Bala Tampoe (1922-2014): de socialista revolucionario a traidor de su clase

por Nanda Wickremasinghe y Wije Dias
16 septiembre 2014

Este artículo apareció en inglés el 13 de septiembre del 2014

La clase política de Sri Lanka, incluyendo el presidente Mahinda Rajapakse, los burócratas sindicales, magnates industriales y comerciales y las seudoizquierdas, toda se ha reunido para celebrar y honrar a Bala Tampoe, quien murió este primero de septiembre a la edad de 92 años. Aunque comenzó su vida política como un revolucionario socialista, Tampoe se convirtió en un burócrata sindical y charlatán político dedicado a suprimir a la clase obrera y apuntalar la dominación capitalista. Así terminó su vida.

Los elogios que fluyeron después de su muerte no fueron de apreciación a su pasado revolucionario, sino a sus cinco décadas de servicios a la clase gobernante. Ocupó el cargo de secretario del Sindicato Mercantil de Ceilán (Ceylon Mercantile Union, CMU) durante 66 años hasta morir. En el período reciente, para la burguesía fue el más estimado burócrata sindical en la isla. Patrones y funcionarios del gobierno requerían de su experiencia para mejor apuñalar huelgas y luchas.

Transmitió sus "más profundas condolencias" la Federación Patronal de Ceilán (Employer’s Federation of Ceylon, EFC), la mayor organización de las empresas privadas de la isla. "La EFC tuvo la suerte de estar asociada al CMU durante muchos años. De hecho, el convenio colectivo más antiguo, que ha subsistido sin interrupción es el convenio colectivo que la EFC firmó con la CMU en 1961. Bala Tampoe representó al CMU durante todo ese tiempo," dice el mensaje de condolencia.

En sus pésames, el presidente Rajapakse elogió esos mismos contratos podridos firmados por Tampoe por ser su contribución al mantenimiento de la paz laboral. "La contribución más destacada para salvaguardar los derechos de los empleados mercantiles, a través del convenio colectivo suscrito entre la CMU y la Federación Patronal de Ceilán, sigue siendo un acuerdo histórico y una valiosa guía a muchos otros sindicatos", dijo.

Tampoe no sólo "mantuvo la paz social" en cuanto a los miembros de CMU, pero ayudo a otras burocracias sindicales a crear y justificar sus propias y grotescas traiciones. A principios de 1990, el gobierno lo designó al Consejo Nacional Asesoramiento Laboral (corporativista) (National Labor Advisory Council, NLAC), en el que se desempeñó de forma continua.

Apenas unas semanas antes de su muerte, Tampoe jugó una última truculencia para engañar a los trabajadores. Se marchó del NLAC dizque en "protesta" sobre la falta de ésta de actualizar la carta de derechos laborales aprobada a mediados de la década de 1990. Durante dos décadas, Tampoe y otros burócratas sindicales fraudulentamente ondearon ese pedazo de papel delante de los trabajadores como una "victoria". Durante todo ese tiempo traicionaban una lucha tras otra.

Sería un error, sin embargo, simplemente evaluar a Tampoe como otro líder sindical traicionero. En su juventud, fue un luchador revolucionario valiente, talentoso y entregado a los intereses de la clase obrera. La degeneración política de Tampoe, y de otros de su generación, está rematadamente ligada a la del Partido Lanka Sama Samaja (Lanka Sama Samaja Party, LSSP), que en 1964 abandonó los principios del trotskismo y se unió al gobierno capitalista de Sirima Bandaranaike.

Tampoe se había unido al LSSP en 1939, la edad de sólo 17 años y en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, siendo un estudiante universitario. Bajo el impacto de la guerra y el apoyo de Stalin hacia supuestas potencias imperialistas democráticas, entre ellas Gran Bretaña, el liderazgo del LSSP se decidió por el trotskismo, expulsó a los estalinistas de sus filas y jugó el papel central en la formación del Partido Leninista Bolchevique de India (Bolshevik-Leninist Party of India, BLPI), la sección de toda India de la Cuarta Internacional, en 1942.

Tampoe fue miembro fundador de la BLPI y desempeñó un papel valiente y activo en la organización del partido clandestino en Sri Lanka, bajo condiciones de ilegalidad en tiempos de guerra. Condujo clases de estudio en el trotskismo y dio conferencias a los trabajadores cerca del hipódromo de Colombo. El BLPI tomaba una posición derrotista revolucionaria y luchaba para movilizar a los trabajadores en Sri Lanka e India contra el dominio colonial británico. Tampoe estuvo involucrado en la distribución de la literatura del partido a los soldados británicos basados en la isla y trató de ganarlos para el trotskismo.

Poderoso orador, Tampoe dominaba tres idiomas con fluidez: inglés, tamil y síngales. Los autores de este artículo, jóvenes trotskistas durante la década de 1960, recordamos estar presentes cuando Tampoe estaba en pleno vuelo. Tenía a su alcance un vasto almacén de historias y de expresiones lingüísticas populares, que empleaba con sarcasmo mordaz y burla contra sus rivales; todo su cuerpo casi bailaba para convencer a los oyentes de sus argumentos. Miles de trabajadores acudían a escuchar al hombre que durante horas podía cautivarlos políticamente.

Después de la guerra, Tampoe permaneció en el BLPI y se opuso a una facción nacional oportunista liderada por NM Perera y Philippe Gunawardene que se separó para reactivar en 1945 el viejo LSSP. Perdió su empleo de profesor del Instituto de Formación del Departamento de Agricultura por su participación en la huelga general de 1947, que fue aplastada por los gobernantes coloniales británicos. Se convirtió en un trabajador a tiempo completo para el BLPI y fue candidato del partido para secretario de la CMU en 1948.

En oposición al LSSP, la BLPI se opuso a la fraudulenta independencia que Gran Bretaña le otorgó en 1948 a la burguesía de Sri Lanka (y movilizó a los trabajadores en contra de ella). Sin embargo, la independencia formal abrió oportunidades para los sectores de la clase media en el aparato estatal, el parlamento y los negocios, y generó presiones significativas sobre el partido. Estas surgieron por primera vez en la reunificación sin principios del BLPI con el LSSP en 1950, sin ninguna aclaración de las diferencias fundamentales que los habían separado.

La reunificación fue un síntoma de una tendencia oportunista más allá de Sri Lanka que estaba levantando cabeza dentro de la IV Internacional, bajo la dirección de Michel Pablo y Ernest Mandel. La adaptación a la estabilización capitalista de posguerra por parte de Pablo y Mandel significo el abandono de la lucha por la independencia política de la clase trabajadora. Por consiguiente intentaron ellos disolver las secciones del Secretariado Internacional de la Cuarta Internacional en "existentes movimientos de masas " dominados por el estalinismo, la socialdemocracia, y (en países como Sri Lanka) por diversas formas de nacionalismo burgués.

El Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) se formó en 1953 para defender los principios del trotskismo ortodoxo y librar una lucha política contra el pablismo. De manera significativa, aunque que los líderes del LSSP criticaban ciertos aspectos de las teorías de Pablo, se oponían a la formación del CICI. El LSSP permaneció en el Secretariado Internacional pablista. Tampoe, que era parte del buró político del comité central del LSSP desde mediados de 1953, no se opuso a esa decisión, que le abrió el portón al retroceso político del LSSP en la década subsiguiente.

Con la bendición de del Secretariado Internacional (Secretariado Unificado, después de 1963), que se jactaba que el LSSP era el partido trotskista más grande del mundo, el LSSP se acostumbró cada vez más en medir sus triunfos por el número de sus escaños parlamentarios y el tamaño de su afiliación sindical. Su trayectoria política era cada vez más hacia el frentismo popular, en forma de acuerdos con el Partido de la Libertad de Sri Lanka (burgués) (Sri Lanka Freedom Party, SLFP). A pasos, el LSSP adaptaba su programa a política comunal del SLPF de populismo síngales y de discriminación contra los tamiles.

Como líder sindical importante, Tampoe estuvo envuelto en batallas militantes de huelga, incluso contra los gobiernos del SLFP que tomaron el poder siguiendo las elecciones de 1956 y 1960. Lideró la prolongada huelga de 1963 de los trabajadores portuarios, que humillaron al gobierno rechazando la declaración de emergencia de éste. La huelga agravó en gran medida la crisis política del gobierno de Sirima Bandaranaike (SLFP). El LSSP, a la cabeza de una gran alianza sindical confrontaba al gobierno con una lista de 21 demandas.

Bandaranaike se vio obligada a admitir públicamente que el país se había hecho ingobernable y que necesitaba el apoyo del LSSP. En 1964, invitó a los líderes del LSSP a unirse a su gobierno. Éstos abandonaron toda apariencia de principios políticos y permutaron el movimiento de 21 demandas por tres puestos ministeriales.

En el Congreso del LSSP que ratificó la traición, Tampoe fue uno de los 159 delegados que votaron en contra de unirse al gobierno y pasaron formar el LSSP Revolucionario (LSSP-R). Al mismo tiempo, Tampoe, como uno de los principales líderes del LSSP-R, rechazaba vehementemente toda debate, sobre todo con el CICI, de las raíces políticas de la degeneración del LSSP.

Por su parte, el CICI insistía en que la responsabilidad primordial por la traición no recaía en el liderazgo del LSSP, pero en la internacional pablista que había ayudado en (e instigado) las adaptaciones oportunistas del LSSP a la burguesa nacional durante la década anterior. La traición fue una prueba contundente de lo correcta que era la lucha de la Liga Socialista Laborista británica (Socialist Labor League, SLL) contra el Partido Socialista de los Trabajadores estadounidense (SWP), que se había separado del CICI en 1963 y se vuelto a juntarse a los pablistas, afirmando que las diferencias fundamentales de la división 1953 habían sido borradas por los acontecimientos.

El CICI insistió en que la entrada del LSSP en el gobierno de Bandaranaike marcó el vuelco del revisionismo pablista al servicio directo del imperialismo. Como resultado, el trotskismo sólo sería revivido en Sri Lanka a través de una ruptura profunda con el pablismo en base a las lecciones históricas de la lucha del CICI.

Los líderes del LSSP-R se quedaron dentro el Secretariado Unificado pablista, que aprobaba de la continuación de su oportunismo. En el caso de Tampoe, esto fue acompañado por su notable adaptación a la política de los sindicatos y su rechazo de cualquier lucha política para derrocar al capitalismo. Como burócrata sindical, Tampoe empleó sus habilidades y pasado revolucionario para engañar a los trabajadores y entregar sus luchas. Bajo su liderazgo, el LSSP-R se convirtió en poco más que un complemento de la CMU y papagayo del sindicalismo. Eso no impidió que los pablistas continuaran reconociéndolo como su sección oficial en Sri Lanka hasta que finalmente dejó de existir en 1981.

Cada vez más, y bruscamente, Tampoe giraba a la derecha. En 1967, creó una especie de escándalo público cuando participó en una recepción en la Embajada de Alemania en honor a la canciller Kurt Kiesinger, un ex nazi, a la vez que negaba au apoyo a la huelga de trescientos mil trabajadores de las plantaciones pertenecientes al Congreso Obrero Democrático (Democratic Workers Congress, DWC, parte de la alianza sindical encabezada por Tampoe).

Ese mismo año, Tampoe visitó a EE .UU., invitado de la Fundación Asia, agencia financiada por CIA, que pagó sus gastos. Durante el viaje, tuvo una audiencia privada con el secretario de Defensa estadounidense, Robert McNamara, notorio por conducir la brutal Guerra de Vietnam. El Secretariado Unificado se sintió obligado a designar una comisión especial para investigar supuestas conexiones de Tampoe con la CIA, para luego barrer bajo la alfombra los resultados de esa investigación.

Tampoe desempeñó un papel particularmente traicionero en descarrilar la huelga general de 1976. Bajo la consigna de "el sindicalismo sin política", se opuso a cualquier lucha política contra el gobierno de coalición liderado por SLFP, abriendo la puerta para el regreso del derechista Partido Unido Nacional (United National Party, UNP), con sus apresuradas medidas de libre empresa. La oposición en la clase obrera a la destrucción de sus niveles de vida estalló en un movimiento de huelga general de los trabajadores del sector público en 1980, al que Tampoe negó su apoyo, allanando el camino para el despido de cien mil trabajadores.

Tampoe rechazaba con especial hostilidad a la Liga Comunista Revolucionaria (Revolutionary Communist League, RCL), antecesora del Partido Socialista por la Igualdad (SEP, sección de Sri Lanka del CICI), y a su defensa intransigente de los principios del trotskismo. Expulsó a los miembros de RCL de la CMU en varias ocasiones cuando dialogaban con los miembros del sindicato sobre el programa de la RCL/SEP, sobre la integridad política y sobre cuestiones históricas.

Mientras la clase política de Colombo rinde homenaje a Tampoe, en su rol de burócrata sindical miserable que ayudó a apuntalar el capitalismo moribundo, nosotros preferimos recordar al joven luchador revolucionario contra la guerra imperialista, el colonialismo y la dominación de la burguesía nacional. Nosotros insistimos que hay qye aprehender las trágicas consecuencias que resultaron del repudio de Tampoe a la lucha por el programa revolucionario y por los principios revolucionarios. La evolución de Tampoe hace urgente que la nueva generación de revolucionarios, que ahora entra en lucha, se base en las lecciones estratégicas de la clase obrera internacional que hoy se actualizan solamente dentro del Comité Internacional de la Cuarta Internacional, el movimiento trotskista mundial.