroit en 2016.

"Los maestros de Los Ángeles deben encontrar una manera de luchar por sí mismos", dijo Marjorie. “La lección de las huelgas a lo largo de 2018 es que tenemos que unirnos con otros trabajadores. Tenemos que crear nuestro propio movimiento político. No podemos esperar a que los sindicatos, los demócratas o los republicanos nos salven".

Al notar que Detroit y Los Ángeles están ambos controlados por los demócratas, Marjorie dijo: “No hay diferencia entre demócratas y republicanos. En Michigan, los administradores de emergencia [oficiales de las Escuelas Públicas de Detroit que, durante décadas, impusieron terribles recortes a los niveles de vida de los docentes y un desfinanciamiento deliberado de las escuelas] se iniciaron bajo [la gobernadora demócrata] Jennifer Granholm".

Al preguntarle qué se debe hacer, Marjorie dijo: “Todos los maestros deben salir juntos en todo el país. Los maestros de escuelas privadas, también. No son nuestros enemigos, también son trabajadores explotados. Tenemos que estar todos mostrando fuerza. La gente en este país no quiere privatizaciones; no quieren que Bill Gates dirija nuestro sistema educativo. ¿Quién es él? Estos oligarcas ya controlan casi todo, la educación es una de las últimas cosas que quedan".

En cuanto a la situación en Detroit, la veterana educadora comentó que las cosas hoy en día son peores de lo que eran antes de las huelgas. "Las cosas son horribles. Están lanzando más y más pruebas. No se nos dice, simplemente aparecen. En octubre, se anunció una y hubo una prueba previa. Luego, durante las vacaciones, recibimos una llamada automatizada que hoy, cuando regresemos a la escuela, habrá un examen posterior. ¡Se nos insiste que nuestros niños lo tomen porque la prueba contará entre el 40 y el 50 por ciento de nuestras evaluaciones! Esto es constante.

“Literalmente no tenemos tiempo para enseñar debido a todas las pruebas. El sindicato no está haciendo nada. El superintendente miente. Mientras tanto, tenemos el 60 por ciento de nuestros niños que son ‘estudiantes de recursos’ [con necesidades especiales] y se nos dice que debemos obtener un mejoramiento del 50 por ciento. Se ven obligados a tomar el ACT, el SAT y nosotros somos responsables de sus puntuaciones. Es injusto para los niños y es injusto para nosotros los maestros".

Cuando se le preguntó sobre el esquema de privatización que se está avanzando en Los Ángeles bajo la nomenclatura "escuelas concertadas", Marjorie dijo: "Sí, ahora estamos obteniendo una calificación de A a la F en Detroit. Estamos agrupados con las escuelas privadas. Se les pide a los niños que hagan encuestas sobre nosotros, que nos califiquen, para este propósito. La privatización es un problema a nivel nacional. Los capitalistas quieren beneficiarse de la educación y no les importa a quién demonizan para poder hacerlo. El capitalismo ha caducado".

(Artículo publicado originalmente en inglés el 10 de enero de 2019)