Ante indignación pública, el FBI arresta a líder de las milicias que detuvieron a cientos de migrantes en la frontera

por Norisa Díaz
25 abril 2019

Respondiendo a la indignación popular por las revelaciones de que varias milicias armadas de derecha han estado deteniendo sistemáticamente a los solicitantes de asilo a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos, el FBI arrestó al líder de uno de estos grupos, Larry Hopkins, de 69 años, el sábado.

Hopkins encabeza los Patriotas Constitucionales Unidos (UCP, todas las siglas en inglés) una milicia armada que ha estado patrullando parte de la frontera sur fuera de El Paso, Texas, durante las últimas semanas. Fue arrestado por agentes del FBI en la ciudad fronteriza de Sunland Park en Nuevo México, acusado de estar en posesión de armas de fuego como delincuente.

La Unión Americana de Libertades Civiles describió los UCP como una "milicia fascista" y acusó a los miembros de detener y secuestrar ilegalmente a los migrantes haciéndose pasar por agentes federales y afirmó que muchos miembros de los UCP son veteranos de las fuerzas especiales de los Estados Unidos.

Vigilantes fuertemente armados en la frontera de EUA y México (Fuente: página de Facebook de UCP)

El arresto del sábado se produjo después del 16 de abril, un video tomado por otro miembro de la milicia, Debbie Collins Farnsworth, se volvió viral en Facebook. Muestra a los vigilantes de los UCP con uniformes militares y armados con rifles semiautomáticos deteniendo a cientos de migrantes, entre ellos decenas de niños, amontonados en el suelo en la oscuridad.

Hopkins siempre ha sido conocido por el Gobierno de los Estados Unidos como un miembro de la milicia de extrema derecha. Según el Southern Poverty Law Center, en 2006, en el condado de Klamath, Oregón, fue arrestado y acusado de hacerse pasar por un oficial de policía y ser un delincuente en posesión de armas de fuego.

Según documentos judiciales de una denuncia penal de 2017, los testigos acusaron a Hopkins de decir que los UCP se estaban entrenando para asesinar a Barack Obama, Hillary Clinton y al financiero y filántropo del Partido Demócrata, George Soros. El FBI dijo que las acusaciones se hicieron durante una investigación sobre las "actividades extremistas de la milicia".

Si bien un pequeño número de grupos nacionalistas de derecha han patrullado la frontera de México-Estados Unidos, el video publicado en las redes sociales por miembros de los UCP revela la estrecha conexión entre estos grupos y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), quienes trabajan con estos vigilantes ilegales a diario.

Alentados por la insistencia del Gobierno de Trump de que EUA está viviendo una "invasión" de enemigos extranjeros, la cantidad y el tamaño de los grupos de milicias ilegales están aumentando. Admirando a Trump y pidiendo la construcción del muro fronterizo, los UCP declararon que su objetivo es "defender la Constitución de los Estados Unidos de América" y proteger los derechos de los ciudadanos "contra todos los enemigos, tanto extranjeros como nacionales".

El arresto de Hopkins el sábado es un claro intento de los agentes federales y la CBP de distanciarse públicamente de los grupos de milicia de derecha con los que trabajan.

El reportero principal de Mother Jones, Shane Bauer estuvo encubierto en 2016 con un grupo de milicias fronterizas con sede en Arizona, Three Percent United Patriots. Describió la conexión entre las milicias y la CBP: "La patrulla fronteriza vendría a la base todos los días, a veces nos llevarían donas ... La patrulla fronteriza nos diría dónde colocarnos y compartir información con nosotros". Bauer grabó un video a encubiertas de un oficial de la CBP hablando con la milicia: "La próxima vez que bajen ... les daré un informe no autorizado, pero no escucharon esa mierda de mí".

Mientras que el jefe de la policía de Sunland Park, Javier Guerra, le dijo a BuzzFeed News que había informado explícitamente al grupo de que su actividad era ilegal, la UCP continúa sosteniendo que sus acciones son completamente legítimas como "arrestos de ciudadanos". Mientras que Guerra dijo que les había advertido que no podían apuntar sus armas a los civiles, el jefe de la policía no ha hecho nada para evitar que la milicia detenga a cientos de personas y las entregue a la CBP.

A raíz de estas últimas revelaciones, un portavoz de la CBP continuó repitiendo la línea oficial de que la agencia "no respalda a los grupos privados u organizaciones que toman los asuntos de aplicación de la ley en sus propias manos" y la advertencia de que "la interferencia de civiles en los asuntos de aplicación de la ley podría tener consecuencias de seguridad pública y legales para todas las partes involucradas".

La pretensión de legalidad de la represión del Gobierno federal en la frontera está forjada con hipocresía. Cada medida escalonada hacia los inmigrantes adoptada por la Administración de Trump ha tenido bases ilegales. Trump ya ha desplegado más de 2.000 soldados en servicio activo en la frontera, en violación directa de la Ley Posse Comitatus, la cual prohíbe que los militares participen en actividades de aplicación de la ley dentro de los Estados Unidos.

Trump ha declarado una emergencia nacional para usar los fondos del Pentágono para construir un muro fronterizo, en violación de la Constitución de los Estados Unidos. El mes pasado, la Corte Suprema selló la detención inconstitucional y arbitraria de los inmigrantes. Las revelaciones de que miles de ciudadanos se han visto detenidos en las barridas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), continúan siendo ignorados por los medios de comunicación.

Mientras se desarrolla el arresto y juicio de Hopkin por parte del FBI, es seguro que se harán todos los esfuerzos posibles para restarle importancia a las acciones de la UCP y otras milicias de extrema derecha, así como a la retórica fascista de Trump. El presidente ha estado fomentando activamente elementos fascistas como Hopkins presentando a los solicitantes de asilo como miembros de pandillas e invasores.

El Partido Demócrata y sus impulsores de pseudoizquierda son cómplices de esto. Durante un mitin de su campaña presidencial en Iowa a principios de este mes, el senador Bernie Sanders se opuso a las fronteras abiertas porque provocaría una inundación de inmigrantes pobres.

(Publicado originalmente en inglés el 23 de abril de 2019)