El amorío Trump-Modi en Houston subraya la alianza de guerra y reacción indo-estadounidense

por Keith Jones
25 septiembre 2019

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reunió al primer ministro indio Narendra Modi en su mitin estilo campaña "Hola, Modi!" el domingo en Houston, Texas. Al evento asistieron unos 50,000 indios estadounidenses y numerosos líderes demócratas y republicanos, incluido Steny Hoyer, el líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes.

La presencia de Trump estaba destinada a resaltar su afinidad política con Modi, —un supremacista archirreaccionista e hindú— y la fuerza de la "asociación estratégica global indo-estadounidense", un elemento clave en los planes de Washington para contener y, si fuera necesario, frustrar militarmente el ascenso de China.

Primer ministro de la India desde 2014, Modi ha aumentado notablemente la integración de la India en la ofensiva estratégica del imperialismo estadounidense contra China. Esto ha incluido abrir los puertos y bases de la India a los buques de guerra y aviones de guerra de EUA y ampliar la cooperación trilateral y cuadrilateral con EUA y sus principales aliados regionales, Japón y Australia.

El presidente Donald Trump se da la mano con el primer ministro indio Narendra Modi durante el evento "Howdy Modi: sueños compartidos, futuros brillantes" en el NRG Stadium, el domingo 22 de septiembre de 2019 en Houston. (Foto AP / Michael Wyke)

Pero Modi estaba especialmente ansioso por demostrar públicamente el apoyo de los Estados Unidos ahora, bajo condiciones en las que su gobierno del Partido Bharatiya Janata (BJP) ha alterado unilateralmente el estado de los disputados Jammu y Cachemira, desquiciando los derechos del pueblo de Cachemira e inflamando las relaciones con Pakistán, el archirrival de armas nucleares de la India.

Trump no decepcionó al prodigar elogios a Modi —a quien durante mucho tiempo se le prohibió la entrada a los EUA debido a su papel en instigar y facilitar el pogromo anti-musulmán de Gujarat en 2002— y señalar repetidamente la similitud en sus políticas reaccionarias.

Modi respondió de la misma manera. No solo el primer ministro de la India elogió a Trump, sino que hizo una genuflexión y se arrastró ante él.

"Desde el CEO hasta el comandante en jefe, desde las salas de juntas hasta la Oficina Oval, desde los estudios hasta el escenario global", ensalzó Modi, Trump "ha dejado un impacto duradero".

Luego elogió al multimillonario fascista, —que ha amenazado repetidamente con desatar una violencia sin igual y ha pasado los últimos días reflexionando sobre si lanzar una guerra catastrófica contra Irán— como "cálido, amigable, accesible, enérgico y lleno de ingenio".

Modi imploró a la multitud que ofreciera a Trump una gran ovación por su oposición al "terrorismo", el pretexto que el presidente estadounidense invoca para la beligerancia de Estados Unidos en todo el mundo, pero particularmente contra Irán.

Todo esto dejó a Trump radiante. Posteriormente, para resaltar aún más su asociación política, los dos líderes pasaron un tiempo tomados de la mano mientras interactuaban con la multitud.

Trump llamó a Modi "uno de los amigos más grandes, devotos y leales de Estados Unidos". Elogió las políticas económicas neoliberales socialmente incendiarias de Modi y señaló que son similares a las suyas. "Nuestra gente", dijo Trump, "está prosperando como nunca antes porque estamos reduciendo la burocracia y trámites burocráticos". El viernes, en la última de una serie de medidas destinadas a atraer inversores, el gobierno de Modi redujo los impuestos corporativos en aproximadamente un tercio o 10 puntos porcentuales.

Trump promocionó el primer ejercicio militar indo-estadounidense del próximo mes que involucra una acción conjunta del ejército, la Marina y las unidades de las fuerzas aéreas. También dijo que Nueva Delhi y Washington pronto firmarán nuevos acuerdos para "reforzar nuestra relación de seguridad", y que esperaba con ansias las "grandes" compras indias de armas y sistemas de armas estadounidenses en el futuro cercano.

Particularmente desagradables fueron los comentarios de Trump sobre inmigración. "Tanto la India como los EUA entienden que para mantener seguras a nuestras comunidades debemos proteger nuestras fronteras", dijo Trump. Al declarar que la seguridad fronteriza es "vital" para ambos países, Trump prometió "una acción sin precedentes" para impedir que los que huyen de la persecución y la pobreza crucen la frontera sur de los Estados Unidos.

Al igual que Trump, el gobierno de Modi ha lanzado una campaña viciosa y comunitaria contra los migrantes, reales y presuntos, con el objetivo de dividir a la clase trabajadora y construir los poderes represivos del Estado. El principal secuaz de Modi, el ministro del Interior, Amit Shah, ha calificado repetidamente a los migrantes como "termitas" y prometió dejarlos en la Bahía de Bengala.

A fines del mes pasado, casi dos millones de personas en el estado nororiental de Assam fueron declaradas "extranjeras" como precursoras de su expulsión. El gobierno de BJP ha prometido extender el proceso reaccionario mediante el cual se ordenó a todos los más de 30 millones de personas de Assam que demuestren que son ciudadanos.

Trump no mencionó a Cachemira en su discurso en Houston. No necesitaba hacerlo. La participación sin precedentes de un presidente estadounidense en una manifestación de campaña de un líder extranjero y su elogio a Modi hablaron por sí mismos.

Determinado a mantener y expandir su alianza contra China con India, Washington es completamente indiferente a la brutal represión de Nueva Delhi en Jammu y Cachemira.

Trump se reunirá hoy con el primer ministro paquistaní, Imran Khan, en Nueva York. Khan ha advertido en repetidas ocasiones que el firme apoyo de Washington a la India, incluido el respaldo a su derecho de "castigar" militarmente a Pakistán por los ataques terroristas en Cachemira controlada por la India, está envalentonando a Nueva Delhi y amenaza con precipitar una guerra total.

Los informes de prensa sugieren que la cumbre Khan-Trump de hoy será irritante, ya que Pakistán se encuentra en desacuerdo con Washington por múltiples problemas. Estos incluyen, además de los pasos de la India para reforzar su control sobre Jammu y Cachemira, el reciente hundimiento de Trump de una "paz negociada" con los talibanes que Islamabad ayudó a facilitar; y las estrechas relaciones de Pakistán con Beijing, incluido su papel de liderazgo en los planes de China para fortalecer los vínculos de infraestructura en Eurasia (el Corredor Económico China-Pakistán).

Modi tendrá una reunión oficial con Trump el martes, también en Nueva York. Ambos líderes del sur de Asia se dirigirán a la Asamblea General de la ONU el viernes.

En su discurso en Houston, el Primer Ministro indio defendió a su gobierno despojando a Jammu y Cachemira de su estatus especial, y la degradación de lo que hasta ahora había sido el único estado de mayoría musulmana del país en dos Territorios de la Unión, efectivamente bajo la tutela permanente del gobierno central.

El artículo 370 de la Constitución, dijo Modi, había permitido que "el terrorismo y el separatismo levantaran la cabeza en Jammu y Cachemira". Por supuesto, guardó silencio sobre las violaciones sistemáticas de los derechos de la gente de Cachemira por parte del Estado indio, que culminaron en la manipulación del estado de 1987 elecciones y la represión del movimiento de protesta masiva que resultó, por no hablar de la campaña de terror estatal que está montando su gobierno en Jammu y Cachemira hoy.

La región ha estado bajo asedio desde que el gobierno de Modi derogó ilegalmente su estatus constitucional especial el 5 de agosto. Decenas de miles de tropas adicionales se desplegaron en lo que ya era una de las regiones más militarizadas del mundo para imponer restricciones draconianas a las personas, movimientos y suprimir todos los signos de oposición. Miles han sido arrestados sin cargos, y todos los servicios de telefonía celular e internet han sido cortados durante las últimas siete semanas.

(Artículo publicado originalmente inglés el 23 de septiembre de 2019)