“Habrá un costo humano. Todos lo saben”.

Reapertura de plantas automotrices en Norteamérica amenaza miles de vidas

por Shannon Jones
18 mayo 2020

“Creo que la conclusión es que a los políticos ni a las empresas les importa y tomaron la decisión de volver a poner en marcha la producción de automóviles. Mientras el sindicato solo está cumpliendo su papel y predicando protocolos de seguridad, habrá un costo humano. Todos lo saben”.

Estos comentarios de un trabajador de la planta de ensamblaje de General Motors en Fort Wayne expresan una sensación compartida por cada vez más trabajadores automotores de que deben resistirse a la reapertura prematura de las plantas automotrices en América del Norte. Las empresas de automóviles con sede en Detroit, con el apoyo total del sindicato United Auto Workers (UAW), comenzarán a poner en marcha las líneas de ensamblaje el lunes en los Estados Unidos, Canadá y México. Varios fabricantes de automóviles japoneses y alemanes ya han comenzado a producir.

La clase dominante está reabriendo la economía, incluido el reinicio de plantas gigantes de ensamblaje de automóviles que emplean a miles de trabajadores, a pesar del aumento continuo de las infecciones y muertes por coronavirus y la falta de protección para los empleados. Esto fue subrayado el viernes por el presidente Trump, quien declaró en una conferencia de prensa: “No quiero que la gente piense que todo esto depende de una vacuna. Con vacuna o sin vacuna, estamos de vuelta. Y estamos comenzando el proceso”.

Huelga por el coronavirus en la planta de motores de FCA en Dundee en marzo

Trump se burló de las preocupaciones sobre la propagación de la enfermedad. “En muchos casos no tienen vacunas, y un virus o una gripe aparecen y ustedes la combaten y superan”, dijo, y agregó: “Otras cosas nunca han tenido una vacuna y desaparecen”.

Sin una vacuna o pruebas masivas y rastreo de contactos, algo que la Administración Trump se niega a organizar, los expertos en salud dicen que es extremadamente peligroso levantar las medidas de cierre.

Las inquietudes sobre la reapertura de las plantas automotrices han aumentado por los informes de infección por COVID-19 entre los líderes de los equipos en la armadora de Sterling Heights (SHAP, sigla en inglés) de Fiat Chrysler al norte de Detroit. Estos trabajadores fueron llamados a trabajar esta semana para preparar el reinicio de la producción el 18 de mayo.

La gerencia de Fiat Chrysler (FCA) confirmó al menos un caso en la planta. Los trabajadores compartieron ampliamente un informe sobre el COVID-19 en SHAP publicado ayer en el World Socialist Web Site .

Fox News entrevistó a un líder de equipo en SHAP que dijo que a algunos de los que habían estado en contacto con el líder del equipo infectado no se les permitía ir a casa para hacerse la prueba y aislarse con paga. Comentó: “Si esto es lo que sucedió cuando tenemos 200 personas allí, ¿qué pasará la próxima semana cuando haya miles?”.

Subrayando el peligro de una reapertura temprana de las líneas de ensamblaje mientras el virus COVID-19 se propaga sin control, los expertos médicos advierten que las grandes fábricas representan una amenaza particular de la propagación de la enfermedad, como lo demuestran los brotes centrados en plantas frigoríficas. Detroit, un centro de producción automotriz de EE. UU., ya es un foco de infecciones y muertes por coronavirus.

Según un informe del Los Angeles Times, el Dr. Chris Murray, director del Instituto de Evaluación y Medición de la Salud de la Universidad de Washington, dijo que un estudio de Nueva Zelanda mostró que la mitad de todas las transmisiones de COVID-19 provenían de grandes eventos de transmisión en ese momento en el país.

“Y eso realmente, creo, plantea la responsabilidad de que los empleadores y los gobiernos locales mantengan los límites de las reuniones grupales en un número bastante pequeño, como 10 o menos, solo para evitar el riesgo de esos eventos de transmisión de cientos de personas que hemos visto de manera rutinaria”, dijo Murray.

El Los Angeles Times escribió: “'Eso significa que los lugares de trabajo más grandes, como lugares con líneas de montaje donde las personas están cerca unos de otros, son particularmente vulnerables como una amenaza para la rápida propagación de la enfermedad”, dijo David Michaels, epidemiólogo y profesor de medio ambiente. y salud ocupacional en la Universidad George Washington y subsecretario de Trabajo de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional bajo Obama.

“En el estado de Washington, una sola persona que mostraba signos de la enfermedad asistió a una práctica de coro de dos horas y media en la iglesia el 10 de marzo con otras 60 personas. Después de la práctica, 52 personas se enfermaron con COVID-19, una tasa de enfermedad del 87 por ciento, y dos murieron”.

Un brote de COVID-19 que comenzó en Smithfield Foods en Sioux Falls, Dakota del Sur, ha resultado en más de mil casos vinculados. Es uno de los brotes identificados más grandes en los Estados Unidos.

A pesar de esto, la Administración Federal de Seguridad y Salud Ocupacional dijo que no hará cumplir ninguna pauta de seguridad si los empleadores “actúan de buena fe”. En otras palabras, los trabajadores están solos. No hay reglas de seguridad en los libros para tratar las enfermedades infecciosas después de una década de retrasos bajo las Administraciones de Obama y Trump.

Julia Heck, epidemióloga y profesora asociada adjunta e investigadora de la Escuela de Salud Pública Fielding de la UCLA, habló con el World Socialist Web Site sobre las preocupaciones desde el punto de vista epidemiológico planteadas por la reapertura prematura de la industria no esencial.

“Desde la perspectiva de un epidemiólogo, el objetivo es preservar la vida”, dijo. “Sin lugar a dudas, reabrir la economía de manera más amplia dará como resultado más casos de COVID-19 y más muertes. No sé en este momento si sería realista cambiar todo el entorno en estas plantas para que los trabajadores vuelvan a trabajar en ellas de manera segura cuando las empresas lo esperan.

Los trabajadores en la planta de estampado de FCA en Warren

“Si hubiera pruebas rápidas generalizadas, esa podría ser la clave para reabrir también, pero eso no parece estar en el horizonte en el corto plazo”.

Un trabajador de Indiana escribió al Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS: “Me han llamado a la asquerosa fundición de GM (Bedford, Indiana) que rocía generosamente venenos conocidos en el aire. Esto fue confirmado por su propio higienista industrial. Comienzo el 18 de mayo mientras todavía están publicando anuncios en Indiana de quedarse en casa. ... Debido a mi edad y estado de salud, tengo preocupaciones que hasta la fecha no se han atendido”.

Un joven trabajador de SHAP estuvo de acuerdo: “Sí, es demasiado pronto. Tuve que reportarme el lunes. Repartieron máscaras sin envolver y nos hicieron pasar por una carrera de obstáculos para llegar a los torniquetes de entrada. No me sentí seguro ni un minuto del turno”.

Dijo que su hijo había sido diagnosticado con la enfermedad de Kawasaki en octubre, que se ha relacionado con el coronavirus.

“Tuve que reprimir ataques de pánico todo el lunes”, dijo. “Ayer, tuve una visita de video con mi médico de atención primaria y expresé mi ansiedad y preocupación por la posibilidad de contraer el virus y transmitirlo a mi hijo.

“No pondré a mi hijo en riesgo de entrar y construir una maldita camioneta que ni siquiera se venderá en este momento”.

El World Socialist Web Site y el Boletín de los Trabajadores Automotores instan a los trabajadores a organizarse independientemente del UAW para preparar una lucha contra el regreso prematuro al trabajo. Hacemos un llamado para la creación de comités de base de seguridad en las fábricas.

Deben establecerse redes de comunicación entre las fábricas y las diferentes industrias afectadas, incluidas las de automóviles, frigoríficos, logística y transporte en los EE. UU., Canadá y México. No se debe volver a trabajar en industrias no esenciales hasta que se contenga el virus y se establezcan condiciones sanitarias y seguras en las plantas. Esto debe ser monitoreado por los comités de base elegidos democráticamente.

El trabajador de Fort Wayne dijo: “Puedo ver que esto lleve a más huelgas, tal vez si los lugares ven grandes cantidades de infecciones. El problema ahora es que el sindicato y las agencias gubernamentales están dando luz verde para comenzar de nuevo y no van a intervenir si hay brotes. Los negocios como siempre a costa de la vida humana”.

Otro trabajador de SHAP dijo que la gerencia estaba preocupada por el posible absentismo fuerte. “Definitivamente están tratando de obtener tantos TPT [trabajadores temporales a tiempo parcial] como puedan en lugar de los de tiempo completo. La gente está preocupada por ir. Es una locura que la gente esté tomando decisiones desesperadas”.

Dijo que un trabajador temporal dijo que planeaba conducir 10 horas seguidas para volver a SHAP. “Tenían la impresión de que no volverían hasta el 1 de junio. Dado que lo llaman con base en necesidad, se trata de regresar o habrá consecuencias”.

Un trabajador de la planta de camionetas en Dearborn dijo: “Creo que es una locura que regresemos el lunes. No hay forma posible de que pueda trabajar en ese entorno y no estar en peligro. Piensa en lo que eso significará en las circunstancias actuales. Hay demasiadas personas y demasiadas incógnitas. Incluso antes, la gente traía a sus propios ventiladores, soplando el aire y todo eso. ¿Quién sabe qué pasará ahora?

Los trabajadores de toda América del Norte están llamando a realizar una acción conjunta contra la el ataque en conjunto de las corporaciones, la élite política y los sindicatos contra los trabajadores.

Un trabajador canadiense de FCA le dijo al Boletín de los Trabajadores Automotores: “Trabajo para la armadora de FCA en Brampton, Ontario, Canadá. Por mi parte, creo que es demasiado pronto para abrir las plantas automotrices en México, Estados Unidos o Canadá.

“El COVID-19 no está bajo control, y creo que las compañías automotrices y los Gobiernos están imponiendo todo por dinero en lugar de hacerlo por la salud humana. Nosotros en Canadá observaremos de cerca a nuestros hermanos y hermanas en los Estados Unidos y México con este horrendo virus. Las plantas estadounidenses ya han perdido demasiados trabajadores. Por favor, no perdamos a más de nuestros seres queridos. Por favor, manténganse a salvo todos”.

Un trabajador de la planta de ensamble de Windsor en Ontario, Canadá, dijo: “Es extraño que no puedas ir a ver a tu madre el día de la madre. No se permiten reuniones de más de cinco personas aquí. Pero tienes que ir a trabajar. ¿Qué tan sensato es eso? Entonces mueren 100.000 personas. No les importa ¿Qué se hará? Nada”.

En la planta de General Motors en Silao, México, que está programada para reiniciar la producción el lunes, un grupo de base llamado Generando Movimiento publicó una declaración, “Un llamado internacional a la solidaridad y acción en apoyo a la lucha obrera en General Motors”.

El comité rechaza las medidas falsas de “seguridad” de la administración por ser inadecuadas y advierte sobre “el crimen que están por cometer los dueños y directivos de la empresa General Motors obligando a nuestros compañeros a regresar a laborar el próximo 18 de mayo, en medio del pico de la pandemia del coronavirus (SARS-COV-2), y el 30 de mayo a las y los compañeros más vulnerables”.

Los problemas de vida o muerte planteados por el impulso de obligar a los trabajadores a regresar a las fábricas representan un desafío político para la clase trabajadora. En los Estados Unidos, tanto la Administración de Trump como los gobernadores demócratas, como Gretchen Whitmer en Michigan, se han alineado en apoyo de la campaña imprudente de las compañías automotrices para reiniciar la producción.

Esta lucha requiere el desarrollo de un movimiento político de la clase trabajadora para luchar por un programa socialista dirigido a la defensa de las necesidades humanas y la vida humana, no las ganancias corporativas. Alentamos a los trabajadores que estén interesados en obtener más información a comunicarse con el Boletín de los Trabajadores Automotores y el Partido Socialista por la Igualdad.

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(Artículo publicado originalmente en inglés el 16 de mayo de 2020)

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