En cartas al congreso, las compañías de las redes sociales detallan sus planes de censura masiva

por Will Morrow
1 febrero 2018

Las más importantes compañías tecnológicas estadounidenses están contratando a otros miles de revisores humanos y están programando algoritmos de inteligencia artificial para monitorizar y censurar el discurso político por internet, según cartas enviadas al Congreso antes del 16 de enero y publicadas el 25 de enero.

Las cartas de Facebook, Twitter y Google son seguimientos escritos a las preguntas hechas en la sesión del Comité de Inteligencia del Senado sobre “La influencia de las redes sociales en las elecciones de 2016 en los EUA”, celebrada el primero de noviembre de 2017.

El vicepresidente y abogado general de Facebook Colin Stretch escribió que la compañía duplicará el tamaño de su ejército de moderadores de contenido de 10.000 a 20.000 personas, y añadirá otros 3.000 empleados a su departamento de Operaciones Comunitarias, que “revisarán el contenido que nuestros usuarios y herramientas automatizadas señalizan como inapropiado, peligroso, abusivo, o que de otra forma viola nuestras políticas”.

Estos cambios ayudarán “a identificar nuevos tipos de abuso en nuestra plataforma, y a responder rápidamente a informes de nuestra comunidad y de los cuerpos de seguridad”.

Además, Facebook está añadiendo 1.000 personas a sus “equipos dedicados a revisar anuncios en todo el planeta”. Su trabajo será utilizado para “entrenar nuestros sistemas automáticos de revisión para que sean más eficientes y efectivos en encontrar anuncios impropios y en hacer cumplir nuestras políticas”.

Los reseñistas humanos de Facebook trabajan en conjunto con algoritmos de inteligencia artificial cada vez más poderosos, que aprenden a reflejar el comportamiento de toma de decisiones de los censores humanos, permitiendo un vasto crecimiento en la escala de la censura.

Como parte de su promoción de una mayor “transparencia” en las elecciones, Facebook está solicitando a todos los anunciantes políticos que registren y comprueben su nombre y localización. La carta de Stretch declara que para los anunciantes que “no se revelen activamente, estamos construyendo herramientas de aprendizaje de máquina que nos ayudarán a encontrarlos”. Tales algoritmos deberían ser capaces de determinar si contenido específico compartido en su plataforma es político.

Stretch añade que las inversiones en “temas de seguridad serán tan significativas que hemos informado a los inversores de que esperamos que la cantidad que gastaremos impactará en nuestra rentabilidad”.

Respondiendo a una pregunta de la senadora demócrata Kamala Harris, el principal vicepresidente y Abogado General de Google Kent Walker señaló que la compañía sigue actualizando el algoritmo usado para determinar qué resultados son hechos aflorar en las búsquedas de Google. “En los últimos meses, hemos vuelto a modificar nuestro algoritmo para asegurar que resultados irrelevantes o no contrastados sean reemplazados por resultados más relevantes”, declaró Walker.

Walker también señaló que Google regularmente monitoriza “los resultados en nuestros productos después de acontecimientos de seguridad pública”. Estos “acontecimientos de seguridad pública” sin duda también incluyen estudiar respuestas a escala de toda la población a manifestaciones, operaciones militares, tiroteos policiales, huelgas de trabajadores y redadas anti-inmigrantes en los Estados Unidos y en el extranjero.

Walker también observa que las reseñas de contenido que usa Google para suprimir y promocionar diferentes sitios web en su buscador las llevan a cabo cada vez más programas de inteligencia artificial. “Google sirve a miles de millones de usuarios al día y nuestras soluciones tienen que funcionar a escala”, apostilló. “Nos basamos no solo en los miles de reseñistas humanos que hemos contratado y formado, sino que también hemos dedicado algunos de nuestros mejores ingenieros a desarrollar herramientas de aprendizaje de máquina y algoritmos para proteger nuestras plataformas y promocionar la adhesión a nuestras políticas”.

El World Socialist Web Site ha documentado que los cambios en los algoritmos de resultado de búsquedas de Google —anunciados por primera vez el pasado abril bajo la bandera de combatir las “noticias falsas” y de promover “contenido acreditado”— tienen por objeto bloquear el tráfico de las búsquedas a publicaciones socialistas, de izquierdas y antibélicas, particularmente al WSWS.

Las preguntas dirigidas a las compañías de las redes sociales por los legisladores demócratas y republicanos evidencian el carácter autoritario de la actual campaña sobre la supuesta “injerencia” rusa en la política estadounidense.

El senador republicano Tom Cotton exigió que Facebook y Twitter explicaran por qué seguían permitiendo que mantuvieran sus cuentas en Twitter y Facebook Wikileaks, un medio periodístico que ha publicado cables que revelaban el espionaje y los crímenes de guerra del gobierno estadounidense, su jefe Julian Assange, y el denunciante Edward Snowden, que reveló el espionaje masivo de la NSA sobre la población estadounidense y mundial.

La senadora demócrata Kamala Harris declaró que “mucho más amplio que la propaganda rusa” era el problema del contenido “falso” e “hiper-partidista”, es decir, puntos de vista online opuestos a los de los medios estadounidenses y el establishment político. La demócrata Diane Feinstein exigió saber si Facebook había mantenido una base de datos de 126 millones de estadounidenses que supuestamente veían o compartían publicaciones “generadas” en Rusia.

Desde la sesión del comité del senado, las compañías de medios sociales han ido todavía más lejos que lo que delinean los documentos remitidos al Congreso. En diciembre, Facebook anunció que iba a crear un portal para mostrar a los usuarios qué material supuestamente vinculado con páginas rusas habían leído previamente. En una declaración parecida amenazante que dejaba claro que estaba siguiendo la actividad política de los usuarios, Twitter envió un mensaje notificando a los usuarios que afirmaba que habían compartido o seguido “propaganda rusa”.

El 12 de enero, Facebook anunció que iba a quitar prioridad a noticias y contenido político en los agregadores de noticias de los usuarios y promocionar supuestos “momentos personales”. Una semana después, anunciaba que las noticias que efectivamente mostrara a los usuarios estarían sesgadas hacia fuentes “fidedignas” en detrimento de medios de noticias independientes —llevando a un pico en el precio de las acciones del New York Times. El director ejecutivo de Facebook Mark Zuckerberg anunció el lunes que el agregador de noticias ahora promocionará fuentes de noticias en los propios pueblos y ciudades de los usuarios, en contraste con “temas nacionales divisorios”. Estas medidas tienen el objetivo explícito de promocionar medios de noticias del establishment e impedir que los usuarios puedan dar con perspectivas alternativas sobre los principales acontecimientos del mundo y temas políticos.

La construcción de un régimen de censura y vigilancia política, mantenido cada vez más por tecnología de inteligencia artificial, pone de relieve la urgencia de la advertencia lanzada por la Junta Editorial Internacional del World Socialist Web Site —en su carta abierta a sitios web socialistas, de izquierdas y progresistas, “Para una coalición internacional para luchar contra la censura en internet”— que “se está erigiendo el andamiaje tecnológico de un Estado policial del siglo XXI capitalista”. Instamos a todos nuestros lectores a leer y compartir la carta abierta, y a contactarnos para implicarse en la lucha contra la censura en internet.

(Artículo aparecido originalmente en inglés el 31 de enero de 2018)