Voto independentista catalán: expresión de nacionalistas convencidos

por Paul Mitchell
17 noviembre 2014

En domingo 9 de noviembre, se realizó balotaje de consulta para la independencia catalana. Sin embargo, sólo se logró movilizar las capas nacionalistas de clase alta y media alta que apoyaron a los partidos separatistas en las más recientes elecciones oficiales (los partidos Convergencia y Unión, [CiU, de derecha y en el poder], Izquierda Republicana de Cataluña [ECR], Iniciativa por Cataluña Verdes [ICV] y el seudoizquierdista Candidatura de Unidad Popular [CUP]).

El número de participantes en el balotaje (que se había auto proclamado como crucial para el futuro de Cataluña) solamente fue un 37 por ciento de las 6 millones de personas habilitadas a votar. De esas 2.3 millones de personas, el 81 por ciento apoyó las dos opciones “SÍ” (el primer SÍ: que Cataluña sea un estado, el segundo SÍ: que sea independiente de España). Un 10 por ciento votó sólo por el primer SÍ y un 4 por ciento votó “NO”. En contraste, las encuestas de opinión sugerían que la proporción del público que favorece la independencia es alrededor del 50 por ciento.

Los partidos separatistas presentaron al balotaje como un ejemplo de democracia; mas la realidad es que proceso de voto había sido diseñado por las secciones de la burguesía catalana para dar legitimidad a la creación de un mini estado, que tendría el carácter de plataforma de bajos impuestos al valor agregado (IVA) y de mano de obra barata para que más lucren los bancos y las compañías transnacionales, y al mismo tiempo calmaría las tensiones sociales explosivas que existen en Cataluña (resultado de la imposición brutal de austeridad por el gobierno de la alianza del CiU ERC y otros grupos nacionalistas reaccionarios).

Al principio de octubre, el gobierno del presidente catalán Artur Mas (CiU) canceló planes para un referéndum independentista formal para el 9 de noviembre, en obediencia a la prohibición impuesta por el Tribunal Constitucional, que había respondido a insistentes demandas del ministro de gobierno Mariano Rajoy del partido derechista Partido Popular (PP). Ende, cesaron todas las campañas de apoyo al referéndum.

En su lugar, a manera de concesión a sus socios separatistas, Mas propuso un proceso consultivo, sin compromiso, que ellos mismos tuvieron que organizar. Lo organizó el CUP, que en las elecciones parlamentarias catalanas del 2012, había logrado 3 diputados en un voto de protesta contra de la austeridad y en contra de las los grupos de poder, en la que se promovían a sí mismos como el ala izquierda del nacionalismo catalán. Nada más claro desenmascara el rol del CUP que el abrazo emotivo que se dieron el líder del CUP, David Fernández, y Mas en la oficina central mientras monitoreaban el voto “de consulta”. Fernández opina que la participación ha abierto un camino irreversible hacia la completa libertad política y social de Cataluña.

Todas estas fuerzas combinadas acataron las órdenes de la prohibición de participar en campañas abiertas y el uso de estaciones oficiales de voto, incluyendo las instalaciones y los empleados civiles. Los que quisieron votar tuvieron que imprimir, del Internet, sus formas para votar y llevarlas personalmente a las mesas de voto, donde fueron contadas por unos 40,000 voluntarios.

Mientras que tenía al ERC, a la Asamblea Nacional Catalana (independentista) y a los grupos seudoizquierdistas haciendo su trabajo, Mas alababa el proceso a pesar de sus grandes impedimentos, por haber hecho posible el voto. Era evidencia, pare Mas que Cataluña desea gobernarse sola y que los catalanes se habían ganado el derecho a un referéndum [de independencia]. Mas llamó a la unidad de las varias facciones del independentismo.

El secretario general de CiU, Joseph Rull, declaró que la siguiente etapa es organizar elecciones, supervisadas por el estado, con todas sus garantía democráticas, y hacer una transición a un referéndum con una lista nacional de candidatos que tengan la capacidad de ganar la mayoría absoluta con un programa electoral separatista.

La dirección del ERC, sabiendo que las más recientes encuestas de opinión ahora indican que su partido es más popular que el CiU, indicaron que cobrarían caro su alianza con Mas. La líder parlamentaria catalana, Anna Simó (ERC), dijo que no se convence que una lista (de ERC y CiU juntos) encabezada por Artur Mas ganaría más apoyo que dos listas separadas, especialmente en áreas como la Barcelona metropolitana.

Oriol Junqueras, líder del ERC, quien ha estado muy callado acerca de la posibilidad de que la alianza entre ERC y el CiU acabe con la decisión de Mas de cancelar el referéndum (y continuar así gobernando a Cataluña) lanzó un llamado de elecciones prontas que logre una nueva mayoría parlamentaria para declarar la independencia y constituir una república catalana.

Por su parte, el primer ministro español, Rajoy, quien había prometido que haría todo lo posible para prevenir el voto para la independencia Catalana, no apareció en público el domingo nueve. Dejó que su subordinado, el Ministro de Justicia Rafael Catalá, acusara a Mas de organizar un acto de pura “propaganda política” y un voto que sería “estéril e inútil”.

Dio a entender que el gobierno iniciará investigaciones criminales contra Mas y otros individuos que organizaron el voto.

El criticismo ha crecido contra Rajoy por haber subestimado la situación catalana al pensar que podía explotar las diferencias entre los separatistas y que todos obedecerían los decretos de la Corte Constitucional. La más grave acusación contra él ha sido la de alienar a Mas y al CiU, un partido que tradicionalmente ha estado contra la independencia y que sólo quiere más concesiones de Madrid y con por medio de esa maniobra haber triplicado el apoyo para la independencia aproximadamente del 15 por ciento desde hace unos pocos años hasta lo que es ahora.

Las fuerzas de seudoizquierda ( como Izquierda Anticapitalista (IA) y “En Lucha” [En lluita]) son verdaderos testaferros de la burguesía catalana contra la burguesía de Madrid. El domingo, el diario Público publicó un artículo escrito por Esther Vivas, una de las líderes del IA a favor de un voto SÍ y SÍ (aparte de banderas, de himnos, o de fronteras) porque considera que el un SÍ y SÍ que sería la mejor opción democrática para romper con el régimen y porque le abriría la puerta a una elección soberana para elegir el futuro catalán; “SÍ y SÍ por una Cataluña independiente de políticos corruptos y bancos ladrones”.

El lunes dos de noviembre, “En Lucha” lanzó una declaración expresando algo similar al CiU, haciendo un llamado a candidaturas de ruptura favorables a la independencia. Continúa, “De estas elecciones debe de surgir un parlamento que, si logra la mayoría que necesita, debe declarar unilateralmente una república catalana que entonces llamará a un referéndum sin intervención del estado Español tendría todas las garantías democrática y permitan pararle el carro a los sectores que pretenden avivar un conflicto de identidades que es casi inexistente en Cataluña”.

El IA y “En Lucha” están fomentado separatismo y dándole al nacionalismo catalán un matiz izquierdista. Presentan la ruptura de España como algo progresivo y la confrontación contra Madrid como una oportunidad para detonar una rebelión. La seudoizquierda alienta a los trabajadores catalanes hacer suya la ideología de la patria chica y adoptar respuestas miopes a los profundos problemas sociales que encaran (presentando el proyecto de separar a la región más prospera de España como un mecanismo para que los catalanes vivan mejor, cuando en realidad es para que las compañías y los ricos paguen menos). En verdad, buscan dividir a la clase obrera en un momento en que la victoria del proletariado deriva de una lucha unida por un gobierno obrero contra todas las secciones de la burguesía.