Paro en la planta Warren Truck de Fiat Chrysler cuando se extienden las huelgas salvajes en la industria automotriz global

por Jerry White
18 marzo 2020

Los trabajadores del taller de pintura de la ensambladora Warren Truck de Fiat Chrysler en los suburbios de Detroit bajaron sus herramientas el lunes por la mañana, según crecen las demandas entre los trabajadores automotores norteamericanos de cerrar las fábricas y detener la propagación del mortal coronavirus. La acción laboral de 17 trabajadores del taller de pintura sigue a un paro laboral similar por parte de los trabajadores canadienses de Fiat Chrysler el jueves pasado al otro lado del río Detroit en Windsor, Ontario, después de que un compañero de trabajo entrara en contacto con una persona que dio positivo de COVID-19 y se puso en cuarentena.

Trabajadores de Warren Truck

Los funcionarios de la compañía anunciaron que las operaciones del taller de pintura en Warren Truck, que emplea a 2.613 trabajadores en dos turnos, se habían reanudado el lunes por la tarde y que "la producción en la planta no se vio afectada". El sindicato United Auto Workers no ha comentado sobre la huelga y sigue comprometido con mantener las plantas en funcionamiento a pesar de la amenaza para los trabajadores y sus familias.

Las acciones son la primera señal de que la ola de huelgas salvajes que comenzó en Italia contra seguir la producción durante la pandemia está llegando a los Estados Unidos. Después de obligar inicialmente a los trabajadores a permanecer en el trabajo a pesar de un bloqueo nacional, Fiat Chrysler y otros empleadores en Italia se vieron obligados a suspender las operaciones debido a la ola de huelgas de la semana pasada. Al igual que en los Estados Unidos, las medidas que prohíben aglomeraciones de personas eximen a los lugares de trabajo donde el teletrabajo no es factible.

La ola también llegó a España ayer, cuando 5.000 trabajadores de la planta de Mercedes-Benz en Vitoria de Euskadi, la segunda planta de furgonetas más grande de la empresa en el mundo, bajaron sus herramientas y se fueron. La producción en la planta había continuado durante casi una semana después de que Euskadi fuera puesto bajo cuarentena el 10 de marzo. Según las publicaciones de Twitter, un trabajador de la planta ya había dado positivo y veinte más estaban en cuarentena. Los videos de la huelga fueron vistos decenas de miles de veces en Twitter.

Después de anunciar inicialmente que la producción sólo se suspendería por unos días, Fiat Chrysler anunció el lunes que sus seis plantas italianas, más una en Serbia y una en Polonia, permanecerían cerradas hasta el 27 de marzo. Al hacer el anuncio, la compañía no se refirió a la inminente crisis de salud, sino las "condiciones del mercado". El fabricante de automóviles francés Groupe PSA, cuya fusión con Fiat Chrysler está pendiente, dijo que sus plantas en Madrid, España, y Mulhouse en el este de Francia cerrarían el lunes y el resto de su operación europea a más tardar el jueves.

Ford dijo el lunes que extendería un cierre de tres días previamente planificado esta semana en su planta de Valencia, España, a toda la semana y luego volvería a evaluar la situación antes de reanudar la producción, informó el Wall Street Journal. La compañía dijo que se confirmaron tres casos de infección por coronavirus en un período de 24 horas.

"Todos los gerentes están trabajando desde casa", dijo un trabajador de Warren Truck al Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS. "¿Qué pasa con nuestras familias?".

“Muchas otras personas piensan que la industria debería cerrarse ahora. Los trabajadores culpan al sindicato y dicen que no tenemos representación. Entendemos que se cerraron en Europa. ¿Por qué no hacen eso aquí?".

"Estamos viviendo con un miedo extremo", dijo otro trabajador de Warren Truck. “Fui al sindicato y les pregunté si todas las empresas están cerrando y si no se supone que más de 50 personas se reúnan, ¿por qué no cerramos cuando tenemos 2.000 personas? No tienen respuesta”

“Alguien allí va a infectar a todos. Si cierran la planta, las personas no tendrían que enfermarse. En cambio, quieren que les informemos si las personas parecen estar enfermas. Nos dicen que usemos desinfectantes para las manos y que nos lavemos las manos, pero hay baños con agua fría o sin agua corriente.

"Todo lo que les importa son las camionetas, y ni siquiera se envían. Esto es el capitalismo en su mejor momento. Deberíamos salir o sentarnos. Les pregunté a los supervisores ¿no temen por ustedes mismos? Dijeron: ‘Mientras vengas a trabajar, tenemos que venir a trabajar’. Están esperando a que tomemos acción".

El UAW es cómplice de lo que solo puede describirse como un riesgo criminal para los trabajadores automotores y sus familias. Los gobernadores de los estados industriales como Michigan y Ohio ya han ordenado que cierren los gimnasios, teatros, restaurantes y escuelas para limitar la proliferación del virus mortal.

A pesar de que la semana pasada el primer trabajador diera positivo de COVID-19 en una planta de Fiat Chrysler en Kokomo, Indiana, y de informes de muchos otros casos sospechosos en Detroit y otras ciudades, la producción continúa en las fábricas automotrices, incluso en el sureste de Michigan, que sigue siendo la mayor concentración de producción automotriz en EE. UU. con 115.000 empleados.

El desprecio de los ejecutivos hacia la vida de los trabajadores fue resumido por el CEO de Ford, Jim Hackett, quien en una carta a los empleados el viernes pasado dijo que la compañía cerraría una instalación durante 24 horas si un trabajador allí fuera diagnosticado. Pero una vez que un trabajador da positivo, ¡ya es demasiado tarde! La enfermedad puede incubarse hasta dos semanas antes de que alguien muestre síntomas y, mientras tanto, puede extenderse en los lugares de trabajo, las herramientas, los componentes de vehículos que pasan por la línea de montaje, los torniquetes, comedores y áreas comunes.

Los trabajadores ya están votando con sus pies al negarse a ir a trabajar en los últimos días, incluyendo más de 500 trabajadores en la armadora Jefferson North en Detroit el sábado. Las compañías, con el respaldo total del UAW, han estado reemplazando a los empleados temporales y de medio tiempo que pueden ser despedidos si no programan una licencia con varias semanas de anticipación.

Mesa de trabajo conjunta del UAW y la gerencia para el coronavirus

Ante una oposición amplia en las plantas, el UAW y las compañías automotrices han establecido una "mesa de trabajo" conjunta, compuesta por los directores ejecutivos de GM, Ford y Fiat Chrysler, y tres vicepresidentes del UAW. Los funcionarios sindicales ocultan deliberadamente los peligros que enfrentan los trabajadores, alegando falsamente que las corporaciones siguen las pautas de los Centros para el Control de Enfermedades y la Organización Mundial de la Salud. Pero solo hay una "directriz" que siguen las corporaciones y el UAW: mantener la producción para aumentar las ganancias y el rendimiento para los accionistas.

Para proteger a los trabajadores y sus familias, los trabajadores deben tomar la iniciativa ellos mismos. Los trabajadores necesitan elegir comités de base en cada fábrica, organizados independientemente del corrupto UAW, para exigir y luchar por el cierre inmediato de las plantas automotrices y toda la producción no esencial. Al mismo tiempo, estos comités deben exigir una compensación total por los salarios perdidos y la eliminación de todos los copagos, primas y deducibles para garantizar la atención médica de la más alta calidad a todos los trabajadores.

Esto debería combinarse con las demandas de pruebas inmediatas y gratuitas, una asignación masiva de recursos para cubrir todas las exigencias de la pública — en lugar de apuntalar el mercado de valores— y el acceso equitativo a la atención médica y a todos los servicios sociales. Todos los trabajadores despedidos debido a la pandemia deben ser compensados.

Con el colapso de los mercados bursátiles en todo el mundo, las señales de otro colapso económico mundial y con el agotamiento de las piezas suministradas por China debido a la pandemia, las compañías automotrices con sede en EE. UU. están luchando por extraer cada onza de ganancias que puedan antes de verse obligados a cerrar las fábricas de EE. UU. Cualesquiera que sean los vehículos que puedan enviar a las salas de exhibición del concesionario de automóviles, incluso si están vacías, se pueden registrar como ventas en los informes trimestrales de los fabricantes de automóviles con la esperanza de evitar una mayor venta de sus acciones.

Durante la caída del mercado bursátil el lunes, las acciones de Fiat Chrysler cayeron casi un 22 por ciento al cierre, mientras que las de General Motors Co. bajaron un 15 por ciento y Ford un 11 por ciento. Según el Center for Automotive Research, si la gente no comprará ningún vehículo por solo una semana, las compañías podrían perder $7,3 mil millones en ingresos.

Un trabajador automotor en una planta de GM en el área de Detroit le dijo al WSWS: “¡Las 3 grandes [automotrices] y el UAW deben dejar de jugar y hacer lo correcto y cerrar estas plantas y los almacenes! El gobernador de Michigan ha dicho que no deben haber congregaciones de 50 personas o más; el presidente de los Estados Unidos ha puesto ese límite en 10. El fiscal general dijo que hoy las violaciones serán consideradas criminales. ¿Cómo es que las 3 grandes y la Mesa de Trabajo del UAW saben más que el Gobierno y se salen con la suya? ¡No puedes decirme que nuestros trabajos son funciones esenciales! Es avaricia en su forma más pura. ¡Sin consideración por la salud y la seguridad!".

(Publicado originalmente en inglés el 17 de marzo de 2020)

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