Por un ataque más amable y gentil contra los inmigrantes

Bernie Sanders revela su plan de inmigración

por Kevin Martinez
9 noviembre 2019

El jueves, el senador demócrata Bernie Sanders reveló su plan de inmigración que promulgaría si fuera elegido presidente. Mientras se compromete a deshacer lo peor de las políticas antiinmigrantes de la Administración de Trump, las propuestas de Sanders esencialmente continúan la política bipartidista de deportaciones masivas y control fronterizo estricto.

El primer día de su Administración, Sanders propone, colocaría una "moratoria" en las deportaciones hasta que se complete una auditoría. Después de que se lleve a cabo dicha auditoría, presumiblemente las deportaciones continuarían.

El senador de Vermont también pide el fin de la construcción del muro fronterizo México-Estados Unidos, calificándolo como "ineficaz". Significativamente, no pide el desmantelamiento de las partes del muro ya construidas, o las que se construirán sobre los próximos 13 meses.

Las cárceles de inmigración privadas con fines de lucro también serían eliminadas, pero la vasta red de prisiones estatales que encierran a inmigrantes y refugiados, hombres, mujeres y niños, permanecería intacta.

Sanders también pide el fin del veto a viajantes musulmanes de Trump y la eliminación de todos los litigios contra las llamadas "ciudades santuario". Se ha comprometido a poner fin a la política de "Permanecer en México" de Trump y permitir que los solicitantes de asilo hagan sus reclamos en los Estados Unidos.

En otras palabras, una Administración de Sanders esencialmente volvería al statu quo que prevalecía bajo la Administración de Obama, donde los casos se prologaban durante años en los tribunales de inmigración, sin garantía real de asilo.

Sanders hace referencia a "décadas de decisiones desastrosas de política exterior" con respecto a los esfuerzos por Estados Unidos de desestabilización en el continente estadounidense, pero con tacto no menciona el golpe de Estado de derecha en Honduras, uno de los principales impulsores de la marea de refugiados de Centroamérica, porque eso fue supervisado por la Administración de Obama y la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton.

Luego pide una cumbre de líderes latinoamericanos para abordar "las causas fundamentales" de la inmigración. El lenguaje es revelador. Más de un siglo de imperialismo estadounidense se describe como "desastroso" y no criminal. Una cumbre, si alguna vez se convocara, no haría nada fundamental para alterar la relación de los EE. UU. con sus Estados clientelares en el extranjero y la necesidad de grandes empresas para explotar la región y sus habitantes.

La Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, siglas en inglés) y la Acción Diferida para Padres de Americanos y Residentes Legales Permanentes (DAPA) también se ampliarían bajo una Presidencia de Sanders. Estos programas de la era de Obama mantuvieron una base de datos de sus solicitantes y fueron diseñados para garantizar que no todos los inmigrantes puedan calificar. DAPA ya ha sido expulsado por los tribunales federales y DACA podría enfrentar el mismo destino el próximo año.

Sanders va más allá y promete que cada inmigrante que haya vivido en los Estados Unidos durante al menos cinco años puede encontrar un camino hacia la ciudadanía sin temor a la deportación. Esta legislación, junto con propuestas similares de Medicare gratuito y matrícula universitaria gratuita para todos, tendría que aprobarse en un Congreso que está dominado por intereses corporativos y es ferozmente hostil a todas estas políticas.

Lo que ha recibido la mayor cobertura es la supuesta propuesta de Sanders de "abolir ICE y la CBP". La plataforma no detalla tal cosa. Estas agencias, lejos de estar divididas, tendrían sus funciones redistribuidas a las "autoridades apropiadas". El Departamento de Seguridad Nacional "reenfocaría su misión de mantener a nuestro país seguro y responder eficazmente a las emergencias".

Por lo tanto, una Administración de Sanders todavía encarcelaría y deportaría a inmigrantes en masa, solo que se haría bajo las "autoridades apropiadas" usando diferentes iniciales. Cambiar los letreros en los campos de concentración no hace la menor diferencia para los inmigrantes que enfrentan el terror y la represión.

Sanders también menciona el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con su contrapropuesta de "acuerdos de comercio justo y política exterior humana". Sanders se compromete a renegociar el TLCAN en interés de los trabajadores y no de las "corporaciones multinacionales". Exactamente cómo Sanders negociaría un acuerdo comercial que no fuera ventajoso para los bancos y corporaciones estadounidenses no se explica.

La suma de las propuestas de Sanders sería un retorno a las políticas de la era Obama de deportaciones masivas y represión sin ser abiertamente racista y cruel como la Administración de Trump. Tales tácticas, en lo que respecta a Sanders y otros miembros de la clase dominante, solo han servido para desacreditar al Estado capitalista y ofender los sentimientos democráticos de capas más amplias de la población.

Tanto Sanders como Trump están de acuerdo en la necesidad de fronteras y su aplicación para preservar el sistema de Estado-nación y el capitalismo mundial. Sanders llamó infamemente a las fronteras abiertas como una "propuesta de los hermanos Koch" y ha alabado al presidente Obama, el deportador en jefe, como modelo.

A pesar de las denuncias fascistizantes de Trump de los demócratas por ser "socialistas" y por querer "fronteras abiertas", la realidad es que ninguno de los candidatos demócratas en las elecciones de 2020 ha pedido fronteras abiertas o incluso el desmantelamiento del muro fronterizo existente.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 8 de noviembre de 2019)