IYSSE reúne a trabajadores de Flint, Puerto Rico, y Kentucky para discutir crisis del agua

por nuestro reportero
27 febrero 2018

El jueves por la tarde, los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social (JEIIS, o IYSSE en inglés), el movimiento juvenil del Partido Socialista por la Igualdad (PSI), sostuvo un encuentro en persona y en línea, atrayendo participantes de Flint, Puerto Rico y Kentucky para discutir la crisis del agua y una perspectiva socialista sobre la cual la clase obrera pudiera luchar para defender sus derechos sociales.

La reunión, que tuvo muchos participantes, se llevó a cabo en la Universidad de Michigan-Flint, con la participación en línea de trabajadores y jóvenes de Puerto Rico, y el condado de Martin, en Kentucky.

Los residentes de las tres áreas, como de aquellos de muchas otras ciudades en Norte América y alrededor del mundo, enfrentan una crisis de agua de proporciones desastrosas. En Flint, Michigan, la salud de un número desconocido de residentes, incluyendo niños, ha sido irreparablemente dañada por envenenamiento por plomo debido a una conspiración tramada por las corporaciones, bancos, oficiales locales y estatales, demócratas y republicanos, para cambiar el suministro del agua al contaminado río Flint en abril del 2014.

En el condado de Martin, Kentucky, los residentes luchan por sobrevivir con un suministro de agua que es esporádico y poco confiable, y que entrega un líquido colorado y apestoso —resultado de décadas de negligencia de la infraestructura de parte del gobierno y la contaminación causada por las corporaciones mineras—.

En Puerto Rico, cientos de miles se encuentran aún sin agua corriente casi seis meses después que el huracán Irma azotara la isla.

La reunión del PSI previó un foro único donde los trabajadores y la juventud pudieran reunirse para discutir las causas fundamentales de los desastres que enfrentan y las cuestiones políticas más amplias causadas por estas condiciones, así como una perspectiva socialista para una lucha unificada.

Presentes en el salón de reuniones en Flint se encontraban trabajadores, residentes y jóvenes estudiantes. Una cantidad de trabajadores de Flint que han estado en el frente de la lucha contra el envenenamiento del suministro del agua atendieron y contribuyeron a la discusión.

Cuando el miembro del PSI y el JEIIS Genevieve Leigh notó al inicio de su reporte de apertura que la reunión escucharía contribuciones de trabajadores y jóvenes en Puerto Rico y Kentucky, la audiencia de Flint respondió con un aplauso espontáneo. Esto reflejó el sentido de solidaridad de clase y determinación que animaron el evento entero, reforzado por la confirmación de la similitud de los problemas enfrentados por la clase obrera en el país e internacionalmente.

El reporte de Leigh revisó la situación en las tres regiones. Notó el carácter internacional de la crisis del agua, refiriéndose al hecho que la población en Cape Town, Sud Africa se enfrentará a un corte de agua corriente en cuestión de meses.

“Lo que esto demuestra”, dijo, “es que la división fundamental en la sociedad no es raza, género o etnia, sino clase”.

Resaltando la indiferencia y hostilidad de ambos partidos empresariales en los Estados Unidos hacia la población de clase trabajadora, Leigh enseñó videos cortos de Obama diciéndole a los residentes de Flint que “beban el agua”, y Trump lanzando desdeñosamente rollos de papel a los residentes puertorriqueños.

Un tema común emergió de las contribuciones de los oradores en las diferentes localidades: en cada caso, los trabajadores enfrentaban indiferencia de los medios y esfuerzos corporativo-gubernamentales para silenciarlos.

BarbiAnn Maynard habló desde el condado Matin, una vez denominado “el millonario campo de carbón” en los Apalaches. Ella leyó un anuncio que ha sido incluido en su recibo del agua por más de 10 años: “Si usted tiene un sistema inmunológico severamente debilitado, tiene un niño, se encuentra embarazada, es anciano, podría estar en mayor riesgo y debería consultar con su médico antes de beber esta agua”.

BarbiAnn Maynard protesta contra la industria del carbón en el 2000.

Dijo, “Nuestra compañía del agua, cuando se reportan quejas nos dice que estamos locos o que no sabemos de lo que hablamos.” Explicó que había creciente incidencia de cáncer y demencia en la región, el cual había cobrado la vida de su propia madre.

“Lo que están poniendo en el agua que nos dan nos está matando”, dijo.

Gary Michael Hunt, un ex minero de carbón que ha sido captado en video siendo ahorcado por un sheriff local mientras protestaba por la crisis del agua del pueblo, también habló en la reunión. Refiriéndose al magnate multimillonario del carbón James Booth, Hunt mencionó que “un hombre posee todo aquí”. Continuó, “Y lo que no le pertenece es lo que no quiere… parece que mientras más trabaja un obrero, menos recibe”.

Desde Puerto Rico, el miembro del IYSEE y corresponsal del WSWS Anthony Castro proporcionó detalles de las condiciones terribles en la isla, y la indiferencia de la administración de Trump. Notó que miles de personas han sido forzados a recurrir a tablas de lavar para lavar su ropa en ríos y arroyos, impulsando a los vendedores a elevar el precio de esos artículos.

En Flint, residentes discutieron sus propias experiencias. Un estudiante les pidió a los oradores una explicación del plan del PSI para “entrar en el gobierno” y crear “cambios reales.”

El editor de la de noticias laborales del World Socialist Web Site, Jerry White respondió explicando que la crisis del agua podía ser entendida solo en el contexto de una situación donde los “trabajadores a través de los Estados Unidos, en Sudáfrica e internacionalmente están enfrentando en el siglo XXI los mayores niveles de desigualdad social en la historia del mundo”. Resaltó que cinco multimillonarios poseen el mismo nivel de riqueza que la mitad de la raza humana. La crisis del agua no era un caso de “mal clima”, sino el resultado de una “política deliberada de contrarrevolución social perseguida durante más de cuatro décadas”.

Jerry White

Revisando las grandes batallas sociales de los mineros de Kentucky los obreros automotrices de Flint en las décadas de 1920 y 1930, White explicó que la clase obrera “nunca ha capturado una sola cosa a través de apelaciones a los poderes actuales”, quienes “tienen un establecido interés en saquear a la sociedad, en empobrecer a la clase obrera y, de hecho, en rebajar la esperanza de vida de los obreros”.

La lección de la lucha precedente, explicó, es la necesidad de un liderazgo revolucionario y una perspectiva socialista, uniendo la clase obrera de todos las etnias y países en una lucha común. “Estamos buscando establecer una democracia genuina, en la cual nosotros, la clase obrera, se organice a sí misma políticamente independientemente de ambos partidos empresariales, y tomemos el poder por nuestras propias manos”. Esto, continuó, es necesario para redistribuir la riqueza de la sociedad y reorganizar la economía en una base socialista y racionalmente planeada.

Trabajadores en la audiencia hablaron poderosamente de la necesidad de basar la lucha contra suministros de agua inadecuados o tóxicos en una lucha por igualdad social, dirigida hacia el capitalismo.

Gladyes, una trabajadora retirada de General Motors y residente de Flint de 64 años, dijo, “He visto a mis abuelos, quienes trabajaron para GM, he visto al capitalismo quitarles su vida, sudor, dinero. He visto quitarles su generación a mi mamá y papá. El capitalismo no hace nada más que alimentar a los ricos. Le roba al hombre obrero su sustento vital. Se mueve de generación en generación prometiendo mentiras. Nunca he visto, en tres generaciones, una generación salir a lo bueno con el capitalismo….

Gladyes

“Explotaron las aguas del mundo, y ahora aquí estamos, el mundo entero, sin agua”. Se dirigió entonces directamente a la generación más jóven en la audiencia. “Yo realmente creo que esta nueva generación que llega a través de estas universidades, que tienen buenas cabezas sobre sus hombros, que ven los errores causados por el hombre trabajador, quien ha creído en el capitalismo, ¡quien no tiene nada que mostrar!”

Otro residente de Flint, Florlisa, dijo a la audiencia: “Lo que hemos visto es que esto no se trata solo de Flint… justo anoche vi un video de Ohio, donde parece leche con chocolate saliendo del grifo.

“Esto se trata de los que tienen y los que no tienen. Los ricos se comen a los pobres. Están enterrando a los pobres. Es hora de comerse a los ricos”.

Barry Grey, el editor nacional para los EUA del World Socialist Web Site, habló desde el podio sobre la conexión entre estos problemas, y el vigésimo aniversario de la primera publicación, en 1998, del WSWS.

“Este sitio web es un instrumento, para organizar, para educar, para movilizar, y para construir un movimiento mundial de la clase obrera para realmente poner fin al capitalismo”, dijo Gray. “Tenemos una tradición, la tradición Marxista. Nos basamos en el legado histórico de los grandes líderes de la clase obrera. Los líderes de la revolución rusa, Trotsky, quien guio la lucha contra Stalin y la perversión de aquella revolución… Este año estamos celebrando 20 años del WSWS. Vamos a usarlo para la construcción de un movimiento socialista masivo en este país, y por todo el mundo. Únete a nosotros”.

La reunión concluyó con una apelación para todos aquellos presentes para unirse y construir el JEIIS y el Partido Socialista por la Igualdad como el liderazgo revolucionario de la clase obrera. La perspectiva impulsada por los oradores se recibió con una poderosa respuesta entre los presentes. Estudiantes asistentes firmaron para formar un nuevo club del JEIIS en la universidad de Michigan, Flint. Miembros de la audiencia en Flint se quedaron después de la reunión para mayores discusiones, y hablaron con reporteros del WSWS.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 23 de febrero del 2018)