López Obrador propone presupuesto de austeridad, crea zona libre en la frontera

por Alex González
7 enero 2019

El 24 de diciembre, la Cámara de Diputados aprobó el presupuesto del nuevo presidente “izquierdista” mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El paquete de financiamiento se caracteriza por un incremento masivo del gasto militar, fondos insignificantes para programas sociales, y la creación de una nueva zona libre en la frontera de EE.UU. y México para profundizar la explotación de los trabajadores mexicanos, estadounidenses y centroamericanos.

AMLO propuso el presupuesto bajo condiciones en las que su partido, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), tiene grandes mayorías en ambas cámaras del congreso. Millones de personas votaron por AMLO y Morena con la expectativa de que, al controlar cada palanca de poder, podrían llevar a cabo lo que AMLO ha nombrado una “cuarta transformación” de la sociedad mexicana.

El plan financiero del nuevo Gobierno despoja sus pretensiones populistas y expone precisamente lo que significa un “cambio” bajo el gobierno capitalista de AMLO. Las credenciales izquierdistas del nuevo Gobierno consisten de miserables programas que dejarán a las condiciones sociales intactas, culpando a los empleados gubernamentales y la corrupción —no al sistema capitalista— por el hecho de que el 10 por ciento más rico de los mexicanos controla 70 por ciento de la riqueza del país.

Los mercados y comentaristas internacionales han celebrado el presupuesto por su “responsabilidad fiscal”, con el valor del peso aumentando por 0,7 por ciento después de que fue anunciado. “La nueva Administración es entusiasta por demostrar un manejo fiscal conservativo desde el principio”, escribió el banco BNP Parabias.

El capital financiero ha bienvenido al presupuesto precisamente porque protege los intereses de la élite gobernante. Mientras tanto, sumas masivas fueron otorgadas para medidas represivas que serán utilizadas contra cualquier movimiento independiente de la clase obrera que se desilusione con Morena y gire hacia una lucha por una verdadera igualdad social.

AMLO y Morena le otorgaron al ejército mexicano su paquete financiero más grande en la historia, con un aumento de 11 por ciento del presupuesto del 2018 del Gobierno de Peña Nieto. Aunque hizo campaña bajo promesas de retirar a las Fuerzas Armadas de las operaciones de seguridad internas, AMLO la ha repudiado al anunciar la creación de una nueva Guardia Nacional que será compuesta por entre 120.000 y 150.000 integrantes para 2021. La Guarda Nacional equivale a una nueva rama del ejército y será controlada por los mandos militares.

Este enorme aumento militar debe ser visto bajo el contexto de una creciente crisis en la frontera de EE.UU. y México. El 20 de diciembre, la Administración de Trump anunció que deportaría de inmediato a los nuevos solicitantes de asilo en la espera de la resolución de su solicitud de asilo, la cual el Gobierno de AMLO accedió a cumplir. Esto sienta las bases para una explosión de enojo por decenas de miles de inmigrantes que no escaparon la pobreza extrema y la violencia de las maras para ser condenados a una vida de barrios pobres en la frontera. Cuando los trabajadores y campesinos se vuelvan cada vez más desesperados, el ejército mexicano y la Guardia Nacional serán desplegados para llevar a cabo el trabajo sucio del imperialismo estadounidense.

Una política de represión está siendo combinada con un recorte a la asistencia social para los refugiados. A pesar de la las solicitudes de asilo aumentaron por más de 1.140 por ciento durante los últimos cuatro años, el nuevo presupuesto redujo el financiamiento para los refugiados por 20 por ciento.

Y sobre el “profundo y radical” cambio prometido por AMLO, esto suma a una cantidad de $48,5 millones de dólares (922.7 mil millones de pesos), o menos de $2,50 dólares por cada persona en México para todo el año.

Uno de los programas principales de AMLO, “Jóvenes Construyendo el Futuro”, le otorgará a 300.000 estudiantes de preparatoria $117 dólares (2.400 pesos) cada mes. A otros 2,3 millones de jóvenes se les dará $191 dólares al mes (3.600 pesos) para trabajar como becarios durante un año. El carácter cosmético del programa es aparente cuando se compara con las necesidades objetivas de la clase obrera, incluidos billones de dólares para una educación universal y de buena calidad. Solo 17 por ciento de los jóvenes entre 25 y 64 ha estudiado la universidad, y la escolaridad promedio de los mexicanos es la secundaria. Solo 21 por ciento de los que se inscriben a la universidad se gradúan, la mitad de los cuales dejan la escuela por falta de recursos financieros para continuar su educación.

Otro de los programas supuestamente progresivos de AMLO es duplicar las pensiones para los jubilados y los discapacitados a $74 dólares (1.500 pesos) al mes. Se deben tener 68 años de edad para recibir el monto, o 65 años de edad para los indígenas. La cantidad es menos que la mitad del salario mínimo mensual y prevendrá que millones de trabajadores se jubilen ya que no pueden pagar necesidades básicas como su renta o gastos médicos. Casi 34 por ciento de los adultos mayores a 60 y 14 por ciento de los adultos mayores a 75 fueron activos en la fuerza laboral en 2017.

Una miseria para los pobres está siendo combinada con una bonanza para las corporaciones. El lunes, AMLO anunció una nueva zona libre en la frontera de EE.UU. y México que recortará el impuesto sobre el valor añadido a la mitad, de 16 a 8 por ciento. El máximo impuesto sobre la renta también declinará de 30 a 20 por ciento. La nueva zona libre supuestamente será la más grande del mundo y cubrirá desde Baja California en el Pacífico a Tamaulipas en el Golfo de México.

AMLO ha intentado vender lo que equivale a un nuevo centro de explotación patrocinado por el estado al aumentar el salario mínimo en la zona a 9 dólares—o un poco más de un dólar la hora en un día laboral de 8 horas. A pesar de tener un salario mínimo nominalmente más alto que el resto de México, estos siguen siendo salarios de pobreza que serán recuperados por medio de condiciones laborales más explotadoras y menos beneficios para trabajadores mexicanos, centroamericanos y estadounidenses. Se estima que los recortes de impuestos dejarán un déficit presupuestario de $610 mil millones de dólares /120 mil millones de pesos), el cual será pagado por medio de recortes a los servicios sociales para estos mismos trabajadores y jóvenes.

El primer mes del Gobierno de AMLO ya ha confirmado la evaluación hecha por el World Socialist Web Site en vísperas de las últimas elecciones en México de que “un Gobierno encabezado por MORENA traicionará rápidamente las aspiraciones de las masas a poner fin a sus dificultades sociales y sufrimiento, aprovechados cínicamente por López Obrador”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 3 de enero de 2019)