El nuevo partido Podemos lidera las encuestas de opinión en España

por Alejandro López y Paul Mitchell
20 noviembre 2014

Podemos, el partido pseudoizquierdista fundado hace tan solo nueve meses, se ha alzado como la principal fuerza política en España según el último sondeo realizado por el diario El País.

Si se celebraran elecciones generales hoy, el 27 por ciento de los españoles votaría a favor de Podemos, el 25.5 por ciento votaría al Partido Socialista (PSOE) y el 20 por ciento al actual partido en el gobierno, el Partido Popular (PP), liderado por Mariano Rajoy. En las elecciones europeas de 2009, el PSOE y el PP sumaron juntos el 80 por ciento de los votos.

El éxito de Podemos en los sondeos es una señal de la volátil situación política que vive España y el colapso del apoyo hacia los partidos tradicionales que han suprimido la lucha de clases durante las décadas después de la transición del régimen fascista del general Francisco Franco a la democracia burguesa en 1978.

También pone de relieve que la élite gobernante es muy consciente de las consecuencias de la contrarrevolución social durante estos últimos seis años desde el estallido de la crisis capitalista mundial que ha causado un desempleo masivo y una pobreza generalizada. De suma importancia es la necesidad de detener la rebelión de la clase obrera contra las tradicionales válvulas de seguridad constituidas por el PSOE, Izquierda Unida (IU) y la burocracia sindical, cuya función es prevenir el desarrollo de un movimiento político independiente. La cobertura de los medios de comunicación que ha recibido en los últimos meses es una indicación de que la clase dominante quiere que Podemos llene este vacío.

Podemos fue creado por Izquierda Anticapitalista (IA) en enero para llenar el vacío dejado por el colapso de los principales partidos. IA tiene su origen en la ruptura de la Cuarta Internacional en 1953, cuando la facción liderada por Michel Pablo y Ernest Mandel abandonaron la lucha por construir partidos revolucionarios independientes en favor de actuar como defensores de las organizaciones reformistas de masas existentes y los partidos estalinistas, liquidando una sección tras otra del movimiento trotskista en todo el mundo.

El presentador de televisión y académico Pablo Iglesias se instaló como la "cara pública" de Podemos. Fue un antiguo miembro del movimiento juvenil del Partido Comunista y se mantuvo cerca de IU dirigida por el PCE. Iglesias se especializó en denuncias populistas contra los partidos del establishment.

El programa inicial del nuevo partido se compuso de demandas "anticapitalistas", incluyendo la "nacionalización de la banca privada", la "socialización" de las principales empresas, "la lucha contra el fraude fiscal” y la corrupción, el apoyo a la independencia catalana, y el "rechazo de las intervenciones militares, la salida de España de la OTAN y el impulso de las relaciones solidarias entre pueblos". Se hizo gran hincapié en la creación de una "Auditoría ciudadana de la deuda pública y privada para delimitar qué partes de éstas pueden ser consideradas ilegítimas para tomar medidas contra los responsables y declarar su impago”.

Al poco tiempo de haberse anunciado estas vagas demandas, Podemos comenzó a modificarlas o abandonarlas. La oposición a la "casta” se ha convertido en la voluntad para "hablar con el PSOE y con el PP porque nos mueve la responsabilidad de Estado. No somos sectarios; sobre bases programáticas no vamos a tener un problema con nadie".

Iglesias se ha autoproclamado un "patriota" y ha afirmado que si fuera necesario aumentar el presupuesto militar "lo haría”. En agosto, el círculo de Podemos en el interior del ejército declararía: "El ejército es necesario hoy , y no queremos entrar en el debate antimilitarista ”. Además el partido se ha negado a unirse a la protesta anual frente a la base militar de Estados Unidos y la OTAN en Rota el 13 de octubre, reclamando que se perderían puestos de trabajo si se cerrase . Podemos se mantuvo en silencio durante toda la crisis de Ucrania, cuando las potencias de la UE, en alianza con Washington, dirigían un golpe de Estado apoyado por fuerzas fascistas en Kiev como parte de sus provocaciones contra Rusia.

Preguntado en cuanto a la posición de su partido sobre la intervención imperialista encabezada por Estados Unidos en Irak y Siria, a la que España ha enviado 300 soldados, Iglesias declararía que "España debe tener una política exterior seria y responsable, y no responder a llamadas efectistas [por los Estados Unidos]”.

Las declaraciones de Iglesias no tienen nada que ver con una oposición socialista al imperialismo, sino, más bien, reflejan las recomendaciones formuladas en un informe reciente, "Hacia una renovación estratégica de la política exterior española" publicado por el Instituto Elcano, un think tank financiado por el Estado Español, en la que se recomendaba que "Una participación protagonista y leal en la UE no significa que España renuncie a pensar ni tampoco a actuar por sí misma".

Los funcionarios del PP también han reconocido el papel desempeñado por Podemos, entre ellos José Antonio Monago, Presidente de la Junta de Extremadura, que a principios del año pidió que se mostrara "respeto" al nueva partido. Ahora está llamando a acuerdos con este. Monago tiene experiencia de primera mano de la naturaleza antitrabajadora y oportunista de la pseudoizquierda al haber llevado a cabo unos recortes sin precedentes gracias al apoyo de Izquierda Unida de Extremadura al PP en la comunidad autónoma.

El mes pasado, en su congreso fundacional, Podemos viró aún más a la derecha. Abandonó la demanda central de una "auditoría ciudadana", declarando que "el objetivo no es no pagar la deuda [. ...] Podemos intentar promover en Europa y, especialmente, en el marco de los países periféricos, un proceso de reestructuración ordenada de deuda [....] no es una cuestión de voluntad, ni tan siquiera de equidad social (aunque también), sino que se trata en primer término de una cuestión de eficiencia económica y de necesidad".

Días antes del congreso, una fuente anónima de la dirección de Podemos dijo a El Confidencial Digital que “Como país, España deberá pagar la deuda que le corresponda y haber dicho lo contrario era una “barrabasada” .

Iglesias también dijo a su equipo de economistas de rehacer “casi por completo" el programa económico presentado en el programa electoral para las elecciones europeas con el fin de mostrar una "alternativa seria" en las elecciones generales.

Además, el congreso renunció a sus demandas de una jornada laboral de 35 horas y la jubilación a los 60 años de edad, y sustituyó su previa demanda de una renta básica universal con una “renta de integración social", es decir, un subsidio para los más pobres – un subsidio que, de hecho, ya existe.

En mayo, el manifiesto llamó a eliminar los subsidios a la educación privada y un mayor apoyo a la educación pública gratuita y a estudiantes de las familias más pobres. En el congreso, sin embargo, estas demandas fueron sustituidas por llamadas a suspender la última ley de educación que ha incrementado la privatización en la educación; más bien, se mantiene el statu quo, incluyendo vagas propuestas para "más becas" y el " estudio de modelos de financiación universitaria que prioricen la financiación pública”.

El congreso también renunció a su anterior estructura "asamblearia" mediante la cual se tomaban decisiones en los círculos locales, modelo influido por los movimientos de protesta de los indignados que estallaron en mayo de 2011. En sus inicios, el “asamblearismo" fue el principal mecanismo a través del cual los partidos de pseudoizquierdistas como IA y En Lucha (partido hermano del Partido Socialistas de los Trabajadores del Reino Unido) promocionaron una práctica política carente de partidos, principios, o perspectiva política, y la reducción de todas las cuestiones fundamentales al mínimo denominador común de activismo y protesta política de la clase media. Ahora el partido ha votado a favor de una estructura centralizada y burocrática y un papel reducido para los círculos.

Después de haber cumplido con el rol de crear el monstruo de Frankenstein llamado Podemos, IA ahora está en peligro de perder sus posiciones en primera línea de liderazgo y ser expulsado del partido, debido a una nueva regla que prohíbe la doble militancia introducida por Iglesias, cuya facción ganó el control mayoritario en el Congreso con el 80 por ciento de los votos. El candidato del IA Pablo Echenique sólo fue capaz de alcanzar el 12 por ciento.

Obligado a alinearse por la humillante derrota del candidato de IA, y omitiendo cualquier referencia al programa Pro capitalista adoptado por el congreso, uno de los líderes de IA, Miguel Urbán, el responsable de organización de Podemos en las elecciones de la UE, procedió a postrarse ante Iglesias y sus compinches. Lamentó en el diario digital P úblico el "malentendido" y las diferencias que habían surgido, insistiendo, "Hoy nuestro proyecto y nuestra lealtad es con Podemos”.

En Lucha justifica su propia subordinación a una organización en bancarrota y completamente antiobrera con la afirmación de que “a pesar de todo, Podemos es una de las organizaciones más democráticas que existe hoy en día en el Estado español […] Motivo más que suficiente para no dar un paso al lado sino diez adelante, como decía Teresa Rodríguez [una de los dirigentes de Izquierda Anticapitalista y Eurodiputada de Podemos], y seguir formando parte de este proceso, luchando para que Podemos se convierta en una organización de ruptura y de cambio”.