El acto del Día Internacional del Trabajador y la lucha contra la guerra imperialista

8 mayo 2015

El 3 de mayo, el Comité Internacional de la Cuarta Internacional celebró su segunda manifestación anual por Internet del Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajador. En el contexto de la continua aceleración de violencia militar en todo el mundo, el acto presentó un análisis global completo de las causas de la guerra y pregonó con urgencia por la restauración de un movimiento antiimperialista y socialista de la clase obrera internacional.

Hubo una respuesta importante. Participaron aproximadamente 1.600 trabajadores y jóvenes de todo el mundo: De todos los estados de los Estados Unidos, Canadá, Europa, India y Sri Lanka, Australia y Nueva Zelanda, y de países asiáticos, del Medio Oriente, África y América Latina. Hubo más de 400 comentarios, saludos de Turquía, Tailandia, África del Sur, Ghana, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, España, Francia, Bélgica, Noruega y Venezuela.

En un entorno de propaganda de guerras que no acaban, donde participan todas las mayores y menores potencias capitalistas, los que acudieron a nuestro acto reflejan la creciente inquina y rechazo, en todo el mundo, a la violencia imperialista y el asalto constante a los derechos sociales y democráticos de la clase obrera.

Los discursos de doce representantes del Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Nueva Zelanda, Australia y Sri Lanka abarcaron muchos temas políticos e históricos internacionales. Todos también hicieron hincapié en la centralidad del creciente peligro de una guerra mundial vinculado a los problemas sociales y políticos que encara la clase trabajadora.

En su informe de apertura, David North, dirigente del Comité de Redacción Internacional del World Socialist Web Site (wsws.org), habló de la explosión de violencia militarista que proviene de los Estados Unidos y de las demás principales potencias imperialistas. En los casi quince años desde el comienzo de la "guerra al terror", que había servido como “pretexto para el uso del poder militar estadounidense a través del mundo", Estados Unidos, señaló, había invadido Irak y Afganistán y realizado operaciones contra Siria, Yemen, Libia y muchos otros países.

Durante el año pasado, en particular, la "guerra al terror" se había transformado en un conflicto cada vez más directo con Rusia y China, contra la primera a través de la militarización de Europa Oriental luego del golpe de Estado en Ucrania (2014), contra la última mediante el " pivote a Asia" estadounidense y la red de alianzas militares que Estados Unidos ha establecido en el Pacífico y Asia. North advirtió que, el imperialismo, con extraordinaria imprudencia, preparaba el camino hacia un conflicto contra potencias con armas nucleares que amenaza el futuro mismo de la civilización humana.

Nick Beams, líder del Partido Socialista por la Igualdad australiano y miembro del Comité de Redacción Internacional del WSWS, hizo un análisis detallado la guerra mundial en función de la crisis económica mundial que se profundiza. Durante los casi siete años desde el colapso financiero de 2008, dijo, había ocurrido un aumento asombroso de parasitismo económico y desigualdad social, cuando la aristocracia financiera trataba de encontrar solución a través de los mecanismos de la guerra y de la máquina policial a contradicciones del capitalismo mundial que ya no se pueden resolver.

Otros oradores examinaron el impacto del amago mundial proguerra en particulares regiones del mundo. Wije Dias, secretario general del Partido Socialista por la Igualdad en Sri Lanka, se refirió a la visita a Colombo de John Kerry, Secretario de Estado estadounidense, que es parte de la conspiración de Washington para hacer de esta isla nación un socio estratégico en la campaña de aislar y sitiar a China.

Uli Rippert, secretario nacional del Partido Socialista por la Igualdad alemán, habló del proyecto de la elite de poder germana de revisar los crímenes de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, para borrar todas las restricciones sobre el imperialismo alemán actual. Chris Marsden, secretario nacional de la PSI en Gran Bretaña, examinó la inmensa crisis social y política en Gran Bretaña, y Bill Van Auken detalló el impacto en América Latina del conflicto entre Estados Unidos y China.

Tom Peters, miembro del Comité Internacional de Nueva Zelanda, examinó "la calderada hirviente de tensiones y rivalidades" en Asia que deriva del "pivote a China". Señaló que, al igual que Alemania, Japón también estaba tratando de eliminar las existentes restricciones al uso de la fuerza militar.

Julie Hyland y Johannes Stern, respectivamente Vicesecretarios Nacionales del PSI en Gran Bretaña y Alemania, describieron poderosamente el desastre causado por Estados Unidos y las potencias europeas en el Medio Oriente y el África del Norte. Explicaron cómo conflictos sectarios, azuzados por Estados Unidos, habían creado una catástrofe. Al mismo tiempo la clase de poder europea revive el nacionalismo extremo y tendencias fascistas para llevar a cabo horribles ataques contra inmigrantes que huyen de los crímenes imperialistas en el Medio Oriente y África del Norte.

Además de presentar un análisis objetivo de la crisis capitalista y la campaña de guerra imperialista, los discursos también plantearon el camino a seguir para la clase obrera. En su informe, North rechazó el nacionalismo reaccionario del régimen de Putin en Rusia, los gastos militares igualmente reaccionarias de China, y la estrategia política de otros gobiernos nacionales capitalistas contra el imperialismo, en contraste con una orientación a clase obrera internacional, organizada y movilizada en un programa socialista y revolucionario.

Peter Schwarz, Secretario del Comité Internacional de la Cuarta Internacional, en un informe sobre los ataques a los derechos sociales de la clase obrera en toda Europa, explicó la experiencia de la coalición radical Syriza en Grecia, representante político de una tendencia internacional de organizaciones de seudoizquierda, que se ha integrado al andamiaje de los gobiernos burgueses. De la misma manera que Syriza se somete a los decretos de la banca europea, dijo, las organizaciones de la clase media alta respaldan las operaciones imperialistas en Libia, Siria y Ucrania. A pesar de que la posibilidad de una guerra mundial es comparable a las de 1939 y 1914, la mal llamada izquierda se rehúsa a organizar oposición alguna.

Sólo el Comité Internacional se encargó de organizar tal oposición, a través de esta manifestación del Primero de Mayo, en base a una evaluación sobria y objetiva de la gravedad de la situación mundial, de la que deriva la necesidad de la revolución socialista. De hecho, cada uno de los oradores explicó que la misma crisis que produjo la guerra mundial impulsa a la clase obrera a la lucha revolucionaria.

José Kishore Secretario Nacional del PSI estadounidense cerró la manifestación señalando que la médula de imperialismo mundial, Estados Unidos, era, al mismo tiempo, un crisol hirviente de descontento social. La clase obrera estadounidense, el "gigante dormido de la política mundial," ya despierta. Dio como ejemplo la erupción de ira causada por el reciente asesinato policial en Baltimore, Maryland. Las mismas contradicciones de clase existen en todos los países, dijo Kishore, sentando la bases objetivas para derrocar al capitalismo mundial.

Dos características de la manifestación, el contenido de los discursos y su participación mundial, van mancornadas a la perspectiva internacionalista del Comité Internacional, a su cimiento marxista y a las tradiciones históricas del movimiento trotskista. Al explicar el significado del Primero de Mayo, León Trotsky, persiguiendo a la Revolución Rusa los talones, escribió que “El propósito de designarlo así era que por medio de una demostración simultánea de los trabajadores de todos los países en ese día, preparar el terreno para diseñar juntos una sola organización proletaria internacional de acción revolucionaria, con un centro mundial y una orientación política mundial”. El acto del Día Internacional de los Trabajadores 2015 del Comité Internacional de la Cuarta Internacional le da vida a este objetivo fundamental del movimiento socialista internacional.

Cada orador en la manifestación recalcó el problema fundamental que la clase obrera internacional confronta: El problema de dirección revolucionaria. Para cumplir con la misión monumental que plantea la historia y poner fin al desastre creado por el sistema capitalista, la clase obrera debe aprehender el conocimiento histórico y armarse con un programa revolucionario, cosas que requieren un renacimiento de las tradiciones del socialismo internacional, consagradas en, y representadas por, el Comité Internacional de la Cuarta Internacional. Ningún otro movimiento en el mundo, ni plantea el peligro que representa el imperialismo, ni elabora ningún enfoque político en su contra.

En el cierre de sus comentarios de apertura, David North se refirió a la Conferencia de Zimmerwald de septiembre de 1915. Treinta y ocho personas se juntaron en esa ciudad suiza de un año después del estallido de la Primera Guerra Mundial para elaborar un programa que guiara la oposición a la guerra. De ese grupo, la delegación de Lenin era de sólo cinco. Acontecimientos objetivos sirvieron de base para la transformación en un movimiento revolucionario de masas de lo que había sido un pequeño movimiento, pero guiado por una perspectiva política correcta orientada a la clase obrera internacional.

Al explicar las lecciones de esa experiencia histórica, Norte concluyó:

“Hay tiempos en la historia en que las masas se mueven hacia adelante y rompen las barreras que imponen sus opresores. Nos estamos acercando a uno de esos momentos históricos. Somos muchos más de treinta ocho personas (ni hablar de cinco) los que estamos participando en esta manifestación ciberespacial. Todos ustedes, queridos compañeros y amigos de todo el mundo que están escuchando hoy en día, deben considerarse delegados que representan y luchan por el programa del Comité Internacional de la Cuarta Internacional y actuar consecuentemente. Le instamos a que se pongan a trabajar día y noche para elevar la conciencia política de la clase obrera y la juventud. No hay justificación para la pasividad o el fatalismo”.

“Las contradicciones objetivas del capitalismo son un impulso poderoso para la radicalización de la clase obrera. Es necesario intervenir en las luchas en desarrollo para darles una orientación socialista, revolucionaria y consciente. La gran misión, y, de hecho, la responsabilidad ineludible, de todos aquellos que entienden la situación histórica y están de acuerdo con la perspectiva y el programa del socialismo internacional, es hacerle ‘Guerra a la guerra’, uniéndose a la Cuarta Internacional, y ayudando a construir el Partido Mundial de la Revolución Socialista”.

Todos los discursos de la manifestación del Día de Mayo serán publicados en el World Socialist Web Site en la próxima semana. Instamos a todos nuestros lectores a estudiarlos, a considerar los problemas políticos que plantean, decidirse a unirse al Partido Socialista por la Igualdad en su país o región y participar en la lucha para construir el Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI).

Comité de Redacción del WSWS