Wall Street les da tiempo a GM y al UAW para desgastar a los huelguistas e imponer concesiones

por Tom Hall
1 octubre 2019

La huelga de 48.000 trabajadores automotores de GM ha entrado en su tercera semana. Los trabajadores están decididos a luchar contra las compañías automotrices y hay cada vez más llamados a una lucha unida de los trabajadores de GM, Ford y Fiat Chrysler y en toda la industria automotriz y de autopartes.

Sin embargo, los trabajadores enfrentan una ofensiva combinada del sindicato United Auto Workers y GM, respaldados por Wall Street. El UAW continúa manteniendo a los trabajadores sin información. No ha emitido ninguna demanda oficial. Al mismo tiempo, el UAW aisló la huelga, obligando a los trabajadores de Ford y Fiat Chrysler a permanecer en el trabajo. Y a partir de esta semana, repartirá el pago de huelga de solo $250 por semana del fondo de huelga del sindicato de $800 millones, sabiendo que esto resultará en terribles dificultades económicas para los trabajadores.

En resumen, GM y el UAW están esperando hasta que sientan que los trabajadores están lo suficientemente exhaustos como para aceptar un acuerdo profundamente impopular.

Los inversores financieros de GM han dejado en claro que están dispuestos a aceptar las pérdidas a corto plazo de la huelga, siempre y cuando la compañía imponga las concesiones profundas, particularmente la destrucción de los beneficios médicos y la expansión del porcentaje de trabajadores temporales de menores salarios, lo que aumentará drásticamente las ganancias de la empresa a largo plazo.

Este fue el significado de un informe publicado el viernes por CNBC, titulado, "Wall Street sigue siendo paciente mientras la huelga de UAW contra GM se prolonga, las negociaciones progresan". Señaló el hecho de que el precio de las acciones de GM se ha mantenido "relativamente estable" desde que comenzó la huelga. "Los inversores no están tan preocupados porque ven la huelga como un dolor a corto plazo que dará sus frutos con menores costos de empleados a largo plazo, incluso si le cuesta al fabricante de automóviles cientos de millones, si no miles de millones, de dólares en producción perdida”, dijo la televisora.

"Entendemos que este es un titular y es de interés periodístico, pero en el gran esquema de la estrategia de GM, van a dejar esto atrás y tienen problemas mucho más importantes que abordar a nivel de la junta ejecutiva", le dijo Adam Jonas, analista de Morgan Stanley, al programa "Squawk on the Street" de CNBC.

En otras palabras, los inversores de la compañía están dispuestos a darle a GM el tiempo que necesita para derrotar la huelga y aplicar cualquier contrato de concesiones, ya que sirve como base para un ataque más amplio contra los trabajadores automotores en general y toda la clase trabajadora. Sin embargo, si GM no logra aplicar concesiones importantes contra su fuerza laboral, Wall Street castigará al gigante automotor derribando los precios de sus acciones y rebajando su crédito.

Significativamente, ni un solo analista entrevistado en el informe se molestó en plantear la posibilidad de que los negociadores del UAW obliguen a la compañía a retirar sus demandas. Por el contrario, los inversores ya han incluido una traición total del UAW en sus cálculos financieros.

John Murphy, analista del Bank of America Merrill Lynch, dijo en una nota a los inversores el viernes: "En total, la huelga no es buena para las finanzas de GM a corto plazo, pero dada la historia de GM con contratos laborales, creemos que los inversores siguen apoyando un postura firme/justa".

Los inversores de Wall Street hace mucho tiempo que le tomaron la medida al UAW, que ha colaborado con los fabricantes de automóviles durante décadas para cerrar plantas y recortar salarios.

También saben que los intereses financieros del UAW están alineados con los de GM, porque posee miles de millones de dólares en acciones de GM y depende del fondo de huelga para apuntalar los salarios de los funcionarios. GM también transfiere efectivo directamente a los bolsillos de la burocracia a través del centro de capacitación conjunta que opera con el UAW. Gastó más de $3 mil millones en el Centro de Capacitación Conjunta UAW-GM desde su apertura a principios de la década de 1980, según el historiador laboral y crítico del UAW, Thomas Adams.

El UAW no se opone a los recortes profundos en los beneficios médicos o la gran expansión de los temporales. De hecho, apoyan estas medidas. En 2015, el intento del UAW de impulsar una "Cooperativa de atención médica" controlada por el sindicato solo fue derrotado por la revuelta de los trabajadores de Fiat Chrysler que sabían que el UAW planeaba recortar los beneficios de los trabajadores actuales como lo hicieron los jubilados cubiertos por el fideicomiso del UAW de beneficios médicos para jubilados.

Al mismo tiempo, el UAW ha avanzado la planta de ensamblaje de Orion, justo al norte de Detroit, como modelo para todas las plantas que construyen vehículos eléctricos. El año pasado, la entonces vicepresidenta del UAW-GM, Cindy Estrada (ahora al frente del equipo de negociación del sindicato con Fiat Chrysler) firmó secretamente un "Acuerdo de Operación Competitiva" que permite que el 40 por ciento de los trabajadores en la planta sean trabajadores casualizados y mal pagados cuyo salario máximo es aproximadamente la mitad del de los trabajadores con antigüedad que fueron expulsados.

Lo más peligroso para los trabajadores es mantener ilusiones o adoptar una actitud de "esperar para ver qué sucede". El UAW hará lo que ha hecho durante las últimas cuatro décadas: coludir con la gerencia para reducir el nivel de vida de los trabajadores y aumentar su explotación. Es por eso por lo que la diferencia entre la victoria o la derrota de esta huelga depende completamente de la iniciativa independiente de las bases obreras.

La conducta de la lucha debe ser arrancada de las manos del corrupto UAW mediante la elección de comités de huelga de las propias bases en cada fábrica. Estos comités deben unificar a los trabajadores de GM, Ford y Fiat Chrysler y difundir la huelga en toda la industria automotriz y de autopartes. Al mismo tiempo, estos comités deben encargarse de movilizar a todas las secciones de trabajadores y jóvenes, incluidos maestros y trabajadores de la salud, Amazon y otros trabajadores de logística, y unificar a los trabajadores estadounidenses con sus hermanos y hermanas de clase en Canadá, México y en todo el mundo.

Al mismo tiempo, los trabajadores automotores necesitan exigir el triple del sueldo de huelga, $750 por semana, lo que debería financiarse liquidando los activos de los centros conjuntos de capacitación y reduciendo los salarios inflados del personal del UAW al nivel del sueldo de huelga. Al mismo tiempo, los trabajadores deben prepararse para defender el principio de "Sin contrato, sin trabajo" y desafiar cualquier orden de regreso al trabajo antes de una votación para ratificar un acuerdo. Los trabajadores deben insistir en tener acceso al acuerdo tentativo completo, no al fraude de "puntos destacados", y una semana completa para estudiar y discutir el acuerdo antes de cualquier votación. Finalmente, los trabajadores deben supervisar todo el proceso de ratificación para evitar un fraude en la votación.

Los trabajadores deberían recordar la campaña de mentiras e intimidación durante las votaciones del contrato de 2015, que incluyó el envío de Norwood Jewell y Cindy Estrada, uno ya condenado y la otra implicada en el escándalo de corrupción, para intimidar a los trabajadores con amenazas de cierres de plantas y despidos masivos. El proceso terminó con denuncias generalizadas por parte de los trabajadores de Ford de irregularidades en el voto y el relleno de boletas en una votación clave en la planta de camionetas en Dearborn antes de que el UAW anunciara que el acuerdo nacional había sido "ratificado" por una mayoría de 51 a 49 por ciento.

La huelga de GM es ahora la huelga más larga desde la huelga de 21 días de los trabajadores de Ford en 1976 y la huelga de 67 días en GM en 1970. Según la huelga entra en su tercera semana, los trabajadores deben prestar atención a las señales reveladoras de que el UAW está preparando otra traición, como ha hecho innumerables veces antes.

Existe un gran apoyo popular para los trabajadores de GM en todo Estados Unidos y en todo el mundo. Pero este apoyo solo se puede movilizar si los trabajadores se liberan de las cadenas del UAW, mediante la creación de comités de huelga de las bases en las plantas para tomar el control de esta batalla en sus propias manos. El aislamiento de la huelga debe romperse expandiéndolo a los trabajadores de Ford y Fiat Chrysler y unificándose con los trabajadores de GM en México, Canadá, Corea y en todo el mundo en una lucha común contra las corporaciones transnacionales.

(Publicado originalmente en inglés el 30 de septiembre de 2019)

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