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La Guerra de Obama en Irak y Siria

Esta perspectiva apareció en inglés el diez de septiembre del 2014

El presidente Barack Obama usará su discurso televisado a nivel nacional esta noche para anunciar oficialmente lo que ya ha comenzado: una nueva guerra de EE.UU. en Irak, que pronto se extenderá a Siria.

El hombre que se postuló a la presidencia en 2008 oponiéndose a la guerra de Bush en Irak (al igual que Bush) intenta justificar con el engaño y la mentira la violencia militar estadounidense contra esos dos países tan castigados.

Hace apenas un mes, anunciando el inicio de bombardeos por Estados Unidos, Obama dijo que no durarían mucho, que se trataba de una medida de "ayuda humanitaria" para los refugiados yazidi amenazados por la milicia del Estado Islámico de Siria e Irak (E. I.) y de la protección de estadounidenses en la capital kurda de Erbil.

Esos pretextos no lograron generar apoyo público para una nueva guerra en el Medio Oriente. Luego ocurrió decapitación de dos periodistas estadounidenses por E. I.. Los medios de información publicaron espeluznantes artículos sobres los reclutas occidentales en E. I. y sobre nuevas amenazas terroristas contra Estados Unidos.

Las decapitaciones brindaron un nueva justificación hecha a la medida, es decir: la reactivación de la "guerra contra el terror" so pretexto de intervención militar estadounidense en el Medio Oriente (regalo al imperialismo norteamericano de un grupo yihadista sunní que debe su existencia a Washington).

E. I. es una creación de los Estados Unidos. Surge a partir de la destrucción de la sociedad iraquí por el ejército de Estados Unidos entre 2003 y 2011 y la política colonialista perseguido por Washington de atizar la guerra sectaria entre sunitas y chiítas.

En Siria, la organización fue (directa e indirectamente) armada y entrenada por la CIA como punta de lanza de Estados Unidos para derrocar al régimen pro ruso y pro iraní de Bashar al-Assad y reemplazarlo con un gobierno títere. Gran parte de su liderazgo tiene vínculos con el espionaje estadounidense.

Detrás de la guerra contra el E. I. existen propósitos siniestros. Los Estados Unidos usa la fuerza militar para intentar una vez más reestructurar Irak y conseguir la dominación completa de los vastos recursos petroleros del país, en línea con los objetivos de sus guerra e invasiones anteriores (1991 y 2003).

Aún más importante, la nueva guerra es para derrocar a Assad en Siria. Es un intento por dar vuelta el revés sufrido Washington hace un año cuando tuvo que echar por tierra sus planes para intervenir en Siria en base a mentiras inventadas de ataques de armas químicas del gobierno de Assad. El régimen de Obama no fue capaz de generar ningún tipo de apoyo público significativo para un ataque de ese tipo y hasta estuvo dividido.

Ahora, el mismo objetivo se disfraza de guerra contra E. I., el aliado de Estados Unidos en Siria. Los funcionarios del gobierno (antes del discurso de Obama) anunciaban que éste había optado por una estrategia que incluye bombardear en Siria, al igual que a Irak. Se informa que Obama instará al Congreso que autorice más ayuda militar de Estados Unidos a los supuestos "rebeldes" de Siria.

No ha cambiado la meta estadounidense desde la primera guerra de Washington contra Irak hace 23 años: control total de los recursos energéticos del Medio Oriente.

Derrocar y asesinar a Assad (una probabilidad, ya que asesinó Saddam Hussein en Irak y Muammar Gaddafi en Libia) no detendrá la campaña de guerra. De lograr esa victoria, Washington a corto plazo reanudará abiertamente su campaña de guerra contra Irán.

La búsqueda de la hegemonía de Estados Unidos en el Medio Oriente también está vinculada al belicismo de Washington contra Rusia. El año pasado, Rusia obstruyó lo planes de Obama contra Siria, el único aliado de Moscú en el mundo árabe y el sitio de una importante base naval rusa. El deseo de eliminar ese obstáculo a su dominación del Medio Oriente es un factor significativo en la conspiración de Estados Unidos para derrocar a un gobierno pro ruso en Ucrania y sustituirlo con un régime títeres de extrema derecha, y rabiosamente antiruso (para mejor confrontar a Moscú).

Esta nueva guerra, como las anteriores, ocurre a espaldas del pueblo, sin ninguna explicación o discusión pública. Las decisiones son tomadas por una cábala de agentes militares y de espionaje en consulta con los centros de investigación de Washington y con Wall Street.

El martes, Anthony Cordesman, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (uno de los centros de invesigación, CSIS), publicó un comentario delineando los objetivos del discurso de discurso de esta noche. El CSIS participa en las maniobras del gobierno, de las FF. AA. y de las agencias de espionaje de tomar decisiones de vida o murte (incluyendo ir a la guerra) que impactan a los habitantes de Estados Unidos y del mundo entero.

En su sitio web, Cordesman, sin pelos en la lengua, revela la meta que se persigue. Alertando que, "por muy buenas razones el presidente deber tener cuidado con lo que dice y no hablar demasiado sobre los detalles", dejó en claro que las promesas de "no se enviarán tropas de combate terrestre" de Obama eran casi sin sentido, y que lo que se estaba lanzado era una enorme escalada militar en el Medio Oriente.

"Hay una diferencia fundamental entre no hay tropas terrestres y no hay grandes unidades de combate terrestre", escribió. "Estados Unidos ya tiene unos 1.100 efectivos militares en Irak y éstos están en aumento. Se necesitará más en el futuro; más espías, más entrenadores, más transferencias de equipos, más analistas de información, y más funcionarios de apoyo. Idealmente, también necesitará Fuerzas Especiales o sus equivalentes para trabajar en las áreas sunitas que vuelvan a apoyar al gobierno o se vuelven hostiles al E. I.; para trabajar con los kurdos, y para incrustarse en las FF. AA. de Irak para ayudar a proporcionar orientación táctica y proyectar ataques aéreos ...”

"Bombardeos serán capaz de contener el E. I., pero se necesita una campaña mucho más grande para derrotarlo en Irak y una campaña que ataque objetivos en Siria para tener alguna posibilidad de disminuir a E. I. de nuevo, convirtiéndolo en una pequeña fracción extremista con sólo un apoyo limitado. En la práctica, el poder aéreo debe extenderse mucho más allá de frente de battalla, e incluir a todo el liderazgo, todas las fuerzas militares, todos los cuadros claves y todos centros políticos y económicos estratégicos clave de las operaciones de E. I."

Bajo el título "El Problema Assad: El enemigo de nuestro enemigo es peor que nuestro enemigo", Cordesman deja en claro que la acción militar en Siria ostensiblemente contra E. I. se utiliza para llevar a cabo la política norteamericana de derrocar a Assad.

Ninguno de los conspiradores tienen que rendir cuentas por sus interminables guerras basadas en mentiras. El martes, el ex vicepresidente Dick Cheney, el principal arquitecto de la invasión de Irak en 2003, se reunió con los miembros del Partido Republicano en la Cámara de Representantes para presionar por la guerra a total en Irak y Siria.

El ex secretario de Estado Henry Kissinger, cuyo currículum incluye el asesinato de millones de personas en Vietnam y el golpe de Estado fascista que llevó a Pinochet al poder en Chile, dio una entrevista con el Times de Londres, en la que instó a Obama a "lanzar un ataque total" contra E. I., diciendo que los ataques aéreos no debería "hacer ninguna distinción entre Siria e Irak."

La clase política y los medios de comunicación que las empresas controlan apoyan a esta nueva guerra, mientras que la legislatura bendice al Pentágono y la CIA.

Estos hechos ponen de relieve el hecho de que hoy vivimos en una época de guerra permanente. Esto es lo que quería decir Bush, hablando en nombre de la clase gobernante de Estados Unidos, cuando se refirió en el 2001 a las "guerras del siglo XXI." Una guerra sigue a la otra, cada una más violenta y siniestra que la anterior.

La única cosa que puede detener esta guerra perpetua, lo resultará inevitablemente a una tercera guerra mundial nuclear, es el movimiento independiente de la clase obrera de los Estados Unidos y de todo el mundo en contra del sistema capitalista, la raíz de la guerra imperialista.

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