La administración de Trump ordenó a las cárceles retener a miles de ciudadanos estadounidenses para ser deportados

por Norisa Díaz
1 abril 2019

Según un informe reciente de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha emitido un asombroso número de órdenes de retención contra ciudadanos estadounidenses.

Todos los meses, ICE emite miles de órdenes de retención, solicitudes legales para que la policía extienda el tiempo de cárcel de una persona para que los agentes federales tengan tiempo de llegar a la cárcel y poner a esta persona bajo su custodia para ser deportada.

Las revelaciones de ACLU se basan en los datos proporcionados en una demanda presentada por Garland Creedle, un ciudadano estadounidense de 18 años que fue erróneamente detenido para deportación después de pasar una noche en una cárcel del Condado de Miami-Dade, Florida en marzo de 2017. Creedle ha presentado una demanda judicial reclamando que sus derechos constitucionales han sido violados.

La ACLU encontró que en Miami-Dade, los registros indicaron que durante un período de dos años, desde febrero de 2017 hasta febrero de 2019, ICE emitió 420 órdenes de retención a las cárceles para ciudadanos estadounidenses. Inmigración más tarde cancelaría únicamente 83 de las órdenes erróneas.

Las 337 personas restantes continuaron recluidas en la cárcel para que ICE las deportara. El informe señaló que “Ciudadanos estadounidenses han sido mantenidos en la cárcel lejos de sus empleos y familias, y han enfrentado el terror que les dijera que pronto serían deportados de su único hogar. Muchos han pasado tiempo en la cárcel de inmigración, y algunos incluso han sido deportados”.

El informe de la ACLU señaló que “los números de Miami no son únicos. En [el estado pequeño de] Rhode Island, durante un período de diez años, ICE emitió 462 órdenes de retención para personas incluidas en la lista como ciudadanos estadounidenses. Y en el condado de Travis, Texas, durante un período similar, el ICE eligió como objetivo hasta 814 ciudadanos estadounidenses con órdenes de retención. Muchos otros estudios han documentado patrones similares. Estos estudios evidencian que en todo el país ICE ha emitido órdenes de retención contra miles de ciudadanos estadounidenses en la última década y media”.

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Syracuse, los datos de ICE revelaron que emitió órdenes de retención contra 834 ciudadanos entre 2008 y 2012. La Radio Pública Nacional informó que, “ICE detiene a cientos de ciudadanos estadounidenses” cada año—más de mil entre 2007 y 2015.

Los números revelados por la ACLU corresponden a un período de dos años en el Condado de Miami-Dade. Es seguro decir que se pueden reportar cifras similares en todo el país. Una estimación muy conservadora—asumiendo que solamente 400 ciudadanos recibieron órdenes de retención en cada estado durante este período de dos años—pondría el número en 20,000.

A pesar de las quejas rutinarias de los funcionarios de ICE que sus agentes enfrentan una constante “no cooperativa” aplicación local de la ley, el informe revela, entre otras cosas, la profunda integración entre las agencias.

Desde enero de 2017, Miami-Dade recibió cerca de 2,500 órdenes de detención por parte de las autoridades de inmigración. Más de la mitad, 1,479 individuos, fueron entregados a ICE por la policía local.

Dos inmigrantes indocumentados presentaron una demanda contra el Condado de Miami-Dade por entregarlos a ICE luego que la policía los detuvo por conducir sin una licencia válida.

Las revelaciones en Miami-Dade dejan en claro que la guerra de la administración Trump contra los inmigrantes en todo el país y en las fronteras es un asalto a toda la clase trabajadora.

El ataque a los inmigrantes está a la vanguardia de un ataque más amplio a los derechos democráticos de toda la clase obrera. Los indocumentados no tienen derecho legal al debido proceso, pueden ser detenidos indefinidamente, ser arrancados de sus hijos y familias, ser tratados como ganado para obtener ganancias y llenar las camas de las prisiones de inmigración, solamente para enfrentar la deportación, la indigencia o la muerte.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de los Estados Unidos arrestó a más de 66,450 personas únicamente en el mes de febrero, el total mensual más alto en años.

El video y las imágenes publicadas la semana pasada revelan que los inmigrantes están detenidos detrás de cercas y alambres de púas debajo de un cruce elevado en El Paso, Texas. Además, la administración de Trump anunció hace dos semanas sus planes de mantener a 5,000 niños en la Base de la Fuerza Aérea Goodfellow en las fueras de San Antonio, Texas.

Casi a diario, las nuevas revelaciones arrojan luz sobre el hecho de que grupos de ayuda, activistas políticos, periodistas internacionales y defensores legales están siendo hostigados ilegalmente por la Patrulla Fronteriza e incluso acusados de actividades delictivas como los nueve voluntarios con No Más Muertes, la organización humanitaria de Arizona—lo cual quita la ayuda para salvar vidas en el desierto de Sonora para prevenir muertes—uno de los cuales enfrenta dos cargos por delitos graves de albergue y conspiración.

El blanco de más de 11 millones de inmigrantes indocumentados está aterrorizando a millones más. Tras la redada masiva de abril de 2018 en Tennessee, que resultó en el secuestro de más de 100 trabajadores por parte de ICE, NBC informó que más de 600 niños del distrito faltaron a la escuela al día siguiente.

Cuando la sección más vulnerable de la clase trabajadora es atacada y despojada de sus derechos, se han sentado las bases para quitar los derechos de todos. Los hallazgos de la ACLU solo reiteran que los ataques nunca han sido solamente para poblaciones indocumentadas.

(Publicado originalmente en inglés el 30 de marzo de 2019)