ICE conduce 77 redadas en el lugar del trabajo en el norte de California

por Evan Blake
7 febrero 2018

Desde el lunes hasta el miércoles pasado, agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, siglas inglés) de los EUA iniciaron una campaña de ataques dirigida a migrantes en ciudades por el Norte de California. Llevando a cabo auditorías laborales en 77 negocios, principalmente en San Francisco, San José y Sacramento, las tres ciudades más grandes de la región.

Las redadas involucraron a los agentes de ICE emitiendo avisos de inspección a las compañías, exigiendo que dentro de tres días proporcionen registros I-9, lo cual demuestra que sus empleados tienen autorización legal para trabajar en EUA. Si se descubriera que las empresas tienen empleados indocumentados, los empleadores podrían enfrentar cargos criminales y multas, y cualquier trabajador indocumentado podría ser arrestado y enfrentar la deportación.

Aunque no ha habido informes de empleadores o empleados acusados o arrestados como resultado de las redadas de ICE, el propósito de las redadas es incitar un clima de temor general entre los inmigrantes y desalentar a los dueños de negocios de contratar inmigrantes en el futuro. Las detenciones podrían comenzar en cualquier momento, ya que ICE notoriamente no advierte antes de sus redadas de deportación.

Se cree que las búsquedas son las redadas localizadas más grandes desde la elección de Donald Trump. En el año fiscal 2017, ICE realizó 1.360 auditorías I-9 en los EUA, o aproximadamente 26 por semana; aisladas, las redadas de la semana pasada en el norte de California triplicaron esa cifra.

El abogado Angelo Paparelli, con sede en Los Ángeles, comento sobre la gran escala de las redadas en el San Francisco Chronicle, "Sirviendo 77 avisos de inspección a diferentes empleadores en los últimos tres días dentro de una sola área, en este caso, San Francisco, parece sin precedentes."

Las redadas en el lugar de trabajo siguen las revelaciones del mes pasado de que ICE está planeando arrestar, al menos 1.500 inmigrantes en la región del norte de California, en lo que probablemente sería la mayor redada de inmigración en la historia de Estados Unidos.

Una fuente anónima informada de la situación le dijo al Chronicle que ICE planea involucrar agentes desde todo el país para una redada coordinada que se dirigirá tanto a los barrios como a los lugares de trabajo. El artículo de Chronicle, publicado el 17 de enero, no dio una fecha específica para las redadas, informando solo que pasara "dentro de semanas".

El ataque en el norte de California es una declaración política que ICE y el gobierno federal no toleran ninguna oposición a sus políticas fascistas y antiinmigrantes. En una serie de declaraciones públicas de los últimos meses, el director de ICE Thomas Homan ha expresado el desprecio de la agencia por las llamadas "ciudades santuarios" y el estado de California en general.

Frente a la presión popular de la vasta población inmigrante que vive en California, en septiembre pasado la legislatura estatal votó para aprobar la propuesta de Ley Senatorial 54 (SB 54), la llamada “Ley de Valores de California”, que fue promulgado en octubre por el gobernador demócrata Jerry Brown. La ley designa a California como el primer "estado santuario" en los EEUU, imponiendo restricciones limitadas a la capacidad de las agencias policiales estatales y locales de coordinarse con el ICE para llevar a cabo detenciones y deportaciones.

Exactamente una semana después de la aprobación de la SB 54, ICE llevó a cabo —del 24 al 27 de septiembre— su ola de arrestos más profunda bajo Trump, deteniendo a 498 inmigrantes en todo el país, principalmente en ciudades santuario, incluyendo 167 solo en el condado de Los Ángeles. El principal patrocinador de la SB 54 fue Kevin de León del Senado, un demócrata que representa a Los Ángeles.

Al firmar la medida, Brown reveló su doble naturaleza, que está destinada a permitir a los demócratas en el estado a salvar la cara, mientras que no ofrezca una resistencia genuina a las acciones de ICE. El insistido que la ley “no impediría ni prohibiría que el Servicio de Inmigración y Aduanas o el Departamento de Seguridad Nacional hicieran su propio trabajo de ninguna manera".

Sin embargo, después de que SB 54 entró en vigor el 1 de enero, Homan fulminó contra el estado en una entrevista con Fox News al día siguiente, declarando, "California se debería agarrar fuerte. Están a punto de ver a muchos más agentes especiales, mucho más oficiales de deportación en el estado de California. Si los políticos de California no quieren proteger sus comunidades, entonces ICE lo hará".

Homan también descaradamente pidió el arresto de los funcionarios estatales y locales que apoyan las políticas de "ciudad santuario", declarando: "Tenemos que empezar a acusar algunos de estos políticos con crímenes".

El carácter bipartidista del asalto a los inmigrantes encuentra su expresión en la figura de Homan, quien se hizo un nombre por primera vez durante la Administración Democrática de Barack Obama, que supervisó el mayor número de deportaciones de cualquier administración en la historia de Estados Unidos.

En 2015, el entonces presidente Obama otorgó a Homan el Premio de rango presidencial, el premio al servicio civil más alto del gobierno. En ese momento, Homan era el director ejecutivo asociado de ICE encargado con Operaciones de Ejecución é Eliminación, responsable de supervisar la infraestructura de deportación de ICE. En ese entonces, un artículo del Washington Post señalaba, "Thomas Homan deporta a las personas. Y es realmente bueno en eso".

Bajo Trump, los elementos más fascistas dentro del aparato estatal, incluyendo figuras como Homan, se han envalentonado para implementar su agenda reaccionaria. La aquiescencia de los demócratas a este impulso hacia dictadura ha expuesto el carácter completamente reaccionario de este partido, que apoya a Wall Street, el militarismo y el asalto a los inmigrantes.

Para llevar a cabo una lucha en defensa de los derechos de los inmigrantes, la clase obrera estadounidense debe romper irrevocablemente con el Partido Demócrata y luchar por la unión de la clase trabajadora a nivel internacional bajo un programa socialista. Las redadas masivas que están por llegar en todo el norte de California subrayan la urgencia de que dicho programa sea adoptado por las capas más lejanas de la clase trabajadora.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 5 de febrero de 2018)