México: el abrazo de AMLO a la corrupta CTM y la amenaza de dictadura

por Andrea Lobo
11 marzo 2020

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se unió a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en la ceremonia de su 84º aniversario el 23 de febrero y, en el discurso principal, abrazó a esta corrupta institución conocida por su matonismo contra los trabajadores como una parte clave de la agenda de su Gobierno.

Este acogimiento entre AMLO y la CTM, que recibió el visto bueno de los medios de comunicación corporativos y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), no es meramente un gesto ceremonial. Después de años diciendo que lucha por que los trabajadores se liberen de los grilletes de la CTM, introduciendo incluso una reforma laboral para supuestamente facilitar esto mediante el requisito de votos de reconocimiento sindical, AMLO y su secretaria de trabajo, Luisa María Alcalde, pretenden darle un barniz progresista a la CTM, sin decir ni una palabra de su historial de traiciones y corrupción generalizada.

Andrés Manuel López Obrador (crédito: Eneas de Troya)

Ante la ola de huelgas y protestas masivas y la creciente oposición a los partidos tradicionales en los últimos años, el Gobierno de AMLO busca preservar los niveles de desigualdad social que alimentan el descontento popular, revitalizando el uso corporativista de los sindicatos, principalmente de la CTM. Esto significa suprimir toda lucha de la clase obrera por sus intereses independientes subordinándola política y organizativamente a la alianza de las corporaciones, el Estado capitalista y los sindicatos.

Al mismo tiempo que fomenta el nacionalismo para mejor encadenar a los trabajadores a la burguesía nacional y frenar el mayor apoyo a la coordinación de las luchas obreras a nivel internacional, el corporativismo de AMLO está totalmente subordinado al capital extranjero. De hecho, la Administración de Trump dictó los términos de la política emblemática de AMLO, la reforma laboral, con el fin de evitar cualquier desafío desde abajo y mantener a México como una plataforma de mano de obra barata. A su vez, esta es una pieza fundamental para disminuir la producción de China como parte de la guerra económica de Trump en busca de la hegemonía imperialista de EE.UU.

Ante aplausos del Congreso de la CTM, AMLO declaró:

Más allá de las banderillas partidistas, vamos a llevar a cabo la Cuarta Transformación de la vida pública de México. En lo que corresponde al sector obrero, quiero agradecer el apoyo de las organizaciones sindicales y de la CTM en especial porque se logró en 14 meses que llevamos en el Gobierno que aumentara dos veces el salario mínimo... por un acuerdo que se tuvo entre el sector obrero y los empresarios, que también aquí lo reconozco y lo celebro. Ya los empresarios del México de hoy no son explotadores o esclavistas como lo eran en el Porfiriato [1884–1911]; ahora la mayoría de los empresarios de México tienen dimensión social. Actúan con justicia y humanismo.

Luego elogió al líder de la CTM y senador por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carlos Aceves del Olmo, terminando su discurso con un "¡Viva la CTM!". Un video conmemorativo compilado por la CTM y el propio Aceves rindieron homenaje al Gobierno, comprometiéndose a ser un "aliado numeroso, poderoso y decidido" de AMLO.

Alcalde felicitó a los sindicatos de la CTM por incluir en sus estatutos menciones vacías sobre los nuevos requisitos de votación. Explicó que este paso "convencerá a los trabajadores" de la "legitimidad y transparencia" de los sindicatos. Mientras tanto, el Gobierno seguirá “sacando sus manos de la vida interna” de los sindicatos, lo que significa que aprobará en general, cualquier intimidación o fraude utilizado por la CTM.

La etapa inicial de este proceso se ejemplificó durante la ola de paros espontáneos contra los sindicatos de la CTM en 2018 por parte de 70.000 trabajadores de las maquiladoras en Matamoros. Ahí, varios activistas y políticos de Morena, así como de los "sindicatos independientes" supuestamente opuestos a la CTM como Los Mineros y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), intervinieron para marginar a los comités de base formados fuera del control de la CTM y encadenar a los trabajadores de vuelta a los sindicatos. Significativamente, los trabajadores llevaron a cabo una marcha masiva a la frontera con los EE. UU. para llamar a los trabajadores estadounidenses a que se unieran a su lucha, mientras que muchos trabajadores realizaron llamamientos internacionales a través del Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS.

El año pasado, en el contexto de la huelga nacional de General Motors en los Estados Unidos, la compañía despidió a los trabajadores de su Complejo de Silao en México por organizarse en contra de la CTM y luchar por acciones conjuntas con los trabajadores de GM en los Estados Unidos. Ahora, el sindicato local de la CTM está llevando a cabo fraudes en las votaciones y todo tipo de farsas para cumplir con los nuevos requisitos de reconocimiento sindical. En otro ejemplo el mes pasado, los trabajadores de autopartes de APTIV en Ciudad Victoria exigieron un aumento del 20 por ciento de la huelga siguiendo el proceso legalmente estipulado hasta que la nueva Junta de Conciliación Federal declaró ilegal la huelga arbitrariamente y el sindicato local de la CTM la finalizó.

AMLO, Alcalde y Aceves afirmaron que la CTM encarna el legado de la Revolución Mexicana (1910-20), principalmente la Constitución de 1917, y la Administración de Lázaro Cárdenas (1934-40), que promovió la fundación de la CTM y la nacionalización del petróleo. Sin embargo, contrario a la glamorosa imagen que AMLO pinta del capitalismo mexicano hoy, la vida de las mayorías empobrecidas está dominada por la violación de los derechos sociales y democráticos básicos por los que lucharon con sangre millones de obreros y campesinos durante la revolución contra el Porfiriato.

Durante la Revolución Mexicana, los intereses independientes de los trabajadores y su apoyo al socialismo no hallaron una expresión organizada debido a la falta de un partido marxista como el Partido Bolchevique contemporáneo que dirigió la Revolución Rusa de 1917. El corrupto líder sindical Luis Morones y su Confederación Regional de Obreros de México (CROM) subordinaron a los trabajadores a una facción gobernante tras otra de la burguesía mexicana durante la revolución e incluso llevaron a los trabajadores a batallar contra los ejércitos campesinos revolucionarios de Francisco Villa y Emiliano Zapata. En última instancia, la falta de una dirección revolucionaria de la clase obrera resultó en la incapacidad de Villa y Zapata para romper plenamente con la burguesía liberal y en el fracaso de su limitada perspectiva basada en la reforma agraria.

La oposición obrera aumentó en las décadas siguientes, especialmente cuando la Gran Depresión arrasó en México en la década de 1930. En respuesta, el gobernante Partido de la Revolución Mexicana (PRM, el predecesor del PRI) y su líder Plutarco Elías Calles eligieron al populista Lázaro Cárdenas para ser presidente. Cárdenas a su vez promovió la fundación de la CTM bajo el liderazgo del estalinista Vicente Lombardo Toledano, quien había dirigido una facción reformista en la CROM antes de organizarse en contra de los "sindicatos blancos", el mismo eslogan utilizado hoy por AMLO. El movimiento obrero alcanzó su punto álgido con una ola de paros “salvajes” en 1937, liderados por los trabajadores petroleros y ferroviarios. Cárdenas maniobró con éxito para suprimir estas luchas con la ayuda de la CTM, nacionalizando el petróleo y los ferrocarriles y canalizando los beneficios a la burguesía nacional.

En 1938, León Trotsky, quien vivía exiliado en Coyoacán, explicó:

Estamos en el período en que la burguesía nacional busca obtener un poco más de independencia frente a los imperialismos extranjeros. La burguesía nacional está obligada a coquetear con los obreros, con los campesinos, y tenemos ahora al hombre fuerte del país orientado a la izquierda como hoy en México. Si la burguesía nacional se viera obligada a abandonar la lucha contra los capitalistas extranjeros y a trabajar bajo su tutela directa, tendríamos un régimen fascista…

Pero incluso en ese momento en México, añadió, la burguesía era "absolutamente incapaz de desarrollar un régimen democrático" por su temor a que demasiadas concesiones abrieran la puerta a la revolución socialista.

La producción bélica durante la Segunda Guerra Mundial, el auge económico de la posguerra y especialmente la globalización de las finanzas y las cadenas de suministro, junto a la formación del bloque comercial norteamericano en los años ochenta y noventa, vincularon los intereses de la élite mexicana y sus nuevos milmillonarios al capital financiero y los mercados extranjeros, cayendo bajo la tutela económica y militar del imperialismo estadounidense.

Esta evolución, que se reprodujo de diferentes formas en todo el mundo, convirtió a la CTM y a todos los sindicatos en una policía industrial para extraer concesiones de los trabajadores a favor de las empresas y el Estado. Bajo la globalización, las reformas sociales y cualquier mejora significativa del nivel de vida de los trabajadores socavaría fatalmente los intereses de lucro de la clase dirigente mexicana, lo que llevaría a la fuga de capitales y a la intervención directa del imperialismo. Por consiguiente, a diferencia de los tiempos descritos por Trotsky en los que la burguesía podía utilizar reformas sociales limitadas en su beneficio, su única respuesta al malestar social hoy en día es un giro brusco hacia la dictadura y el fascismo.

Los principales desafíos inmediatos para el Gobierno de AMLO fueron la creciente rebelión de los trabajadores contra la CTM y la oposición a los militares y su supuesta "guerra contra las drogas". Los acontecimientos recientes han revelado que lo que se propone como alternativa a la CTM son sindicatos denominados "independientes" pero aprobados por las empresas estadounidenses, y las autoridades mexicanas y estadounidenses. Al mismo tiempo, AMLO creó una Guardia Nacional y consagró sus actividades en la Constitución para darle una nueva fachada a la misma dirigencia militar y ampliar las operaciones militares nacionales.

Sin embargo, después de la primera contracción económica anual de México desde 2009, y con la caída de la popularidad de AMLO, la clase dirigente está buscando desesperadamente evitar la más mínima perturbación a las demandas de las empresas transnacionales y de Wall Street. Esto ha empujado a AMLO a promover directamente a la CTM.

No se pueden minimizar los peligros presentados por el programa de AMLO al servicio del imperialismo si los trabajadores no rompen con su influencia política y las instituciones capitalistas como los sindicatos. Los trabajadores necesitan construir comités de base independientemente del aparato sindical y desarrollar una dirección política basada en un programa socialista e internacionalista, es decir, una sección del Comité Internacional de la Cuarta Internacional.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 10 de marzo de 2020)