La Unión Europea refrena la migración ahogando refugiados

por Martin Kreickenbaum
6 noviembre 2014

Este primero de noviembre, el gobierno de Italia oficialmente dio fin al programa naval Mare Nostrum, que en estos últimos doce meses rescató de las aguas del Mar Mediterráneo a más de cien mil refugiados. Ese fin es una decisión deliberada y conciente de la Unión Europea (UE) para que miles de refugiados se ahoguen en el mar para que otros no intenten entrar a Europa por mar.

El gobierno italiano creó Operación Mare Nostrum el 18 de octubre del 2013 después de haberse ahogado 500 refugiados en una semana cerca de Lampedusa, una isla italiana. Era la intención del programa prevenir que ocurrieran otras catástrofes mediante un mejor sistema de vigilancia.

En realidad el rescate de refugiados desde el principio fue misión secundaria para Mare Nostrum. Principalmente se proponía la marina italiana refrenar, detectar navíos de refugiados que partían de Libia y Tunicia, para devolverlos a las costas africanas.

El programa Mare Nostrum recató a ciento cincuenta mil refugiados (incluyendo rescates por barcos mercantes), al mismo tiempo que miles perdían sus vidas en el peligroso cruce. En lo que va de este año más de tres mil se han ahogado. Desde el año 2000 se han ahogado veinticinco mil.

De dientes para afuera los gobiernos europeos, y de la UE, dicen que su intención es prevenir otra Lampedusa, pero rechazan gastar ni un solo euro en rescates en el Mar Mediterráneo. Cecilia Malmström, comisionada de la UE, criticó a Mare Nostrum por “hacer posible el rescate de más refugiados”. Éstos se sentirían más dispuestos a cruzar el mar en navíos más pequeños y más inseguros.

La baronesa Joyce Anelay, ministra de Estado en el ministerio externo británico, tuvo la osadía de decir que los rescates: “crean una ‘atracción’ no intencional que causa más muertes trágicas e innecesarias”.

Cuando el gobierno italiano dijo que ya no podría pagar nueve millones de euros mensuales para sostener las naves de Mare Nostrum, sus socios europeos rechazaron compartir el costo. Acabaron con la operación.

Para comparar, en los primeros 43 días de la guerra contra Irak (2003), Estados Unidos derrochó 2.7 mil millones de dólares en municiones, suma que habría podido pagar por veinte años de Mare Nostrum. Estados Unidos y sus aliados gastaron similares sumas en una sarta de guerras en Afganistán, Libia, Gaza (en ayuda militar a Israel) y ahora en Siria. De esos lugares viene la mayoría de refugiados.

Desde el 2007, la UE ha presupuestado cuatro mil millones de euros bajo el rubro “Solidaridad y administración del movimiento migratorio”. Casi todo ese dinero va destinado al lado militar de la protección de fronteras (es decir, a construir vallas, puestos de guardias fronterizas, cámaras infrarrojas, y vigilancia por drones y satélites de las fronteras europeas).

Se reemplaza a Mare Nostrum con la Operación Tritón bajo el control de la agencia de fronteras europea Frontex. Por lo pronto la misión de Tritón no es la protección de refugiados, sino la seguridad de las fronteras contra inmigrantes ilegales y refugiados. “La responsabilidad de Frontex es la vigilancia de fronteras, no el rescate de refugiados”, dijo Gil Arias Fernández, el director de Frontex, en una entrevista con el diario Tagesspiegel. También dijo: “en contraste con las tripulaciones de las naves de Mare Nostrum, no vamos a ir en busca de navíos de refugiados”.

El esbozo del concepto (de Frontex) del proyecto Tritón admite sin pelos en la lengua que el retirar fuerzas navales del las cercanías de la costa de Libia resultará en más ahogados.

El documento tiene la osadía de decir que esa se la mejor solución, ya que “sustancialmente menos inmigrantes intentarán cruzar el Mar Mediterráneo cuando el clima esté tormentoso. El precio del cruce subirá”. El número de refugiados bajará al nivel de años anteriores.

Francois Crepau, el relator especial de la ONU sobre los derechos humanos de los inmigrantes reaccionó con repudio contra la manera en que la UE trata la los refugiados. Dijo: “Es terrible sugerir que un aumento en el número de muertes refrenará a futuros migrantes y a futuros individuos en busca de asilo. Es como decir: ¡Mejor que se mueran, para que sirvan de ejemplo a otros!”

La decisión conciente y deliberada de abandonar el rescate para refrenar la inmigración con refugiados ahogados es el verdadero rostro del la UE. Lejos de representar la unidad europea, es la tiranía de los más despiadados intereses capitalistas sobre las gentes de Europa.

La UE procede con la misma crueldad con que repudia a los refugiados (a sangre fría permitiendo que se ahoguen sin levantar un dedo) contra sus propios trabajadores y contra sus rivales en otros continentes. Empujada por el desmoronamiento financiero del 2008 ha impuesto un paquete de austeridad tras otro para extraer (del lomo del los obreros) todos los trillones del rescate bancario,

El proletariado sólo puede combatir con éxito a los regímenes de la UE y de los países europeos con la unidad mundial y con la lucha por una Europa socialista, por los Estados Unidos de Europa. La defensa sin condiciones de todos los refugiados es una precondición a la defensa de derechos sociales y democráticos para toda la clase obrera.