El Partido Socialista por la Igualdad presenta una demanda contra el servicio secreto alemán

por el Sozialistische Gleichheitspartei
13 marzo 2019

El Partido Socialista por la Igualdad (Sozialistische Gleichheitspartei, SGP) ha presentado una demanda contra la Oficina Federal para la Protección de la Constitución –el servicio secreto nacional de Alemania– en el tribunal administrativo de Berlín.

El SGP hace un llamado a todos los individuos, organizaciones e instituciones que defienden los derechos democráticos para que apoyen la demanda y apoyen al SGP contra los ataques del servicio secreto.

Que la agencia de inteligencia doméstica calumnie al SGP es un intento transparente de intimidar a todos los que luchan contra el peligro que representan la extrema derecha y las camarillas de los extremistas de derecha en el aparato estatal en particular. El SGP no es ni “extremista de izquierda” ni “anticonstitucional”, como se afirma en el informe anual oficial del servicio secreto el año pasado, sino revolucionario y socialista. El partido es parte del movimiento trotskista global y un firme opositor al retorno del militarismo, el fascismo y la guerra.

El nombramiento y la observación del partido por parte del servicio secreto representa un ataque importante a los derechos democráticos, y es el primer paso para una posible ilegalización del partido. “La designación de una persona o grupo de personas en el informe del servicio secreto tiene, al mismo tiempo, una orden al público de que no apoye a este grupo de personas, de que no se una al grupo y de que no acepte sus ofertas –sean las que sean”, escribió Pier Stolle, el abogado del SGP, en la demanda, que se presentó el 24 de enero y se publicó posteriormente en el World Socialist Web Site. Con respecto a las próximas elecciones europeas, en particular, está claro que el nombramiento del SGP tiene como objetivo “disuadir a las personas con derecho al voto de apoyar al partido”.

La agencia de inteligencia no tiene absolutamente ninguna base legal para este ataque al SGP. Ni siquiera intenta probar que el SGP se involucra en actividades violentas o que sea anticonstitucional. En su informe, el servicio secreto incluso reconoce explícitamente que el SGP persigue sus objetivos por medios legales, escribiendo: “Busca obtener publicidad para sus ideas participando en elecciones y organizando una serie de conferencias”.

Su única justificación para nombrar al SGP es que aboga por un programa socialista, critica al sistema capitalista y se opone a todos los partidos del establishment, incluidos los sindicatos. El informe del servicio secreto dice: “El SGP dirige su agitación programática contra el estado existente y el orden social, invariablemente calumniado como ‘capitalismo’, contra la UE, el supuesto nacionalismo, el imperialismo y el militarismo, así como contra la socialdemocracia, los sindicatos, y el partido La Izquierda”.

Stolle sostiene en la demanda que esto no cumple con las condiciones previas para ser mencionado en el informe del servicio secreto. “Ni el ‘capitalismo’, ni la UE, el nacionalismo, el imperialismo, el militarismo, la socialdemocracia, los sindicatos ni el partido La Izquierda son entidades legales protegidas constitucionalmente en el espíritu del párrafo 4 1c) i.V.m. párrafo 2 BVerfSchG. La defensa de una sociedad democrática, igualitaria y socialista no contradice los valores fundamentales de la Ley Básica”.

“Tampoco hay ninguna indicación en la realización de reuniones, la documentación de informes y análisis, y la participación en las elecciones federales y europeas de comportamiento dirigidas hacia el objetivo o propósito de derrocar o transformar el orden estatal y social para establecer un orden que sea incompatible con los principios de libre democracia del orden constitucional”, continúa el texto de la querella.

En realidad, el servicio de inteligencia quiere estigmatizar y criminalizar cualquier crítica socialista del capitalismo. Esto queda claro si uno examina brevemente la introducción al capítulo en el informe titulado “Extremismo de izquierda”.

La “base ideológica” para los “extremistas de izquierda”, afirma, “es la oposición al ‘sistema capitalista en su conjunto’, porque para los extremistas de izquierda, el ‘capitalismo’ es más que una simple forma económica: sirve tanto como la base y como el garante de las ‘relaciones de gobierno burgués’ a través de la represión en el país y la agresión en el extranjero. Según esto, el ‘capitalismo’ es responsable de todos los males sociales y políticos, incluida la injusticia social, la ‘destrucción’ de la vivienda, las guerras, el extremismo de derecha y el racismo, así como las catástrofes medioambientales”.

Según el servicio secreto, tal crítica del capitalismo, que es compartida por millones de personas, es un ataque a “nuestro estado y orden social, y por lo tanto a la libertad y la democracia”. Cualquiera que se base en “Marx, Engels y Lenin” como “guías teóricos” o cualquiera que “crea que ‘la violencia revolucionaria’ de los ‘oprimidos contra los gobernantes’ es en principio legítima”, es un “extremista de izquierda” y “opositor de la constitución”, según el servicio secreto.

El servicio secreto se basa en una tradición de supresión de los partidos socialistas que tiene una historia larga e infame en Alemania. En 1878, Bismarck adoptó las notorias leyes socialistas contra los “esfuerzos extremadamente peligrosos de la socialdemocracia”, que obligaron al SPD a permanecer clandestino durante 12 años. En 1933, Hitler destruyó primero al Partido Comunista, y después a los socialdemócratas, para allanarles el camino a la dictadura nazi, la Segunda Guerra Mundial y el exterminio de los judíos.

La gran coalición y su servicio de inteligencia están preparando una tercera edición de las leyes socialistas. Están adoptando las políticas de Alternativa para Alemania (AfD) y amenazando con la ilegalización a cualquiera que critique a este partido extremista de derecha.

El servicio secreto y la AfD

Es significativo que el servicio secreto no mencione a la AfD ni una vez en el capítulo “El extremismo de derecha”, a pesar de que el personal principal del partido ataca regularmente a los inmigrantes, promueve el racismo, glorifica a la Wehrmacht [fuerzas armadas] de Hitler y trivializa los crímenes de los nazis. Los representantes del “Flügel” (Ala) volkish-nacional de AfD, las redes de la nueva Derecha y la xenófoba Pegida, que gozan de vínculos íntimos con la AfD, tampoco se mencionan en el informe.

En contraste, el capítulo “Extremismo de izquierda” se refiere a la AfD repetidamente, ¡como la víctima de los supuestos “extremistas de izquierda”! Cualquier persona que proteste contra o recopile información sobre la AfD y los extremistas de derecha es considerada “extremista de izquierda” por el servicio secreto. El informe se refiere a las protestas contra los congresos del partido AfD, la “‘lucha’ sostenida contra los extremistas de derecha” y la “recopilación de información sobre los extremistas de derecha supuestos o reales y sus estructuras” como evidencia de la existencia de concepciones “ultraizquierdistas”.

Gran parte del informe del servicio secreto se lee como si hubiera sido escrito en la sede del partido AfD, y esto no es una mera coincidencia. Desde entonces ha salido a la luz que el ex jefe del servicio secreto Hans-Georg Maassen se reunió con representantes de AfD en numerosas ocasiones y discutió el contenido del informe con ellos. Maassen fue finalmente obligado a renunciar después de que apoyara una manifestación de AfD en Chemnitz, que incluyó a extremistas de derecha que acosaron a inmigrantes por las calles y atacaron un restaurante judío.

El servicio secreto tiene estrechos vínculos con la ciénaga fascista. Hace quince años, el Tribunal Constitucional rechazó una prohibición al extremista de derecha NPD sobre la base de que había tantos informantes del servicio secreto en su liderazgo que era “una organización del Estado”.

Varias docenas de informantes del servicio secreto y la policía operaban cerca del grupo terrorista de derecha NSU, responsable de los asesinatos de nueve inmigrantes y un oficial de policía. Un empleado de la agencia de inteligencia del Estado de Hesse estaba incluso en la escena cuando ocurrió uno de los asesinatos, pero aparentemente no se dio cuenta de nada. La Guardia Nacional de Turingia, de la cual surgió la NSU, se estableció con el apoyo financiero del servicio secreto. Una parte sustancial del personal principal de AfD también tiene antecedentes en las agencias de inteligencia, el poder judicial, la policía y el ejército.

Defender al SGP

Desde que el servicio secreto decidió mencionar al SGP en su informe, se han hecho varios intentos para acusar al partido de violencia. Los extremistas de derecha atacaron repetidamente a miembros del SGP en un intento de provocar violencia que luego podría ser achacada al partido. Los miembros del movimiento identitario y la AfD intentaron interrumpir las reuniones organizadas por la organización juvenil del SGP en la Universidad de Dresde y la Universidad Humboldt en Berlín. Esto fue seguido por ataques diarios a los miembros de IYSSE durante la campaña para las elecciones al parlamento estudiantil en la Universidad Humboldt. Después de que estos esfuerzos resultaran infructuosos, individuos desconocidos hicieron circular un folleto falso del IYSSE que pedía que se llevaran a cabo actos de violencia contra personas con puntos de vista opuestos. Por lo tanto, la IYSSE ha presentado quejas legales sobre falsificación de documentación y difamación maliciosa.

En contraste con las mentiras difundidas por el servicio secreto, el SGP se opone a los actos individuales de violencia y defiende incondicionalmente los derechos democráticos. Sin embargo, los derechos fundamentales garantizados en la Ley Básica: el derecho a la libre expresión de la personalidad, la vida y la integridad corporal, la igualdad ante la ley, la libertad de conciencia, la opinión y la reunión, la libertad de prensa, la libertad de elegir profesión, etc., permanecen como frases vacías y se transforman en su contrario si los fundamentos económicos de la sociedad permanecen bajo la presión del capital privado. Un programa socialista es la condición previa para la realización de una democracia genuina.

Como sección del Comité Internacional de la Cuarta Internacional, el SGP no solo mantiene la tradición de la lucha contra el fascismo, sino también contra el estalinismo. Durante la década de 1930, el movimiento trotskista emprendió una lucha decidida contra el ascenso de los nazis. El análisis de Leon Trotsky sobre el nacionalsocialismo, sus advertencias sobre sus consecuencias y sus críticas sobre las desastrosas políticas del KPD estalinista, que se negaron a distinguir entre los socialdemócratas y los nazis, y la lucha por un frente único, siguen siendo inmensamente relevantes para el presente.

Por eso los trotskistas fueron brutalmente perseguidos por la Gestapo. En 1937, un tribunal de Danzig condenó a 10 trotskistas en un juicio notable a largas penas de prisión. Las víctimas trotskistas del gobierno nazi incluyeron a Abram León, quien fue autor de un trabajo marxista sobre la cuestión judía y llevó a cabo un trabajo socialista ilegal en Bélgica y Francia antes de ser gaseado en Auschwitz. El hecho de que los trotskistas estén siendo perseguidos una vez más, y que esto ocurra tras la entrada de un partido extremista de derecha en el parlamento por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, subraya las peligrosas implicaciones del desplazamiento de la élite gobernante a la derecha.

El ataque del servicio secreto al SGP es un ataque fundamental a los derechos democráticos. Es un componente de la política gubernamental que se basa cada vez más en formas autoritarias de gobierno y en la dependencia de las fuerzas extremistas de derecha para hacer cumplir las políticas militaristas, el fortalecimiento del aparato estatal represivo y los ataques al gasto social, y para suprimir toda oposición que emerja.

Ello recuerda a la República de Weimar, cuando las agencias de inteligencia, el poder judicial y la policía perseguían implacablemente a los socialistas y pacifistas mientras fortalecían a los nazis. Mientras Hitler pasó nueve meses en prisión luego de su fallido golpe de Estado en 1923, donde escribió “Mein Kampf”, el poder judicial envió a Carl von Ossietzky, el editor de la revista de izquierda Weltbühne, a la cárcel por el doble de tiempo por su oposición al militarismo. Más tarde fue torturado hasta la muerte. Cuando Hitler fue nombrado canciller por medio de una conspiración que rodeaba al presidente Paul von Hindenburg, el aparato del Estado se puso en línea detrás de los nazis.

El SGP está en el punto de mira del servicio secreto porque aboga sin reservas por un programa socialista y se opone a todas las formas de militarismo, represión estatal y xenofobia.

Su crítica al historiador extremista de derecha Jörg Baberowski, quien defendió al apologista nazi Ernst Nolte y le dijo a Der Spiegel que Hitler no era cruel, provocó una tormenta de indignación en los medios de comunicación. El Frankfurter Allgemeine Zeitung acusó al SGP de “intimidación” y se quejó de su “efectividad”. El presidium en la Universidad de Humboldt apoyó al profesor extremista de derecha y declaró que todas las críticas a él eran “intolerables”. Pero las inclinaciones ultraderechistas de Baberowski ya no se pueden negar. Incluso Die Zeit informó que él ha fundado un salón en Berlín donde se reúnen las figuras extremistas de derecha.

Si bien casi todos los medios de comunicación atacaron al SGP y la gran mayoría de los profesores apoyaron a Baberowski o guardaron silencio, el SGP recibió un tremendo apoyo de los trabajadores y los jóvenes. En las elecciones al parlamento estudiantil en la Universidad de Humboldt, la IYSSE obtuvo cerca del 7 por ciento de los votos. Varios consejos estudiantiles y otros cuerpos representativos de estudiantes declararon su solidaridad con la IYSSE y criticaron a los profesores de derecha y de extrema derecha. El servicio secreto respondió con su ataque al SGP.

Exigimos que el servicio secreto detenga su observación del SGP y de todas las demás organizaciones de izquierda. Hacemos un llamamiento a todos los que quieran luchar contra el auge de la extrema derecha, incluidos los miembros serios de La Izquierda, el SPD y los Verdes, y los instamos a protestar por los ataques del servicio secreto, defender al SGP y donar para apoyar nuestra demanda.

(Publicado originalmente en inglés el 12 de marzo de 2019)