El Partido Socialista por la Igualdad alemán exige la liberación inmediata de Carles Puigdemont

por el Sozialistische Gleichheitspartei
27 marzo 2018

El Sozialistische Gleichheitspartei (Partido Socialista por la Igualdad, SGP) condena el arresto de Carlos Puigdemont por parte de las autoridades alemanas y exige su inmediata liberación. El expresidente regional de Cataluña fue arrestado el domingo por la mañana por agentes de la policía federal alemana en una autopista en el Estado de Schleswig-Holstein y detenido en unas instalaciones en la ciudad de Neumünster.

El arresto de Puigdemont por parte de las autoridades alemanas es un acto judicial arbitrario característico de un régimen autoritario. El gobierno y la judicatura alemanes están actuando como ejecutores del régimen de Madrid, que lanzó una brutal represión contra el movimiento independentista catalán.

Puigdemont no ha cometido ningún delito, pero se lo persigue por razones puramente políticas. El Tribunal Supremo español lo acusó el viernes, junto con otros 12 políticos catalanes de alto rango, de rebelión. La acusación se debe a que llevaron a cabo un referéndum sobre la independencia de Cataluña, una promesa que hicieron durante la campaña para las elecciones anteriores. Hoy en día, 25 políticos catalanes se enfrentan cada uno a hasta 30 años de prisión.

El arresto de Puigdemont recuerda un episodio sombrío del pasado. Esta no es la primera vez que las autoridades alemanas arrestan a un president catalán. En agosto de 1940, en Francia, la Gestapo arrestó a Lluis Companys, que había luchado contra el aliado de Hitler, Franco, durante la guerra civil. Lo extraditaron a Madrid, donde fue torturado, sentenciado a muerte y ejecutado.

El hecho de que Puigdemont sea un preso político que también enfrenta serias consecuencias está fuera de toda duda. Un comentario en el Süddeutsche Zeitung titulado “Alemania tiene su primer preso político”, reconoció que Madrid está tratando de “diezmar un movimiento de masas democrático con cárceles y multas”. Es “obvio que la posición dura de la judicatura española está destinada a destruir lo social y la existencia económica de los activistas catalanes”.

Solo diez días después de su toma de posesión, el gobierno alemán está dando todo su apoyo a esta política antidemocrática con el arresto de Puigdemont. Es inconcebible que el arresto del político catalán se haya producido sin autorización al más alto nivel político. En octubre pasado, cuando el gobierno español de Mariano Rajoy reprimió con violencia brutal el referéndum sobre la independencia de Cataluña, el gobierno alemán respaldó totalmente las acciones de Madrid.

Según informó la revista Focus, el servicio de inteligencia español mantuvo a Puigdemont bajo vigilancia en todo momento. Informaron a la Oficina Criminal Federal de Alemania, que está bajo el control directo del Ministerio del Interior. Puigdemont, que había asistido a una conferencia en Finlandia y viajaba en coche a través de Suecia y Dinamarca en su camino de regreso a Bélgica, fue arrestado por la policía federal poco después de cruzar la frontera alemana.

La gran coalición de Alemania respalda al gobierno español porque está totalmente de acuerdo con su objetivo de suprimir toda oposición social y política. El fortalecimiento de la policía, la expansión de los servicios de inteligencia y la transformación de Europa en una fortaleza fuertemente armada forman una parte sustancial del acuerdo de coalición alcanzado entre los socialdemócratas de Alemania y los partidos conservadores.

Este fortalecimiento del aparato estatal represivo se dirige no solo contra movimientos como los separatistas catalanes, que a pesar de sus conflictos con Madrid, promueven un programa completamente burgués. Su objetivo principal es la clase trabajadora. El arresto de Puigdemont tiene lugar en el contexto de conflictos sociales crecientes y luchas de clases en Europa y Estados Unidos.

Hace dos semanas, 45.000 personas en Barcelona se manifestaron por la independencia catalana, y el domingo por la noche, 55.000 tomaron las calles para protestar por el arresto de Puigdemont. En Francia, los trabajadores ferroviarios y los funcionarios públicos están en huelga contra las reformas del mercado de trabajo del presidente Emmanuel Macron. En Alemania, después de las huelgas en el sector industrial, decenas de miles de trabajadores del sector público participan ahora en huelgas de advertencia. En los Estados Unidos tuvieron lugar durante el fin de semana las demostraciones estudiantiles más grandes desde la guerra de Vietnam. Bajo condiciones de una guerra comercial en desarrollo con los Estados Unidos, el creciente peligro de guerra y el fortalecimiento militar relacionado con esto, estos conflictos se intensificarán.

Esta es la razón por la que el gobierno alemán respalda plenamente al gobierno del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, cuyos orígenes se encuentran en la dictadura franquista que gobernó España entre 1936 y 1975. Como en el pasado, los gobiernos de extrema derecha de toda Europa están trabajando para erigir Estados policiales basados en el terror para reprimir brutalmente todas las formas de oposición.

Rajoy, cuyo gobierno minoritario se enfrentó a la presión de todos los bandos, envió a miles de policías de la odiada Guardia Civil a Cataluña para lanzar una ofensiva contra los votantes en el referéndum del pasado octubre. Después de que los secesionistas ganaran las nuevas elecciones impuestas por Madrid, Rajoy ordenó la detención de un candidato potencial tras otro para evitar la elección de un nuevo presidente regional.

Esta represión goza del pleno apoyo de Berlín, porque la clase dominante quiere suprimir toda oposición social y política a sus políticas reaccionarias. El arresto de Puigdemont está directamente relacionado con la aplicación de medidas estatales policiales en Alemania y en toda Europa.

El SGP reitera su exigencia de la liberación inmediata de Carles Puigdemont y hace un llamamiento a los trabajadores, los jóvenes y los intelectuales serios para que valientemente se resistan al establecimiento de un régimen autoritario.

(Artículo publicado originalmente el 26 de marzo de 2018)