Protestas masivas sacuden al establishment político puertorriqueño y estadounidense

por Jerry White
24 julio 2019

En lo que se ha descrito como la manifestación más grande de la historia de Puerto Rico, cientos de miles de personas en el territorio insular estadounidense marcharon el lunes para exigir la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló.

El diario El Nuevo Díaestimó que medio millón de manifestantes participaron en la “Marcha del pueblo”, que paralizó la capital San Juan, cerrando negocios y deteniendo el tráfico. La manifestación incluyó una gran procesión por la carretera más transitada de la isla, el Expreso Las Américas.

Cientos de miles de personas marchan para exigir la dimisión de Rosselló

La movilización masiva marcó el duodécimo día consecutivo de manifestaciones, que incluyeron enfrentamientos con la policía antidisturbios enviada por Rosselló. Se están incrementando los pedidos de una huelga general en toda la isla en medio de protestas de solidaridad en varias ciudades del territorio continental estadounidense con grandes poblaciones puertorriqueñas. Los manifestantes en San Juan y en las protestas en la parte continental gritaban: “Ricky, ¡renuncia, el pueblo te repudia!”.

Los conductores de camiones estacionaron sus vehículos para ayudar a los manifestantes a ocupar la carretera principal. Un grupo de estudiantes de medicina dijo a los medios locales que estaban protestando porque las personas no pueden obtener servicios médicos básicos en los hospitales porque el “gobierno es muy corrupto” y los fondos necesarios para satisfacer las necesidades de la gente “van directamente a los bolsillos de los políticos”.

El esfuerzo del gobernador por apaciguar la oposición al anunciar que no buscará la reelección el año próximo y que iba a entregar el liderazgo de su Partido Nuevo Progresista (PNP) solo alimentó la ira popular. En una transmisión en vivo de Facebook el domingo, Rosselló reiteró que no renunciaría y que “estaba ansioso por entregar el poder a la persona elegida democráticamente”.

Rosselló, sin embargo, está políticamente aislado. Los principales medios de comunicación, como El Nuevo Día, el movimiento juvenil de su propio partido y otros funcionarios políticos, están pidiendo su renuncia.

Manifestantes exigen la renuncia del gobernador “Ricky” Rosselló

Presionado por un reportero de Fox News el lunes para señalar a una figura política que lo apoye, Rosselló citó a Javier Jiménez, el alcalde de San Sebastián. Unas horas después, Jiménez dijo: “No es cierto que yo apoye al gobernador”.

Las protestas se han intensificado desde que el Centro de Investigación de Puerto Rico publicara cerca de 900 páginas de mensajes de chat privados entre el gobernador y altos cargos de su administración. Los chats revelaron el desprecio del establishment político hacia los 3,2 millones de habitantes de la isla.

En un intercambio, el director financiero del gobernador, Sobrino Vega, bromeó con Rosselló sobre el creciente número de cadáveres acumulados en la morgue después del huracán María en 2017, con Vega bromeando: “¿No tenemos algunos cadáveres para darles de comer a nuestros cuervos?”.

La publicación de los mensajes fue solo el catalizador de la explosión social, que fue impulsada por décadas de cierres de fábricas y despidos, agravada por las medidas de austeridad impuestas por la Junta de Supervisión Financiera creada por el presidente Obama y la devastación provocada por el huracán María. Se estima que 5.000 personas murieron en el huracán y las inundaciones que le siguieron, en gran parte como resultado de la respuesta criminalmente negligente por parte de la administración Trump y los funcionarios locales.

Parte de las protestas en San Juan

Los mensajes se filtraron la misma semana que el FBI arrestó a dos exfuncionarios de la administración de Rosselló: la secretaria de Educación Julia Keleher y Angela Avila Marrero, la directora ejecutiva de la administración de seguros de salud. Los dos fueron procesados por cargos federales de corrupción.

Keleher, una aliada política cercana de la secretaria de educación de Trump, Betsy DeVos, provocó huelgas de maestros y protestas masivas después de aprovecharse del huracán para cerrar 283 escuelas públicas y despedir a 5.000 educadores.

Juan, un trabajador del sector informal de 58 años, le dijo al WSWS: “Este es un momento histórico en la historia de Puerto Rico, con el que hemos estado soñado muchos años. Esta protesta no se trata solo de las conversaciones en las que el gobernador insultó a la gente de este país. Estas protestas se han ido acumulando durante los últimos 15 años.

“Están impulsadas por los problemas económicos, la inseguridad laboral, los ataques a los derechos laborales, el alto costo de la vida y la imposición de Wall Street y la junta económica. Esto me recuerda la invasión estadounidense de Puerto Rico en 1898. Todas estas protestas se deben al agotamiento emocional del país”.

Juan continuó: “Es significativo que haya jóvenes y personas mayores en estas protestas para defender sus pensiones. Los jóvenes luchan por la educación pública, que está siendo desmantelada por empresas privadas. No quiero que esto termine solo con la renuncia del gobernador, sino con toda una reestructuración de la vida política en este país.

“Creo que el mismo proceso se está llevando a cabo en toda América Latina y en Europa. Es una lucha, por una parte, de los intereses internacionales de los trabajadores, para proteger la educación pública y las pensiones, y por otra parte, del capital privado. Este no es un problema nacional, tiene consecuencias internacionales”.

“El contenido de los chats del gobernador era obviamente horrible”, le dijo al WSWS Mario, un estudiante de la Universidad de Puerto Rico en Piedras Negras. “Pero el PNP se ha movido más hacia la derecha, no solo en términos económicos sino también sociales. La seguridad social, las pensiones de los docentes y los servicios que debe proporcionar el gobierno han sido eliminados.

“Estas medidas de austeridad han creado una sociedad dividida, donde los pobres y los trabajadores, por un lado, y los más afortunados, por el otro, viven en dos mundos diferentes, pero coexisten en las mismas áreas geográficas.

“El sistema educativo está segregado por clases. Las escuelas públicas están mal administradas con un presupuesto bajo y la gente no puede pagar escuelas privadas. Keleher justificó sus recortes diciendo que no había dinero, y ahora ha sido arrestada por robar $15 millones. La clase dominante y la junta fiscal están castigando injustamente a la clase trabajadora, y este acto de terrorismo está llevando a la gente a las calles”.

Manifestantes en San Juan ocupan un paso elevado de una autovía

El WSWS también habló con Anthony, un estudiante cuyo abuelo murió innecesariamente después del huracán porque no pudo recibir su tratamiento regular de diálisis debido a la falta de electricidad.

“Este es otro capítulo más en la historia del gobierno que saquea fondos públicos, pero esta vez la gente no está dispuesta a soportar más de estas tonterías. Todo el mundo tiene claro que el chat grupal no es el problema, sino el mecanismo por el cual se expuso el problema.

“Las protestas son sobre la corrupción, el desmantelamiento de la educación pública, los millones de dólares en donaciones que nunca se proporcionaron a las víctimas del huracán. Nadie está satisfecho con la decisión del gobernador de no postularse ni ser el presidente del partido. Todas y cada una de las personas involucradas en el plan deben ser llevadas ante la justicia”.

Los políticos en la isla han tratado de adaptarse al sentimiento popular, con la alcaldesa del Partido Popular Democrático (PDP) de San Juan, Carmen Yulín Cruz, solicitando la destitución de Rosselló, pero no su renuncia inmediata. El presidente Trump ha tratado de distanciarse de Rosselló, mientras que varios candidatos presidenciales demócratas, entre ellos Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Tulsi Gabbard, han emitido declaraciones vacías sobre “estar con el pueblo de Puerto Rico”.

Los demócratas son tan responsables de las terribles condiciones en la isla como los republicanos. El gobierno de Obama impuso una dictadura financiera en nombre de Wall Street y de los ricos tenedores de bonos, utilizando a los mismos jueces de bancarrota y despojadores de activos que estaban empleados en la bancarrota de Detroit. La reestructuración financiera de Puerto Rico es, a su vez, la preparación para nuevos ataques a las pensiones de los trabajadores del sector público en el continente.

Manifestantes cortan una importante autovía

La manifestación de cientos de miles de personas que reclaman la renuncia de Rosselló está enviando paroxismos de miedo a través de todo el establishment político de los Estados Unidos. La administración de Trump también está aislada. Está tratando de usar ataques fascistas contra el socialismo, junto con la xenofobia y el racismo, para contrarrestar la creciente radicalización de los trabajadores y los jóvenes en los Estados Unidos.

En la cuenta de Twitter de la Congresista Alexandra Ocasio-Cortez, varias personas tuitearon que el pueblo estadounidense debería lanzar luchas de masas similares para exigir la renuncia de Trump.

“Si los puertorriqueños pueden hacer esto, ¿por qué no podemos? ¿Cuándo es suficiente?”, decía un tuit.

“¿Por qué no podemos hacer esto aquí? Demanda de destitución del actual presidente de mierda. Claramente funciona. La mayoría gana. Necesitamos caminar por la calle exigiendo justicia. Esto debería estar sucediendo en todas las ciudades estadounidenses”, dijo otro.

Pero esto es lo último que quiere el Partido Demócrata. Un movimiento de masas de la clase obrera que exija la destitución de Trump podría evolucionar rápidamente hacia una lucha contra la dictadura de la élite corporativa y financiera, cuyos intereses defienden los demócratas tan despiadadamente como los republicanos.

Las protestas en Puerto Rico son el último ejemplo del creciente movimiento mundial contra la austeridad y la desigualdad social producida por el sistema capitalista. Después de más de una década de políticas gubernamentales que han canalizado dinero ilimitado a las élites financieras que arruinaron la economía en 2008, las huelgas y protestas se han extendido por América, Europa, África y Asia.

La lucha para poner fin a la dictadura de los banqueros en Puerto Rico y garantizar los derechos sociales de los trabajadores en la isla solo se puede llevar a cabo apelando a los trabajadores y jóvenes del continente para que se unan a la lucha como parte de una lucha coordinada internacionalmente por la clase trabajadora contra el capitalismo y por el socialismo.

(Publicado originalmente en inglés el 23 de julio de 2019)