Reino Unido: Boris Johnson selecciona gabinete ultraderechista

por Chris Marsden y Robert Stevens
27 julio 2019

El recién elegido líder del Partido Conservador, Boris Johnson, es ahora primer ministro del Gobierno más derechista y anti-obrero de Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial.

Es un Gobierno de guerra de clases con cada cargo importante ocupado por representantes de la extrema derecha de un partido sumamente derechista. El miércoles por la noche, Johnson finalizó un gabinete dominado por simpatizantes de la salida total de la Unión Europea ( brexit ). Los conservadores que apoyaban quedarse en la UE deben alinearse con apoyar la salida el 31 de octubre, con o sin un acuerdo. Despidió a 17 ministros que eran anti- brexit o aliados de la primera ministra saliente, Theresa May.

Johnson nominó como canciller a Sajid Javid, quien favorece la reducción del impuesto de sociedades del 19 por ciento (ya la tasa más baja en el G20) al 12.5 por ciento y ha debatido abolir por completo la tasa del 45 por ciento del impuesto sobre la renta pagado por los más ricos.

Entre las fuerzas más importantes en el Gobierno de Johnson se encuentran las agrupadas alrededor de Dominic Raab, una camarilla dentro del Grupo Thatcherite Free Enterprise que participó en la publicación de Britannia Unchained en 2012. La colección de artículos escritos por Raab, Kwasi Kwarteng, Priti Patel, Chris Skidmore y Liz Truss abogó por la desregulación del comercio, los recortes de impuestos y aumentar la explotación de la clase trabajadora, declarando: “Los británicos se encuentran entre los peores ociosos del mundo. Trabajamos entre las horas más bajas, nos jubilamos temprano y nuestra productividad es baja”.

Raab recibió el cargo de ministro de Asuntos Exteriores y vice primer ministro. Patel es ministra del Interior. Kwarteng es el ministro de Negocios y ministro de Estrategia Industrial y Energética.

En el pasado, Patel ha abogado por la restauración de la pena capital. Es presidenta de los Amigos conservadores de Israel. Como secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, se opuso a brindar ayuda a los palestinos sin garantías de que se utilizaría para "servicios de salud y educación, con el fin de satisfacer las necesidades inmediatas del pueblo palestino y maximizar la relación calidad-precio". Renunció en noviembre de 2017 por organizar reuniones privadas con importantes figuras políticas israelíes, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu.

Truss es ministra de Comercio Internacional. Su proyecto paralelo es colaborar con un grupo de figuras políticas y mediáticas de extrema derecha para asegurar la financiación de un Museo del Terror Comunista que se establecerá en Londres. En una reciente cena de recaudación de fondos, pidió la derrota del "monstruo de la extrema izquierda". La derecha ha estado "dormida al volante en la batalla de las ideas" desde el final del Gobierno de Thatcher, se quejó.

Jacob Rees-Mogg, el jefe de la bancada de reserva del European Research Group (Grupo Europeo de Investigación) quien ha sido descrito como el "ministro para el siglo dieciocho", se convertirá en líder de la Cámara y coordinará los asuntos parlamentarios del Gobierno sobre el brexit .

El principal rival pro- brexit de Johnson, Michael Gove, coordinará la política del brexit en todos los departamentos del Gobierno, con el mandato de implementar una “turboaceleración" de los preparativos para un "resultado de brexit sin acuerdo". Trabajará con el nuevo asesor de Johnson, Dominic Cummings, quien dirigió la campaña a favor del brexit .

En noviembre después del referéndum sobre el brexit de 2016, la excanciller de Margaret Thatcher, Nigel Lawson, escribió un artículo de opinión para el Financial Times declarando: "El brexit nos da la oportunidad de terminar la revolución de Thatcher". Su transformación de la economía británica "fue lograda por medio de un programa exhaustivo de reformas orientadas a la oferta, del cual la desregulación juiciosa fue una parte críticamente importante". Ahora, sin embargo, el Reino Unido estaba "obligado por un cuerpo creciente de regulación de la UE que, mientras permanezcamos en el bloque, no podemos tocarlo. El brexit nos da la oportunidad de abordar esto ... para terminar el trabajo que Margaret Thatcher comenzó".

Esta es la agenda de Johnson para el Gobierno. En su declaración al Parlamento sobre las prioridades del Gobierno, dijo que abandonar la UE "no se trata solo de mitigar los desafíos, sino de aprovechar las oportunidades ... comenzaremos de inmediato a trabajar para cambiar las reglas fiscales para proporcionar incentivos adicionales para invertir en capital e investigación. Ahora aceleraremos las conversaciones sobre esos acuerdos de libre comercio, y prepararemos un paquete económico para impulsar los negocios británicos y prolongar el liderazgo de este país ... como el destino número uno en este continente para la inversión extranjera".

Hay dos miembros de facto del Gobierno de Johnson que no están en su gabinete: Nigel Farage, del Partido Brexit, y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El exlíder conservador y anti- brexit Nick Boles se quejó al Times: “La extrema derecha se ha apoderado del Partido Conservador. Los thatcheristas, los libertarios y los pro- brexit sin trato lo controlan de arriba a abajo. El Partido Brexit ha ganado la guerra sin elegir un solo diputado. Boris Johnson no es nuestro nuevo primer ministro, es Nigel Farage".

Farage está en los Estados Unidos, donde Trump elogió la victoria de Johnson y dijo que él y Farage lograrían "cosas tremendas" juntos. Apuntado a Farage entre la multitud en un mitin en Washington, Trump dijo: "Sé que va a trabajar bien con Boris", a quien describió como "El Trump de Reino Unido... Eso es lo que querían. Eso es lo que necesitan".

En un artículo en el Daily Telegraph sobre la posible alianza electoral con Johnson, Farage declaró: “Si él es capaz de convencernos, entonces juntos aplastaríamos electoralmente al Partido Laborista, asumiría una gran mayoría de trabajadores, y él se convertiría en uno de los grandes líderes en la historia británica. Todo esto es posible, pero ¿es Boris Johnson lo suficientemente valiente?”.

Trump respalda a Johnson porque está tratando de romper la UE como parte de su agenda "América Primero". La "alianza" que ofrece al Reino Unido, en la que Johnson basa su propia estrategia, profundizará el descenso a la guerra comercial, enfrentando a Reino Unido contra el imperialismo alemán y francés, y traerá consigo más guerras de estilo colonial.

El respaldo de la agresión de Estados Unidos contra Irán ya se describe como la prueba de fuego de la nueva alianza, y el Wall Street Journal especula: "Johnson podría simplemente anunciar que el Reino Unido se está uniendo a la campaña de máxima presión de Estados Unidos y pide un nuevo acuerdo (Irán) ... Es probable que el resto de Europa no tenga más remedio que unirse a sus socios anglófonos y presentar finalmente un frente unido”.

Los peligros para la clase trabajadora son agudos y no se puede esperar ninguna respuesta del Partido Laborista bajo Jeremy Corbyn. Su portavoz pasó el día de ayer en una disputa con el nuevo líder de los Demócratas Liberales, Jo Swinson, quien acusó a Corbyn de "ayudar e incitar" un brexit conservador al negarse a pedir de inmediato un voto de desconfianza, el privilegio del líder del principal partido de oposición.

Corbyn ha dicho que solo lo hará cuando sea "apropiado". Un portavoz laborista describió ese voto como una "opción nuclear".

Fuentes pro-Corbyn están haciendo hincapié en que el partido se está preparando para una posible elección general anticipada en el otoño, anticipando que Johnson no logró asegurar un acuerdo con la UE y una rebelión conservadora contra una salida sin acuerdo que tendría consecuencias económicas devastadoras. Pero toda la discusión se centra en que Corbyn llegue a una fórmula que satisfaga las demandas anti- brexit de la derecha blairista del partido.

Las cinco promesas electorales presentadas ayer por Corbyn se centran en la promesa de un voto público sobre cualquier acuerdo conservador respecto al brexit, en el cual los laboristas harían campaña para permanecer en caso de un acuerdo, la falta de un acuerdo o un acuerdo deficiente.

Para la clase trabajadora que se enfrenta a una austeridad salvaje, Corbyn prometió una miseria de fondos aumentados para el Servicio Nacional de Salud, un salario de £10 por hora, una "revolución industrial verde" que cree empleo y comidas escolares gratuitas para niños de primaria. No podría hacer más sin provocar una reacción violenta de los blairistas ante los que ha capitulado y protegido desde que se convirtió en líder del partido. Su negativa a expulsar a los blairistas y movilizar a la clase trabajadora contra los conservadores es la única razón por la que Johnson ahora puede planear librar una devastadora guerra social.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 26 de julio de 2019)