“Todos los dirigentes sindicales deberían volver a la línea y trabajar como TPT por diez años”

Obreros de GM en pie de lucha, mientras en Ford y Chrysler aumentan presión para unirse a huelga

por Jerry White
17 septiembre 2019

En su primer día en las líneas de huelga o piquetes, los trabajadores de General Motors manifestaron su determinación de luchar contra la gigante automotriz. Los trabajadores están ganando un amplio apoyo popular para su posición en defensa de sus beneficios médicos y el fin del abuso de los trabajadores más jóvenes, de segundo nivel y los temporales a tiempo parcial (TPT, por sus siglas en inlgés).

La madrugada del lunes, 46.000 trabajadores de GM en 35 plantas manufactureras y docenas de centros de distribución de piezas salieron a huelga en 10 estados. El paro demuestra el enorme poder de la clase trabajadora. La compañía perderá $100 millones por día si la huelga continúa, según el banco Citigroup de Wall Street. Las acciones de GM sufrieron una caída de más del 4 por ciento el lunes.

Línea de huelga o piquete de los trabajadores en la planta de ensamble de Flint

El sindicato United Auto Workers (UAW) se vio obligado a convocar la huelga porque los ejecutivos sindicales concluyeron que intentar aplicar a la fuerza las demandas concesionarias de GM provocaría una rebelión de los trabajadores, quienes ya estaban disgustados con el UAW por aceptar sobornos a cambio de firmar contratos proempresariales en 2015 y antes.

GM, que obtuvo 27,5 millones de dólares en ganancias en los últimos cuatro años, exigió grandes aumentos en los gastos de bolsillo de los trabajadores para el seguro médico, del tres por ciento actual al 15 por ciento. También quiere una expansión del porcentaje de trabajadores temporales y casualizados con bajos salarios.

Un trabajador calificado en la planta de motores en Flint dijo: “El acuerdo que obtuvo el UAW de GM, no hay forma de que lo hayan logrado aprobar. No somos estúpidos, ofrecieron un bono de firma de $8.000, que equivale a alrededor de un dólar extra durante los cuatro años. Luego perderemos el 15 por ciento de nuestro salario por el aumento de los costos del seguro médico. Eso significa que recibiríamos un recorte salarial. De ninguna manera, siendo una compañía que gana miles de millones.

Los trabajadores temporales constituyen el siete por ciento de la fuerza laboral de GM. Sin embargo, un alto ejecutivo dijo recientemente que la compañía quiere que la mitad de sus trabajadores de fábrica sean temporales, a quienes les pagan salarios y beneficios inferiores y que puedan ser despedidos en cualquier momento en caso de una disminución de ventas.

Trabajadores de la planta de motores de Flint

"Estamos tratando de luchar por la seguridad laboral, buenos beneficios y salarios", dijo Roy, un joven trabajador TPT con seis meses en la planta de motores de GM. “Tratar de encontrar un trabajo por aquí con un salario digno para mantener a una familia y llevar a los hijos al médico sin pagar $1.000 al mes es muy difícil.

“Mi papá trabajó en GM durante 30 años, pero mi situación es peor a la suya. Por cada tres trabajadores que se jubilan, solo contratan a un trabajador a tiempo completo. Algunos TPT han estado trabajando ocho años y todavía no han sido transferidos a tiempo completo. Estamos en huelga para que puedan ser contratados después de 90 días como permanentes".

Todo lo que los trabajadores automotores están combatiendo fue previamente impuesto por el UAW. Los trabajadores automotores no confían en los "negociadores" del UAW porque se ha demostrado que son herramientas corruptas de la gerencia.

Subrayando este punto, el lunes surgieron informes de que Vance Pearson, quien confronta cargos penales por conspirar para robar dinero de las cuotas de los trabajadores, está participando en las "negociaciones" con GM. Pearson es un asociado cercano del presidente del UAW, Gary Jones.

Jones ni siquiera pudo mostrar su rostro en la conferencia de prensa en que el UAW anunció la huelga. Se vio implicado en la malversación de más de $1 millón de los trabajadores.

Apuntando a la ira de los trabajadores, el Wall Street Journal se quejó: “Incluso si GM y el UAW pudieran resolver sus diferencias y alcanzar rápidamente un acuerdo tentativo, es probable que obtener la ratificación de los miembros sea más difícil que en contratos anteriores, dicen los expertos laborales. ‘No me sorprendería si la base rechaza el primer contrato que se les ofrece solo por principio general’, dijo Art Schwartz, consultor y ex ejecutivo de relaciones laborales de GM".

Trabajadores de la planta manufacturera en Spring Hill

Los trabajadores en huelga de GM en Flint, Michigan, expresaron su determinación de luchar en comentarios a los reporteros del Bolet í n de los Trabajadores Automotores del World Socialist Web Site. Flint es el lugar de nacimiento del UAW y la heroica huelga de 1936–37. También es uno de los centros del escándalo de corrupción del UAW, con los líderes locales Norwood Jewell y Michael Grimes siendo imputados o yendo a la cárcel.

"Deberían hacer que los funcionarios del UAW vuelvan a la línea y trabajen como TPT durante diez años", dijo Laura, una veterana trabajadora de GM con 20 años en la planta de ensamblaje de Flint. "Hemos renunciado a tanto en los últimos 20 años, y es hora de defender lo que queremos. Toda la corrupción que está pasando a través de GM y el UAW, realmente está agregando mucho a esta situación por la que estamos pasando. La gente está lista para luchar por los beneficios y los aumentos salariales".

El estallido de la huelga, la primera gran huelga automotriz nacional desde 1976, también provocó comentarios del presidente Trump y los candidatos presidenciales demócratas.

“Aquí vamos nuevamente con General Motors y United Auto Workers. ¡Reúnase y hagan un trato!”, tuiteó el presidente. La rápida sucesión de redadas del FBI, arrestos e imputaciones del Departamento de Justicia de Trump se ha utilizado para presionar al UAW, que se enfrenta a una tutela del Gobierno y largas penas de prisión para sus altos ejecutivos si no imponen los dictados de la gerencia.

El senador Bernie Sanders tuiteó un mensaje a GM, pidiéndole a la compañía que "ponga fin a la avaricia, se siente con el UAW y elabore un acuerdo que trate a sus trabajadores con el respeto y la dignidad que se merecen". El exvicepresidente Joseph Biden tuiteó: “Orgulloso de apoyar al @UAW para exigir salarios y beneficios justos para sus miembros. Los trabajadores de los Estados Unidos merecen algo mejor".

Los demócratas se están apoyando a la burocracia del UAW, no a los trabajadores de base. Durante la reestructuración de la bancarrota de GM y Chrysler en 2009, Biden y la Administración de Obama confiaron en el UAW para que impusiera concesiones radicales a los trabajadores automotores, incluyendo la reducción a la mitad de los salarios de todas las nuevas contrataciones y la eliminación de la jornada de ocho horas.

Los demócratas temen que el UAW no pueda contener la lucha y que inspire a sectores más amplios de la clase trabajadora a lanzar una contraofensiva contra las décadas de reducción de salarios y austeridad impuestas por ambos partidos controlados por las corporaciones.

GM y el UAW reanudaron las "negociaciones" el lunes. En realidad, GM y el UAW están conspirando para encontrar una manera de desgastar la resistencia de los trabajadores mediante una combinación de sueldos miserables de huelga y amenazas de que una huelga provocará una recesión.

Es "ridículo" que los trabajadores solo reciban $250 por semana en beneficios de huelga cuando el UAW controla un fondo de huelga de 750 millones de dólares, dijo un trabajador de la planta de motores en Flint. "Cambiaron el nombre del fondo de huelga al ‘Fondo de huelga y defensa’”, dijo, "porque quieren pagarse los honorarios legales para defender a funcionarios sindicales corruptos, como Jewell y Grimes".

Si bien los trabajadores automotores se enfrentan a enemigos poderosos, las empresas solo pueden ser derrotadas si se moviliza toda la fuerza de los trabajadores, incluidos los trabajadores de Ford y Fiat Chrysler y sectores más amplios de la clase trabajadora.

Esto significa quitar la conducción de la lucha de las manos del corrupto UAW, formando comités de huelga de las propias bases obreras. Estos comités deben estar en guardia contra cualquier intento por parte del UAW de anunciar repentinamente un acuerdo e intentar imponerlo a la fuerza.

Los trabajadores deben exigir el triple del pago de la huelga a $750 por semana y la reducción inmediata de todos los salarios de los funcionarios del UAW a los niveles del pago de la huelga. Los centros de capacitación de la empresa y el sindicato deben cerrarse y sus activos deben utilizarse para mantener el tipo de lucha prolongada que necesita contra este gigante corporativo.

Al mismo tiempo, los trabajadores estadounidenses deben establecer vínculos directos de comunicación con los trabajadores automotores en todo el mundo, incluidos los valientes trabajadores de GM en Silao, México, que han desafiado las amenazas y la victimización de la gerencia y se han negado a acceder a las demandas de GM de aumentar la producción mientras sus hermanos y hermanas están en huelga.

En respuesta a la solidaridad de los trabajadores mexicanos, un veterano trabajador de la planta de motores en Flint dijo: "Creo que son los trabajadores del mundo los que tendrán que unirse contra las corporaciones y protegernos unos a otros. Ya no son solo los trabajadores de Estados Unidos y Canadá, creo que todos estamos en la misma lucha".

(Artículo publicado originalmente en inglés el 17 de septiembre de 2019)

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