Se preparan para la Tercera Guerra Mundial

El gasto militar global supera los $1,8 billones, el más alto registrado

1 mayo 2019

El gasto militar global ha llegado a un máximo en el periodo posterior a la Guerra Fría, alcanzando $1,8 billones en 2018, según un reporte anual publicado esta semana por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés). Esto marca un aumento del 2,6 por ciento por encima del previo récord anual para gastos militares globales en 2017.

Lo más significativo es que el gasto militar estadounidense aumentó 4,6 por ciento en 2018 a $649 mil millones, el primer aumento anual de EUA registrado por el SIPRI desde 2011. Esta tendencia continúa, ya que el presidente Donald Trump ya firmó un presupuesto anual para el 2019 de $686 mil millones y ha solicitado $718 mil millones para el Pentágono en 2020. La Oficina Presupuestaria del Congreso proyecta que, si se mantiene esta tendencia, EUA gastará $7 billones en la próxima década, el equivalente a lo que gastará en sus programas de educación, infraestructura y salud pública combinados.

Los 15 países con el mayor gasto militar en 2018 (miles de millones de dólares de 2018)

El Gobierno de Trump está gastando sumas inmensas para modernizar y desarrollar el arsenal estadounidense en preparación para “conflictos entre grandes potencias”, percibiendo a China y Rusia como sus primeros blancos. El Pentágono espera desembolsar $500 mil millones en los próximos 10 años modernizando todos los aspectos de su triada nuclear —misiles balísticos intercontinentales, misiles balísticos de submarinos y bombarderos estratégicos—. Esto incluye el desarrollo y despliegue de misiles nucleares de bajo rendimiento que califica como más “utilizables”.

De acuerdo con su objetivo continuo de dominio global, incluso cuando su posición económica sigue en declive, el imperialismo estadounidense supera por mucho a sus aliados y enemigos por igual en términos del gasto militar. En 2018, EUA gastó más de dos veces y medio más que su rival económico, China ($250 mil millones), y más de diez veces lo que gastó su supuesta archiamenaza, Rusia ($61,4 mil millones). En total, EUA desembolsó más que los siguientes ocho países combinados y representó el 36 por ciento del dispendio militar global.

Esta inmensa acumulación militar está siendo llevada a cabo con el apoyo de todas las facciones de la élite política, sin siquiera una pizca de protesta. De hecho, la principal crítica hecha por el Partido Demócrata a Trump es desde la derecha, exigiendo una expansión militar incluso mayor y una postura aún más agresiva hacia Rusia.

El gasto militar mundial por región en 1988-2018 (excepto 1991 por falta de datos de la Unión Soviética para ese año; en miles de millones de dólares constantes de 2017)

La sangrienta monarquía saudita, el principal aliado árabe de Estados Unidos en Oriente Próximo se mantuvo en el tercer puesto en términos de mayores gastos militares, pero como primero en proporción con su producción económica, ya que su gasto militar de $67,6 mil millones equivalió al 8,8 por ciento de su producto interno bruto.

El Gobierno de Obama encausó más de $110 mil millones al reino durante los últimos ocho años y la provisión de armas y entrenamiento ha seguido bajo Trump. Arabia Saudita ha estado librando una guerra interminable contra Yemen durante los últimos cuatro años, utilizando aviones de caza y bombas provistos por EUA para atacar a una población indefensa, matando a decenas de miles y empujando a millones al borde de la inanición.

Rusia no calificó en los mayores cinco después de que su gasto cayó por segundo año seguido, siendo superado por Francia ($63,8 mil millones) e India ($66,5 mil millones), la cual eclipsa la acumulación militar de su vecino Pakistán ($11,4 mil millones). Estas dos naciones del sur de Asia por poco se fueron a la guerra más temprano este año.

Alemania aumentó su ranking de noveno a octavo, gastando casi $50 mil millones en su ejército en 2018, un 9 por ciento más que en 2009. El Gobierno de coalición en Berlín ha declarado que busca incrementar su participación en las intervenciones militares en el exterior para reafirmar su posición como la mayor economía europea. Su plan es gastar 1,5 por ciento de su producto interno bruto en el ejército para el 2025.

Mientras que Moscú, bajo el presidente Vladimir Putin, ha sido presentado como una amenaza que se cierne sobre las naciones del este y centro de Europa, ni mencionar para la supervivencia de la democracia estadounidense, la alianza de la OTAN ($963 mil millones) gastó 16 veces más que Rusia. Desde 2016, miles de soldados estadounidenses y de Europa occidental han sido desplegados a los países miembros de la OTAN justo a la par o cerca de la frontera occidental de Rusia para servir como un cable detonador listo para desatar una guerra con una de las mayores potencias nucleares del planeta.

Polonia ha sido la punta de lanza de la acumulación militar en el centro de Europa, gastando $11,6 mil millones en 2018, 8,9 por ciento más que en el año previo y casi 50 por ciento más que en 2009. Con aproximadamente 800 soldados estadounidenses actualmente desplegados en Polonia con base en un sistema rotativo justo a 80 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado, el Pentágono está tomando pasos hacia la construcción de una base militar permanente en el país apodada “fuerte Trump”.

Ocho de los 15 países que vieron el mayor aumento relativo en gastos militares se encuentran en el sureste y centro de Europa. Letonia incrementó sus desembolsos militares en 24 por ciento, Bulgaria en 23 por ciento, Ucrania en 21 por ciento, y Lituania y Rumanía en 18 por ciento. Lituania encabezó la lista de Europa en su tasa de aumento del gasto militar en la última década, disparándose 156 por ciento.

El gasto en Asia y Oceanía superó los $500 mil millones, marcando el treintavo año consecutivo de aumentos, los cuales han sido liderados por China, India, Japón ($46,6 mil millones), Corea del Sur ($43,1 mil millones) y Australia ($26,7 mil millones). La oposición al auge de China ha sido uno de los focos de Estados Unidos en este periodo, tanto en la acumulación militar bajo el Pivote hacia Asia de Obama como las actuales políticas de guerra comercial de Trump.

Gasto militar en 2018 de Estados Unidos, Rusia y los otros miembros de la OTAN en miles de millones de dólares

Lo que muestran las cifras del SIPRI es que casi tres décadas después de la disolución de la Unión Soviética, el fin de la Guerra Fría y el tan aclamado “triunfo” del orden económico capitalista, la humanidad se enfrenta a una nueva carrera armamentística encabezada por el imperialismo estadounidense, el cual amenaza con el desencadenamiento de una catastrófica guerra mundial entre potencias con armas nucleares.

Como lo fue en la Primera y Segunda Guerra Mundial, la división del mundo en Estados nación que compiten unos contra otros por el control de recursos y zonas geoestratégicamente clave peligro con arrastrar al mundo a una catástrofe. Las élites gobernantes están desperdiciando cantidades colosales de recursos para reafirmar sus intereses económicos regionales y globales a expensas de la clase obrera mundial. Los datos del SIPRI muestran que en las últimas tres décadas se han gasto $41 billones en arsenales de muerte y destrucción en todo el mundo.

Según se preparan nuevos crímenes de guerra en Washington D.C., y las capitales de Europa, aquellos que expusieron los crímenes previos del imperialismo estadounidense, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y los denunciantes Chelsea Manning y Edward Snowden, están siendo silenciados. La cuestión crítica que enfrenta la clase trabajadora mundial hoy no es la reforma o la revolución, sino la revolución o la contrarrevolución. La clase obrera internacional debe ser movilizada para poner fin a la marcha descabellada hacia las guerras que atentan contra toda la humanidad.

El periodo reciente ha visto un aumento en el interés en el socialismo, así como una expansión de la lucha de clases internacionalmente. Desde las manifestaciones de los chalecos amarillos en Francia, las huelgas de docentes en Estados Unidos y las huelgas de los trabajadores en las maquiladoras en México, este movimiento se ha desarrollado de manera independiente y en oposición a los procapitalistas sindicatos y las organizaciones políticas.

Solo el Comité Internacional de la Cuarta Internacional está luchando para proveerle a la clase obrera un programa político con el cual oponerse a la guerra, al surgimiento de la ultraderecha y a la persecución de Assange y Manning. ¡Todos los que quieran poner fin a la guerra y la desigualdad deberían registrarse hoy para participar en vivo en el Mitin en Línea del Día Internacional de los Trabajadores de 2019 este sábado, 4 de mayo, y emprender la lucha por el socialismo!

(Publicado originalmente en inglés el 30 de abril de 2019)

Niles Niemuth