En negociaciones de Bruselas, Grecia se acerca a cerrar acuerdo de austeridad con la UE

por Robert Stevens y Alex Lantier
18 junio 2015

Luego de negociaciones hasta altas horas de la noche a inicios del mes con el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker en Bruselas, el Primer Ministro griego Alexis Tsipras anunció que Atenas estaba cerca a un acuerdo en las medidas de austeridad que han sido exigidas por la Unión Europea (UE) y los bancos. Syriza está elaborando una completa rendición ante la aristocracia financiera.

En una breve conferencia de prensa realizada luego de la medianoche en Bruselas, Tsipras anunció que su gobierno estaba "bastante cerca" a un acuerdo con sus acreedores, incluyendo la "troika" de la UE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los acreedores están exigiendo miles de millones de euros en nuevos recortes, después de que Grecia se ha desangrado por seis años de medidas de austeridad salvajes. Propusieron que Grecia implemente un superávit presupuestario primario (ingresos menos los gastos del gobierno, sin incluir los pagos de intereses sobre la deuda nacional) de un 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) este año, el aumento de 3,5 por ciento en 2018. Syriza propuso un primario de 0,8 por ciento superávit presupuestario en 2015.

De acuerdo al Financial Times de Londres, "el FMI sigue excéptico con respecto a que Grecia logre alcanzar estos ambiciosos objetivos y ha estado presionando a funcionarios europeos de que acuerden reestructurar la deuda griega si es que no les golpea. Pero los negociadores de la UE no están de acuerdo con las demandas del FMI, y ningún alivio de deuda está incluido en el documento".

Tsipras también descartó declaraciones hechas por funcionarios de Syriza de que podrían amenazar con retener un próximo pago al FMI de 305 millones de euros para incrementar la ventaja de Syriza en las negociaciones. Indicando la decisión de su gobierno en saquear miles de millones de financiamiento público de hospitales, universidades y del gobierno local para pagar a los bancos, Tsipras se aproximó a declarar: "No se preocupen por eso. Ya pagamos 7,5 mil millones". Y añadió: "Continuaremos".

Syriza y las autoridades de la UE aún siguen negociando el tamaño de los recortes de las pensiones y los incrementos retroactivos del Impuestos al Valor Agregado (IVA, o impuesto a las ventas) que será impuesto en los trabajadores griegos. El documento de la UE exige más devastadores ataques a los estándares de vida de millones, e insiste, como se reporta, que Grecia debe alcanzar un "déficit cero" en su esquema de pensión pública. Esto obligaría a que Atenas recorte pensiones.

Tsipras realizó vagas objeciones a las propuestas de incrementar el IVA a la electricidad y los recortes a los beneficios de pobreza y declaró que las negociaciones deberían terminar con un "punto de vista realista".

Funcionarios de la UE elogiaron las negociaciones. La Comisión Europea llamó "constructivo" al encuentro y declaró que un "trabajo intenso continuará". El líder del eurogrupo y Ministro de Finanzas holandés Jeroen Dijsselbloem, quién atendió las negociaciones, le dijo a los reporteros que fue "un muy buen encuentro, continuaremos las negociaciones en unos cuantos días".

En una conferencia de prensa en Berlín con el sangriento dictador de Egipto Abdel Fattah al-Sisi, la canciller alemana Angela Merkel declaró: "Alemania trabaja con Grecia y las instituciones para que completen el acuerdo dentro del plazo que se ha definido. Trabajamos intensivamente para así alcanzar esto".

Habiendo ganado las elecciones de Enero prometiendo un fin a la austeridad, Syriza ha probado ser una reaccionaria trampa ante la clase trabajadora. El partido ha rechazado cualquier llamado en movilizar los ánimos anti-austeridad en la clase trabajadora por toda Europa e internacionalmente y en vez de eso sólo ha prometido que negociaría mejores acuerdos con la UE.

Lo único que ha hecho Syriza es ganarle más tiempo a la clase capitalista griega para que mejore sus acuerdos con la UE de esta manera funcionando como una agencia de cobros para el capital financiero. Ahora que se secó el flujo de efectivo que Syriza obtuvo saqueando las reservas de dinero de las instituciones públicas griegas, aumenta la presión para que Syriza y la UE negocien un acuerdo para que Grecia no deje de pagar los próximos pagos a sus acreedores. Este acuerdo está siendo alcanzado exclusivamente bajo las condiciones de la UE.

El Wall Street Journal escribió que Grecia "probablemente necesitará alguna ayuda por mediados de junio para pagar una serie de préstamos del Fondo Monetario Internacional con vencimiento... Funcionarios europeos afirman que Atenas no puede cumplir con pagos adicionales al FMI en junio que ascienden a alrededor de €1,25 mil millones a menos que obtenga nuevo financiamiento de alguna forma. Sin ninguna gran inyección de dinero por parte de sus prestamistas posteriormente, Grecia confronta un impago de la deuda a finales de julio que podría en última instancia sacar al país del euro".

Por lo tanto, Syriza y la UE están buscando elaborar un acuerdo en el cual Syriza puede salvar su reputación mientras impone los dictados de la UE sobre las espaldas de la clase trabajadora. Luego de que Tsipras hablara con Merkel y el presidente francés François Hollande por teléfono mientras viajaba para encontrarse con Juncker en Bruselas, un alto funcionario griego no identificado declaró al WSJ: "Los líderes acordaron la necesidad de tener superávits primarios bajos y de encontrar una solución inmediata".

Antes de las negociaciones de Bruselas, el portavoz de Juncker Maragaritis Schinas declaró: "No esperamos un acuerdo final esta noche, esta es una primera discusión, no una concluyente". Este es el momento para que las negociaciones se concentren en lo esencial. Lo esencial son unos pocos asuntos en los cuales aún hay diferencias".

Syriza se está poniendo del lado de las políticas económicas de la UE que han probado su completo fracaso. Grecia confronta el pago de billones de euros en las semanas que vienen de una deuda total de más de €300 mil millones. Si la propuesta de la UE es aceptada, los préstamos que se otorgaría a Grecia tendrían que ser entregados directamente de vuelta por Atenas para que tenga billones en los próximos pagos de su deuda.

Ninguno de estos préstamos iría a inversiones productivas que crearían empleos o mejorarían las condiciones sociales.

Hay pocas posibilidades de que Grecia cumpla los objetivos de sus acreedores con su economía una vez más en recesión oficial y el desempleo en más del 25 por ciento. Nuevos pronósticos publicados el miércoles por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico pronostica ningún crecimiento en la economía Grecia este año, así como el alto desempleo y un nivel de deuda que ascendería a un impresionante 180 por ciento de PBI.

El único camino en Grecia y en toda Europa es una movilización política independiente de la clase trabajadora en una lucha contra el capitalismo y los partidos de pseudo-izquierda como Syriza.

Funcionarios de Syriza están aterrados ante el creciente enojo de la clase trabajadora y la popularidad en caída de su partido. Poco antes de que Tsipras comenzara su conferencia en Bruselas para que se anuncie las concesiones de Syriza, la portavoz de éste Marina Prentoulis planteó la posibilidad de que el gobierno de Tsipras podría colapsar y llamar a nuevas elecciones.

Necesitamos un acuerdo que sea beneficioso para las personas. Si no se alcanza, entonces tenemos un problema. Y como gobierno democrático, será entregado nuevamente al pueblo", afirmó.

Esta propuesta parece ser una maniobra mediante la cual la clase gobernante buscará fuerzas derechistas más explícitas para que gobiernen y continúen imponiendo austeridad. Ayer, Stavros Theodorakis del To Potami (Río) se ofreció a sí mismo ante el Frankfurter Allgemeine Zeitung de Alemania como un posible reemplazo para el actual gobierno de coalición entre Syriza y el partido nacionalista de extrema derecha Griegos Independientes.

"El gobierno no es capaz de implementar la reforma que el país necesita... si Tsipras falla, estamos listos. Tenemos un grupo de negociación que consiste de gente con influencias en Grecia y en el extranjero. Haremos que funcione", Theodorakis declaró a FAZ.