“Todos enfrentamos lo mismo”: huelguistas de GM en Flint defienden a obreros despedidos mexicanos por hacer llamado internacional

por Sheila Brehm y George Kirby
24 septiembre 2019

El Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS habló con trabajadores en las líneas de huelga o piquetes en Flint, Michigan, durante el fin de semana. La huelga nacional en GM entró en su segunda semana.

Flint, el sitio de la histórica huelga sentada en 1936-1937, es uno de los principales centros de la huelga de GM hoy. Cientos de trabajadores participaron en los piquetes el sábado en el Complejo Flint, Michigan, donde GM arma camionetas pickups, así como en el centro de distribución en las cercanías de Burton. No solo hubo trabajadores de GM, sino también de Ford y Chrysler, junto a maestros, trabajadores postales y activistas contra el envenenamiento del agua en la ciudad, una indicación del amplio apoyo a la huelga en la clase trabajadora.

Los trabajadores automotores en los piquetes le explicaron al Boletín de los Trabajadores Automotores las dimensiones internacionales de su lucha. "Ya no existe tal cosa como un vehículo producido en un país", dijo Dan, un trabajador del Complejo Flint. “Recibimos autopartes de México, China y de todo el mundo. Con esas partes construimos las camionetas".

Piquete en el CCA (Atención al Cliente y Postventa) de GM en Burton, Michigan

Dan denunció el despido de trabajadores de GM en Silao, México, después de que hicieron un llamamiento para obtener el apoyo de los trabajadores estadounidenses. “Hacemos la misma camioneta que ellos en Silao, y creo que sus salarios son muy bajos. Me enteré de que se negaron a aumentar su producción cuando nos declaramos en huelga. ¿Y ahora los despiden? Eso no está bien.

“Quiero agradecerles a esos trabajadores por su postura y los defendemos. Es una economía global. Entonces creo que necesitamos una huelga global. Todos enfrentamos lo mismo. Estamos luchando por recuperar todo lo que GM nos quitó".

Buton, un trabajador del centro de distribución CCA (Atención al Cliente y Posventa) de GM, dijo: "Somos una instalación de distribución. Reemplazamos piezas para el mercado postventa. Manejamos piezas que se fabrican en China, México, Serbia, Italia y en todas partes. Y luego supongo que se envían nuevamente a todo el mundo, a concesionarios, propietarios de automóviles y donde sea.

“No tengo ningún problema con apoyar a los trabajadores canadienses o mexicanos, debemos respaldarlos. Los demócratas y los republicanos afirman que estas personas van a conseguir derechos y salarios justos cuando esa no sea la verdad. Estamos en una economía global ahora, no podemos luchar en un solo país. Pero con el [sindicato] UAW persiguen la separación entre los trabajadores canadienses, mexicanos y estadounidenses”.

Una vez el epicentro del imperio manufacturero de GM, Flint ha sido devastado por décadas de cierres de plantas y despidos. El número de empleados automotores se ha reducido en la ciudad de 80.000 trabajadores hace cuarenta años a poco más de 6.000 en la actualidad. La población total de la ciudad también ha disminuido de 196.000 a 96.000. Más del diez por ciento del terreno urbano consiste en lotes vacíos y contaminados que marcan donde las plantas automotrices alguna vez emplearon a miles de personas.

Las condiciones en Flint son en sí una condena para el sindicato United Auto Workers. A partir de la década de 1980, el sindicato colaboró con las empresas en el cierre de planta y despidos. Fue recompensado mediante la transferencia de miles de millones de dólares a los bolsillos de la burocracia sindical a través del establecimiento del Centro de Capacitación UAW-GM en Detroit y otros esquemas.

El exvicepresidente del UAW, Norwood Jewell, quien se declaró culpable durante el verano por usar fondos del centro de capacitación para pagar comidas y vacaciones de lujo, comenzó como un funcionario local de la UAW en Flint, donde presuntamente promovió a varios políticos. En 2014 Jewell y la UAW apoyaron el esquema que condujo al envenenamiento de plomo del suministro de agua de Flint como una "medida de ahorro".

General Motors abrió las instalaciones de Burton, un almacén de última generación de $65 millones que abarca 25 acres, hace menos de dos meses. Los gastos de la compañía fueron parcialmente compensados por una reducción de impuestos del 50 por ciento, a 12 años, acordada por los demócratas locales, un acuerdo que potencialmente vale millones.

La instalación es un modelo para la "amazonización" (en referencia a la empresa Amazon) de toda la industria que GM está tratando de imponer: una fuerza laboral de bajos salarios y altamente explotada. De los 800 trabajadores, 200 son temporales, ganando salarios más bajos y menos beneficios que los trabajadores a tiempo completo. El objetivo final de GM es convertir el 50 por ciento de su fuerza laboral asalariada en trabajadores temporales, según indicó un exejecutivo de GM en 2017.

Los trabajadores temporales en el sitio han estado trabajando de forma obligatoria los siete días de la semana, diez horas al día. Solo tienen un descanso de veinte minutos y un almuerzo de treinta minutos. Esto es poco mejor que en México, donde los trabajadores de la armadora trabajan 12 horas al día, lo que demuestra la convergencia de las condiciones de trabajo a través de las fronteras nacionales.

Residentes de Flint que se opusieron al envenenamiento de la ciudad con plomo junto a huelguistas de GM

Para los trabajadores a tiempo completo, la situación tampoco es mejor: trabajan diez horas al día, seis días a la semana. Antes de la huelga, los funcionarios sindicales pidieron a los trabajadores en Facebook que asistieran a la reunión sindical local. La respuesta de un trabajador resumió el sentimiento de muchos, que dijeron: "No voy a asistir a la reunión sindical, porque necesito reintroducirme en mi familia".

Los trabajadores a tiempo completo que hablaron con el Boletín de los Trabajadores Automotores expresaron una gran simpatía por los trabajadores temporales. "Vengo de la antigua planta de CCA y he estado trabajando con GM durante 9 años", dijo un trabajador de segundo nivel. "Es hora de enfrentarnos a estos poderes. Comencé ganando $14 por hora durante la recesión, y he pasado por tres contratos. La prensa nos dijo que ganaríamos $29 por hora en lugar de lo aparece detrás del contrato. Tienen una bonificación de firma frente a los trabajadores como una victoria [para trabajadores de segundo nivel], y luego posiblemente atención de salud de nivel 1. Eso está bien, pero ¿qué perdimos al final de eso? Ahora, no tenemos el derecho de contratar a los trabajadores temporales".

Jessica, otra trabajadora a tiempo completo de la planta, le dijo al Boletín de los Trabajadores Automotores: “Mi grupo tardó 8 años en llegar a $18 por hora. Tengo compañeros de trabajo que se declararon en bancarrota, que califican para asistencia estatal. Los salarios del departamento de limpieza tienen un máximo de $17-18 por hora, con muy pocos beneficios. Hay algunos problemas serios. Me contrataron en Delphi en 2006 cuando el pago inicial era de alrededor de $15. Obtuvimos aumentos a un poco más de $16 por hora y luego redujimos el pago a $14 [cuando la empresa pasó] a GM”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 24 de septiembre de 2019)

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