India: Contratados por obra de la NLC lanzan huelga indefinida

por Arun Kumar
18 septiembre 2014

Casi 11,000 trabajadores contratados por obra en la planta de la empresa gubernamental Neyveli Lignite Corporation (NLC), en el estado Tamil Nadu del sudeste indio, dejaron sus trabajos en la noche del miércoles.

La NLC es una altamente rentable empresa de propiedad y administración gubernamental ubicada a 200 kilómetros al suroeste de la capital estatal de Chennai (previamente Madras). Opera tres minas de tajo abierto con 28.5 millones de toneladas de capacidad anual en Neyveli y una mina de lignito a tajo abierto con una capacidad de 2.1 millones de toneladas anuales en Barsingsar en el estado de Rajasthan. También opera tres estaciones de energía eléctrica en Neuveli y una en Barsingsar.

Aparte de una vieja demanda por la regularización o permanencia de empleos, los trabajadores están haciendo campaña por un aumento salarial de 25,000 rupias ($416) con el actual nivel de 5,000 a 8,000 rupias ($83 a $133) hasta que sean hechos parte de la fuerza laboral permanente y una bonificación del 20 por ciento de sus salarios mensuales superior al nivel actual de 8.33 por ciento.

La huelga fue convocada por el Consejo de Acción Unida (CAU), una coalición de sindicatos que incluye al Frente Progresivo del Trabajo (FPT), afiliado al partido de oposición Dravida Munnetra Kazhagam (DMK), AIADMK, el Sindicato de Trabajadores y Personal de ANNA (STPA) afiliada al All India Dravida Munnetra Kazhagam (AIADMK) el partido gobernante en Tamil Nadu, el Congreso Sindical de toda la India (CSTI) y el Centro de Sindicatos Indio (CSI). Los dos últimos sindicatos están afiliados a los dos principales partidos estalinistas parlamentarios, el Partido Comunista de la India (PCI) y el Partido Comunista de la India (Marxista) o PCM.

Los trabajadores por contrato, quienes conforman la mitad de la total fuerza laboral de la NLC, están exigiendo una permanencia multi-anual. Muchos de ellos tienen 15, 20 y, en algunos casos 30 años de servicios en la NLC. En varias de las últimas semanas los sindicatos convocaron protestas que incluían el uso de insignias negras y encuentros en las entradas de las minas desde el 26 al 30 de Agosto.

El jueves fracasó la discusión del CAU con la administración del NLC en presencia de P. Sivarajan, el Comisionado del Asistente de Trabajo. La coalición fue obligada a irse a la huelga debido al creciente desorden entre los trabajadores. El FPT, el STPA y uniones más pequeñas, incluidas el estalinista CSI, no participaron de la última huelga. Sin embargo, ellos se han unido a esta huelga ya que temen la reacción violenta de los trabajadores.

Una tras otra vez estos trabajadores han demostrado que poseen un deseo por luchar por sus derechos a pesar de repetidas traiciones por los sindicatos.

Una vez más los sindicatos no han convocado a los trabajadores permanentes para que apoyen a los trabajadores contratados por obra que están en huelga. Esto no es sólo para ayudar a la administración de la NLC y al gobierno en dividir a los trabajadores sino también para disipar la militancia de los trabajadores manteniendo la producción.

La NLC paga a algunos de estos trabajadores contratados por obra tan poco como 10 por ciento de la compensación pagada a trabajadores regulares. La administración de la compañía se encuentra completamente reacia a otorgar la permanencia y está determinada en mantener el actual sistema de empleo.

Al seguir las demandas del capital financiero internacional durante la última década, la explotación de los trabajadores contratados por obra se ha vuelto el estándar en India. Como con la previa coalición gobernante liderada por el Congreso Nacional Indio, el gobierno actual liderado por el partido supremacista hindú Bhartiya Janatha (BJ) del primer ministro Narendra Modi ha otorgado su completo apoyo a esta agenda corporativa.

Los sindicatos exigen que la administración implemente un fallo de la Corte Suprema de abril del 2013 que dicta que la NLC regularice a los contratados por obra. Sin embargo, este fallo fue escrito de una manera imprecisa para que la administración pueda hacer uso del lenguaje ambiguo -“tecnicismos”incluidos en el fallo. La Corte Suprema no ha especificado cualquier período de tiempo para regularizar a los contratados por obra. En consecuencia, la NLC declaró que absorbería a los contratados por obra como permanentes cuando aparezca una "vacante".

La administración del NLC arrogantemente declaró su plan para regularizar a 200 trabajadores. Los funcionarios de la NLC afirmaron que si bien ha preparado una lista de trabajadores con antigüedad, de acuerdo con el fallo de la corte no puede tomar a más de 750 obreros por obra por el momento.

Los sindicatos han insistido que los trabajadores presionen a la administración y al gobierno para obtener sus demandas. Este reclamo ha resultado ser inútil. Incluso el fallo de la Suprema Corte, que aprobó una directiva de la Alta Corte de Chennai dada en el 2008, llegó luego de cinco años. En vez de preparar a los trabajadores por la lucha de clases contra las políticas pro-NLC del gobierno, los sindicatos archivaron este caso y sembraron ilusiones de que las cortes podían ser usadas para asegurar los derechos de la clase trabajadora. Ellos hicieron esto luego de traicionar varias huelgas previas y a las protestas de los trabajadores.

Una mayor lucha unida de la NLC tomó lugar en Julio del año pasado contra la decisión del previo gobierno del UPA -liderado por el Partido del Congreso- de no invertir 5 por ciento de las acciones del NLC como parte de su programa de desinversión. Esto es parte de la privatización de las empresas estatales. Los sindicatos, incluido a los estalinistas CSI y CSTI traicionaron a la huelga.