Horda neonazi realiza ataques en ciudad alemana de Chemnitz

por Johannes Stern
29 agosto 2018

El lunes por la noche, unos mil neonazis se reunieron en la ciudad de Chemnitz en el este de Alemania y corearon consignas derechistas. El día anterior, cientos de extremistas de derecha marcharon por el centro de la ciudad y persiguieron a quienes identificaran como inmigrantes o refugiados. Las imágenes publicadas en las redes sociales muestran a manifestantes derechistas amenazando y atacando a personas y cantando consignas como "Esta es nuestra ciudad", "Fuera de nuestra ciudad" y "Libre, social y nacional".

Las manifestaciones xenofóbicas fueron convocadas por la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD, todas las siglas en alemán) y barras bravas derechistas conocidas como "Kaotica Chemnitz".

Los extremistas de derecha organizaron las manifestaciones en respuesta a la muerte de un hombre de 35 años el sábado por la noche. Las circunstancias de la muerte del hombre no están claras. Según la policía, "varias personas de diferentes nacionalidades" participaron en una disputa después del festival de la ciudad. Varios participantes huyeron de la escena del crimen y un iraquí de 22 años y un sirio de 23 años fueron detenidos. Los dos hombres son acusados por la policía de apuñalar repetidamente al hombre de 35 años.

El lunes, los medios de comunicación informaron que el difunto era un alemán nacido en Cuba que le había dado "me gusta" a varias publicaciones de medios sociales antinazis y había hecho declaraciones críticas sobre el AfD.

Tanto el Gobierno federal como el Gobierno estatal de Sajonia se vieron obligados a distanciarse de las acciones de la horda derechista. "Lo que se vio en Chemnitz ayer y se grabó en videos no tiene cabida en nuestro Estado constitucional", dijo el portavoz del Gobierno Steffen Seibert el lunes en Berlín. "No aceptamos esas turbas, persiguiendo a personas que se ven diferente o parecen extranjeros ni el intento de propagar el odio en las calles. No tenemos lugar para esto en nuestras ciudades, y puedo decir que el Gobierno federal lo condena en los términos más enérgicos".

El primer ministro de Sajonia, Michael Kretschmer (Unión Demócrata Cristiana, CDU), dijo que era "desagradable cómo los extremistas de derecha atizan las cosas en Internet y llaman a la violencia. No permitiremos que la imagen de nuestro país se vea perjudicada por el caos". El comisionado federal para Asuntos del este de Alemania y ministro de Asuntos Económicos de Sajonia, Martin Dulig (Partido Socialdemócrata, SPD), agregó, "la justicia de vigilantes, la especulación y los rumores están fuera de lugar después del ataque con cuchillo mortal".

Estas declaraciones no pueden ocultar el hecho de que los partidos de la élite política tienen responsabilidad política directa de las escenas pogromistas en Chemnitz. Los extremistas de derecha se han sentido alentados por las políticas antirrefugiados de los partidos gobernantes. La gran coalición oficialista compuesta por los demócratacristianos y socialdemócratas a nivel federal y los diversos Gobiernos estatales han adoptado efectivamente las políticas xenofóbicas antirrefugiados de la AfD. Se está creando un sistema de campamentos para refugiados en todo el país, se están llevando a cabo deportaciones masivas y los medios de comunicación y todos los partidos de la élite están incitando demagógicamente a odiar a los refugiados.

Los recientes acontecimientos en Dresden han puesto de manifiesto los estrechos vínculos entre los grupos extremistas de derecha, el aparato represivo del Estado y los partidos oficiales. El 16 de agosto, un equipo de filmación del canal ZDF que intentaba filmar una manifestación de la agrupación ultraderechista, Pegida, fue detenido por la policía durante tres cuartos de hora después de la provocación de un manifestante. A los filmadores les revisaron sus identificaciones y se les impidió llevar a cabo su trabajo durante casi una hora.

Posteriormente se supo que el manifestante de Pegida que provocó el incidente es un empleado de la Oficina de la Policía Criminal del estado de Sajonia (LKA), la cual tiene estrechos vínculos con los extremistas radicales de derecha. Kretschmer, junto al jefe de policía de Dresden, Horst Kretzschmar, y el presidente del sindicato de la policía alemana, Rainer Wendt, respaldaron a la policía de Sajonia y defendieron el ataque a la libertad de prensa.

El informe anual del servicio secreto nacional (BfV, por sus siglas en alemán), publicado el mes pasado, calificó a varias organizaciones políticas de izquierda, incluido el Partido Socialista por la Igualdad, como grupos "extremistas" y se redactó en coordinación estrecha con la ultraderechista AfD.

En las últimas semanas se reportó que el jefe del BfV, Hans-Georg Maassen, se ha reunido varias veces con los principales representantes de la AfD, incluidos el líder del partido Alexander Gauland, su predecesora Frauke Petry y el diputado de la AfD, Stephan Brandner. Este último debe su cargo como presidente de la comisión de asuntos jurídicos del Bundestag (Parlamento alemán) al vicepresidente del Parlamento, el socialdemócrata Thomas Oppermann, quien lo nominó para el puesto en una votación secreta.

La decisión del SPD de continuar con la gran coalición involucró la decisión consciente de convertir al AfD en el partido oficial de la oposición en el Bundestag.

En Sajonia, la escena extremista de derecha tiene estrechos vínculos con el aparato estatal. En 2015, la Agencia Estatal para la Educación Cívica participó en la creación del movimiento derechista Pegida. Numerosos líderes neonazis figuran en las nóminas de los servicios secretos, los cuales protegen a los extremistas de derecha. El último informe del servicio secreto nacional de Sajonia manifiesta explícitamente: "Alternativa para Alemania (AfD) y Pegida Dresden no están bajo observación por parte de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución ni de la Oficina Estatal para la Protección de la Constitución de Sajonia".

Significativamente, la turba neonazi pudo cruzar Chemnitz casi sin restricción por la policía el domingo y el lunes. "Varios testigos informan que los participantes en la manifestación derechista pudieron moverse sin intervención policial", informó el Leipziger Volkszeitung. En las redes sociales, varios participantes en una contraprotesta de izquierda informaron que habían sido atacados en el camino a casa.

No se puede descartar que la aparición de los manifestantes neonazis fuese estrechamente coordinada con las autoridades de seguridad o que incluso haya sido provocada por ellas. La AfD, la cual tiene vínculos estrechos con la policía y los servicios de inteligencia, instigó a la horda derechista. El parlamentario del AfD, Markus Frohnmaier, llamó por Twitter a aplicar una justicia vigilante: "Si el Estado ya no puede proteger a los ciudadanos, la gente sale a la calle y se protege".

El vicepresidente de ls AfD de Sajonia, Siegbert Droese, defendió las acciones de los extremistas de derecha en una conferencia de prensa el lunes, declarando: "Cómo pudo haber sucedido esto ... Puedo entenderlo". Droese y Frohnmaier (un exmiembro de la CDU) pertenecen al ala nacionalista de extrema derecha ('völkisch') de la AfD. Según los informes de los medios, Droese posee un automóvil azul de la AfD con la matrícula L-AH1818, refiriéndose a las iniciales de Adolf Hitler.

Los disturbios neonazis en Chemnitz son una advertencia seria. En definitiva, son el resultado del regreso de Alemania a una política exterior militarista, que está siendo seguida por el Gobierno federal con la adopción de un nuevo documento de estrategia para la Bundeswehr (fuerzas armadas alemanas) y los llamamientos del ministro de Asuntos Exteriores del SPD, HeikoMaas, para que Alemania persiga una política de "gran poder" independiente de los Estados Unidos. Como en la década de 1930, las políticas reaccionarias de la burguesía —el militarismo, la expansión del Estado policial y la austeridad social— exigen la promoción del nacionalismo y el racismo.

(Artículo publicado originalmente el 28 de agosto de 2018)